LOS DEBATES Tiempos de hoy
 
   

                          Nº 1194. 31 de marzo de 2017

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lDe izqda. a dcha.: Mayra Moro-Coco, miembro de la Secretaría de Relaciones Internacionales de Podemos; Ricardo Cortés, responsable de Unión
Europea y Política Internacional de la Gestora del PSOE, y Joan Tardá, portavoz de ERC en la Comisión de Asuntos  Exteriores del Congreso
de los Diputados. / FERNANDO MORENO

Europa ante el desafío del ‘Brexit’

¿Vuelven las fronteras?

La crisis de la globalización, la situación de la Unión Europea y las próximas elecciones en Alemania y Francia, han sido los temas sobre los que han debatido Ricardo Cortés, diputado y responsable de Unión Europea y Política Internacional de la Comisión Gestora del PSOE; Mayra Moro-Coco, miembro de la Secretaría de Internacional de Podemos, y Joan Tardà, portavoz de ERC en la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso, convocados a Los debates de EL SIGLO, durante un encuentro celebrado bajo el título de La Unión Europea y el ‘Brexit’. Expresaron sus puntos de vista y se mostraron de acuerdo en que estamos en un momento de inflexión en el que son necesarias nuevas reglas y nuevos planteamientos.

Mercedes Cobo

Joan Tardà, portavoz de ERC, comenzó su exposición explicando que las expectativas que teníamos sobre el siglo XXI se han visto frustradas y quizás este siglo sea más difícil que el anterior, “la globalización ha dejado que todo lo que se había construido haya quedado en estado de jaque, estamos en una coyuntura un tanto singular en la medidaen que el molde estaba hecho para una época, y ahora la época es tan cambiante y los cambios son tan vertiginosos que incluso desde la derecha más tramontana, hasta la izquierda más alternativa, todo el mundo reconoce que hay que hacer algo sin saber exactamente cuál es la fórmula”, añadió que esto provoca una desorientación en los partidos socialdemócratas y que “hay que reconocer que es una época más difícil de lo que habíamos previsto y hay que hacer un ejercicio de humildad”.

Joan Tardà:

“En pleno siglo XXI en vez de pensar en conquistar nuevos derechos estamos hablando de recuperar el Estado del Bienestar”

 

“Sólo nos salvaremos si las democracias del siglo XXI no están supeditadas a los poderes financieros”

Ricardo Cortés, responsable de Unión Europea y Política Internacional de la Comisión Gestora del PSOE, opinó que la globalización ha sido un éxito pero sobre todo para los países que se estaban desarrollando. “La globalización ha sido un instrumento eficaz para que muchos millones de personas salgan de la exclusión en muchos lugares del mundo, como instrumento ha funcionado y va a seguir funcionando, pero necesita nuevas reglas, necesita una regularización mayor de la que estamos viendo en estos últimos años, y ese es el gran reto que tenemos por delante”. Indicó que el proyecto europeo “es un modelo político único, y creo que el más relevante que ha dado el siglo XX y desde ese punto de vista tenemos que hacer un esfuerzo muy importante por seguir consolidándolo”. En su opinión tanto el Brexit  como la llegada de Donald Trump han servido como un acicate conciliador de este proyecto. “Hemos cohesionado más la Unión Europea en los últimos 7 meses de lo que lo ha estado en la salida de la crisis, por lo tanto tenemos que buscar una oportunidad para seguir cohesionando ese modelo político europeo y seguir trasladándolo a los ciudadanos. Hay que construir una Europa distinta desde mayorías diferentes para que sea una Europa mucho más social que aborde los grandes retos y que pueda regular la globalización de una manera diferente”
Mayra Moro-Coco, miembro de la Secretaría de Internacional de Podemos, indicó que “la globalización es un instrumento que en ocasiones ha funcionado y en otras no, pero que sigue siendo un arma potente para impulsar cambios”,  señaló que el efecto de la globalización sobre la gobernabilidad afecta a la democracia, “los ciudadanos elijen a sus representantes pero no eligen las políticas que esos representantes van a aplicar en el Parlamento Europeo. Creo que hay una brecha, entre gobierno y sociedad en Europa que está demostrada por las últimas encuestas, la más favorable de las cuales habla de un 35% de desapego de la ciudadanía respecto a lo que ocurre en Europa; un ejemplo de esta brecha democrática es el caso del actual presidente del Eurogrupo, Jeroem Dijsselbloem, sobre quien se está debatiendo si puede seguir siendo un representante no electo, en un grupo de la Unión Europea tan decisivo sobre las políticas económicas”.

Ricardo Cortés:

 “Hay que construir una Europa distinta desde mayorías diferentes para que sea mucho más social”

 

“Espero que pierda claramente la ultraderecha en Francia, y, si gana la izquierda en Alemania, junto a la Comisión, concluyamos el año con un proyecto más fuerte”


Explicó que otro efecto que tiene la globalización es la fragmentación política y que “en está redefinición de qué es democracia y en qué términos se define la representatividad,  hay toda una serie de movimientos sociales que están clamando por otro tipo de políticas, otro tipo de representatividad, otro tipo de rendición de cuentas, y que poco a poco se van abriendo camino en las instituciones”.
Sobre la situación de la Unión Europea actual, Joan Tardá señaló que “hay que asumir que desde la globalización hasta la construcción de Europa se hace en el marco de un sistema hegemónico que es el sistema capitalista, con sus contradicciones y su estado actual, y se hizo sin tener ninguna garantía de que se iba a mantener el modelo social”, y advirtió que en este momento hay que ser cautos ante el auge de los eurófobos. “El precio que se ha pagado ha sido excesivo en los últimos años, llevamos 10 años con una absoluta incapacidad de respuesta ante problemas como la crisis humanitaria de los refugiados. Creo que ahora es cuando tendríamos que ser más capaces de enviar un mensaje profundamente europeísta y que de una vez por todas, los partidos europeos sean partidos de verdad, y que los estados sean capaces de ceder soberanía a Europa y sobre todo revertir las políticas neoliberales y no dar más motivos a los eurófobos. Juncker planteó 5 escenarios, ahora aprovechemos la crisis del Brexit para dar un paso adelante de verdad”.
Ricardo Cortés recordó lo que ha supuesto para España la entrada en la Unión Europea, uno de los pilares para el desarrollo de nuestro país, y que fueron gobiernos socialistas los que lograron “el surgimiento de los fondos solidarios, que construyeron la Europa más solidaria de la historia, y esa Europa solidaria, llena de valores, ha sido la que ha generado también un europeísmo muy amplio en la mayoría de los ciudadanos”. Apuntó que Europa en este proceso de construcción va teniendo diferentes crisis “y tiene que ir solventándolas pero el proyecto común tiene que ir en sintonía por parte de todos los estados miembros. Europa ha vivido unas distorsiones muy amplias desde la entrada en vigor del Tratado de Lisboa, el estallido de la crisis económica dentro de la Unión Europea y la falta de respuesta, y también ha habido un error a la hora de tomar las decisiones económicas: se optó por medidas de austeridad y eso ha sido un error político que poco a poco se está intentando resolver”. Para Cortés, hay que ser claros con lo que Europa aporta al conjunto de los ciudadanos y no utilizar a la Unión Europea como un arma arrojadiza, “tenemos que querer construir entre todos una Europa en positivo, independientemente de las críticas, lo que no tenemos que hacer es lo que están haciendo ciertos populismos para conseguir votos, que ante la frustración económica dentro de su país, hacen responsable únicamente a la Unión Europea para dinamitar un proyecto europeo. Hay muchos intereses en que el proyecto de la Unión Europea colapse y los partidos políticos tenemos que ser muy responsables en este asunto”. En su opinión, “hay muchos retos en el futuro que la Unión Europea va a tener que asumir y será responsabilidad de todos ser europeístas. Frente a las amenazas externas que puede tener la Unión Europea lo que toca es hacer una Unión Europea más fuerte, más cercana a los ciudadanos y que dé soluciones”.
En cuanto a los escenarios que se plantean desde la Comisión Europea, Mayra Moro-Coco, indicó que desde Podemos piensan que estos cinco escenarios “lo único que plantean es un cómo, no un para qué; la posición que tenemos es de más Europa y una mejor Europa, queremos una Europa de la defensa de los derechos humanos y de los valores en los que está ahora fundada”. Añadió que ahora lo que se está generando es una Europa por la defensa, por la militarización y la seguridad de las fronteras, “y lo vemos en todas las políticas que se han ido ejecutando con relación al derecho de asilo, y de una manera más evidente, con el acuerdo con Turquía en materia de control de fronteras”. En su opinión, se plantea además un falso escenario en el que hay  que elegir entre ser xenófobo o neoliberal, “como si sólo hubiera dos posibilidades: se trata de construir una alternativa en la que Europa sea un proyecto transformador. Los nuevos nacionalismos de extrema derecha en su discurso aprovechan la crisis de la socialdemocracia, que ha apoyado el austericidio y eso ha alimentado un descontento social que está utilizando la extrema derecha, lo que hay que proponer es una transformación social y desde la base”.
El portavoz de ERC recordó que la Unión Europea nació como un acuerdo económico y señaló que uno de los adversarios de la Unión Europea son los propios estados que siguen siendo un problema para la construcción de Europa. “Cuando se habla de política fiscal común, de política exterior común y  de una política de defensa común, se avanza muy despacio. El estado español gracias a Europa ha consolidado la democracia pero es cierto que mientras llegaban recursos de Europa, en España se creó una nueva oligarquía, por la privatización del sector público, más interesada en las políticas especulativas financieras que en generar una base productiva y empezamos a estar condenados a ser un país de servicios. Hay que pedir responsabilidades al partido popular que nos hizo creer que habíamos entrado en Europa por la puerta grande y esto no es así”.
Ricardo Cortés mencionó que son los estados miembros los que tienen que buscar el espacio en el que tienen que ceder soberanía, y que en este proceso de construcción se han vivido distintas etapas en las que se ha ido cediendo soberanía, como en la  política agrícola común, en la construcción de una política exterior, en la política de defensa se están dando pasos pero es necesario que “los ciudadanos europeos seamos responsables de nuestra seguridad”,  y resaltó que sobre todo tenemos que recuperar la política social. “España ha jugado papeles importantes en este sentido en la Unión Europea pero en los últimos años con las respuestas que se le han dado a la crisis hemos tenido un cierto alejamiento, con mayorías de partidos conservadores; los verdaderos europeístas debemos apostar por una Unión Europea más fuerte, más cohesionada, más social, que piense más en los ciudadanos, con unas prioridades claras para darles respuestas”.

Mayra Moro-Coco:

“Es el momento de presentar proyectos concretos, no sólo de discurso contra la xenofobia”

 

“Queremos una Europa de la defensa de los derechos humanos y de los valores en los que está ahora fundada”

En cuanto a qué va a pasar en las próximas elecciones en Alemania y Francia, para Joan Tardà, la esperanza radica en que los europeos progresistas empiezan a ver que se acercan tiempos muy difíciles. “Empezamos a ir contra reloj: el mundo del Brexit, lo que está ocurriendo en Polonia, en Hungría con las minorías, que en sociedades tan avanzadas como Holanda la ultraderecha esté conformando mayorías parlamentarias, que incluso en la Francia republicana el fantasma de la familia Le Pen sobrevuele… La Unión Europea nació para sumar, para metabolizar todos los desastres de la historia. No hay que olvidar que la cuna de los fascismos y de los populismos ahora es el miedo y la inseguridad, y con ignorancia la suma es odio. La sociedad europea se está polarizando como en los años 30, frentes de derechas, frentes populares, en pleno siglo XXI, en vez de pensar en conquistar nuevos derechos subjetivos estamos hablando de recuperar el estado de bienestar. Ahora queremos la derrota de la ultraderecha, que no soluciona el problema de la izquierda,  y esto demuestra el paso atrás que hemos dado en poco tiempo. El miedo genera populismo pero también puede despertar a las izquierdas”.
Ricardo Cortés se mostró de acuerdo con Tardà en que las grandes amenazas cohesionan un proyecto como es el de la Unión Europea, manifestó su deseo de que las próximas elecciones en Alemania y Francia sean positivas para la democracia en esos estados miembros y también para el conjunto de la Unión Europea: “Espero que pierda claramente la ultraderecha en Francia y si es posible que gane la izquierda, también en Alemania, y que esas victorias, unidas a la estrategia que quiere seguir la Comisión Europea, concluyan en año en el que podamos tener un proyecto más fuerte, una Unión Europea donde los ciudadanos se vean más representados que en estos momentos”.
Mayra Moro-Coco indicó que es el momento de que las izquierdas presenten sus alternativas. “Es el momento de presentar proyectos concretos no sólo de discurso contra la xenofobia; hay que buscar alternativas. Desde mi partido estamos tratando de que la necesidad no sea posicionarte con la ultraderecha o contra ella, creemos que es el momento de movilizar a esa gente que no se ha sentido atendida en los últimos años. Reconocemos el papel de la socialdemocracia en Europa y en España, y la del Partido Socialista, los logros pasados en el estado de bienestar, pero ahora se están apoyando propuestas contrarias a los avances del Partido Socialista y de la socialdemocracia europea, por eso se habla de crisis, proponemos volver a esos principios y a ese tipo de socialdemocracia, a reconstruir el estado de bienestar que fue un logro de la socialdemocracia pero hay que responder a los valores si se sigue querer llevando esa bandera. Para eso hay que tener alternativas , hay que aprovechar todo ese movimiento para hondar en qué vamos hacer y cómo lo vamos a hacer”.
Para Joan Tardà hay que aprender de los errores y aunque se esté de acuerdo en afirmar la paz, extender la democracia y reducir las diferencias, hay que transformar esos deseos en voluntad política, en acción política y en políticas de alianzas, y añadió que “lo que tendríamos que ver es dónde están las garantías de que no se va a volver a producir otra crisis financiera como la que hubo en Irlanda, otra crisis del sector público como la de Grecia, u otra burbuja inmobiliaria como la del Estado español. Si en Europa sigue existiendo una competencia fiscal entre los estados para ver quién está en condiciones más favorables para tener capitales, las diferencias siguen existiendo y lo que provocó esas crisis, aparte de la mala gestión de los gobiernos, fue también el interés de la propia Unión Europea o de los países ricos del norte que necesitaban exportar sus excedentes monetarios a través de créditos”, e insistió en que no tenemos la garantía de que esto no vuelva a pasar. “Por eso no sólo actuamos contra reloj sino que si las izquierdas en general no somos capaces de hacer un análisis profundo, buscar los puntos de encuentro, y actuar prontamente, es posible que dentro de unos años no habrá tan sólo la fuerza para plantar cara ideológicamente a la derecha: la dialéctica ya no será entre ultraderecha e izquierda, sino entre ultraderecha y derecha”.
Ricardo Cortés reconoció que no se pensó que el estado de bienestar pudiera estar en riesgo, “a pesar de que sabíamos que había que defenderlo, en la sociedad existía la sensación de que era  algo que no podía ir a menos, en todo caso iría siempre a más, y luego se ha visto que estaba en riesgo, y ahora lo que tenemos que hacer la socialdemocracia es recuperar ese estado de bienestar que la derecha ha querido congestionar, para que los ciudadanos recuperen esos derechos”. Señaló que en estos momentos vivimos muchos riesgos y son necesarias “reglas nuevas que no dejen a tanta gente por el camino y es fundamental que lo hagamos de manera conjunta y desde la Unión Europea”. Indicó que los ciudadanos miran de manera positiva el proyecto europeo y por lo tanto “tenemos la obligación y la responsabilidad de seguir trabajando en este proyecto para que cada vez sea más social, con más derechos que siga reivindicando los mismos valores, trabajar en una Europa federal donde los ciudadanos podamos reconstruir esa Europa que queremos con la ciudadanía como referente”.
Mayra Moro-Coco se mostró de acuerdo con lo que habían dicho sus compañeros de debate, y apuntó que “la paz debería estar basada en un estado de bienestar, en la consolidación de los derechos humanos y en la igualdad de género, no en una Europa militarizada y segurizada, en estos momentos en que las discusiones sobre defensa y los apoyos o no a ciertas políticas de la OTAN y a ciertos presupuestos de defensa son claves, extender la democracia sí de forma participativa y que aumente la transparencia, y la rendición de cuentas con la ciudadanía, que sea una democracia que tenga en cuenta a toda la ciudadanía, y reducir las diferencias para garantizar que no se repitan los errores desde la promoción del dialogo y las alternativas”.
Joan Tardà finalizó el debate señalando que “sólo nos salvaremos si las democracias del siglo XXI no están supeditadas a los poderes financieros, necesitamos una democracia que sirva para encarar los retos del siglo XXI”.