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Internacional
Nº 870
1/3/2010
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Guido Westerwelle, ministro de Exteriores de Alemania

"HABRÁ SOLIDARIDAD CON GRECIA,

PERO NO UN CHEQUE EN BLANCO"

Su deseo es continuar la política exterior de Hans-Dietrich Genscher, su predecesor. Nacido en 1961, año en que se construyó el Muro de Berlín, Guido Westerwelle, ministro de Exteriores de Alemania y vicecanciller, dice pertenecer a la generación que tiene la responsabilidad de hacer avanzar Europa. "Lo importante es la confianza. El euro superará todas las dificultades que pudiera haber en un futuro. No hay nada más importante que la confianza", señala respecto a la crisis griega. EL SIGLO conversó con el ministro, sobre éste y otros temas, en un encuentro con la prensa extranjera.

Por Juana Vera (Berlín)

Se ha especulado con la posibilidad de que la crisis económica griega pueda poner en peligro al euro.¿Cuál es su opinión al respecto? ¿Piensa que España podría seguir los pasos de Grecia?
—Lo que los Jefes de Gobierno han comentado hace algunos días es muy inteligente. Por un lado la solidaridad hacia Grecia ha de existir, esto es claro. He hablado, hace unas semanas, con el primer ministro griego y pienso que debemos superar este desafío unidos. Sabemos que la solidaridad ha de existir, pero al mismo tiempo, no vamos a firmar ningún cheque en blanco.

—¿Se hallará España pronto en esta situación?
—La cuestión, en mi opinión, es la confianza de los mercados respecto a la financiación. El hecho de que otros países hayan sonado como posibles continuadores de Grecia, no ha de tenerse en cuenta. Lo importante es la confianza. Pienso que a pesar de todas las dificultades que pudiera haber en un futuro, el euro las superará. No hay nada más importante que la confianza. Por eso confío en el euro. Y no quisiera que se creara una espiral de desconfianza.

—¿Piensa usted que tras esta crisis mejorará la cooperación entre los países de la Unión Europea?
—Pienso que ya he respondido a esta pregunta. Me gustaría, de todos modos, apelar al gobierno griego y sobre todo al pueblo griego, para que apoye las medidas contra la crisis. Éste es un gran deber no sólo para Grecia sino para toda Europa en su conjunto. La Comisión Europea ya ha tomado la decisión de realizar un paquete de medidas en este sentido y pienso que esto es acertado.

—¿Sería más fácil superar esta situación con instrumentos económicos para trabajar conjuntamente en la eurozona, algo que los franceses apoyan pero que no todos los alemanes quieren?
—¿Esta cooperación debe ser para la eurozona o para el conjunto marco europeo? Pienso que debería ser para todo el marco europeo, no sólo para la eurozona.

—La situación en Irán se complica, ¿cuál es su opinión sobre esta situación?
—Irán tiene el derecho de construir centrales nucleares para uso energético. Pero tiene la obligación de ser transparente, en este sentido, ante la comunidad internacional. Y también la obligación de no usar armas nucleares. Hemos hablado con Irán desde hace años. La cooperación es importante para nosotros. No hemos cambiado en este sentido siempre y cuando Irán asuma sus obligaciones.

—Todavía quedan armas nucleares en suelo alemán, ¿cuándo dejará Alemania de tener este tipo de armas en su territorio?
—El discurso del presidente de los Estados Unidos, B. Obama, sobre la posibilidad de tener un mundo libre de armas nucleares ha sido para mí un discurso historico y nosotros queremos que lo sea. Que sea un momento histórico y que a partir de ahora, sea el objetivo. La política exterior alemana es una política de paz. El desarme y la paz fueron parte de la política exterior del político liberal que me precedió en este cargo, me refiero a Hans. D. Genscher. Nuestros ciudadanos también desean esto. Las armas nucleares que todavía se hallan en Alemania, señales de la Guerra Fría, no sirven a nuestra paz. Por ello queremos, conjuntamente, buscar una solución para hallar el medio de destruir estas armas. Esto no es algo nuevo para mí sino que es algo que se halla en el marco de la política alemana, y en lo que a mí respecta se trata del reconomimiento de que Alemania sólo puede desarrollarse en el marco de la cooperación con nuestros socios. Todo está claro para mí, o avanzamos hacia décadas de desarme o hacia todo lo contrario. Y nosotros queremos avanzar hacia décadas de desarme. Respecto a la posibilidad de que Irán llegue a tener armas atómicas, pienso que, en caso de que esto llegara a ocurrir, sería causa de desestabilidad en toda la región. Y daría lugar a un proceso en todo el mundo, en el que un país tras otro querría optar por tener armas nucleares. Que esto ocurra o no depende ahora de todos nosotros y es nuestro deber, para las próximas décadas, lograr el desarme nuclear primero y convencional después. No se trata de lograr el desarme nuclear y de que luego siga habiendo conflictos con armas convencionales. En mi opinión, ambos tipos de desarme se hallan unidos y debemos ser constantes en esta lucha. Este gobierno lo desea. De lo que se trata es de tener la decidida voluntad de avanzar en este camino.

—¿Qué pasos ha dado usted en esta dirección?
—Hemos hablado de ello en el seno de la OTAN y también en la reciente Conferencia de Seguridad de Múnich. Hay un grupo de países que piensa igual que nosotros y que quiere ir en esta dirección. Necesitamos realizar una nueva petición de desarme. Noshallamos en un momento muy sensible de nuestra historia. Los próximos diez años son decisivos. A veces me incomoda el hecho de que se diga que el desarme es algo naif. Naif no es pedir el desarme. Naif es pensar que se puede permanecer en una política de statu quo. Esto es naif. Esto es peligroso.

—El Tratado de Lisboa ha sido ratificado. ¿Cuáles son las expectativas respecto a este Tratado y a la política europea de su partido, el FDP?
—Este tratado es una oportunidad para Europa y les ruego, a ustedes, periodistas, que lo alienten. Me siento optimista. Pero cada tratado debe desarrollarse. Cómo funcionará. ¿A través de una colaboración conjunta o a través de la competencia entre los países miembros? Pienso que, por ahora, ha habido una buena coordinación, también en el caso de la Ayuda de la Unión Europea a Haití. Respecto a la política europea, pienso que se basa en la continuidad, en el vigor y en los acentos propios. La Unión Europea, en esencia, es una historia de éxito única. No quisiera que mi generación, he nacido en el año 1961, supusiera un lastre para este éxito. Mi generación, que no ha experimentado la guerra, ha de lograr la continuidad del proyecto europeo creado por la generación que sí vivió la guerra y que creó el proyecto europeo para evitarla. Nosotros tenemos ahora la responsabilidad de mejorar nuestras relaciones, no sólo con Francia, sino también con los países del Este de Europa.

—¿Cómo le va personalmente como vicecanciller y ministro de Asuntos Exteriores? ¿Cómo ha sido y es su experiencia política?
—Gracias por su pregunta. Estoy sano y voy a tener un fin de semana libre, aunque nunca se sabe cuando uno es ministro. Llevo, alrededor de dieciséis años en la política alemana. Como secretario general de mi partido y como jefe de la oposición y mi experiencia política..., déjeme decirle algo, a usted y a sus colegas. Desde que soy secretario general, mi partido ha mejorado resultados en todas las elecciones generales. En las primeras, de 6,2 por ciento a un 7,4 por ciento. En las segundas, de 7,4 a 9,8 por ciento y en las recientes, de 9,8 a 14,6. Si uno quiere tener éxito en la política tiene que hacer lo correcto, y trabajar, luego, para que lo correcto sea popular. •

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