Podemos Tiempos de hoy
 
   

                              Nº 1199. 5 de mayo de 2017

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Aunque ambos han escenificado públicamente su reconciliación las heridas de Vistalegre II están lejos de estar cerradas /Podemos

Iglesias da garantías a Errejón de que le dejan sitio en Madrid

El abrazo del Dos de Mayo

Pablo Iglesias e Iñigo Errejón parecen haber enterrado el hacha de guerra, por lo menos públicamente. Después de mucho tiempo sin haber coincidido en público y de que Errejón se hubiera desmarcado inicialmente de iniciativas como la del Tramabús, ambos se han fundido públicamente en un abrazo en un acto celebrado el pasado Dos de Mayo en la plaza del Reina Sofía, un lugar de gran valor simbólico para el partido. El que fuera número dos de Podemos ha asumido el resultado de Vistalegre II y, en compensación, parece haber recibido la garantía de que nadie le disputará las primarias para liderar la lista morada en las autonómicas de 2019. 

Manuel Capilla

La Plaza del Museo Reina Sofía, en Madrid, donde Podemos ha venido celebrando las noches electorales desde las europeas de 2014, sirvió de escenario para poner punto y final, públicamente, a la reconciliación entre Iglesias e Iñigo Errejón. Un gesto que inaugura una “nueva etapa” entre ambos, según algunos colaboradores muy cercanos a Errejón, en la que su relación va a ser “menos emocional”, pero “más profesional”. Los dos se fundieron en un abrazo muy diferente al que también se dieron en el escenario de Vistalegre, muy frío, tras conocerse el resultado de unas votaciones que daban una victoria holgada a la lista encabezada por el secretario general del partido. Sin dar rienda suelta a la efusividad, sobre todo por parte de Errejón, el gesto parece poner punto final al conflicto que ha vivido el partido desde el año pasado.

Y eso que en las últimas semanas la relación entre Iglesias y el que fuera su número dos durante los dos primeros años de vida de Podemos parecía seguir chirriando. De entrada, buena parte de los colaboradores del exsecretario político y de trabajadores de la formación que se habían implicado en la disputa con Iglesias y los suyos han sido despedidos. Tras esa reordenación de la plantilla llegó el lanzamiento del Tramabús, que fue acogido con mucha frialdad en las redes sociales por parte de Errejón y su núcleo de partidarios más próximo. Y algunos errejonistas que ya no tienen responsabilidades en el partido y se permiten hablar con toda libertad llegaron a afirmar en Twitter que la cosa se trataba de una “charlotada” o que sentían “vergüenza ajena”. Y, por último, llegó el relevo de Errejón de la tertulia de políticos de Hora 25 en la Cadena SER, en beneficio de una Irene Montero que fue rechazada por la Cadena de Prisa.

Pero Errejón no ha acogido con tanta frialdad las mociones de censura que Podemos plantea, tanto a nivel nacional como en la Comunidad de Madrid. De hecho, el acto que sirvió para escenificar la reconciliación de cara al público junto al Reina Sofía estaba diseñado para promover y publicitar esas mociones. Un paso más en la estrategia que abanderaba Iglesias en Vistalegre y que salió victoriosa: la de escapar a la lógica y la inercia de las instituciones teniendo también un pie en la calle, agitándola.

En esa línea está el partido desde que se cerró el capítulo de Vistalegre, se reordenaron los equipos de trabajadores del partido y, ‘cautivo y desarmado’ el errejonismo, la nueva dirección ha podido marcar la estrategia, con un calendario de movilizaciones que ha tenido un resultado desigual. Y es que, como suele suceder en Podemos, sus pasos suelen tener impacto en los medios, pero la capacidad de movilización del partido en las últimas semanas ha sido escasa. La primera protesta tras Vistalegre –siempre en el marco de la iniciativa Vamos!, que lleva funcionando desde septiembre bajo el mando del responsable de Relación con la Sociedad Civil, Rafa Mayoral– fue la de ‘Nadie sin derechos’ a finales de marzo, con concentraciones organizadas en varias ciudades españolas y hasta en el extranjero, como en Berlín, hasta donde se desplazó Iglesias. En Madrid, dos columnas confluyeron en la plaza de Arturo Barea, en Lavapiés, el barrio que vio nacer a Podemos, concentrando unos pocos cientos de personas.

Después, ha llegado el Tramabús, enfocado más estrictamente a los medios de comunicación, con la idea de poner encima de la mesa el concepto que maneja el sociólogo Rubén Juste en su libro ‘Ibex 35. Una historia herética del poder en España’, un libro que la cúpula de Podemos parece haber hecho suyo, hasta el punto de que Iglesias presentó la obra en el Teatro del Barrio de Lavapiés y algún otro líder del partido, como Manolo Monereo, también ha acompañado a Juste en sus presentaciones fuera de Madrid. Es más, hace algunas semanas el partido ha contratado a Juste como asesor del grupo parlamentario de Unidos Podemos.

Pero mientras el errejonismo oficial, el que queda ocupando responsabilidades dentro del partido, pasó de puntillas sobre el Tramabús, no ha sucedido lo mismo con las mociones de censura. Sin tanto entusiasmo como el núcleo de dirigentes más cercanos a Iglesias, pero con firmeza. Y es que hace algunas semanas que Errejón parece haberse metido en el traje de candidato a la Comunidad de Madrid. En sus cuentas de redes sociales está prestando mucha atención a la actualidad de la región, a raíz de lo sucedido en torno a Ignacio González y el Canal de Isabel II, y, en Twitter, ha protagonizado algún cruce de declaraciones con Cristina Cifuentes, con la presidenta madrileña acusándole de “hacer campaña”. De momento, Errejón ya tiene la garantía de que el secretario general de Podemos en la Comunidad de Madrid, Ramón Espinar, no le disputará las primarias, según reconocía en una entrevista en La Sexta.


La portavoz en la Asamblea de Madrid, Lorena Ruiz-Huerta, aparece como la única rival de Errejón en la candidatura a la Asamblea de Madrid / Podemos.


Así las cosas, si parece hecho que Errejón será el candidato en la Comunidad de Madrid: ¿Quién tomará el relevo de Manuela Carmena en el Ayuntamiento de Madrid? En el seno de Podemos están buscando un perfil similar al de Carmena, que insiste, cada vez que se le pregunta, en que no volverá a repetir como candidata. Eso sí, ha dejado claro que pretende influir en la decisión de quien le dará el relevo, con una clara favorita: Marta Higueras. El problema para Higueras es que cuenta con una escasa proyección política y mediática y es completamente ajena a los núcleos que impulsaron Ahora Madrid, ya sea Podemos, IU o los activistas articulados originariamente en torno a Ganemos.
La idea entre los errejonistas es que el ticket que, hipotéticamente, acompañe a Errejón sintonice políticamente con él y para eso, a priori, destaca el nombre de Rita Maestre. Pero entre los colaboradores de Errejón existen muchas dudas al respecto por su juventud, porque supondría “quemarla” y ella misma, en privado, no garantiza su continuidad en Ahora Madrid. Así que habrá que esperar para despejar la incógnita en torno al Ayuntamiento de Madrid.

Y es que a dos años vista para las elecciones, todavía queda mucha tela que cortar y muchas cuestiones por resolver en el seno de la formación morada. Y es que, aunque de puertas para afuera Iglesias y Errejón hayan fumado la pipa de la paz, eso no significa que las heridas estén cerradas y que los conflictos entre pablistas y errejonistas hayan quedado olvidados. Como su líder, el núcleo duro errejonista que todavía tiene responsabilidades en el partido ha asumido con lealtad el resultado de Vistalegre II. Pero en privado reconocen que el círculo más próximo a Iglesias les sigue “provocando úlceras” y que el partido está tomando un deriva errónea, “que ha renunciado a ganar” y que se está “quedando en la protesta”, sin conseguir articular un proyecto confiable, que los españoles vean en el Gobierno. 
Descartado Espinar, la única rival para Errejón que aparece en el horizonte es Lorena Ruiz-Huerta, la portavoz del partido en la Asamblea de Madrid después de las primarias de las que salió vencedor Ramón Espinar y llevaron al relevo de José Manuel López, cercano al ex secretario político del partido.  Ruiz-Huerta, de Anticapitalistas, cuenta con la ventaja de que, como rival parlamentario de Cristina Cifuentes, va a disfrutar de bastante visibilidad con el que poder consolidar su candidatura a las primarias de las que saldrá el candidato del partido. Ruiz-Huerta compartió escenario con Iglesias y Errejón en el acto del pasado fin de semana que sirvió para sellar la reconciliación entre ambos. De momento, parece que quien cuenta con el beneplácito del secretario general es Errejón.


El presidente de la gestora del PSOE ha utilizado un tono muy duro en su carta de respuesta a Iglesias / EP.

Los tres candidatos del PSOE, contra
la moción de censura de Iglesias

Mientras Iglesias trata de tender puentes con Errejón, con los socialistas la situación sigue igual que hace un año. O peor. El único efecto que ha tenido en el PSOE el anuncio de Iglesias de su intención de poner en marcha una moción de censura ha sido que los tres candidatos en las primarias, Susana Díaz, Pedro Sánchez y Patxi López, se hayan puesto de acuerdo para desmarcarse del asunto y para negar la oportunidad de la iniciativa. Díaz lo ha tildado de “numerito”, porque "si se quiere una moción de censura, se habla, se pacta y se comunica. El señor Iglesias lo ha hecho al revés porque lo que quiere es ser el centro de atención". Y Sánchez no ha cerrado la puerta a una moción de censura en el futuro, pero ha señalado que Iglesias “tiene el don de la inoportunidad” y que suele estar “metiendo el dedo el ojo a su principal potencial aliado”, el PSOE.
Más claro aún lo ha dejado el presidente de la gestora, Javier Fernández, en la carta con la que ha respondido a la que le remitió Iglesias. En un tono muy duro, que da una idea de los lejos que están las dos fuerzas que deben entenderse para articular un gobierno progresista alternativo al PP, Fernández señala que: “Ya conoces las razones por las que no creemos que una moción de censura sea la respuesta adecuada. No intentaré reiterártelas, porque pienso que no hace falta y porque si todavía no lo has entendido creo que va a ser inútil”. Le recuerda que fue precisamente él quien hace un año se opuso a la formación de un gobierno alternativo al PP de Rajoy y le insta a que “en lugar de hacer de la política un juego de apariencias, deberíamos propiciar acuerdos que exigirían una relación más fluida y más sincera entre nosotros”.
En el PSOE sentó a cuerno quemado que Iglesias les comunicara sus intenciones unos pocos minutos antes de que saliera en rueda de prensa. Y peor aún que hayan anunciado una manifestación en Madrid para promover esa moción de censura el 20 de mayo, justo un día antes de la votación en las primarias, en lo que se ha interpretado como "una absoluta injerencia, además de una falta de respeto", como ha afirmado el presidente extremeño, Guillermo Fernández Vara.

 

 

 
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