ENTREVISTA A GABRIEL RUFIÁN Tiempos de hoy
 
   

                                     Nº 1191. 10 de marzo de 2017

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Gabriel Rufián, portavoz adjunto de ERC en el Congreso

“Quien crea que no habrá referéndum,
que espere a otoño”

Gabriel Rufián rechaza que ERC quiera unas elecciones adelantadas, como han afirmado algunas voces, y subraya que “la gente nos ha votado para hacer un referéndum. Y no queremos ganar unas elecciones autonómicas, lo que queremos es ganar un referéndum”. Además, Rufián no cree que el Gobierno recurra al artículo 155 de la Constitución en el caso de que la convocatoria del referéndum continúe, porque “no les hace falta. Con toda la maquinaria del fango, que decía Umberto Eco, tienen bastante”.

Por Manuel Capilla


FOTO: FERNANDO MORENO

“Unas elecciones autonómicas adelantadas sería estafar a la gente” “Inhabilitarán
a Mas y Homs
por sus ideas”

—Preparando la entrevista, compañeros y amigos me han comentado que últimamente se le ve más moderado. ¿Tiene usted esa percepción?
—Es la segunda o la tercera vez que me lo dice algún compañero de Madrid. De hecho, recuerdo otra entrevista hace poco en la que un compañero tuyo me repetía constantemente que no le daba titulares. Y yo tengo la sensación, porque no he dejado de ser como soy, de que el periodismo de Madrid es mucho de etiquetas. Y si tú dices según qué cosas en el atril, e intentas ser rotundo con la mayor firmeza posible, creen que en la calle también vas a ser una fábrica de titulares, una especie de canibal, incluso. No, somos gente muy tranquila. Pero que no se preocupe nadie que yo seguiré siendo igual en el atril y en las comisiones. De hecho, lo sigo siendo, pero igual no tiene tanto impacto.

—Hace dos fines de semana participaba en el acto de ERC en defensa del referéndum. ¿Se celebrará finalmente?
—Sí, lo digo sin atisbo de prepotencia. Lo decimos con humildad, pero también con firmeza. Aquel que no crea que habrá referéndum, que espere a otoño o antes. Y no lo decimos porque sí. Conviene recordar que en el Parlamento de Cataluña, guste más o guste menos, hay una mayoría total y absoluta en pos de hacerlo. Lo difícil es no hacerlo. Y al que crea que no se va a hacer o que se para en un despacho, la gente le puede pasar por encima. Se trata de la voluntad popular de la ciudadanía de Cataluña. Las encuestas hablan de un 80% de la ciudadanía que quiere votar, votar sí o votar no.

—¿Qué va a evitar que ese referéndum se parezca al 9-N, que termine siendo más bien una movilización?
—Conviene recordar que nosotros seguimos teniendo un Estado en contra, que hará todo lo que pueda para evitar las urnas, la democracia. Tenemos claro que seguirá habiendo amenazas, sentencias, editoriales... en contra de lo que la gente vota en Cataluña. Pero la diferencia con el 9-N es que al día siguiente del referéndum pasarán cosas. Pase lo que pase pasarán cosas. Y las mayorías que hay en Parlamento de Cataluña, y el gobierno de Cataluña, no son las mismas que el 9 de noviembre de 2014.

—Algunas voces han interpretado el acto organizado por Esquerra que mencionaba en clave electoral, como si el partido se estuviera preparando para unas elecciones adelantadas. ¿Cómo valora estas interpretaciones?
—La verdad es que hace un año, cuando se estaba produciendo la negociación entre Mas y la CUP, la gente también nos preguntaba. Mucha gente decía que a Esquerra Republicana le conviene que todo esto no salga bien, que no haya acuerdo entre Convergencia y la CUP, porque todas las encuestas, en unas hipotéticas elecciones autonómicas, nos daban como vencedores. Y nosotros teníamos muy claro que en ningún caso queríamos oír hablar de autonómicas. Hace ya mucho tiempo que las encuestas dicen que Esquerra Republicana podría ganar estar elecciones, pero es que somos el principal partido que no las quiere. Porque sería estafar a la gente. La gente nos ha votado para hacer un referéndum. Y no queremos ganar unas elecciones autonómicas, lo que queremos es ganar un referéndum.

—Parece que el procés ha terminado convertido en una discusión jurídica, que ha tenido como último episodio la resolución del Consell de Garantías Estatutarias sobre las partidas presupuestarias para el referéndum. ¿En qué influye esta decisión del Consell?
—La pregunta me parece muy buena porque sí que es cierto que, en muchos casos, el proceso de autodeterminación catalán desgraciadamente se ha convertido en un debate jurídico. Y los propios jueces, el propio Tribunal Constitucional ha dicho “oiga, esto es una cuestión política, a mí no me meta. Haga lo que tenga que hacer, negocie políticamente”. Que, de hecho, es lo que ha pasado en la gran mayoría de los procesos de este tipo a lo largo de los últimos 80 años en Europa. El referéndum no te pide ser independentista, te pide ser demócrata. Que vayas a votar tu opción y ya está. En cuanto al dictamen del consejo estatutario, conviene recordar que es un consejo consultivo, que no tiene ningún tipo de incidencia legislativa ni parlamentaria. Sí que es cierto que nos hubiera gustado que aquellos que ahora se interesan tanto por el estatuto de Cataluña se hubieran interesado cuando se lo estaban cepillando.

—¿Cómo valora la actitud de Rajoy, especialmente estos últimos meses con la 'operación Cataluña' liderada por Sáenz de Santamaría?
—La 'operación Cataluña' son los micrófonos de Fernández Díaz en su despacho. Y son las conspiraciones de De Alfonso, las declaraciones del comisario Villarejo y todas las cosas que pasan en Cataluña y en el Estado Español contra este proceso. Yo creo, y no lo digo con alegría, que el PP hace lo que hace porque así gana elecciones. Rajoy gana elecciones y Fernández Díaz, después de hacer lo que hizo, preside una comisión parlamentaria. De Alfonso, después de hacer lo que hizo, es juez. Es dramático, pero es así.

—Hay un runrún creciente a favor de que, en el caso de que se continúe con la convocatoria del referéndum, se recurra al artículo 155. ¿Ve al Gobierno en eso?
—Lo ligo con lo que comentába antes. Es algo de lo que pueden sacar réditos electorales. No viene de ahora, el PP recogió firmas contra el Estatut. El artículo 155 se aplica desde hace mucho, desde la era Aznar, con la extracción de competencias, no sólo a Cataluña, sino a todas las autonomías. ¿Lo harán? Yo creo que no, no les hace falta. Con toda la maquinaria del fango, que decía Umberto Eco, tienen bastante.

—¿Junqueras se lleva tan bien como parece con Sáenz de Santamaría?
—Es muy complicado llevarse mal con Oriol Junqueras. Partimos de esta base. Y a Sáenz de Santamaría, como a todo el mundo, le costará llevarse mal con él. Es sano, es bueno, que dos personas que representan tanto, como los vicepresidentes de los respectivos gobiernos, hablen. Lo anormal era lo que pasaba antes, que supuestamente nadie hablaba con nadie.

—¿Cómo influye el caso Palau y las informaciones sobre los tesoreros de CDC en el Govern y en el procés?
—Yo supongo que le afecta igual que le afecta al Ayuntamiento de Barcelona el caso de los ERE, de Chaves y Griñán. Lo digo porque Colau ha pactado con el PSC. O igual que en otros ayuntamientos del cambio la coalición Podemos PSOE gobierna. Para nosotros Pujol es lo que Venezuela a Podemos. Sé perfectamente que si voy a según qué teles o medio, un ratito voy a hablar de Pujol. Es un señor que pactó con González, luego con Aznar y llegó a ser español del año. Tiene muy poco que ver con nosotros. A mí me parece una buena noticia que haya esta fagocitación e Convergencia, que ya ni se llama Convergencia. Ojalá esto pase aquí también.

—¿Qué impacto puede tener la irrupción de los Comunes en el escenario político catalán?
—Los Comunes representan el porcentaje que, según todas las encuestas, puede faltar para ganar. Son cruciales, imprescindibles. Hemos llegado a un punto, y lo digo con respeto y afinidad, que no nos interesa lo que diga o haga Rabell, Coscubiela, Domènech, Colau... Seguramente, porque no dirán nada. Llegará el día del referéndum y su gente no sabrá qué piensan. Pero para nosotros es muy importante interpelar a su votante, porque su votante es republicano, progresista... Y yo creo que les votó en las últimas españolas como el último intento de ver si se puede reformar el Estado Español. La cúpula, que haga lo que quiera, pero nosotros necesitamos a su gente.

—¿Qué espera del juicio del 9-N? ¿Crees que terminarán inhabilitados Mas, Homs y el resto de acusados?
—Inhabilitarán a Mas, a Homs, a Rigau, a Ortega, a Junqueras, seguramente, a todos los que puedan. Por sus ideas.

—¿Está de acuerdo en que es un juicio político como dice Homs, por ejemplo?
—A veces, intento hacer un ejercicio de objetividad y me digo, si fuera votante del PSOE, ¿qué pensaría de una presidenta del parlamento yendo al juzgado por dar el OK a una votación? Al final, trasciende cualquier partido. Es de sentido común democrático. Es obvio que es un juicio político. De hecho, lo dice la última resolución que va contra la mesa del parlamento. Imputa a todos los miembros de la Mesa, menos a los que no son independentistas, y lo dice la sentencia. Me refiero a Nuet [Joan Josep, de Catalunya Sí que es Pot]. Hizo lo mismo que el resto, pero no es independentista, con lo cual no está imputado.

—Le voy a proponer a varios personajes que ha tratado en el Congreso para que me los defina: Mariano Rajoy.
—Lo desarrollo un poco. Estoy muy en contra de esa cantinela, que hay tanto en Cataluña como aquí, de que Rajoy no se entera de nada. Un señor que lleva treinta y pico años en esto y que ha ganado lo que ha ganado, y lo que le queda, es un señor de todo menos bobo. Muchas veces es el más listo de la clase, aunque no lo parezca. Es un superviviente.

—Pedro Sánchez, aunque ya no esté en el Congreso.
—Decepcionante. A mí me pareció lo que es, un profesor de universidad privada. Un señor muy moderado que a nosotros nos trató como nos trató y que nos dijo que nunca iba a considerar a Cataluña como una nación. Se quitó la corbata y empezó a ser de izquierdas, pero con nosotros, que aún llevaba corbata, fue un señor muy moderado. Sobre todo, me pareció un señor que no tenía ni idea, ni idea, de lo que pasaba en Cataluña.

—Pablo Iglesias.
—Honesto, mi experiencia es esa. Es un tipo con el que hablas en una reunión y sabes que lo que habéis hablado es lo que se va a decir. Cosa no tan habitual en algún compañero de su partido.

—Albert Rivera.
—Un instrumento. Mucha gente nos preguntaba por ellos hace un año cuando llegamos y les decíamos “que son de derechas, muy de derechas”. Y la gente nos decía, bueno es que os caen mal. Pero esa misma gente se nos acerca y nos dice “pues teníais razón”. Rivera es un instrumento del Ibex 35, el señor Smithers de la política española.

—Xavi Domènech.
—Joan Herrera 2.0. Igual no hacía falta tanto para acabar diciendo lo mismo que Joan Herrera.

—Puigdemont.
—Lo conozco poco, pero siempre me ha parecido un tipo muy cordial. Y ahora está representando un liderazgo imprescindible. Y habla claro, se le entiende, y eso en política me gusta mucho.

—Junqueras.
—Es que no voy a ser objetivo... Cuando no estaba en esto, su irrupción fue sorprendente, porque tenía un discurso muy allendista, muy de Mujica... Es el político más potente que ha dado Cataluña en mucho tiempo.

—Ada Colau.
—Ha sido una enorme activista social. Supo representar muy bien la causa que defendía. Y creo que es la más hábil, de los Comunes.

—¿Por qué la más hábil?
—¿Usted sabe lo que piensa Colau? Es muy hábil.

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