Entrevista José Luis Ábalos Tiempos de hoy

 
   

                             Nº 1204. 9 de junio de 2017

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Entrevista / Manuel Capilla

José Luis Ábalos, portavoz del PSOE en el Congreso

“Mientras Podemos quiera sorpassarnos, será difícil ser aliados”

 “Con que se hubieran abstenido en el 16… No tenían ni que votar que sí”. Así resume José Luis Ábalos la debilidad con la que, a su juicio, cuenta la moción de censura presentada por Unidos Podemos, que se debate en la Cámara este mismo martes.  Una moción de censura que “no es sino una expresión de la rivalidad” de la formación morada hacia el PSOE. De cara al Congreso Federal y a la composición de la Ejecutiva, el portavoz socialista en el Congreso señala que “estoy convencido de que va a haber personas que apoyaron otras candidaturas, no solamente la de Susana, sino también del propio Patxi”.


FERNANDO MORENO

“No hemos visto ningún esfuerzo de Podemos para sumarnos a la moción de censura”   “La Secretaría de Política Federal es perfecta para Patxi López por su capacidad de interlocución”

¿Cómo va a ser el nuevo PSOE de Pedro Sánchez?
El nuevo PSOE tiene que dar respuesta a toda la expectativa que se ha generado. Básicamente, tiene que ser un PSOE coherente, que inspire confianza en lo que dice, respecto de lo que hace. Esa es la mayor contribución que podemos hacer. Por supuesto, también ubicarlo en un espacio claramente de izquierda. ¿Qué quiere decir izquierda? Que es la alternativa a la derecha. Esto tiene que estar claramente explicitado en las políticas, pero también en el posicionamiento y en el marco de las relaciones con las otras fuerzas políticas. Tenemos que dejar bien claro que no hay aspiraciones de cohabitación ni de coalición ninguna con la derecha. Luego, hay otra cuestión, importante también. Y es cómo un viejo partido, desde sus entrañas, es capaz de provocar una renovación, una cierta revuelta que se expresa en una identificación identitaria, participativa, más decorosa… Esto no había ocurrido nunca. Tiene mucho que ver con un modelo de participación, de calidad democrática en el interior de los partidos del que tenemos que dejar la impronta para que esto no sea sólo una cosa del PSOE, sino que esta participación de la afiliación también pueda darse en otros partidos.

¿En qué ha cambiado Pedro Sánchez en relación al que ganó las primarias hace tres años?
Básicamente, en todo. Nosotros tenemos que ir madurando en la vida, la reflexión y el aprendizaje te va moldeando. Pedro Sánchez ha vivido una etapa de una intensidad tremenda, tanto en la situación interna del partido como en los encuentros electorales, el intento de investidura… Pero también es verdad que él ha liderado un movimiento que ya estaba en el partido, que estaba latente. Los hechos que acontecieron en el Comité Federal  constituyeron un desencadenante de un movimiento que estaba larvado y que ha ido imbuyendo al propio líder.

¿Es más de izquierdas Pedro Sánchez hoy que hace tres años?
El ser de izquierdas forma parte de la identidad. Pero más allá de la reivindicación identitaria hay una práctica política que es la que acaba definiéndote de verdad. Al final, el posicionamiento político de Pedro Sánchez y su desempeño le ha llevado a situarse claramente a la izquierda. Porque, de hecho, cuando el plantea el no es no, es cierto que él entra a valorar todas las posibilidades. Pero lo que le decante por el no definitivo es cuando ve que el Partido Socialista, si daba el paso de la abstención, dejaba de ser alternativa. Cuando ve que la presión sobre el PSOE que ejercía la derecha y sus aliados no buscaba un gobierno del PP, sino que el PSOE dejara de ser alternativa. Y es ahí cuando uno se sitúa claramente en la izquierda, porque te sitúas en la alternativa a la derecha.

¿Qué diferencia hay entre una nación y una nación cultural?
Solamente en el reconocimiento jurídico y en el hecho político. Con este término, lo que estamos reconociendo son unos hechos singulares que le caracterizan como pueblo diferenciado y un sentimiento de pertenencia a una comunidad que tiene una dimensión nacional. Eso es importante para construir un Estado federal, porque la descentralización no es el federalismo. Ahora, ¿significa que eso tiene un encaje jurídico? No. Y en la medida en que no tiene un reconocimiento jurídico como nación, nos alejamos del independentismo.

¿La Declaración de Granada sigue siendo válida?
Sí, claro que vale. Y todo lo que estamos planteando encaja en el marco de la Declaración de Granada. Ahora, la Declaración de Granada no es las Tablas de la Ley. Estamos planteando reformar la Constitución, no ser inmovilistas y, de pronto, queremos invocar un acuerdo que hemos hechos nosotros mismos… Nosotros nos movemos en el marco de la Declaración de Granada, pero si hubiera que revisarla, será por la misma vía por la que se redactó.

¿El susanismo tendrá representación en la nueva ejecutiva?
El susanismo, como tal, no, porque eso es tanto como dar carta naturaleza a posiciones del momento. Pero sí estoy convencido de que va a haber personas que apoyaron otras candidaturas, no solamente la de Susana, sino también del propio Patxi.

¿Qué responsabilidades tendrá Patxi López?
En materia de Política Federal. Algo que tenga que ver con el ordenamiento territorial, me parece muy apropiado por el conocimiento del tema que ha venido exhibiendo Patxi, su procedencia de una nacionalidad histórica como es Euskadi y también su capacidad para planear sobre los diferentes liderazgos territoriales, su capacidad para interlocutar. Es una secretaría que le viene perfecta.

Después de que Susana Díaz haya pedido respeto para los territorios, ¿teme una desconexión por parte de ciertos barones autonómicos?
He advertido que hay que aclarar muy bien a qué se refiere ese respeto. El respeto a las competencias, a los liderazgos, es obvio. Tenemos un marco normativo en el que se establece claramente las responsabilidades a cada nivel territorial. En el ejercicio de esas competencias hay que respetar el liderazgo. Si nos estamos refiriendo a eso, estamos de acuerdo. Si lo que hay es alguna tentación de desconexión respecto de la política federal, no tendría mucho sentido. Pero me cuesta creer que quien ha defendido lo contrario pueda abanderar esto otro. Hay recordar que nosotros hemos tenido posiciones muy encontradas respecto a nuestra relación con el PSC, cuando se trata de una organización que sí tiene entidad propia. Sería absurdo que, después de haber estado recriminándolo, hacer 17 PSC.

¿Han decidido qué posición tomarán en la moción de censura?
La posición no puede ser de crítica a la censura, porque existen más que motivos para apoyar una moción de censura. Sólo que, en nuestro ordenamiento constitucional la moción de censura es constructiva y, por tanto, incorpora un candidato. Un candidato que tiene que presentar un programa que, además, nosotros desconocemos. Y sobre el que no hemos visto ningún esfuerzo para sumarnos, más allá de alguna declaración pública. La iniciativa se emprende en un momento de ausencia de liderazgo del Partido Socialista y, por lo tanto,  hay ausencia de interlocutor, desconocimiento de la sensibilidad del líder elegido. Es evidente que se trata de una iniciativa que no considera para nada la posición del segundo partido de la Cámara y del principal partido de la oposición. Con estas circunstancias, nosotros no podemos apoyar esa alternativa. Así es que, ya me dirá. Sí tenemos motivos para apoyar la censura, pero carecemos de argumentos para apoyar la alternativa. La posición, a mi juicio, teniendo tres botones… Ahora bien, esta es una posición mía que el secretario general debe explicitar y trasladar al grupo parlamentario, que lo haremos el lunes.

¿Podemos es un aliado o un rival?
Es un rival que nos gustaría que fuera un aliado en más de una ocasión. Pero no deja de ser un rival, ¿por qué? Porque rivaliza en nuestro espacio político, y lo hace con persistencia. La propia moción de censura no es sino una expresión de esa rivalidad. Ahora, no es nuestro adversario, que sigue siendo la derecha.

Teniendo en cuenta los precedentes, con la investidura fallida, y que hoy por hoy los puentes están rotos, ¿cómo ve la posibilidad de que efectivamente sean aliados a medio plazo?
Estamos gobernando con su apoyo en varias comunidades autónomas, participamos conjuntamente en algunos gobiernos locales, dando nuestro apoyo o recibiéndolo… Es decir, a nivel local y autonómico sí que se han expresado formas de colaboración. Donde ha sido claramente incapaz ha sido a nivel nacional.

¿Y por qué cree que es así?
Pues porque yo creo que la prioridad no ha sido tanto desarrollar políticas como hegemonizar el espacio político de la alternativa a la derecha. Iba a decir de la izquierda, pero no todo el mundo se declara de izquierda. Al principio, recuerdo que frente a estos pronunciamientos de izquierda y derecha hablaban de espacio geográficos. Eso es lo que vimos en la fracasada sesión de investidura, que no se apoyó con justificaciones referidas al acuerdo con Ciudadanos, pero lo que estaba en juego era Rajoy. Lo mismo que ahora. Pero entonces vimos que el interés era conseguir el célebre sorpasso, porque paralelamente a nuestras negociaciones ya estaban anunciando su entendimiento con Izquierda Unida. Mientras no renuncien al objetivo de sorpassarnos, mientras no se liberen de esa estrategia partidista, es difícil. Pero aún así, en las votaciones de la Cámara en las que se expresa el apoyo a determinadas iniciativas, la coincidencia es mayoritaria. No tenemos problemas en las políticas, al menos en aquellas que intentan combatir la pobreza, la desigualdad, que fomentan la profundización de la democracia.

¿La nueva dirección del PSOE quiere una legislatura corta e ir a las elecciones aprovechando el impulso de las primarias o una legislatura larga para que le de tiempo a recomponer el partido?
Nosotros no tenemos esa capacidad. La capacidad para adelantar elecciones la tiene el presidente del Gobierno. La tuvo desde que se le dejó gobernar. A partir de ahí, el gobierno ha demostrado, con la aprobación de los Presupuestos, que era posible una mayoría de derechas. La articulado bien para defender sus intereses, y yo creo que va a intentar superar los siguientes. Si nosotros hubiéramos llegado a acuerdos, como ha hecho el Gobierno, con el PNV, con los canarios, se nos habría dicho de todo. No sé qué Frankenstein, se nos habría dicho. Pero parece que para la derecha todo está permitido. Creo que Rajoy va a querer mantenerse todo lo que pueda, porque ha actuado siempre así. La legislatura con mayoría absoluta excedió incluso todos los tiempos de cualquier otra, aplazó todo lo que pudo las elecciones. Y en este caso lo mismo, porque el afán de la derecha es seguir amarrada al poder, pase lo que pase. Además, la posición personal de Rajoy, sin los atributos de presidente, es muy complicada.   

Pedro Sánchez no descartaba la presentación de una moción de censura propia. ¿Sólo la presentará si es para ganarla?
No es tanto que se consigan los votos, sino que consigas concitar la idea de que hay una alternativa, de que puedes generarla. De esta moción, lo que se tiene que plantear es eso, ese es el reto que tiene. Imagino que querrán jugar a eso, pero nace muy débil porque ni siquiera tiene la vocación de eso. Tú no puedes decir, “presento la moción, pero la retiro si Pedro se presenta”. ¿Si el candidato eres tú, no? Cuando tú presentas moción, estás presentando un candidato. ¿No tienes convicción en ti mismo? Para hacer eso, con que se hubiera abstenido en el 16… No tenía ni que votar que sí.