Juan López de Uralde, promotor de Equo
"ASPIRAMOS A UN GRUPO
PARLAMENTARIO
EN
LAS PRÓXIMAS GENERALES"
Ha pasado media vida dedicado a la causa ecologista en una de las ONG más
prestigiosas del planeta. Después de dar la batalla desde la sociedad civil, Juan —Juantxo, para sus allegados— López Uralde, cree que ha llegado el momento de
dar la batalla desde la política. Promotor de Equo, esta asociación nace con la
voluntad de convertirse en España en el referente nacional del Partido Verde
Europeo, y se presentará a las elecciones generales de 2012 con la intención de
conseguir una presencia relevante.
Por P A. N.
Cómo se siente al dejar la dirección
de Greenpeace, después de pasar
23 años en esa organización?
—Es una etapa que se cierra. La sensación es agridulce, porque en Greenpeace he dejado muchos años de trabajo, de esfuerzo por el medio ambiente. Por un lado está la ilusión por los proyectos nuevos, aunque, por otro, queda una cierta pena por dejar la organización en la que has estado durante tantos años.
—¿En qué situación queda ahora esta ONG?
—Greenpeace queda en muy buena situación, con más de 100.000 asociados en España, con una situación económica saneada, a pesar de que vivimos una gran crisis económica. Hay un equipo de trabajo muy bueno. Creo que la organización se queda con un nivel de implantación e influencia social muy importante.
—¿Qué opinión le merece la elección de Miren Gutiérrez como su sustituta en la dirección de Greenpeace?
—En primer lugar, le deseo todos los éxitos y toda la suerte del mundo, porque lo necesitamos. Todos los ciudadanos necesitamos que la organización continúe su andadura con éxito. Su elección me parece muy bien; le deseo todo lo mejor.
—Abordando sus proyectos actuales, ¿porqué se ha creado Equo?
—Equo surge de un grupo de personas de la sociedad civil que no estamos satisfechos con la relevancia que los partidos políticos dan a temas que a nosotros nos parecen claves, como son los relacionados con la sostenibilidad y con la equidad. Entonces decidimos dar un paso adelante y hacer una propuesta concreta; en vez de quedarnos en la queja o el lamento, nos ponemos a trabajar en una propuesta concreta que esperamos que, finalmente, sea atractiva para la gente.
—¿Cree que el contexto de una crisis tan brutal puede convertirse en el momento adecuado para el lanzamiento de un partido verde?
—Creo que es un momento tan bueno o tan malo como cualquier otro. Si nosotros conseguimos transmitir a la ciudadanía que lo verde no es sólo ocuparse de las especies y de los espacios, sino algo mucho más amplio, donde, sin duda, la economía –desde la perspectiva de economía verde- juega un papel fundamental, entonces será una oportunidad para nosotros. Si, por el contrario, nuestros adversarios tienen éxito en ubicarnos como una organización puramente sectorial, entonces será más difícil.
—¿Ve posible acabar con las ya tradicionales diferencias entre grupos ecologistas en España para unificarlos bajo un mismo proyecto?
—El proceso que estamos llevando a cabo en distintos ámbitos, con diversas organizaciones, está yendo muy bien. Hay una cierta catarsis, una cierta necesidad del mundo verde de salir de esa crisis continua en la que lleva tantos años, y levantar la cabeza. Soy optimista y creo que esta vez podremos tener éxito.
—Ustedes cuentan con el apoyo decidido del Partido Verde Europeo –cuarta fuerza política en Estrasburgo–. ¿Cómo se va a sustanciar ese respaldo?
—En primer lugar, el apoyo político es muy importante. Nosotros queremos sentirnos parte de ese colectivo que son Los Verdes en Europa, y se va a visualizar de muchas maneras; en la medida en que podamos, a través de la presencia de líderes verdes en España para que se haga visible la propuesta, como mediante actividades conjuntas. Para nosotros es muy importante que quede patente que éste es un proyecto que va de la mano de Los Verdes europeos.
—Enumere algunas de las personalidades que se están uniendo en estos meses al proyecto Equo.
—Estamos teniendo mucho apoyo; desde gente que viene del mundo de las ONG, como Alejandro Sánchez, de SEO/Birdlife; Santiago Martín Barajas, de Ecologistas en Acción; Cecilia Carballo, de Ipade. Luego, gente que viene del mundo de la política, como Reyes Montiel, que procede de Izquierda Unida (fue diputada en la Asamblea de Madrid), o recientemente, el apoyo de Mónica Oltra, diputada de Compromís, en el Parlamento valenciano, o en Andalucía, de Paco Garrido (fue diputado de Los Verdes); Raúl Romero, eurodiputado. El panel de apoyos está siendo grande.
—¿Equo ha tanteado la posibilidad de que Cristina Narbona, con la que el movimiento ecologista se entendía muy bien en su etapa de ministra de Medio Ambiente, se una al proyecto?
—Ella sabe que tiene las puertas abiertas, y que es una persona que encajaría muy bien en este proyecto. Pero ha optado por continuar en el PSOE –ahora es embajadora de España ante la OCDE–, y lo ha anunciado públicamente. Si cambiara de opinión, nosotros estaríamos encantados.
—¿Está cerca de ser un hecho que Iniciativa per Catalunya (ICV) se una en bloque al nuevo partido verde?
—ICV sería un socio muy relevante para nosotros. Es el único partido español con una representación sustancial en las instituciones que es miembro del Partido Verde Europeo y, por tanto, para nosotros sería muy positivo que ICV se uniera definitivamente. Pero eso es algo que tendrán que decidir ellos.
—Pero existen conversaciones serias.
—Bueno, yo he participado en la campaña electoral de ICV en Cataluña. Hay una relación muy cercana de Iniciativa con nosotros, y esperamos que haya esa confluencia, pero, insisto; deben decidirlo ellos.
—Hay muchas propuestas: modelo económico que supere el capitalismo, un modelo
de consumo reduciendo la demanda, modelo energético basado en energías renovables, la laicidad del Estado; la defensa de la enseñanza pública, la democracia participativa, Estado federal y republicano.
¿No cree que hay suficientes puntos en común que les permitirían concurrir con un proyecto similar –a la izquierda del PSOE–junto a Izquierda Unida?
—No, no lo creemos. Nosotros, en primer lugar, cuestionamos el modelo desarrollista que se ha impulsado, tanto desde la derecha, como desde la izquierda, aunque, digamos, desde puntos de vista diferentes. Es decir, desde un modelo liberal, o desde un modelo más centralizado, pero finalmente, hasta ahora, todos los modelos que se plantean se basan en el crecimiento económico continuado. Nosotros, sin embargo, planteamos un modelo diferente que cuestiona ese crecimiento, que busca nuevos indicadores del bienestar y la calidad de vida, en vez de indicadores puramente económicos. En definitiva, nosotros aspiramos a una sociedad y a un modelo distinto.
—Pero, ¿no temen provocar una escisión en lo que se puede considerar como izquierda transformadora, en unos momentos en los que esta dura crisis, a pesar de su impacto negativo, podría proporcionar una oportunidad de presencia real e influyente en la política a una opción que pone en cuestión el actual modelo dominante? ¿No se corre el riesgo de dividir lo que se mueve a la izquierda del PSOE?
—Si nosotros insistimos; si nosotros surgimos es porque los problemas, los temas y las propuestas que a nosotros nos preocupan no los hemos visto reflejados, durante muchos años, en la acción política de los partidos -con la excepción de ICV–. Y eso es algo que genera frustración, y la necesidad de actuar.en la línea en la que nosotros lo estamos haciendo. Nos dirigimos a los ciudadanos con nuestras propuestas. Si éstas reciben el apoyo –que es lo que esperamos–, entonces conseguiremos estar en las instituciones, y si no es así, pues no estaremos. Realmente, en toda Europa, lo verde es una realidad política; nosotros no renunciamos a que en España exista esa opción. A lo mejor, los que tienen que mirarse en el espejo son otros.
—Pero IU se lleva años planteando como una alternativa roja, verde y violeta, y acaba de firmar en septiembre varios convenios de colaboración con otros grupos ecologistas. Con este planteamiento, ¿no ven posible una colaboración política con este movimiento político y social –tal y como ellos se definen–?
—Nosotros estamos abiertos a colaborar con todo el mundo. Pero la cuestión no es ésa; nuestras propuestas se dirigen a la sociedad porque entendemos que otras fuerzas políticas, incluida IU, no han contemplado estas cuestiones con la relevancia que nosotros creemos que deben tener. Y ahí están los hechos y la realidad de mucha gente, incluso de IU, que están viniendo con nosotros, porque consideran que éste es un proyecto que asume estos planteamientos. Creemos que IU ha tenido ya muchos años de oportunidad y, finalmente, una y otra vez, estos temas los ha desterrado, más allá del marketing verde cuando llegan las campañas electorales. Nosotros vamos a plantear nuestras propuestas, y tenemos el derecho legítimo de hacerlo.
—¿En qué modelo se mira Equo, en el Europe Écologie francés, o en Los Verdes alemanes?
—Nuestro modelo se parece más al de Europe Écologie; de hecho, en él nos basamos. Apostamos por una integración entre gente que vienen del mundo de la política y otros que vienen de la sociedad civil.
—Ellos obtuvieron más de un 16 por ciento de votos en las últimas elecciones europeas. ¿Aspiran ustedes a conseguir un porcentaje similar?
—Nos encantaría, pero somos más modestos. Aspiramos a conseguir un grupo parlamentario en el Congreso en las próximas elecciones generales. Desde luego, en el medio plazo, no renunciamos a conseguir ese porcentaje.
—¿No se presentarán hasta las elecciones generales de 2012?
—Equo, como tal, seguramente no se presentará hasta las elecciones generales, aunque en las municipales de 2011 apoyaremos listas que consideremos cercanas a lo que nosotros estamos planteando.
—Entonces, ¿para cuándo la presentación oficial del partido verde, con el nombre definitivo que tenga?
—Después de las elecciones municipales convocaremos una asamblea constituyente para dar ya el paso definitivo, y formalizarnos como partido, pero eso será después de las municipales, siempre y cuando no se adelanten las generales. |