Sin Maldad / José García Abad Tiempos de hoy

 
   

                             Nº 1210. 21 de julio de 2017

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Sin Maldad / José García Abad


Por fin meten mano a la corrupción
en el fútbol


El fútbol es lo único que despierta las grandes pasiones hispanas. Ya lo sabía Franco, que colocaba encuentros históricos para frenar protestas. Y así lo han entendido los distintos gobiernos de la democracia, que no han osado sanear lo que se sabía comido por la corrupción. Finalmente la Audiencia Nacional ha metido mano en lo intocable, en la Real Federación Española de Fútbol, que es como el Consejo General del Poder Futbolístico, uno de los grandes poderes del Estado con la gran ventaja que produce la opacidad. Se ha puesto en la picota a Ángel María Villar y a su comando corrupto a pesar de los esfuerzos del ministro del ramo, el balsámico Iñigo Méndez de Vigo, por suavizar el conflicto

El futbol es lo único que despierta las grandes pasiones hispanas, mucho más que los partidos políticos, por supuesto. Ya lo sabía Franco, que colocaba en la televisión única encuentros históricos para frenar protestas. Y así lo han entendido los distintos gobiernos de la democracia, que no han osado sanear lo que se sabía comido por la corrupción.

Finalmente, la Audiencia Nacional ha metido mano en lo intocable, en la Real Federación Española de Fútbol, que es como el Consejo General del Poder Futbolístico, uno de los grandes poderes del Estado con la gran ventaja que produce la opacidad. Se le ha puesto en la picota a pesar de los esfuerzos del ministro del ramo, el balsámico Íñigo Méndez de Vigo, la sonrisa del régimen, por suavizar el conflicto.

La Afición –habrá que escribirlo con mayúscula– había asumido, como lo más natural, los delitos fiscales de algunos futbolistas, héroes de nuestro tiempo, perceptores de grandes fortunas en busca de la oscuridad. Cuando fueron denunciados por Hacienda fueron respaldados por los directivos de los clubes respectivos y por las aficiones con minúsculas.

Ante tales denuncias, la ciudadanía, siempre en términos generales y salvando las meritorias excepciones,  se mostraba comprensiva y tolerante. Se disculpaba a los infractores y en muchos casos se les jaleaba el mérito de burlar al Fisco, un deporte tan aplaudido como el deporte rey. 

Ningún político, ni predicador laico o cristiano, consiguió que se entendiera que el fraude fiscal es un robo, que no tiene atenuantes, sino el agravante de que los robados somos todos y de la forma más dolorosa los más pobres, quienes no cuentan con astutos asesores fiscales.

No hay forma de que el personal se percate de que no contribuir a los ingresos públicos significa menos hospitales, menos escuelas, menos becas, o menos partidas para la asistencia social.

Desgraciadamente, el ambiente de corrupción que vivimos no facilita la sensibilidad pública y pone en solfa el lema de la Agencia Tributaria de que Hacienda somos todos, que más bien provoca risa e indignación. Predomina la convicción de que el cumplidor es un tonto o un pringado.

Otra ha sido la reacción ciudadana cuando la corrupción se eleva al Gobierno de la organización futbolística. Se ha producido perplejidad indignada cuando se ha detenido a la cúpula de la Real Federación Española de Futbol; cuando han comparecido ante el juez Santiago Pedraz, de la Audiencia Nacional, el presidente de la Federación, Ángel María Villar, y su hijo Gorka, así como el vicepresidente económico de la misma, Juan Padrón, y el vicepresidente de la territorial tinerfeña. Cuando fueron llevados en coches de la Guardia Civil al mismo juzgado que procesó a los que saquearon Caja Madrid/Bankia  y demás depredadores financieros.

Por fin se han caído con todo el equipo. Ha caído Ángel Maria Villar, 29 años en la presidencia de la Real Federación Española de Futbol, gracias al reparto de juego nada deportivo, reparto de corruptelas, entre las distintas federaciones territoriales que correspondían como gente agradecida votando una y otra vez al Gran Repartidor. Ángel María Villar se aparecía como un personaje divino, reverenciado, como nunca conseguirán esos políticos despreciables.
Sin embargo, las cuentas del futbol, no sólo las que se atribuyen a Villar, sino las practicadas por algunos clubes, han estado desde décadas bajo sospecha. Recuerdo las quejas que me confesaba Javier Gómez Navarro cuando presidia el Consejo Superior de Deportes, en tiempos de Felipe González, de sus esfuerzos baldíos para que los clubes abandonaran la arrogancia, ejercieran con transparencia, proporcionaran cuentas verídicas y, en definitiva, cumplieran la ley.

Ahora ha llegado el momento de sentar en el banquillo a los más poderosos, sean políticos, financieros o el sursuncorda. La corrupción, que ha alcanzado una extensión inconmensurable, genera esa sensación de que es de tontos contribuir honestamente a los ingresos del Estado. Sin embargo, la actuación de algunos jueces está empezando a generar la sana convicción de que el que la hace la paga y que aquí no se salva ni Dios.

Firma

Lleva ejerciendo la profesión de periodista desde hace más de medio siglo. Ha trabajado en prensa, radio y televisión y ha sido presidente de la Asociación de Periodistas Económicos por tres periodos. Es fundador y presidente del Grupo Nuevo Lunes, que edita los semanarios El Nuevo Lunes, de economía y negocios y El Siglo, de información general. 

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