El Acento / Inmaculada Sánchez Tiempos de hoy

 
   

                             Nº 1210. 21 de julio de 2017

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El Acento / Inmaculada Sánchez


Vacaciones ejemplares


Dice la presidenta madrileña, Cristina Cifuentes, que no se coge vacaciones “porque hay mucho trabajo por hacer a favor de los madrileños”. Y la ha liado. Normal, porque si algo pedimos a nuestros políticos es ejemplaridad. Y dar ejemplo no cogiendo vacaciones sólo sirve para menospreciar a quien no tiene trabajo y para dar alas a la creciente precarización laboral.

Cristina Cifuentes lleva a gala ser alguien especial dentro del PP. Y es cierto. Nadie como ella para atraerse a los jóvenes concediéndoles el abono transporte más barato de toda España (20 euros mensuales hasta los 26 años), al margen del nivel de renta de sus familias. O defendiendo al colectivo LGTBI, al margen de que su partido haya recurrido al Constitucional la ley del matrimonio homosexual de Zapatero.

Es la moderna del PP. Pero como suele ocurrir con los modernos de la derecha, su modernez nunca va más allá de la reclamación de ciertos derechos civiles que nunca necesiten mezclarse con la reivindicación de los de clase. Y este julio de prevacaciones políticas se le ha escapado una declaración de la que ya debe estar arrepentida.

Tras anunciar en Twitter que este verano no se cogía vacaciones para “trabajar por los madrileños” ha tenido que matizar que se trata de “una opción personal”. Oposición y sindicatos la han acusado de menoscabar un derecho laboral que costó muchos sacrificios conseguir. Y le han aclarado que los derechos “no son opcionales”.

Yo también le recordaría que si permitimos que se considere opcional tomar los periodos de descanso legalmente establecidos en los trabajos abrimos la puerta a que los empresarios soliciten voluntariamente su renuncia. Y en estos tiempos de creciente precarización laboral semejante declaración resulta, además, de una frivolización obscena.

Si Cristina Cifuentes prefiere quedarse en Madrid en agosto, cuando le tocarían sus vacaciones, estupendo. Nadie la obliga a irse a la playa o al monte. Como si quiere ir a diario a su despacho… siempre que no requiera que sus directos colaboradores la tengan que acompañar. Y siempre que no lo publique a los cuatro vientos de Twitter como admirable ejemplo a seguir. ¿Qué sería de los muchos trabajos estivales que levantan las cifras de paro del país si les dieran por hacer lo mismo que ella predica?

Firma

Periodista y directora de El Siglo desde 2011, revista que contribuye a fundar, en 1991, formando parte de su primer equipo como jefa de la sección de Nacional. Anteriormente trabajó en las revistas Cambio 16 y El Nuevo Lunes y en la Cadena Ser. Actualmente también participa asiduamente en diferentes tertulias políticas de TVE y de Telemadrid.

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