Internacional Chile Tiempos de hoy
 
   

                           Nº 1200. 12 de mayo de 2017

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Revolución Democrática ha logrado reunir las firmas necesarias para realizar primarias y lograr así visibilidad de cara a las elecciones./ FERNANDO RAMÍREZ

A seis meses de las presidenciales, los dos partidos mayoritarios pierden respaldo

En Chile emerge un ‘Podemos’ que rompe el mapa

La Nueva Mayoría, coalición de centro izquierda que gobierna Chile y que abarca extremos desde el Partido Comunista al Partido Demócrata Cristiano, con Michelle Bachelet de presidenta, parece abocada a su final a seis meses de las elecciones presidenciales. A la vez, el Frente Amplio, conglomerado de partidos que se mira en el espejo de la irrupción de Podemos en España emerge con fuerza en el panorama político con Beatriz Sánchez como precandidata a las primarias presidenciales marcando un 11% de apoyos a tan sólo  un mes de haberse conocido su candidatura.

Carlos Mallagaray (Santiago de Chile)

Muchos analistas dicen que a seis meses de las nuevas elecciones presidenciales y parlamentarias, lo que vive la Nueva Mayoría es un velatorio de su proyecto político que será enterrado definitivamente el día 22 de noviembre, día de las elecciones en Chile. La Nueva Mayoría, coalición de centroizquierda que gobierna Chile y que abarca desde el Partido Comunista al Partido Demócrata Cristiano pasando por el Partido Socialista y otros afines, con Michelle Bachelet de presidenta, está dando sus últimos estertores de vida. La NM, desde que llegó al poder con Michelle Bachelet como líder carismática por su cercanía con los ciudadanos y por su intachable probidad, en estos días, en lugar de encabezar un nuevo Chile con Asamblea Constituyente incluida en el programa de gobierno, sufre las consecuencias de la enfermedad más grave que puede afectar a la clase política, en especial, a la centroizquierda: la división y falta de acuerdos en las discusiones legislativas. Esta falta de acuerdos en temas clave prometidos en su campaña, recogidos de las reivindicaciones sociales y movimientos estudiantiles de 2011, giraban en la trilogía educación, reforma tributaria y nueva Constitución. Estos ejes fundamentales para transformar estructuralmente el país  en lugar de aglutinar a la coalición dejó en evidencia sus grandes desacuerdos. La reforma tributaria, necesaria para hacer efectivos los cambios en el sistema educacional fue maquillada por la intervención de la DC apoyando algunas objeciones de la derecha, dejando truncadas las  grandes reformas prometidas necesitadas de recursos económicos.

Los casos de corrupción que afectan transversalmente a la política y otras instituciones del Estado ha supuesto el descrédito de la política y que los políticos alcancen los índices de aprobación más bajos de la historia. El estallido de los casos de corrupción en la financiación ilegal  de partidos por parte de empresas y grupos económicos ha creado el caldo de cultivo ideal para que fuerzas principalmente a la izquierda de la coalición de la Nueva Mayoría vean la oportunidad de hacer realidad un proyecto que llevaba gestándose desde que nació el partido Revolución Democrática, procedente de las movilizaciones estudiantiles del 2011.

Los parlamentarios mejor evaluados por la ciudadanía son Giorgio Jackson y Gabriel Boric, ambos dirigentes estudiantiles que accedieron al Parlamento en las elecciones de 2012 y quienes han liderado, al menos públicamente, el nacimiento de la formación política Frente Amplio que comprende doce formaciones políticas no necesariamente de izquierdas ya que incluye al Partido Liberal y a movimientos sociales que luchan por una mayor intervención del Estado en los derechos sociales. Se dice que Chile es el país más neoliberal del planeta donde todos los servicios básicos están privatizados, desde el agua potable hasta los mares que le corresponden. La superación del sistema neoliberal es la base del nacimiento de este conglomerado político que se declara con vocación de poder y con capacidad para gobernar. Más aún,  quisieron demostrar su fuerza cuando se vieron obligados por algunos sectores internos del Frente Amplio que presionaron para que alguno de los partidos que lo integran lograra 33.500 militantes para realizar unas elecciones primarias presidenciales en el marco de la ley, y así dar impulso a esa vocación de gobernar con un nuevo proyecto, y conseguir visibilidad y credibilidad ante la opinión pública. Las primarias, legales según la nueva ley electoral chilena, da franjas de televisión y aportes económicos a los partidos o coaliciones que las realizan.

El Frente Amplio decidió asumir el reto. Faltaban las firmas y faltaban candidatos. Los diputados Giorgio Jackson, de Revolución Democrática, y Gabriel Boric, del Movimiento Autonomista, se entregaron a la tarea de buscar un candidato dentro de sus filas o en el entorno sociopolítico que los apoya. Finalmente convencieron a la periodista Beatriz Sánchez, conocida por su carácter inquisitivo con los políticos, empresarios y personajes envueltos en casos de corrupción. Así, con ella como presidenciable llegó la necesidad de conseguir 33.500 afiliados a un partido del Frente Amplio. La formación política que más cerca y preparada estaba para este esfuerzo era Revolución Democrática, con 10.000 militantes. En un mes tenía que afiliar a 23.500 nuevos militantes, meta que parecía imposible para todos. Revolución Democrática comenzó la recolección de firmas con un voluntariado convencido de conseguir la meta, más aún cuando Beatriz Sánchez pasó de marcar un 2% en la encuesta Adimark de marzo a un 11% en abril acercándose en tan poco tiempo a Alejandro Guillier, apoyado por la NM, que bajó de un 23% a un 19% mientras Sebastián Piñera, de Chile Vamos, encabezaba la encuesta con un 24%.

El pasado miércoles 3 de mayo Revolución Democrática entregaba en el Servicio Electoral más de 40.000 afiliados lo que hace suponer que logró su cometido y tendrá primarias legales con dos candidatos: la periodista Beatriz Sánchez y el sociólogo y analista político Alberto Mayol apoyado por Nueva Democracia. Hay que destacar el hecho insólito de ver como ambos candidatos, de partidos políticos distintos, llamaban a afiliarse a Revolución Democrática en los medios de comunicación y en la calle, junto a los voluntarios de diversos partidos del FA que recogían las firmas de nuevos militantes. Así trataban de asegurarse la meta de las 33.500 firmas, y a la vez, dar una imagen de unión entre todos los integrantes de este conglomerado. Por otra parte, es notorio que la irrupción de Beatriz Sánchez en la arena política arrastró a miles de personas a tener una percepción distinta de este conglomerado mayoritariamente de izquierda. La empatía de Beatriz Sánchez  con su capital de honestidad profesional y aspecto de ciudadano medio, fue determinante en la consecución de las firmas necesarias. Ella produjo en la ciudadanía lo que podría denominarse el efecto Bea, ya que es conocida con ese diminutivo por sus seguidores.

Al mismo tiempo, la derecha, unida en  Chile Vamos, proponía  sus precandidatos presidenciales para las elecciones primarias legales con Sebastián Piñera y José María Ossandon,  del partido Renovación Nacional, y Felipe Kast,  de Evópoli, como protagonistas.


La formación de Michelle Bachelet afronta sus últimos meses de gobierno entre la división y la falta de acuerdos en las discusiones legislativas. / EUROPA PRESS


La Nueva Mayoría, mientras tanto, se debatía entre dos candidatos posibles: el senador independiente apoyado por el Partido Radical, Alejandro Guillier, proveniente del mundo de la televisión y medios de comunicación, y el expresidente Ricardo Lagos. Las encuestas comenzaron a dar una amplia ventaja a Alejandro Guillier mientras diversos sectores de la Nueva Mayoría no veían con buenos ojos el retorno a la arena política del expresidente. Esta situación y un escaso 3% de preferencia de voto para Ricardo Lagos hizo que se retirara de la contienda electoral de primarias. La Democracia Cristiana, a la par, levantó como candidata presidenciable a Carolina Goic, presidenta del partido, por lo que era previsible una primaria contra Ricardo Guillier. Pero no fue así. Ante la mirada atónita de los otros partidos de la Nueva Mayoría, la Democracia Cristiana optó por ir en solitario con su presidenta Carolina Goic como candidata única por la DC, directamente a la elección presidencial en primera vuelta, dejando a sus socios de gobierno sin la posibilidad de tener primarias y con la necesidad de recolectar 33.000 firmas como indica la Ley Electoral para que el independiente Ricardo Guillier represente a la Nueva Mayoría, ahora sin la DC. Así la NM quedó herida de muerte y tendrá que seguir contando y negociando votos parlamentarios con su antigua aliada, la Democracia Cristiana, hasta finalizar el gobierno.

En este contexto, el Frente Amplio tendrá dos meses de espacios pagados en los medios lo que visibilizará mucho más al conglomerado y a la favorita en las elecciones primarias, Beatriz Sánchez. Nadie duda de ello. Para muchos el Frente Amplio es una incógnita, pero tal como está el panorama electoral en Chile, para políticos y analistas como Pepe Auth se abre una clara posibilidad de que un conglomerado político mayoritariamente de izquierda, y a la izquierda de la Nueva Mayoría, se sitúe como segunda fuerza política en las elecciones presidenciales de noviembre en Chile. El Frente Amplio se define como "una alternativa al duopolio", es decir, una alternativa a los conglomerados Nueva Mayoría de centroizquierda y Chile Vamos de centroderecha.

El Frente Amplio pretende hacer política desde la ciudadanía, partiendo por un programa electoral que se elabora en grupos autoconvocados para discutir y proponer desde la ciudadanía  temas para el programa electoral, que deberá ser ratificado por los militantes de los partidos del Frente Amplio. Sin duda, los ideólogos del FA observan y aprenden de la experiencia de Podemos en España.

En las elecciones en España del 26 de junio del pasado año, el diputado Giorgio Jackson apoyaba a Podemos a través de las redes sociales desde Chile:" Queremos enviarle un saludo a la lista Unidos Podemos y a toda la gente común en España que mira con esperanza un proceso de cambio". En su momento Revolución Democrática viajó a España invitado por Podemos como observador de los comicios. También en aquella ocasión, Gabriel Boric, del Movimiento Autonomista, empatizaba con Podemos: “Desde acá, al otro lado del charco, les enviamos un saludo fraterno, revolucionario, y les decimos que también en este país llamado Chile estamos dando la pelea que ustedes están dando en España”, declaraba en un vídeo a través de las redes.

El contrincante de Beatriz Sánchez en las primarias, el sociólogo Alberto Mayol, anunció hace tiempo que en  las elecciones de 2012 faltó un partido como Podemos para aglutinar el descontento en Chile e instar a los ciudadanos a unirse para lograr un país más equitativo y garante de los derechos sociales. Que educación, salud y pensiones no sean un bien de consumo, sino que sean un derecho social. Según está el escenario político, en estas elecciones presidenciales y parlamentarias el Frente Amplio puede constituirse como una segunda fuerza política con una bancada suficiente para intentar ese objetivo.


La irrupción de Beatriz Sánchez en la arena política ha cambiado en muchos la percepción que tenían del Frente Amplio como un conglomerado, mayoritariamente de izquierda radical. /FR

‘Bea’, la ‘Pablo Iglesias’ chilena

Beatriz Sánchez declara en su hoja de ruta: "Los programas suelen ser documentos terminados, completos, que ofrecen al lector sólo dos caminos: de acuerdo o en desacuerdo. Se trata de procesos unidireccionales donde políticos y expertos vienen a jugar el rol de la oferta, mientras a los votantes les toca ser la demanda, y elegir entre uno u otro producto. Yo no creo en eso. Es más, si ese fuera el único camino posible, esta candidatura no tendría ningún sentido. Seguiría en la radio, en mi trabajo, que me apasiona, defendiendo las mismas causas que defendemos en estas páginas, pero desde el rol de periodista. Pero hay otro camino. Por eso estamos acá y por eso estas páginas son una invitación a hacer un programa, y no un programa finalizado. Porque si alguien pregunta sobre la raíz más profunda, el factor detonador de esta candidatura, respondo que es la de ser todos protagonistas. Llevamos demasiado tiempo siendo espectadores en la definición de los asuntos que nos tocan a todos. Décadas de ser ciudadanos y ciudadanas sólo un día cada tres o cuatro años, cuando somos tradicionalmente convocados a ser una suerte de jurado de un concurso público, donde la mayoría de los votantes decidimos conceder la gestión de los asuntos públicos a uno u otro oferente. Estoy segura de que el tiempo de quedarnos al margen de la cancha a ver cómo otros juegan el partido ya llegó a su fin. Ahora es el tiempo de ser ciudadanos de tiempo completo: de entender que cada una de nuestras actividades, incluso las que parecen más íntimas, resulta impactada por las decisiones que se toman en la esfera pública".

 

 


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