Los líderes de telecos, metal y construcción, ganan
peso en la sucesión de Díaz Ferrán
QUINIELAS SOBRE EL
NUEVO PATRON
Nunca antes la CEOE había afrontado un proceso sucesorio tan complejo y con tantos
aspirantes. El cierre de la etapa Díaz Ferrán, además de dejar a la organización
traumatizada, en situación de debilidad y con un importante lastre en términos de
credibilidad y ascendente político, también ha vuelto a abrir viejas heridas y
rivalidades. Como la que enfrenta a las organizaciones territoriales, hasta ahora en el
poder, con las sectoriales. Estas, de la mano del Metal, Construcción y Telecos,
piensan que ha llegado su momento. Reclaman un vuelco en el modelo de
organización y una presidencia más profesional que empresarial.
Por E. Moreno
Hoy por hoy, sólo hay dos cosas sobre las que están de acuerdo casi todos los miembros de la CEOE. Por un lado, que el anun-
cio de elecciones anticipadas en la patronal ha supuesto un alivio, tras muchos meses de bloqueo y frustración que se han vivido bajo el mandato de Gerardo Díaz Ferrán. Por el otro, que este proceso sucesorio "va para largo" y que será, cuando menos, complicado y tenso. El próximo día 20, el comité ejecutivo y la junta directiva convocarán oficialmente las elecciones, que se celebrarán, previsiblemente, en el mes de diciembre o a principios del año 2011.
A partir de ahí, todo son incertidumbres. Empezando por los propios aspirantes al puesto de presidente. No en vano, por primera vez, la CEOE no tiene su sucesor "atado y bien atado" a la vista. Y con 21 vicepresidentes, ocho de los cuales han sido nombrados por Díaz Ferrán, los aspirantes se multiplican. Entre los nombres que han empezado a barajarse nada más conocerse la convocatoria de elecciones destacan, por ahora y a falta de que salte a la palestra, tal y como se rumorea, algún "tapado", tres nombres: Jesús Banegas, el andaluz Santiago Herrero y Joan Rosell, patrón de los empresarios catalanes.
Jesús Banegas, presidente de la patronal
de empresas de electrónica y telecos (Aetic), es, por el momento, el que podría contar, según reveló el semanario EL NUEVO LUNES hace una semana, con mayores posibilidades. En él confluyen varias características, que podrían hacer de él el hombre del momento. Por un lado, ha sido uno de los artífices, junto con Juan Lazcano, presidente de la patronal de las constructoras, CNC, del movimiento que finalmente ha desembocado en la caída de Díaz Ferrán. A Banegas se le atribuye la autoría, o por lo menos, la inspiración, de una carta que ha estado circulando por determinados despachos de las sedes de las organizaciones sectoriales de la CEOE, reclamando un cambio en la gestión, mayor transparencia y participación.
La carta, finalmente, no fue necesaria durante aquel almuerzo del lunes 4 de octubre, al que llegó Díaz Ferrán con la decisión ya tomada de convocar elecciones, muy a su pesar. Pero Banegas ha demostrado que tiene influencia sobre sectores importantes de la organización, sobre todo los sectoriales, como las propias telecos, pero también parece respaldado por las constructoras, el sector del metal, textil, calzado y, quizás, el financiero, a través de la poderosa Asociación Española de la Banca, AEB.
En este sentido, la crisis abierta en la CEOE, primero con la perpetuación de Díaz Ferrán en el cargo y ahora con su salida, va a tener importantes derivadas sobre el pro pio modelo de organización y de gestión de la patronal, ya que colocar a un empresario al frente de la patronal ha demostrado tener sus inconvenientes. "El empresario, como no puede ser de otra forma, depende mucho de la marcha de sus empresas. Y si éstas van mal, eso nos perjudica a todos, tanto por una cuestión de imagen como por el hecho de que no puede dedicarle a la Confederación todo el tiempo y la atención que se merecen", apunta un destacado miembro de la CEOE.
De hecho, las organizaciones territoriales, durante estos últimos meses, no han sido capaces de ponerse de acuerdo sobre un candidato y se han mostrado divididas a la hora de organizar el movimiento contra Díaz Ferrán, lo que ha propiciado que la llegada de la solución se eternice. Es más, muchos en la CEOE piensan que ha sido necesaria la intervención de las organizaciones sectoriales, con Banegas a la cabeza, para que por fin la crisis estalle.
De ahí que la opción Banegas, que encarna al empresario-gestor profesional, seduzca a muchos ahora. Empresarios jóvenes le respaldarían, dado su talante audaz y arrojado. Pero la clave de su elección estará en el juego de poder entre las organizaciones territoriales y las sectoriales. Estas últimas, tras los cambios introducidos por Díaz Ferrán, ya suponen el 60% de la organización, mientras que el resto corresponde a los territorios, con Madrid, Cataluña y Andalucía a la cabeza. Hasta ahora, el poder había sido para los territorios —Díaz Ferrán proviene de la CEIM, patronal madrileña—, en mano de empresarios puros. Pero ahora las organizaciones sectoriales, en manos de dirigentes más "profesionales", reclaman su sitio, y plantarán batalla.
A su favor, Banegas cuenta con ser representante de un sector moderno y pujante, conoce a fondo la organización y es bien visto por los representantes del sector industrial. En contra, el haberse postulado de masiadas veces y demasiado pronto.
En el bando de los "sectoriales", al margen de Banegas, también intervienen otros jugadores, aunque con menos posibilidades. Se trata de Juan Lazcano, de la patronal constructora, algo en declive últimamente. Antonio Garamendi, dirigente de Confemetal, es otro de los nombres que se están barajando. Y más nombres: Pedro Barato, de Asa-ja y las mutuas de accidentes, o Pilar González de Frutos, de Unespa, así como otro que ha "bailado" con fuerza en las quinielas, Juan Roig, artífice del "milagro Merca-dona" y perteneciente a la Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (Asedas).
En el equipo contrario, el de las organizaciones territoriales, participan los históricos "de siempre", algo que puede pesar tanto en contra como a favor de sus aspiraciones. Dos claros contrincantes: el andaluz Santiago Herrero y el catalán Joan Rosell. Ambos son de sobra conocidos dentro y fuera de la patronal. Ninguno de los dos asumió la bandera contra Díaz Ferrán, por miedo a perder posibilidades, si bien en su momento ya se enfrentó a Díaz Ferrán, perdiendo la refriega. Herrero cuenta con el apoyo de la Junta de Andalucía, pero por el contrario, el PP no quiere ni oír hablar de él.
En cuanto a Rosell, le perjudica el temor de muchos empresarios al desembarco del "lobby" empresarial catalán en la CEDE. Se le reconoce su talante negociador, sus buenas relaciones con populares y socialistas y su peso en la patronal. Por lo pronto, el día 18 afronta un proceso de reelección al frente de Foment del Treball, la patronal catalana, lo que puede suponer o bien el espaldarazo definitivo o la pérdida de toda oportunidad.
En las organizaciones territoriales hay más nombres, pero, como ocurre con Rosell y Herrero, las navajas vuelan por el aire. El patrón de los patrones de Madrid, Arturo Fernández, podría ser el delfín de Díaz Ferrán —del que es concuñado— si finalmente éste acepta no presentar su propia candidatura. Pero podría tener enfrente a Jesús Terciado, de Cepyme, quien a su vez podría tener como rival a Jesús Bárcenas, expulsado de esta última organización por Díaz Ferrán, pero dispuesto ahora a volver por la puerta grande. •
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