Gonzalo Fernández, autor de 'El virus del progreso'
"LA MODERNIZACIÓN ES
UN CONJUNTO
DE OBRAS
DE AUTOR"
Respaldado por una dilatada experiencia empresarial, académica y periodística, el
economista Gonzalo Fernández ha publicado El virus del progreso, un retrato de
algunos de los grandes emprendedores de los últimos años, desde Bill Gates a
Ferrán Adriá, pasando por Amancio Ortega o Larry Page y Sergey Brin, los
fundadores de Google. Personas que han hecho progresar al mundo haciendo
realidad proyectos que "no sabían que eran imposibles" de llevar a cabo.
Por M. C.
Por qué este título? ¿El progreso se contagia como un virus?
—Es un virus bueno. Este es mi libro número 36, y en casi todos los que he escrito antes, sobre temas de sociología, de economía, de comunicación social, me he encontrado con el virus. Y es que todo el mundo sabe cómo se solucionarían muchos de los problemas del mundo de hoy, pero lo que falta son personas que apliquen las soluciones. Todos estos casos que menciono en el libro se parecen en el virus, una motivación inexplicable que sienten algunas personas para hacer cosas que la mayoría no hace, e incluso para hacer cosas que no sabían que eran imposibles.
—¿El emprendedor nace o se hace?
—Está clarísimo, en un 80 por ciento nace. Y son las creaciones de estos emprendedores las que dan lugar a la modernización. La modernización es un conjunto de obras de autor, como Dalí o como Picasso, gente que por pura inspiración han creado Microsoft o Google. La modernización es un producto de obras de este tipo de personas y no de la Universidad de gente con doctorados y masters. Esos vienen luego, para gestionar la empresa.
—¿Cuáles son las principales característica que definen a los emprendedores de los que habla su obra?
—Son personas hechas a sí mismas y que
están un poco locos, entendiendo por un poco locos que se diferencian del resto de la gente en la manera de pensar y de funcionar. Además, tienen una capacidad irresistible de iniciativa, de hacer cosas, y para fracasar, porque el éxito no es algo que se consigue a la primera.
—¿A quién elegiría entre las personas de las que trata su libro si tuviera que destacar a alguno?
—A mí, los de Google me apasionan, me parecen dos personas formidables. Los dos se conocen en la Universidad de Stanford y llegan a la conclusión de que piensan igualy quieren hacer las mismas cosas. Se proponen crear el buscador Google y lo consiguen, sin ningún tipo de financiación en los primeros momentos hasta que una firma de capital riesgo metió 30 millones de euros en la operación. Y Bill Gates es un genio que tuvo que ir a un colegio especial de pequeño, bajo tratamiento psiquiátrico a la vez. Después ingresó en la Universidad de Harvard, pero cuando iba por la mitad de la carrera abandonó las clases porque le corría prisa crear Microsoft, y empezó a trabajar en el garaje de su padre.
—Hay varios gallegos en su libro, ¿la tierra le tira mucho os una muestra de 'Galicia cal idade'?
—Les conocía mejor. En la última parte dell libro, el capítulo titulado 'Por la senda de la deslocalización sociocultural', que modestamente creo que es una interesante aportación mía, explico que los gallegos que han emigrado no lo hicieron porque aquí pasasen hambre, porque en muchos casos sí pasaron hambre allá donde fueron. Es lo mismo que sucede con todas las personas que están llegando estos años en las pateras, son los que tienen más iniciativa de África. Galicia ha lanzado al mundo un montón de gente así. Se estima, aunque no sea fácil cuantificar este tipo de cosas, que la economía de los gallegos que no viven en Galicia, en términos de PIB, tiene un valor similar a la economía de la región actualmente.
—¿El Gobierno de Zapatero está creando un clima favorable para estos emprendedores?
—Lo que digo, en lo que llamo la posdata del libro, son dos cosas que le valen a Zapatero. En primer lugar, hay que tener en cuenta que estas grandes crisis tienen un aspecto muy bueno, que es la capacidad para reseleccionarlo todo. Como decía Einstein, las grandes revoluciones en el mundo se producen en las grandes crisis. Se habla mucho de modernización, pero no hay vocación de eso, nadie quiere cambiar. Ni quiere cambiar Zapatero ni Rajoy ni nadie. El segundo elemento que menciono en el libro tiene que ver con una frase que pronunció Obama, en la que afirmaba que el mundo será después de la crisis lo que queramos que sea. Y son estas personas de las que hablo en el libro las que van a definir el mundo de mañana. •
|