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Nº 850 - 5/10/2009

Benigno Blanco, presidente del Foro Español de la Familia


"LA NUEVA LEY DEL ABORTO NO PROTEGE

NI AL NIÑO NI A LA MUJER"


El presidente del Foro Español de la Familia exige al Gobierno que dé marcha atrás en la reforma de la Ley del Aborto, aprobada el pasado 26 de septiembre por el Consejo de Ministros. La forma de hacerlo es promoviendo, junto a otras organizaciones, una manifestación en Madrid para el 17 de octubre en contra del aborto. Dicho abogado, que fue secretario de Estado en los Gobiernos de José María Aznar, no niega que las mujeres puedan decidir sobre su propia maternidad. Sin embargo, en su opinión, este derecho se tiene "antes de quedarse embarazada".

Por Por L. M.

EI Foro de la Familia ha lamentado "profundamente" la reforma de la Ley del Aborto por ser "radicalmente injusta e insolidaria". —Me parece profundamente injusta e in-solidaria porque cae en unos niveles de des-protección de la vida del no nacido que son bastante incompatibles con el derecho que se tiene a la vida. La ley actual ya protege poco la vida del no nacido; pero, desde luego, con la nueva ley, con ese aborto libre hasta las 14 semanas, el niño no tiene ninguna protección. Es una profunda injusticia. Estamos hablando de un ser humano. Además, es insolidaria con las mujeres, porque éstas, cuando abortan, lo hacen porque están profundamente agobiadas por algún problema de tipo social, psicológico, económico, de pareja...

—¿La nueva ley ayuda a las mujeres embarazadas a superar un problema que un embarazo imprevisto les pueda generar?
—Esta ley no incorpora ni una sola medida de apoyo y ayuda a la mujer. Sólo la aboca a más aborto. Todo aborto tiene dos víctimas: el niño que no nace y la mujer queaborta. Esta ley ni protege al niño ni protege a la mujer.

—Desde su organización se insiste en esta "desprotección total de las dos víctimas del aborto".
—Estamos haciendo una labor de asistencia y apoyo a mujeres embarazadas con Red Madre. Según nuestra experiencia con dicho proyecto, ocho de cada diez mujeres que abortarían deciden continuar con el embarazo en cuanto logran un apoyo y ven que no están solas. Por eso me preocupa tanto que esta ley no ofrezca ninguna ayuda a la mujer.

—Critican que la reforma "privará a la mujer de su derecho a la maternidad". Dicho así, podría dar la impresión de que hay obligación de abortar.
—No se obliga, pero estamos en un Estado social y democrático de Derecho que debe implicarse directamente en que los derechos sean posibles. Por tanto, corresponde a las administraciones públicas remover los obstáculos que impidan el ejercicio de los derechos. Esta Ley, al no incorporar ninguna medida de apoyo a las mujeres, hace que sea muy difícil para ellas, cuando están ante una situación problemática, ejercer su derecho a la maternidad.

—¿Qué consecuencias cree que traerá esta reforma?
—Provocará un incremento del número de abortos. Toda ley que convierte en un derecho algo hace que ese algo crezca en la sociedad. Además, la primera parte de la ley no habla del aborto sino de lo que llama los derechos de la salud sexual y reproductiva. Esto introducirá en la escuela con carácter obligatorio una visión de la sexualidad que, en mi opinión, es el caldo de cultivo de muchos embarazos adolescentes y de muchos abortos de adolescentes. Me temo que esta ley no arreglará ningún problema.

—¿En cuánto calcula que crecerá el número de abortos?
—No puedo cuantificarlo. Estamos en el país de Europa en el que más crece porcentualmente el número de abortos. Todos los años, entre un ocho y un diez por ciento. Cuando el aborto se convierte en una práctica normalizada en la sociedad, siendo tan dramático y duro, algo está fracasando. Mi crítica al Gobierno es que en vez de querer afrontar el problema y ver qué falla y qué provoca este crecimiento del número de abortos en España, se limita a ofrecer más aborto y punto.

—¿Es importante para usted el derecho a decidir de las mujeres sobre su propia maternidad?
—Las mujeres pueden decidir sobre su propia maternidad, pero no pueden decidir sobre la vida de un hijo ya existente. Son dos cosas diferentes. Una vez que está embarazada, ya es madre, le guste o no le guste. La decisión y el derecho sobre la maternidad están antes de quedarse embarazada. No se puede arreglar un problema mediante la eliminación de la vida de un ser humano.

—¿Los padres deben ser informados de que su hija de 16 ó 17 años ha decidido abortar?
—Me parece imprescindible. La supresión del permiso o del consentimiento de los padres, aparte de ser contradictoria con la legislación sobre mayoría de edad y patria potestad, es una manifestación más de ese abandono. Ahora se dejará también a las menores de edad sin la ayuda y la asesoría de sus padres.

—¿Y si la menor es coaccionada por la familia para que aborte?
—En el ordenamiento jurídico español hay muchos mecanismos ya para evitar una coacción de los padres en menores de edad, como es la legislación de protección de menores. Lo que no vale es derogar esos mecanismos sólo para el aborto. No tiene sentido. El efecto práctico es el abandono de las chicas en una situación problemática.

—¿Reafirma que "el aborto despenalizado hay que entenderlo como una forma de violencia machista"?
—Por supuesto. Esa situación de aborto legal ha creado todo ese ambiente de coacción que lleva a muchísimas mujeres a decirnos que ellas no eran libres cuando abortaron. El aborto se está convirtiendo en una gran disculpa para la irresponsabilidad sexual de los varones, al no hacerse cargo de las consecuencias de sus actos.

—Su organización ha animado a todos los ciudadanos a ir a la manifestación del próximo 17 de octubre en "defensa de la vida, la mujer y la maternidad".
—La moda del aborto, que se extendió por toda Europa en los años 70 y 80, que es cuando los países de Europa Occidental legalizaron el aborto, ya está en fase de reflujo. Se ha notado especialmente en Estados Unidos, donde la vuelta a la mentalidad de defensa de la vida es progresiva y creciente. La manifestación del 17 de octubre puede ser una expresión clara de ese cambio de actitud.

—Pero la nueva ley sería similar a la existente en la mayoría de los países europeos.
—En Europa, hay de todo. Leyes más restrictivas que ésta que se va a aprobar en España y leyes más permisivas. Esa comparación europea la puede hacer cualquiera en cualquier sentido. En general, las últimas reformas de las leyes de aborto que ha habido en Europa han ido en clave de reducción, de limitación de plazos. Polonia, Rumanía, Checoslovaquia y Alemania son ejemplos de ello.

—¿La manifestación del día 17 se convertirá en una protesta contra el Gobierno, como sucedió con la celebrada en el pasado mes de marzo?
—No estuve en la de marzo. La de ahora pretende ser una expresión muy mayoritaria, alegre y tranquila. De apoyo a la mujer embarazada y de reivindicación al derecho a la vida. No va a ser una manifestación contra el Gobierno. Vamos a exigirle que retire su proyecto de ley y que implante políticas de protección a las embarazadas. Hemos prohibido expresamente que los partidos políticos se puedan adherir a la convocatoria.

—El eurodiputado del PP Jaime Mayor Oreja ha confirmado su asistencia a la manifestación.
—No vamos a prohibir a nadie que vaya a título personal. Sí podemos determinar las características y mensajes de la manifestación. "Madrid, capital de la vida" es uno de los lemas. La convocatoria va dirigida a los españoles que piensan como nosotros.

—¿Cree que el PP aboliría esta reforma si volviese a gobernar?
—No lo sé. Espero que sí. Si el PP está diciendo que esta ley es injusta e inconstitucional; debo pensar que, en coherencia, la derogarán cuando gobiernen. Nosotros se lo reclamaremos, al igual que se lo reclamamos ahora a José Luis Rodríguez Zapatero.

—El PP no derogó la ley vigente y llegó a gobernar con mayoría absoluta.
—Espero que el PP, en ese sentido, haga una autocrítica; que reflexione y que no se vuelva a repetir.

—La píldora del día después o postcoital ya se puede adquirir en las farmacias sin receta médica, ¿cree que hay información suficiente sobre ella?
—Por supuesto que no. En esta vida, no se puede ser ingenuo. Si se pone a disposición de los adolescentes esta píldora en farmacias y sin receta, se va a consumir de oficio y como un anticonceptivo. De acuerdo con los datos que manejo, el año pasado se consumieron más de 600.000. •




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