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Nº 868 - 15/2/2010

La externalización de servicios y el convenio colectivo, claves del conflicto

LOS SINDICATOS ASEDIAN A OLIART

Poco más de dos meses después de tomar posesión de su cargo, el presidente de RTVE, Alberto Oliart, no consigue hacerse con el timón, a pesar de los buenos índices de audiencia tras la supresión de la publicidad. Superados sus roces con el Consejo de Administración, ahora son los sindicatos los que le están poniendo en una posición difícil. Los trabajadores, en protesta por la excesiva, a su juicio, externalización de servicios, han intentado paralizar las emisiones en directo de algunos programas de NE y RNE y ya han fijado un calendario de movilizaciones que culminará el 3 de marzo con un paro de 24 horas. Y por si fuera poco, no han contribuido a mejorar su imagen sus últimos fichajes:
el de su sobrina para su gabinete y el del sobrino de Leopoldo Calvo-Sotelo, antiguo jefe suyo en el Gobierno, como responsable de la estructura empresarial de RTVE.

Por M. C.

Una vez tranquilizados los ánimos del Consejo de Administración (ver EL SIGLO n° 864, 'Oliart se mosquea'), el presidente de RTVE se está viendo desbordado por un conflicto laboral que amenaza con enquistarse. Los trabajadores de la radiotelevisión pública se han rebelado por entender que se están externalizando demasiados servicios y han convocado una serie de paros parciales a partir del día 17 de febrero y una manifestación para el día 20 para "frenar y eliminar la externalización de la producción de programas y servicios". El calendario de movilizaciones culminará con una huelga para el próximo 3 de marzo.

Pero ha habido más protestas que han llegado a afectar a la emisión de algunos programas. Por ejemplo, los silbidos de una concentración de unos 800 trabajadores en Prado del Rey se colaron en los micrófonos de En días como hoy, el programa que presenta Juan Ramón Lucas en Radio Nacional. Aunque España directo ha sido el principal objetivo de los trabajadores, al ser considerado como el símbolo de esa externalización. Los representantes sindicales tuvieron que ser expulsados del plató del programa durante su emisión.

La beligerancia de los trabajadores ha pillado por sorpresa a Oliart, quien, la semana pasada, convocó al consejo de administración de RTVE para tratar el tema y buscar soluciones. "Lo prioritario es sentarse a negociar el convenio colectivo", subrayan fuentes conocedoras del contenido de las reuniones del Consejo de RTVE. Estas fuentes explican que fueron los consejeros quienes instaron a Oliart a negociar un nuevo convenio colectivo para atender las demandas de los trabajadores, aparte de aplicar mano dura a las protestas fuera de legalidad, la intención primera del presidente de RTVE. Según se comentó en esa reunión, el objetivo es dotar al ente público de un marco laboral que "flexibilice la situación de los trabajadores para adecuarla a un medio audiovisual", concretamente, en torno a cuestiones como horarios y disponibilidad. Es decir, se trata de ir en busca de una racionalización de la producción y de un aumento de la productividad, sin contemplar "la supresión de contratos".

Tras recibir el respaldo y las recomendaciones del Consejo de Administración, Oliart se entrevistó personalmente con los responsables de las secciones sindicales de UGT y CC 00 en la Corporación, Jesús Trancho y Lola Aro-cha, respectivamente, acompañados de los consejeros de ambos sindicatos, Santos Miguel por parte de UGT y Héctor Maravall por parte de CC 00. Según los sindicatos, Oliart intentó frenar las movilizaciones y les transmitió la voluntad negociadora del consejo. Sin embargo, "el objeto de la reunión no fue atajar la huelga convocada por los representantes sindicales, ya que entiende que es un derecho, si bien manifestó que no cree que haya razones objetivas para llevarla a cabo", según ha expresado en un comunicado RTVE. Los representantes sindicales le expresaron a Oliart su determinación de seguir adelante con las movilizaciones y su rechazo a un nuevo convenio colectivo basado en la modificación de las relaciones laborales. Según explica a EL SIGLO Jesús Trancho, por donde no están dispuestos a pasar los sindicatos para conseguir más producción propia es a que los trabajadores "tengan que estar en su casa pendientes del móvil" por si se les requiere para algún servicio. El representante de UGT en RTVE afirma que "nosotros tenemos más prisa" que el Consejo en sacar adelante un nuevo convenio, ya que ni siquiera se les ha aplicado a los trabajadores la subida salarial correspondiente a 2009. Sin embargo, la propuesta de los sindicatos es que se organice "mejor el trabajo", mediante una distribución de las horas que se emplean en cada puesto. Aunque, como subraya Jesús Trancho, su principal queja es que no existen "compromisos concretos en cuanto al aumento de la producción propia". De momento, Oliart ya se ha comprometido ante el Consejo a presentar una batería de medidas concretas para desbloquear la cuestión.

Fuentes próximas al máximo órgano de la Corporación reconocen que es un gran problema el hecho de que las conversaciones en torno al nuevo convenio colectivo se lleven arrastrando tres años. Por ello, y a pesar de las posiciones enfrentadas, el Consejo de Administración ya ha previsto un calendario para el apretón de manos que dé lugar a un nuevo convenio colectivo que asegure un aumento de la producción propia en RTVE. Según estas previsiones del Consejo, el nuevo convenio colectivo debería estar listo antes del verano, coincidiendo con la firma del contrato programa, el documento que debe marcar las directrices bajo las que se desarrollará la actividad de RTVE hasta 2013.

En cualquier caso el Consejo, a pesar de su voluntad negociadora, no está dispuesto a dejarse presionar por los sindicatos, que planean más movilizaciones a medio plazo. "No se trata tanto de parar las protestas como de no actuar al ritmo de la huelga", explican estas fuentes, que subrayan que la intención de apostar por más producción propia ya fue expresada por el Consejo anteriormente, especialmente cuando el anterior presidente de RTVE, Luis Fernández, decidió apostar decididamente por la externalización de servicios y contenidos.

Oliart va a tener que arremangarse para solucionar el conflicto que le han planteado los sindicatos, decididos a dar la vuelta a la situación que impulsó Luis Fernández desde 2007. •


La sombra del nepotismo

En los últimos días, Oliart ha tomado dos decisiones un tanto polémicas. Por un lado, ha incorporado a su sobrina, Silvia Delgado, a su gabinete personal. Por otro, al sobrino de su jefe durante su paso por el Ministerio de Defensa, Santiago Campos Calvo-Sotelo, como responsable de las tareas de organización empresarial. Y da la casualidad, como atestigua el diccionario de la RAE, de que el término nepotismo proviene del vocablo italiano nepote, que significa, precisamente, sobrino.

Según explican fuentes próximas de las altas esferas de RTVE, la conveniencia sobre los nombramientos ya se comentó en el Consejo de Administración. Los consejeros le expresaron a Oliart los problemas que le conllevaría de cara a la opinión pública, aunque el responsable de la corporación señaló que eso no le preocupaba. Hay que tener en cuenta que el gabinete del presidente de RTVE es competencia exclusiva suya, por lo que no necesita la aprobación de nadie. Sin embargo, es probable que durante su próxima comparecencia en la comisión parlamentaria de control, Oliart tenga que dar alguna explicación a los grupos políticos. Silvia Delgado es licenciada en Económicas y Empresariales, y hasta ahora se ocupaba de la distribución de los canales del grupo MTV Networks Iberia.

En el caso de Santiago Campos, el Consejo de Administración fue informado pertinentemente de su elección, y su gestión tendrá que someterse a la supervisión de los consejeros. Campos llega a RTVE procedente de Sogecable, donde era director de organizacion.


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