| Números anteriores | Esta semana |
| Nº 869 - 22 de febrero de 2010 |
UN '1984' AL ESTILO ORIENTAL Bienvenidos a China, es el año 2013 y los chinos viven en estado de leve euforia; no es por nada: el país surgió exitosamente del segundo tsunami financiero y pasa por lo que oficialmente se denomina El Apogeo (Shengshi), término que se usó para describir a China durante las dinastías Han y Tang. Con los países occidentales todavía sumidos en la crisis, China se ha convertido en la mayor potencia mundial. Éste es el planteamiento inicial de un libro que ya empieza a ser conocido en internet como el 1984 de la literatura china. Por Pablo Wang (Hong Kong) Un claro ejemplo es la predominancia de sus empresas: la cadena estadounidense Starbucks fue adquirida por el conglomerado chino Want Want, y la bebida más popular hasta en el continente africano es el Latte con longan y té de Longjing. Los chinos están desencantados con los valores occidentales, porque quedó confirmado que el Capitalismo con Características Chinas es un modelo de desarrollo exitoso; ya no hay rastros de disidencia política, ni siquiera en círculos intelectuales o académicos. Este es el escenario ficticio pero muy factible montado por el escritor Chan Koon Chung, nacido en Shanghai y educado en Hong Kong, quien desde el año 2000 reside en Pekín. Chan dice que halló inspiración para su novela Apogeo, China, Año 2013 tras los disturbios en Tíbet y los Juegos Olímpicos de 2008, y que tanto el futuro cercano como la ficción le dan mayor espacio de maniobra a la hora de describir lo que vino observando durante la última década. "En realidad hablo del año 2009" asegura en conversación con EL SIGLO. Aunque la novela aún no haya sido publicada en China (fue publicada en Hong Kong y luego Taiwán, y todavía no existe traducción al español), ya causó un airado debate entre intelectuales y lectores por capturar fielmente la realidad y por la crítica puntual de sus problemas actuales. Algunos la describen como el 1984 de China, Chan Koon Chung expresa sorpresa al saberse comparado con George Orwell. La novela está dividida en dos partes: en la primera, los personajes son presentados en primera persona. El eje de la trama es el señor Chen, un escritor taiwanés afincado en Pekín desde hace varios años quien comparte la leve euforia generalizada por vivir en semejante ciudad en medio del apogeo chino: "No exagero al elogiar a China, soy consciente de que persisten varios problemas, pero tras el tsunami financiero de 2008 y al poco tiempo de exhibir signos de mejoría, los países desarrollados liderados por EE UU se arruinaron nuevamente llevándose al resto del mundo con ellos. (...) China reescribió la teoría económica occidental. Más aún, logró salir de la crisis sin disturbios sociales; hay que reconocer este logro (...) hasta me siento un poco emocionado al pensar en esto". Pero su encuentro con dos amistades del pasado, el misterioso Fang Caodi y la excéntrica Xiao Xi, le abrirá las puertas a una realidad diferente. Fang trata de recordarle sobre "el mes desaparecido" del que no se acuerda casi nadie, mientras que Xiao Xi le habla de cómo todos sus amigos "parecen cambiados". Xiao Xi es una madre soltera y antañc interés romántico del señor Chen, quien, tras el reencuentro, se siente nuevamente atraído por ella. El señor Chen teme inicialmente acercarse, porque ella no encaja en su vida feliz: Xiao Xi se metió una vez en problemas por sus opiniones divergentes y actualmente vive sintiéndose perseguida y refugiándose en foros web, debatiendo con los demás blogueros y cambiando de seudónimos constantemente. Fang Caodi es un trotamundos, y parece haber encontrado evidencia material de que todos menos él y un puñado de gente parecen recordar lo sucedido esos 28 días entre el derrumbe económico mundial y la entrada oficial de China a su apogeo. El autor desea mediante la ficción plasmar su inquietud ante el futuro de China, innegable potencia emergente, y las frustraciones de muchos intelectuales chinos. "En Ios ochenta y noventa existía mayor espacio de expresión, pero hoy muchos utilizan un discurso oficial", opina Chan Koon Chung, agregando que "el partido absorbió a todos repartiendo fondos de investigación, posiciones y trabajos académicos. No puede Ila marse corrupción, sino más bien subvención. Los pocos que sostienen opiniones propia se sienten muchas veces marginados". El escritor advierte que "es peligroso cuando no existe más que una sola voz". Chan Koon Chung publicó en 2005 una la ga crítica plasmando sus observaciones sobe la complejidad de la realidad china, pero se sintió insatisfecho y recurrió a la ficción en Apogeo, China, Año 2013 para expresar un vez más y con mayor claridad sus dudas describir las diferentes caras de la realidad. Un personaje que representa a un número creciente de jóvenes chinos es Wei Guo irónicamente hijo de la disidente Xiao Xi y aspirante a la función pública. Cuando el señor Chen le pregunta en qué cartera le gustaría ingresar cuando termine la universidad Wei Guo responde: "El Ministerio de Propaganda". A continuación vemos cómo este joven hace todo lo posible para cumplir con su meta, calculando cada paso y acercándose solamente a las personas que le convienen, distanciándose por completo de su madre, tachándola de ser un estorbo. "Muchos me dijeron que tienen a unos cuantos como Wei Guo a su alrededor", asegura el autor en entrevista. "La memoria selectiva es normal, pero el olvido a nivel nacional es raro. Hoy existe en China, además del olvido entre gente de mayor edad, una ignorancia de la historia entre los jóvenes nacidos en los ochenta", remarca Chan haciendo alusión a la censura –y la propaganda– tanto en los medios como en la educación. Chai Ziwen, editor de la revista Yazhou Zhoukan (Semanario Asia), opina que Apogeo, China, Año 2013 define varios de los nuevos aspectos de la sociedad china pendientes de discusión y, como una chincheta, los fija en la pared para facilitar su observación. Al mismo tiempo expresa preocupación porque la ficción parece estar haoiéndose realidad. El autor de la novela reconoce que tras la publicación, se sobresalta cuando lee la expresión "apogeo" en los periódicos chinos; otras expresiones que le inquietan por su frecuente uso en los medios son "yan da" (represión severa) o "minzhu zhuanzheng" (democracia autoritaria) que incluyó también en su obra de ficción. "A veces me pregunto si es mi imaginación", duda Chan Koon Chung. La contradicción es otro aspecto del modelo político chino que el autor destaca en la novela. Las "Diez Estrategias Nacionales de la Nueva Ideología del Apogeo", si bien ficticias, pueden sonarles familiares a los lectores chinos: "Una democracia autocrática liderada por un partido único. El imperio de la ley con la estabilidad como mayor prioridad. Un gobierno autoritario al servicio del pueblo. Una economía de mercado regulada por el Estado. Una competencia justa liderada por las empresas estatales. Un desarrollo científico con características tradicionales chinas. Una política diplomática armoniosa con los intereses propios ante todo. Una nación multirracial regida por una sola etnia. Un eje ideológico post-occidental y post-valores universales. Un renacimiento de la inigualable civilización china." En la segunda parte de la novela, un relator omnisciente se hace cargo para contar cómo eventualmente el señor Chen es arrastrado por Fang Caodi y Xiao Xi en su búsqueda del mes olvidado y la verdad detrás de la leve euforia colectiva. He Dongsheng, alto dirigente del Politburó, describe extensamente en un discurso hobbesiano el plan secreto que llevó a China a su apogeo, y cómo ante el temor al caos, el hombre "se postra voluntariamente ante el temible Leviatán, porque sólo este monstruo descomunal puede garantizar la seguridad personal y material. Es así como el Estado se convierte en el monopolizador legítimo de la violencia". He Dongsheng, ahora él mismo en un estado de leve euforia quizás por el alivio que representa esta oportunidad de compartir el secreto que le quitaba el sueño, agrega que "China nunca podrá ser mejor de lo que ya es". El señor Chen recurre a la sátira que Voltaire había hecho de Leibniz en Cándido para responderle que "en el mejor de los mundos posibles, todo sucede para bien". La misma cita aparece en la portada del libro. Chan Koon Chung, fundador de la revista de tendencias culturales y estilísticas City Magazine de Hong Kong, es conocido como una figura pública humilde y moderada. Chan dice que un lector criticó su novela por "reunir a todos ante una sola puerta, pero sin abrirla para darles paso", pero responde a la crítica alegando que se contenta con semejante logro: "No tengo todas las respuestas". Durante las últimas semanas y con el Foro Económico Mundial Davos 2010 de fondo, se inició un debate sobre modelos de desarrollo en tiempos de crisis y más específicamente se yuxtapusieron "el consenso de Washington" y "el consenso de Pekín"; el primero definido como una economía de libre mercado y poderes estatales limitados; el segundo, sinónimo de derechos privados básicos, controles y planificación estatales. No son pocos los que contemplan replicar el modelo de Pekín en sus países ya que parece ofrecer mayor estabilidad y más rápido crecimiento que el modelo de Washington. Algunos sugieren además que la ausencia de la democracia en China ofrece una ventaja a la hora de tomar decisiones difíciles pero necesarias. Esto no es parte de la novela. • |
| Números anteriores | Esta semana |
| © El Punto Prensa, S.A. c/ Ferrocarril, 37 duplicado - 28045 Madrid.
Tfno: 34 91 516 08 14/15/08 E-mail: siglo@elsiglo-eu.com |