Los plazos para la refundación se alargan mientras 1 Lara busca protagonismo
IU: REFUNDANDO Y
CON EL MAZO DANDO
Aunque la fecha prevista se sitúa en junio de 2010, aún no hay una decisión final
sobre el momento en que se convocará el Congreso de Refundación de Izquierda
Unida. La unidad reconstruida en la IX Asamblea va dando sus frutos y avanzando
lentamente —con algunas dificultades, como la del último Consejo Político, en la
que algunos informes presentados 'cosecharon' un 30 por ciento abstención-, pero
lo que está claro es que en IU no piensan perder el tiempo y vuelven a lanzar sus
propuestas a la calle para recuperar visibilidad. No sólo quieren ser actualidad a
través de 'Llamazares-Laden', sino que en las próximas semanas comenzarán su
campaña pública por la Ley de Garantía de los Derechos sociales y Económicos
Fundamentales.
Por A. S.
La IX Asamblea de IU –noviembre
de 2008– suponía un punto de inflexión en la trayectoria de la coalición de izquierdas, que había tocado fondo en las elecciones generales, perdiendo su grupo parlamentario propio y cosechando los peores resultados electorales de su historia.
En el diagnóstico de la situación, entre otros factores de diversa índole, y el injusto castigo al que la Ley Electoral española somete a la tercera fuerza política del país, la inmensa mayoría de los dirigentes coincidía en el daño que les estaba haciendo la permanente imagen de división interna que se llevaba años transmitiendo a la sociedad. Por eso, la elección del nuevo coordinador, Cayo Lara, iba acompañada de un gran acuerdo entre las diversas familias para poner punto final a las disputas internas, reforzando la pluralidad en los órganos y ampliando las esferas de decisión. El corolario a estos acuerdos era la culminación del proceso en un Congreso de Refundación de Izquierda Unida para ampliar sus bases sociales y en el que está previsto que tomen parte no sólo militantes de la coalición, sino también organizaciones de la sociedad civil y ciudadanos.
Los plazos fijados en esa IX Asamblea situaban ese momento en junio de este año, pero es posible que, por diversas causas, tanto de calendario, como de ampliar los plazos para reforzar esa unidad dentro de la pluralidad, la refundación pudiera retrasarse hasta el próximo otoño. En todo caso, los dirigentes de este movimiento político y social –tal y como está definida IU en sus estatutos–, con Cayo Lara a la cabeza, no están dispuestos a perder más tiempo en el interminable debate interno.
El affaire FBI-Bin Llamazares Laden ha colocado en primera línea informativa a esta formación política, pero no es ésa la razón por la que desean retomar el protagonismo perdido. Lo que la dirección de la fuerza de izquierdas pretende es ofrecer sus propuestas en un momento de grave crisis económica, con casi un 20 por ciento de población activa en el paro, y ante una política económica desarrollada por el Gobierno socialista de la que IU discrepa abiertamente, lo que también podría suponer una buena oportunidad para presentar una imagen mucho más diferenciada del PSOE.
La avanzadilla ya la comenzaba el Partido Comunista de España (PCE), fuerza mayoritaria de la coalición, que hace dos semanas presentaba su campaña pública ¿En qué gasta mi dinero?, con la que se proponen recoger, al menos, el medio millón de firmas necesario para que en el Congreso se debata una iniciativa popular para conseguir la fiscalización de las cantidades asignadas –nueve millones de euros– vía Presupuestos Generales a la Casa Real, algo que, pese a los intentos de la propia IU y de ERC en el Parlamento, no se ha conseguido jamás.
Izquierda Unida también ha decidido poner en marcha una larga campaña enmarcada en lo que denominan "una propuesta de diálogo de IU con la sociedad civil", y cuyo contenido estrella es la promoción de la Ley de Garantía de los Derechos Sociales y Económicos Fundamentales.
Tanto los dirigentes como los militantes se movilizarán durante los próximos meses, especialmente durante la Presidencia española de la Unión Europea, para concienciar a la ciudadanía y presionar al Ejecutivo para que los avances sociales contenidos en la Constitución de 1978 no se queden en papel mojado. Esta estrategia queda articulada en un texto elaborado por Enrique de Santiago, titulado Movilizando a la ciudadanía en defensa de sus derechos, en el que se denuncia el vaciamiento de contenidos reales en cuanto a los derechos que recoge la Carta Magna, como los de una vivienda digna, trabajo remunerado en condiciones decentes, la obligación del Estado de promover el progreso social, el fortalecimiento de las libertades fundamentales. También se inspira en la sustanciación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de Naciones Unidas.
La dirección de IU también ha anunciadomovilizaciones coincidentes con la celebración de cumbres sectoriales de ministros de la Unión Europea en suelo español a lo largo de estos primeros seis meses de 2010, para incidir en reivindicaciones sobre cada una de las áreas. Esas movilizaciones también se darán en algunas de las cumbres internacionales que albergará nuestro país.
En cuanto a la refundación en sí, el calendario diseñado –que podría ser modificado en su duración– contempla la puesta en marcha de diversos foros abiertos en los
que se reclamará la participación de la sociedad y de diversos colectivos, para debatir propuestas en torno a diversos temas, como la economía, la Universidad, el movimiento republicano, la igualdad sexual, la ecología, las políticas de vivienda y un largo etcétera. La intención es que en el mes de mayo tenga lugar un Congreso de estos foros que serviría para la confección de un programa político, y en el que también se intentaría integrar a los participantes en el
proyecto, incluso, en niveles de dirección, para conseguir esa savia nueva que tanto se reclamaba durante las sesiones de la IX Asamblea.
La tarea no parece sencilla, sobre todo, porque aunque el clima interior ha mejorado de forma ostensible, y cada reunión de los órganos políticos de la coalición ya no se convierte en un espectáculo público y mediático de divisiones y fricciones permanentes, el restañamiento completo de las heridas llevará su tiempo. Prueba de ello se hacía presente en la última reunión del Consejo Político Federal del pasado 16 de enero, cuando la votación para la aprobación de la Guía para la Refundación, redactada por Enrique de Santiago, se encontraba con un 32,4 por ciento abstenciones, provenientes, casi en su totalidad, del sector próximo a Gaspar Llamazares, IU Abierta, así como de otras candidaturas minoritarias en la IX Asamblea.
Otro tanto sucedía con la denominada hoja de ruta para la resolución de los conflictos internos –un texto de capital importancia, dada la situación todavía tensa en algunas federaciones, como la asturiana o la organización provincial de Jaén–. Esta hoja de ruta había sido elaborada por el secretario de Organización, Miguel Reneses, y también se encontraba con un 31,2 por ciento de abstenciones. Las reticencias del grupo de Llamazares se basan en su exigencia de que el seguimiento de la resolución de los conflictos recaiga en una "comisión plural", y no sólo en el criterio del secretario de Organización. Sin embargo, en cuanto a la línea política, el grado de acuerdo superaba el 80 por ciento, en forma de voto favorable al informe de gestión presentado por un Cayo Lara que el pasado 18 de enero iniciaba su primer viaje oficial a Cuba, invitado por el Gobierno de aquel país, retomando una tradición en la que le han precedido todos los coordinadores generales anteriores.
Lara tenía previsto permanecer en la isla tres días, acompañado de los responsables de Áreas y Programas, Dolores Sánchez, y de la Secretaría de Coordinación de Grupos Parlamentarios, Ramón Luque. En principio no estaba previsto un encuentro con el actual presidente, Raúl Castro, aunque no se descartaba que si lo permitían los problemas de agenda, éste llegase a producirse. •
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