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Nº 892- 6 de septiembre de 2010

 

Las primarias de Madrid desatan una batalla por el futuro del PSOE

Gómez despierta el post-zapaterismo


Sorpresa, sorpresa. Cuando ya nadie lo esperaba los calores de agosto trajeron a Moncloa la inesperada decisión de intentar retirar a Tomás Gómez, secretario general de los socialistas madrileños, de la candidatura contra Esperanza Aguirre. Operación contra Zapatero, sacrificio de Trinidad Jiménez, pulso a los barones díscolos con Ferraz... De entre las múltiples explicaciones sobre la insólita batalla desatada en Madrid se abre paso la menos deseada en el PSOE pero, cada vez, más real:  tanto los dirigentes más cercanos al presidente como los más distantes no quieren perder un centímetro de poder con vistas al futuro. Al margen de que Zapatero se presente a las elecciones de 2012, y de que gane o pierda, los líderes socialistas con más visión han decidido dar un paso adelante. Jiménez o Gómez: en manos de los militantes del PSM se dirime una batalla  de alcance insospechado. Tan sólo en una cosa coinciden todos los involucrados: su resultado marcará el mapa de poder del PSOE post-zapaterista.


Por Inmaculada Sánchez

Esto va a ser un “Borrell II”. “Aquí se está jugando el futuro”. “Quienes juegan al post-zapaterismo son ellos, no nosotros”. Ninguno de los que están inmersos en la inesperada batalla de las primarias socialistas de Madrid niega que lo que se dirime va mucho más allá de la designación del candidato socialista a la presidencia de la Comunidad de Madrid en 2011.

Prácticamente nadie contaba ya con que las “fuerzas hostiles” al PSM de Tomás Gómez radicadas en Ferraz, con el poderoso José Blanco en cabeza, abordasen ninguna operación en su contra a estas alturas. “Han decidido esperar a que nos estrellemos en las urnas el año próximo, según creen, y, luego, si ocurre, lanzarse a por nuestras cabezas”, aseguraba hace unas semanas un miembro del equipo de Gómez.

Ésta era la impresión que recorría el Partido Socialista de Madrid el pasado mes de julio, después de que el propio Gómez y su entonces ticket electoral para la candidatura a la alcaldía de la capital, el actual portavoz socialista en el ayuntamiento, David Lucas, hubieran dado un paso adelante dando por hecho en varios actos públicos que querían ser los candidatos y que ya estaban trabajando en ello.

Su apuesta por “el trabajo” y por el fin de los “mirlos blancos” y los “paracaidistas” parecía haber calado en el PSM y, a pesar del escaso entusiasmo que despertaban en la sede central del PSOE de la calle Ferraz, nada hacía presagiar que, una vez más, el aparato federal se movilizara para presentar un posible candidato con “nombre” y aureola mediática ajeno al trabajo de oposición a Esperanza Aguirre. Pero así fue.

En este agosto de infarto para los socialistas madrileños (para seguir el desarrollo de la crisis ver en páginas siguientes “Historia de unas primarias”) muy pocos dirigentes han podido cumplir sus planes vacacionales. “Zapatero me ha llamado a Moncloa”, fue lo que le dijo Tomás Gómez a uno de sus colaboradores, camino de la costa con su familia, para que diera media vuelta a comienzos de mes. Ya no eran sólo movimientos de Ferraz. Era el mismo presidente el que se ponía en primera línea.

La gran sorpresa y diferencia de esta “operación Madrid” sobre las otras muchas que acumula el PSM en su historia ha sido la excesiva exposición del presidente del Gobierno, con cita en Moncloa incluída, y, sobre todo, el inédito “no” con que le respondió quien estaba destinado a ser la víctima de la misma, el secretario general de los socialistas madrileños, Tomás Gómez.

“No le conocen. No han sabido valorar su determinación y ahí ha radicado su error”, explica uno de sus más cercanos colaboradores aludiendo a quienes suponen detrás de la decisión de Trinidad Jiménez de postularse frente a él como posible candidata a la presidencia de la Comunidad de Madrid. Para los partidarios de la ministra, por el contrario, esa “determinación” no es más que “prepotencia” e intereses personales frente a la evidencia de unas encuestas que dan más posibilidades de victoria frente a Aguirre a la titular de Sanidad.

Estas diferentes opiniones sobre Gómez y Jiménez ya eran conocidas desde hace tiempo en el PSOE y pocos de los que, de verdad, saben lo que se cuece en Moncloa y Ferraz se quedan con la encuesta esgrimida por el aparato federal como única explicación para el arriesgado paso adelante dado por la ministra.

La incertidumbre, aún no despejada por Zapatero, respecto a su candidatura en 2012 y, las incógnitas, incluso para quienes la dan por hecho, sobre la fortaleza de su liderazgo tras el duro desgaste al que le está sometiendo la crisis económica, vienen alimentando, según afirman distintos dirigentes del partido, un peligroso caldo de cultivo con sabor a futuro incierto.

La palabra post-zapaterismo está empezando a ser utilizada, por primera vez sin pudor, en no pocas sedes del PSOE, según atestiguan las diferentes fuentes consultadas, aunque la mayoría, señalando con el dedo a otros dirigentes. La veda la ha levantado, involuntariamente, el hasta hace poco escasamente conocido líder de los socialistas madrileños, el ex alcalde de Parla, Tomás Gómez, al negarse a la retirada pedida por Ferraz y Moncloa.

La pugna por el mapa de poder de ese futuro PSOE sin Zapatero habría desencadenado las hostilidades y el tandem Blanco-Rubalcaba pisado el acelerador con la vista puesta en las encuestas, aunque también en “reconquistar un territorio perdido”.

“A Blanco le han informado mal, y éste ha informado mal a Zapatero”, intenta explicar un dirigente del PSM no comprometido con ninguna de las dos candidaturas pero que percibe más probable la victoria de Gómez en las primarias, con el consiguiente desgaste para el presidente.

La tensa relación del vicesecretario general socialista con Gómez y su equipo data de las fechas de su misma elección como líder del PSM, hace ya tres años, y de la preferencia del gallego por otros dirigentes de su absoluta confianza, como Antonio Hernando, actual secretario de Ciudades y Política Municipal, área crucial para el control territorial del partido y las próximas municipales al que le aupó Blanco en el último congreso.

Precisamente, aunque Blanco está intentando no “mojarse” con declaraciones a favor de Jiménez en este proceso, dada su condición de número dos del partido, es Hernando quien está ejerciendo de “portavoz proTrini” de la ejecutiva federal, con declaraciones tan agresivas como las de apoyo al alcalde de Getafe, Pedro Castro, quien tildó de “candidato de la derecha” a Gómez (Ver en “Dicho y oído” sobre los dirigentes que han manifestado ya sus preferencias).

La pugna ya no tiene vuelta atrás, ni reembolso alguno el costo que habrán de pagar por ella dirigentes del calibre del titular de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba. El ministro no ha dudado en utilizar el nombre de Zapatero para lanzar el más duro ataque contra Gómez desde el inicio del proceso al señalar que su único mérito es “haber dicho no” al presidente.

Vista la categoría de los contendientes –se trata de la práctica totalidad de la ejecutiva federal, aunque Leire Pajín y Manuel Chaves, que hasta ahora han apoyado a Gómez, intentan no manifestarse abiertamente dados sus respectivos cargos, y la mayoría del Gobierno, contra el aparato del PSM–, los movimientos para que la victoria no caiga lejos de Moncloa ya se han iniciado.

Maniobras en torno a UGT.  Según fuentes solventes consultadas por El Siglo, determinados miembros de la ejecutiva federal estarían intentando que una pieza tan sensible como la UGT, hasta ahora elemento clave en el apoyo a Tomás Gómez como líder del socialismo madrileño, se desmarcase de él en la contienda.

Estas conversaciones, desarrolladas al más alto nivel, únicamente habrían conseguido, por el momento, que la UGT de Madrid y su secretario general, José Ricardo Martínez, no se hagan presentes ni realicen manifestación alguna de apoyo a ninguno de los dos candidatos. En esta línea se entienden las únicas declaraciones realizadas por Martínez la pasada semana: “vamos a mantener una posición de no entrar en lo que no es de nuestro negociado”, dijo a Europa Press. También, según ha podido saber esta revista, en próximos días mantendrá un discreto encuentro con Trinidad Jiménez para garantizarle su “neutralidad”.

Sin embargo, la realidad dista de esta apariencia formal que a Gómez, de momento, también interesa. “A pocos días de la huelga general no vamos a escenificar nuestra relación con UGT para que nos acusen de ir contra Zapatero”, explican desde su entorno. Aunque no renunciaron a realizar la presentación oficial de la candidatura de Gómez en la sede de UGT en Madrid. Éste sería únicamente un detalle de la complicidad que mantienen viva los equipos de Gómez y de Martínez.

No sólo la actual mano derecha del ex alcalde de Parla, su portavoz en la Asamblea de Madrid, Maru Menéndez, procede del núcleo duro del líder ugetista, con quien preparó, en los tiempos del Gobierno de Aznar, algunas de las manifestaciones en Madrid contra él, sino que Gómez ha cuidado mucho sus visitas a las empresas con problemas laborales de la región, de acuerdo con la agenda de UGT. A pesar de ello, el peso del aparato federal a favor de Trinidad Jiménez representa una incógnita que mantiene pendiente a todo el PSOE.

El gran amigo se distancia

Una de las sorpresas que ha deparado el proceso de primarias desatado en Madrid ha sido la abierta posición a favor del candidato al que Zapatero intentó retirar  de uno de los clásicos en las cercanías del presidente.

Se trata del diputado José Andrés Torres Mora, poco conocido para el gran público pero todo un elemento de referencia del zapaterismo, además de amigo personal del presidente desde que éste iniciara su asalto al poder del PSOE.

Torres Mora fue, de hecho, su primer jefe de gabinete tras su llegada a Ferraz como secretario general del PSOE en el año 2000, manteniéndose como ideólogo y estratega de cabecera del líder, aunque en dura pugna con José Blanco, que ya desde entonces luchaba por situarse como la única mano derecha de Zapatero.

Con el triunfo y el traslado a Moncloa Torres Mora cambió su despacho en Ferraz por su escaño en el Congreso y un puesto en la ejecutiva federal aunque mantuvo su cercanía personal con Zapatero.

Ahora ha dicho que prefiere la “cantera” a los “galácticos”, en la primera declaración que se le conoce contraria a las posiciones de Zapatero. Algunas fuentes lo señalan como la confirmación de que Gómez no es el candidato “anti-ZP”. Otras, buscan la explicación en su posible malestar por la creciente influencia del tándem Blanco-Rubalcaba en el presidente.

Historia de unas primarias

15 de julio. El líder de los socialistas madrileños y el presidente del PSOE, Manuel Chaves, mantienen en Madrid un encuentro en el que el presidente del partido le traslada las dudas de la dirección federal del PSOE sobre si Gómez es la persona adecuada para competir con Esperanza Aguirre.

24 de julio. Gómez niega, en declaraciones a la Ser, que Chaves le haya pedido que renuncie como candidato, asegurando que “es rotundamente falso” que ni el presidente “ni nadie de mi partido” le haya llamado para decirle “semejante cosa”.

27 de julio. El secretario general del PSM apela a la “discreción” pedida por Rodríguez Zapatero a la Ejecutiva Federal para no contestar al mensaje que éste le lanza al decir que no le gustan las “posiciones numantinas”. El portavoz socialista en el Ayuntamiento de Madrid, David Lucas, expresa su “total apoyo, lealtad y respaldo” a Gómez.

2 de agosto. El presidente del Gobierno destaca su “buena” valoración del líder del PSM y una “buena, buenísima” de Trinidad Jiménez, al ser preguntado por la posibilidad de que ésta sea la persona que respalda el PSOE como candidata a la presidencia de la Comunidad.

5 de agosto. Chaves admite que hay encuestas que sitúan a Trinidad Jiménez con más posibilidades que el líder del PSM de ganar las elecciones autonómicas, pero advierte que “son encuestas”. Por su parte, el presidente de la FEMP y alcalde socialista de Getafe, Pedro Castro, ratifica su apoyo a Tomás Gómez como candidato a la presidencia de la Comunidad de Madrid, aunque matiza que debe “dar un paso atrás” si otro tiene más posibilidades.

6 de agosto. Zapatero convoca en la Moncloa a Gómez para hablar de las candidaturas, pero  el encuentro se suspende en el último momento, cuando decenas de periodistas se congregaban ya a las puertas del palacio.

7 de agosto. Se celebra finalmente la entrevista, en la que ambos constatan la necesidad de recurrir a las elecciones primarias.

9 de agosto. Trinidad Jiménez expresa su “decisión personal” de optar a la presidencia de la Comunidad de Madrid, asegurando que Zapatero, no le ha pedido nada.

10 de agosto. Los responsables de más del 70 por ciento de las agrupaciones socialistas de la Comunidad de Madrid hacen público un manifiesto de apoyo a Tomás Gómez, mientras que también ve la luz la plataforma de apoyo a Trinidad Jiménez, cuyo portavoz es David Lucas, responsable del grupo socialista en el Ayuntamiento de Madrid.

11 de agosto. Gómez señala que los militantes del PSOE madrileño no son “menos que el PSC o que los socialistas andaluces” y quieren tomar sus propias decisiones, en este caso sobre sus candidatos electorales.

12 de agosto. Trinidad Jiménez y Jaime Lissavetzky, comparecen ante los medios de comunicación anunciándose como un tándem ganador de cara a los comicios de 2011. Por su parte, Gómez pide al aparato federal que “no enturbie” el proceso de primarias.

15 agosto. El vicesecretario general del PSOE, José Blanco, pide a los socialistas que a la hora de elegir “hagan un ejercicio de escuchar a los ciudadanos”. El secretario general de los socialistas madrileños, Tomás Gómez, le solicita a Blanco, “que se conozca bien qué es un militante del PSM” porque “la inmensísima mayoría son ciudadanos que sufren el paro y los problemas sanitarios y educativos”.

16 agosto. La Ser hace público un sondeo elaborado a finales de junio por encargo de la Ejecutiva Federal del PSOE en el que se señala que la ministra de Sanidad estaba en ese momento a sólo tres puntos porcentuales en intención de voto de la presidenta madrileña, Esperanza Aguirre, mientras que Gómez estaba a 16. Gómez afirma que “a mí nunca nadie me ha enseñado una encuesta, y me ha sorprendido que la hayamos conocido a través de un medio de comunicación”.

24 de agosto. Gómez se declara dispuesto a celebrar “mañana mismo” y “con el formato que nos pongan por delante” un debate con Trinidad Jiménez, quien responde que “con quien voy a debatir es con Esperanza Aguirre, no entre miembros del PSM”.

29 agosto. El secretario general del PSM y precandidato a las primarias de esta formación, Tomás Gómez, reconoce que “es muy duro tener al aparato federal enfrente”.

Dicho y oído

Desde que las candidaturas de Trinidad Jiménez y de Tomás Gómez empezaran a ocupar las primeras páginas de prensa, dirigentes socialistas comenzaron a decantarse por una u otra. O por ninguna. Dentro y fuera de Madrid, los socialistas están divididos entre los partidarios de la ministra, los defensores del secretario general del PSM y los que prefieren guardar silencio.

A favor de Trinidad Jiménez:

14 de agosto: La secretaria de Política Internacional del PSOE, Elena Valenciano, dice estar convencida de que la propuesta de Trinidad Jiménez es “una candidatura ganadora”.

14 de agosto: El secretario de Política Municipal del PSOE, Antonio Hernando, muestra su sorpresa ante las declaraciones de algunos dirigentes del PP, de las que “se pueda deducir un apoyo a Tomás Gómez”.

25 de agosto: El ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, dice el principal activo de Tomás Gómez es haber dicho “no” a Zapatero, pero le advierte que si gana las primarias eso “se convertirá en una rémora para él y para el partido”. Además, se muestra favorable a la candidatura de  Trinidad Jiménez.

26 de agosto: El ministro de Educación, Ángel Gabilondo, muestra su afecto por Trinidad Jiménez, asegurando que “para hablar extraordinariamente bien de ella bastaría con ser sincero”.

29 de agosto: El alcalde de Getafe y presidente de la FEMP, Pedro Castro, pide a Tomás Gómez que “evite por todos los medios convertirse, por acción u omisión, en el candidato de la derecha”.

1 de septiembre: El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, califica a Trinidad Jiménez como “gran candidata”, “gran persona” y “gran responsable política”. No menciona a Tomás Gómez.

A favor de Tomás Gómez:

6 de agosto: El presidente de la Comisión de Justicia en el Congreso y miembro de la Ejecutiva federal, Álvaro Cuesta, expresa su “reconocimiento” al “trabajo y la figura de Tomás Gómez” y asegura que a la hora de elegir un candidato “hay que buscar lo mejor” y las encuestas “no son las que definen a los candidatos de un partido”.

9 de agosto: El ex presidente del Congreso, Gregorio Peces Barba, en un artículo publicado en El País, acusa a Zapatero de “tozudez” por su insistencia en proponer a Trinidad Jiménez frente a Tomás Gómez, recordando que los “aterrizajes han sido siempre infructuosos” en Madrid.

18 de agosto: José Andrés Torres Mora, diputado y miembro de la Ejecutiva federal del PSOE, considera que Gómez es una apuesta por la “cantera de Madrid” y no por los “galácticos”. “Si apoyo a Tomás es porque estoy convencido de que lo que más beneficia a los madrileños es tener un presidente que es como la gente” y que representa “la lealtad mutua a los acuerdos y a la propia lógica de una organización”.

30 de agosto: El ex presidente del Gobierno, Alfonso Guerra, dice en la revista Tiempo que “el compañero Gómez exhibe no una encuesta sino dos pasos por las urnas con resultados espectaculares (75%), mientras que alegan el caso contrario en la candidata cuando lo fue para la Alcaldía de Madrid”.

Los silencios:

5 de agosto: El vicepresidente Territorial y presidente del PSOE, Manuel Chaves, asegura que Tomás Gómez “es un buen candidato”, y ser ministra, en referencia a Trinidad Jiménez, da “un gran peso” para optar a la presidencia de Madrid.

8 de agosto: La secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín, dice que los militantes elegirán “al mejor candidato o candidata” para representar al partido en Madrid.

15 de agosto: El vicesecretario general del PSOE, José Blanco, rehúsa decantarse a favor de Trinidad Jiménez o de Tomás Gómez porque dice que no es militante del PSM. Aconseja a las bases que “hagan un ejercicio de escuchar a los ciudadanos y, después de escucharles, decidan quién creen que es el mejor candidato para ganar”.

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