ENTREVISTA TONI ROLDAN Tiempos de hoy
 
   

                                  Nº 1195. 7 de abril de 2017

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Política / Entrevista

Toni Roldán, portavoz de Economía de Ciudadanos

“Ha habido desavenencias con el Gobierno, a pesar del acuerdo”

Portavoz de Economía en el Congreso y negociador clave en el acuerdo presupuestario de Ciudadanos con el Gobierno, Toni Roldán se siente más que satisfecho con un grupo como el suyo, que con 32 diputados que no cuadran mayorías ha arrancado al Ejecutivo el compromiso de cumplir sus principales exigencias en las cuentas para este año. Porque C’s y PP comparten espacios para “dar estabilidad al país”. Aunque choquen en materia de regeneración y en “el asunto de Murcia al final han acabado teniendo que hacer lo que nosotros decíamos”.

“Conseguir en un año de un ajuste presupuestario extraordinario 2.000 millones para cada una de
las dos prioridades que teníamos es un éxito”

“Montoro tiene una concepción de la economía un poco anticuada y un track de resultados bastante malo”

Virginia Miranda

De las medidas que aparecen en los presupuestos y que son resultado de su negociación con el Gobierno, ¿cuál les permite estar más satisfechos?
Tenemos dos ejes esenciales en la negociación y hay unas partidas prioritarias en cada uno de ellos. En la parte de modernización de la economía, del conocimiento y la educación, la que tiene más dotación económica es la de la transformación de la Red Cervera, una red tecnológica con mucho I+D para conectar universidad y empresa. Por prioridad, hay un programa de profesores en escuelas con alumnos vulnerables. Yo, a nivel personal, es del que estoy más orgulloso. En la parte de precariedad y de recuperar la clase media está el complemento salarial, probablemente lo que más nos ha costado sacar. Es una dotación que no se utilizaba, la de los fondos de garantía juvenil, que pasa a utilizarse como incentivo al empleo digno para jóvenes.

¿Qué lamentan que se haya quedado fuera?
Muchísimas cosas… Yo si pudiera elegir invertiría mucho más en universidades, en dependencia… Más y mejor. Si pudiera elegir transformaría el mercado laboral, los incentivos, las políticas activas de empleo que son un fracaso y tienen unos índices de reintegración bajísimos. En la parte educativa hay que hacer una revolución y este Gobierno no la va a acometer porque no está en su genética y nosotros somos infinitamente más reformistas en cuestiones de innovación. Hay muchísimo más por hacer pero, dentro de que somos un grupo que no cuadra mayorías y tiene 32 diputados, conseguir en un año de un ajuste presupuestario extraordinario de 15.000 millones unos 2.000 millones para cada una de las dos prioridades principales que teníamos creo que es un éxito.

¿Cómo han cuadrado el aumento en cerca de 4.000 millones de euros en estas partidas para no poner en riesgo en compromiso de déficit?
Este año, para llegar al 3,1 por ciento, tienes una parte que se financia solamente con el crecimiento económico; de los entre 14 o 15.000 millones, 7 u 8.000 por crecimiento ya los corriges. Después tienes una subida de impuestos que hicieron el PP y el PSOE en aquel decreto de diciembre en el que incrementaba no solo el de sociedades sino también, por ejemplo, las cotizaciones de los autónomos. Y en este presupuesto hemos conseguido, además de todo lo que he dicho de gasto, un compromiso de ahorro de 1.000 millones gestionado por la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), que como su nombre indica es independiente del Gobierno y va a hacer una revisión del gasto de todos los niveles de la Administración para lograr ese objetivo.

Se ha hablado de las dificultades de la negociación, concretamente en el trato con Cristóbal Montoro. ¿Cuál ha sido la actitud, durante estos meses de trabajo, del ministro de Hacienda?
Bueno, eso son siempre cosas secundarias. En todo caso, en el trato personal he tenido muy buena relación tanto con la ministra de Empleo, Fátima Báñez, con la que he negociado mucho, como con el secretario de Estado de Presupuestos, Alberto Nadal, que yo creo que ha hecho un muy buen trabajo. Montoro, bueno, parte de su rol es hacer de ‘poli malo’, limitar los premios que les dan a los demás y mantener la caja cerrada. En parte lo hace mal porque tiene una concepción de la economía un poco anticuada además de que tiene un track de resultados bastante malo, pero no hemos tenido particulares problemas con nadie y tratamos de manera profesional con todo el mundo.

Uno de los escollos ha sido los impuestos a las bebidas azucaradas y las tasas medioambientales, a las que se comprometió el Gobierno con Bruselas. ¿Por qué se han opuesto?
Nosotros nos comprometimos a no subirle los impuestos a la clase media y trabajadora de este país y lo exigimos como condición para poder firmar. Nos costó porque querían incorporarlo a estos presupuestos y fue una de las últimas decisiones que tomamos para poder cerrar la negociación.

¿Y esto no puede traernos problemas con Europa?
No, todavía tenemos mucha autonomía fiscal. Creo que en el futuro hay que hacer un reequilibrio en el largo plazo entre unos y otros impuestos, bajar si podemos el IRPF y, en todo caso, considerar qué tipo de impuestos verdes hay en España. Pero, vamos, ahora creo que la carga fiscal que aguanta la clase media, y también el quintil más bajo, son muy altos.

Ustedes pretenden que el Gobierno acabe bajando los impuestos. ¿Por qué es mejor está fórmula que, ahora que la economía se recupera, cuadrar las cuentas aumentando la recaudación por la vía impositiva?
Porque en España lo que tienes que conseguir es un espacio en el que las empresas puedan generar riqueza. Ahora mismo, con las cargas que tienes en el impuesto de sociedades y en el IRPF, hay problemas de competitividad significativos respecto al resto de Europa. Nosotros creemos en un modelo de sociedad donde tienes que hacer una contribución al Estado del bienestar, pero para eso tienes que generar riqueza. Si la carga impositiva es demasiado grande para poder competir en el mundo global, entonces tienes un problema.

Ciudadanos y el PP escenificaron su pacto con una fotografía de Luis Garicano y Luis de Guindos en el bar Manolo. ¿Qué mensaje querían trasladar?
Ha habido algunas desavenencias con el Gobierno muy claras a pesar de que había un acuerdo. En temas de regeneración nos hemos peleado y en el asunto de Murcia al final han acabado teniendo que hacer lo que nosotros decíamos. Despolitizar organismos reguladores, despolitizar la justicia, eliminar los aforamientos… En tantas cosas tenemos una visión tan distinta de la política. Pero creo que hay un espacio donde puede haber bastante más convergencia, que es el de las cuestiones económicas. Es verdad que nos gustaría que se tomara más en serio el talento, la innovación, la absoluta necesidad de un cambio en el modelo productivo hacia el conocimiento y la formación, pero tenemos un espacio en común donde está bien que se visualice que hay acuerdo, que se puede hablar y que estamos por dar estabilidad al país. Cuando hay que cuadrar las cuentas, hacer inversiones y elegir buenas políticas estamos con el Gobierno. Ese mensaje es importante y esa foto lo refleja. Pero en cuestiones de corrupción nos van a encontrar enfrente porque siguen arrastrando los pies como hacían antes.

El PP también se ha sentado a negociar con el PNV, CC y Nueva Canarias y ha hecho concesiones en materia de inversión en el País Vasco y Canarias. ¿Se sienten cómodos con acuerdos con otros partidos, incluidos nacionalistas?
La cuestión principal que reivindicaban los vascos era un punto que teníamos en el acuerdo, que era la ‘Y vasca’ y el corredor Atlántico. Después está la actualización del cupo que tocaba hacer. También contemplamos la cuestión del REF (Régimen Económico y Fiscal) de los canarios y las carreteras. Todo aquello de lo que hemos estado hablando no pasaría nunca si nosotros no estuviéramos dispuestos a construir y a buscar un espacio de consenso, cosa que otros no están dispuestos a hacer. Hemos apostado por que haya unos presupuestos con ese giro hacia lo social y la modernización del país y en eso entra acordar con otras fuerzas políticas.

Cuando dice que otros no están dispuestos a hacer concesiones, ¿se refiere al PSOE?
A mí me gustaría que el PSOE dejara de actuar como Podemos, como una oposición irresponsable que dice que todo está mal y va a votar en contra de los presupuestos sin haberlos mirado, y participara con un poco de espíritu de Estado en mejorar las políticas. Que dejen de hacer oposición de la vieja y entiendan que el panorama político ha cambiado y tienen que ejercer un rol importante si están por los ciudadanos y no por el cortoplacismo político del poder interno. Si no dan ese paso, se lo van a echar en cara.

¿Son ustedes, como el Gobierno, moderadamente optimistas con la tramitación parlamentaria de estos presupuestos?
Veremos, espero que sí. Optimista soy siempre, pero creo que hay espacio para que salgan los  presupuestos.

¿Cómo se hace para negociar las cuentas públicas y permanecer ajeno al ruido externo, como el caso de Murcia o el desencuentro sobre el decreto de la estiba?
Esto es la política. Nosotros hemos llegado a un acuerdo presupuestario para dar estabilidad al país porque creemos que puede generar cambios importantes y preferimos eso a que no pase absolutamente nada o se convoquen unas nuevas elecciones. Pero por otro lado estamos en contra de muchas de las cosas que hace el Ejecutivo. Hace tiempo la gente se preguntaba, ‘¿pero cómo es posible que no entréis al Gobierno?’. Pues mira, hay cosas que no estamos dispuestos a aguantar, en las que no tenemos nada que ver y que queremos cambiar. La cuestión de Murcia es un ejemplo perfecto. Nosotros creemos realmente en la regeneración y el PP no se la cree. Tenemos que estar en la oposición en muchos temas y en los que lleven al progreso estaremos de acuerdo. Esa es la gracia de tener la libertad que tenemos.

La dimisión del presidente de Murcia se ha interpretado como un tanto en el marcador de Ciudadanos. ¿Están satisfechos con el eco que ha tenido entre la opinión publicada?
Esto es la política y yo me preocupo por lo que creo que es correcto, me fijo el rumbo y el ruido del día a día me preocupa poco. En todo caso, me parece que los medios están reflejando en este caso lo que es cierto, que Ciudadanos tenía razón, que este señor se tenía que marchar y que no puedes tener siete delitos imputados y seguir gobernando una Comunidad Autónoma.

¿Y están satisfechos con el papel que Ciudadanos está jugando en la política española?
Evidentemente que sí. Es bastante increíble que, con 32 diputados, tengamos tanta influencia como la que hemos tenido. Estamos utilizando hasta el último voto a Ciudadanos para lo que prometimos que íbamos a hacer, que era apostar por la regeneración; tienes en marcha la comisión de las cajas de ahorros, la reforma electoral, la comisión de Bárcenas, el cambio de Gobierno en Murcia, la negociación sobre los reguladores para intentar un régimen meritocrático… También tenemos el permiso de paternidad en marcha desde el 1 de enero, una ley de urgencia para los autónomos que está empezando a implementarse… Estamos haciendo el ruido de un gran partido y aspirando a gobernar este país.