F abián
Números anteriores Esta semana
Nº867
8/2/2010

Déficit y pensiones: falta confianza

Por Francesc Homs i Molist*

Según el Programa de Estabilidad presentado por el Gobierno el 16 de enero de 2009, el déficit público previsto para fin de año debería haber sido del 3,4% del Producto Interior Bruto (PIB). Ahora, hace unos pocos días, el propio Gobierno informó que según la liquidación provisional que dispone, el déficit público de 2009 se ha situado en los 11,4 puntos del PIB. Es decir, casi tres veces y media superior a lo previsto justo hace un año. Desde la sensatez, no se puede mantener que la diferencia sea culpa de la coyuntura sobrevenida. A principios de 2009, incluso ZP se había dado cuenta de que estábamos en plena crisis. ¿Fue un error de cálculo, o un engaño? ¿Hubo intención o fue el producto de la ignorancia? En cualquier caso, irrita más que sorprende constatar que tantos economistas y expertos que paga el Gobierno sirvan para tan poco.

Otro dato. Otra constatación. Otro drama. La ministra Salgado empezó su mandato el pasado mes de abril con una afirmación sorprendente ante las críticas por el coste de los planes de estímulo que impulsaba entonces ZP: "Nos queda un margen de endeudamiento de 150.000 millones de euros". Ahora nos presenta un plan de austeridad con el que dice que quiere ahorrar 50.000 millones de euros en los próximos tres años. Y que con este ahorro, que equivaldría a reducir el déficit público en 5,2 puntos, cumpliremos con el objetivo de llegar al 3 por ciento de déficit en estos tres años. ¿Fallan las matemáticas? Si al actual déficit de 11,4 puntos del PIB le restamos 5,2, nos queda un déficit de 6,2. Según la ministra Salgado, la reducción del déficit hasta llegar al 3 por ciento requerido vendrá "por sí solo": por la ausencia de planes de estímulo y por el incremento de impuestos. O sea, que en realidad al plan de austeridad le debemos añadir unos 30.000 millones de euros más. Que, se viene a decir aunque no se reconozca públicamente, vendrán también de los procesos de privatización que se avecinan. Por cierto, AENA tiene todos los números para ser de las primeras privatizaciones del Sr. Zapatero. ¿A quién se la dará?

Todas estas previsiones se basan en que los tipos de interés se mantendrán extraordinariamente bajos, como en estos últimos meses. Cosa que parece incierta y que además no depende del Gobierno español, sino de la confianza que le puedan tener los mercados financieros internacionales. Y ahí está lo que finalmente ha empujado al Gobierno a plantear las reformas que hasta ahora eran tema tabú, como el caso de las pensiones. España debe más del 55% de la riqueza que produce al año (PIB), lo que conlleva que haya pedido a los mercados más de 560.000 millones de euros. Y estos préstamos, lógicamente, no salen gratis. Los presupuestos del Estado prevén sólo para el año en curso 23.267 millones de euros para saldar préstamos, siempre que los tipos de interés no suban. Esto supone, además, gastar 6.000 millones más de lo dispuesto en el ejercicio de 2009. El horizonte no se ve despejado por ninguna parte. Y aparecer en Davos junto al primer ministro griego es algo más que una metáfora de lo que se nos avecina.

Primero se nos negó la crisis. Luego se nos dfjo que "no vamos a dejar a nadie en la cuneta". A continuación y con despecho se impulsaron unos incomprensibles planes de estímulo. De ellos a los "brotes verdes". Al cabo de unos meses, revisiones sucesivas de las previsiones de crecimiento: todas a la baja. Seguidamente se sostenía una vez tras otra que no se harían reformas si previamente no había consenso entre los agentes sociales. Y ahora todo lo contrario: propuesta unilateral de revisión de las pensiones y aprobación de un plan de austeridad que es el hazmerreír de Europa. Todo esto no es serio. El liderazgo de Zapatero no tiene la confianza que una crisis como ésta exige. Recuperarla debería ser también una de las prioridades del equipo económico de La Moncloa. Y esto requiere, como mínimo, más rigor, más seriedad, menos improvisación y más concertación. •

*Diputado al Parlament de Catalunya por CIU.

Números anteriores Esta semana