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DESDE LA ULTRAPERIFERIA
Nº 822

16/2/2009

¿Qué ha sido de la compañía Trasmediterránea? (2)

Por José Segura Clavell*

En la anterior aportación hablábamos de la importancia de esta compañía en el transporte regular de pasajeros y de mercancías en un país ribereño como el nuestro. Recordábamos, asimismo, las decisiones que el Gobierno de José María Aznar había adoptado en el discutible proceso de privatización de la misma. Tal como indicábamos anteriormente, la compañía Trasmediterránea se la quedó una sociedad en la que Acciona era mayoritaria con el 61 por ciento y que impuso el cambio de nombre histórico de Trasmediterránea por el de Acciona, es decir, por el del grupo accionista mayoritario de los nuevos propietarios.

Desde la privatización, la gestión de la compañía puede juzgarse como muy deficiente. Se han cometido graves decisiones erróneas, como: integrar empresas de transporte terrestre logísticas en el activo de la empresa transportista; abrir nuevas líneas sin un fondo de comercio suficiente y que han durado muy poco tiempo, como la que enlazaba Bilbao con Portsmouth; abandonar tráficos como los interinsulares canarios que otras navieras han sabido rentabilizar; no prestar toda la atención suficiente a las líneas más rentables de la compañía permitiendo que su competencia directa le arrebate una parte significativa de las cuotas de mercado; llevar a cabo una apuesta muy arriesgada por las embarcaciones de Alta Velocidad con unos consumos desorbitados en períodos de fuerte encarecimiento de los precios de los combustibles y que hoy han decidido paralizar; contratación de nuevas construcciones en astilleros españoles a precios no competitivos que se ven obligados a anular con fuertes penalizaciones; mantenimiento de pésimas relaciones del accionista mayoritario con los minoritarios o con las empresas competidoras..., etc.

Como consecuencia de estos graveserrores, la cuenta de resultados en los últimos años se ha deteriorado enormemente ya que los costes fijos (personal y combustibles) se han disparado y los ingresos también se han minorado. Los beneficios en el año 2005 de 37,276 millones de euros bajan hasta los 16,297 del 2006 y alcanzan unas pérdidas de 36,602 millones en el 2007, estimándose que las pérdidas en el pasado ejercicio se elevaron a unos 85 millones de euros.

A la vista del vencimiento en el 2 de enero de 2008 del compromiso asumido en la adjudicación del mantenimiento de las inversiones y ante el fuerte deterioro que viene produciéndose en la cuenta de explotación, el grupo Acciona pretende desprenderse de la compañía aspirando a obtener unas plusvalías de más de 350 millones de euros, tal como se ha publicitado ante la puesta en venta de la compañía, llegándose a plantear incluso un troceamiento de la misma a lo que razonablemente se oponen los sindicatos.

Pero la realidad económica no propicia aventuras en sectores tan sensibles como los que se vinculan al transporte marítimo en los que se necesitan auténticos profesionales. La crisis financiera internacional ha llevado a la compañía a una situación de tal gravedad en la que incluso, por indicación del presidente del Grupo, se ha enviado recientemente una circular a los empleados de la empresa marítima en la se ha llegado a amenazar con el cierre si continúan en el presente ejercicio las pérdidas de los últimos años. La realidad es que se ha pasado a una segunda fila en el transporte interinsular en Baleares, ha desaparecido de las rutas interinsulares de Canarias y dan un dudoso servicio en la comunicación con las ciudades de Ceuta y de Melilla.

Este es el resumen y pueden ser las consecuencias y el final de una privatización muy mal realizada. •



.*Diputado socialista por Santa Cruz de Tenerife

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