Números anteriores Esta semana
Nº 897 - 11/10/2010

Santiago Cervera, presidente del PP de Navarra y diputado

"UN MOMENTO COMO ÉSTE NECESITA A RAJOY"

El próximo sábado, la junta directiva del PP navarro elegirá su candidato a las elecciones autonómicas. Con toda probabilidad, designará a su presidente,
Santiago Cervera. Tras su ruptura con UPN, el también diputado en el Congreso dice estar convencido de que serán una fuerza decisiva en la Comunidad Foral.
Sobre el apoyo del PNV a los Presupuestos de Zapatero asegura que existe un interés por mantener en el Gobierno a un interlocutor con la ilegalizada izquierda
abertzale. Y de Rajoy dice que su modelo de oposición, "sin exacerbar el tono político", le permitirá ganar las generales.

Por Virginia Miranda
El PP navarro se presenta por primera vez en solitario tras su separación de UPN. ¿Hay sitio en la Comunidad Foral para los dos
partidos?
—Sin duda lo hay. Hay que tener en cuenta que el electorado del centro derecha ha estado acostumbrado durante mucho tiempo a que la fórmula UPN incorporaba al PP. Por tanto, creo que vamos a tener unas posibilidades electorales muy considerables. Y nosotros tenemos como propuesta electoral dos cosas de las que carece UPN. Primero, ser un partido que representa a los navarros allá donde se dilucidan sus intereses. Incluida Europa, cosa que UPN no puede decir. Y en segundo lugar, ser un partido con una visión liberal y reformista. En estos momentos, esa referencia ideológica es muy necesaria en Navarra. Después de unos años en que se ha demostrado que el proyecto político de UPN ha terminado por agotarse.
—¿Qué opina de la bicefalia entre Miguel Sanz y Yolanda Barcina?
—No creo que sea una bicefalia. Creo que es una estrategia que han pautado en UPN después de que, tras romper con el PP, enuncian la teoría de las dos orillas en su ejecutiva. Lo que viene a decir es que es un barco que va por un río y necesita siempre te ner dos posibles orillas, el Partido Popular y el Partido Socialista, en las que guarecerse. De esa manera, siempre estará en el poder. Y está por verse que Yolanda Barcina ejerza algún tipo de liderazgo como presidenta de esta formación. Hemos visto que decisiones relevantes, como el voto de UPN del 27 de mayo del recorte social que fue decisivo para que Zapatero no perdiera y tuviera que convocar elecciones, se toman en el despacho de Miguel Sanz.
—¿Pactarían con este partido después de las elecciones?
—Sí, estamos dispuestos, pero se tienen que dar dos circunstancias. Una, la meramente aritmética, para que podamos conformar una mayoría y ver con qué porcentajes podemos hacerlo. Porque no sería lo mismo un acuerdo de estabilidad parlamentaria que un acuerdo de coalición. La segunda condición, la programática. Nosotros no somos comparsas de nadie porque tenemos un planteamiento genuino para Navarra. De todas formas, la pregunta sería: si UPN puede pactar tanto con el PSN como con el PP de Navarra, ¿cuál será su opción? Hasta el momento, no ha respondido. Y creo que no lo va a hacer antes de que los electores decidan. Para UPN es un gran inconveniente electoral, porque el votante no quiere incertidumbres.
—Habla de la aritmética. ¿Cuáles son sus expectativas en número de escaños?
—En el Parlamento de Navarra hay una gran fragmentación y, por tanto, es todavía muy prematuro aventurar una cifra. Pero estoy convencido de que vamos a tener un resultado mucho mejor del que algunos sospechan y que, además, nos va a permitir ser una fuerza decisiva en el futuro de Navarra. Hay una dinámica muy clara, para nosotros ascendente, para otros como UPN y PSN descendente, y la única incógnita está en ver qué velocidad lleva esa dinámica. Pero que la tendencia es esa es indudable, lo registra cualquier encuesta.
—Todo apunta a que usted será el candidato del PP navarro. ¿Ya ha dicho que sí?
—Como no puede ser de otra manera, en una situación difícil para el PP pero, al mismo tiempo, muy alentadora respecto a nuestras posibilidades de contribuir al futuro de Navarra, he mostrado mi disponibilidad. Si se considera que debo ser el candidato, seré el candidato. Pero he mostrado dos inconvenientes. Uno, el escaño en el Congreso, que tendría que dejar en el mes de junio para tomar posesión en el Parlamento de Navarra y que supondría que el grupo parlamentario popular tendría un escaño menos puesto que lo ganaría el Grupo Mixto al entrar una persona de UPN. Y dos, que creo que soy una persona muy marcada por los dos últimos años que han sido los de la ruptura. Dicho lo cual, si se cree que hay más ventajas que inconvenientes con mi posible candidatura, yo estaría dispuesto.
—¿Cómo cree que se resolverá la candidatura en Asturias, donde hay un conflicto entre partidarios y detractores de Francisco Álvarez-Cascos?
—La candidatura es importante porque hay una expectativa razonable de poder ganar las elecciones en Asturias. Y creo que la orientación que tendríamos que tener todos a la hora de buscar una solución es precisamente esto. Que si hay una expectativa social que nos pueda dar una mayoría, no la vayamos a defraudar. A partir de aquí, entre la organización en Asturias y la dirección nacional se tiene que encontrar la mejor solución."Pero sería verdaderamente negativo para nosotros, y hablo del PP en conjunto, que teniendo una opción ganadora no la utilizáramos.
—¿Y en la Comunidad Valenciana, donde se investiga el caso Gürtel?
—Cuando conozcamos decisiones judiciales en los próximos días o semanas estoy convencido de que todos actuaremos con responsabilidad. No creo que ningún militante del PP de ninguna región deje de tener presente en cada momento que también pertenece a un partido nacional y que el PP se la juega en el conjunto de España porque su responsabilidad corno alternativa es máxima. Esto lo hemos tenido muy claro en Navarra. Y nos gustaría que en todas las demás organizaciones del partido se tuviera igual de claro.
—¿Cree a los dos etarras que dicen haber recibido cursos de formación en Venezuela?
—Las conexiones entre el régimen chavista y ETA no son sólo las declaraciones de estos dos etarras, hay otros elementos de juicio que así lo indican. Por tanto creo que el Gobierno se lo tiene que tornar con mucha más seriedad. Y si es necesario que esto repercuta de forma directa en nuestras relaciones diplomáticas con Venezuela, tendrá que ser así. Porque lo que no podemos hacer es pensar que no ocurre nada cuando precisamente el poco apoyo que ETA tiene todavía a lo mejor reside en su propia organización internacional.
—¿ETA dejará las armas como le piden los mediadores internacionales? ¿O como Basagoiti cree que éstos son unos "incautos"?
—No hay que esperar a que ETA deje las armas, hay que arrebatárselas mediante la acción policial y el Estado de Derecho. El conjunto de los españoles y, por supuesto, la parte que representamos los políticos, ya hemos pagado suficiente precio al intentar entender a ETA cuando ha planteado procesos de diálogo o supuestas treguas. Eso pasó a la historia.
—¿Qué esperan de la negociación del concierto económico navarro?
—Nos gustaría que ese asunto se tratara a través de la negociación leal entre dos Administraciones y sin que se haga lo que el presidente Sanz ha dicho que quiere hacer, que es ponerlo como condición para otorgar su voto a los Presupuestos Generales del Estado. Si lo hace, se está vulnerando una vez más la voluntad de los electores
que eligieron a ese diputado y, al mismo tiempo, se está generando un enorme riesgo hacia nuestro régimen foral y de convenio económico.
—¿Qué le parece que el PNV vayan a salvar los Presupuestos de Zapatero?
—Las llamadas políticas activas de empleo, que nosotros analicemos cuando se concreten y veamos si rompe o no la caja de la seguridad social, creo que son un mero señuelo. Lo que hay debajo es la intención del PNV de mantener un año más a Zapatero de cara a que el nacionalismo vasco que representaba Batasuna antes de su ilegalización tenga una posible mejor interlocución que con otro presidente que, indudablemente, llegaría a La Moncloa en caso de haber elecciones anticipadas.
—Entonces, con lo que dice, Basagoiti tendría un papelón.
—Basagoiti confía en el Gobierno de López porque el Gobierno de López le está ofreciendo confianza. Ese marco de lealtad se mantiene. Si algo se ha visto durante todo este proceso es que el lehendakari ha sido ninguneado por Zapatero cuando ha negociado con el PNV.
—¿Se respira euforia en el partido? ¿Se ve Rajoy ganador?
—Yo he dicho en varias ocasiones que el deporte favorito de Rajoy es el ciclismo. Y creo que él sabe que para ganar no hace falta ni lograr el premio de la montaña, ni tirar del pelotón antes de tiempo, ni coronar las metas volantes antes que los demás. Lo que hay que hacer es mantenerse a un ritmo adecuado y saber cuál es todo el recorrido de la carrera. Este es el modelo que estamos siguiendo. Un modelo bien pautado, sin exacerbar el tono político y manteniendo una alternativa a unos problemas muy serios que tiene en estos momentos nuestro país. Estoy convencido de que, en ese desarrollo de carrera, quien va a ganar cuando se convoquen las elecciones será Mariano Rajoy.
—Ese ritmo de carrera del que habla algunos lo llaman perfil bajo.
—El liderazgo de Rajoy es el del sentido común y la política responsable. Seguramente otro tipo de liderazgo más exacerbado o más pusilánime sería más noticioso. Pero un momento de drama económico y político como éste lo que se necesita es, precisamente, lo que representa Rajoy. •


Números anteriores Esta semana
© El Punto Prensa, S.A. c/ Ferrocarril, 37 duplicado 280045 Madrid. Tfno: 34 91 516 08 14/15/08        E-mail: siglo@elsiglo-eu.com