¿Rajoy, entre Rato, Aguirre
y Rosa Díez?
por Enric Sopena*
Ahora intentan asustarlo diciendo "que viene Rato, que viene Rato". A Mariano, los suyos, lo llevan por el camino de la amargura. A punto de empezar el año 2009, la verdad es que el horizonte conservador es plúmbeo. Esperanza Aguirre sigue sin resignarse, como ella suelta por ahí de cuando en cuando, más que nada para que nadie olvide que sigue aspirando a ser la presidenta de España.
Mientras, mueve todas las fichas que están en su mano para montarle pollos a Rajoy. Ahora dispone de una guardia de corps a su medida, gracias a los cambios introducidos en las Nuevas Generaciones del PP madrileño. El jefe de la claque juvenil de la lideresa se llama Pablo Casado, un tipo bullicioso, liberal a ultranza y deslenguado como ella.
Después de un 2008 que electoralmente —a partir de la cita magna del 9 de marzo-ha sido una balsa de aceite, llega raudo 2009, donde Rajoy se la juega, y no en un Congreso organizado para ganar sin riesgo alguno —como fue el de Valencia—, sino en tres elecciones consecutivas. Esteban González Pons, que es vicesecretario de Comunicación del PP —aunque últimamente esté más bien calladito y no por prescripción médica—, confía en los comicios europeos.
Lo dijo el otro día en la televisión de Libertad Digital, la de Jiménez Losantos. O sea, que González Pons habló en campo teóricamente contrario. De sus declaraciones se deduce de forma implícita que da por perdidas para el PP las elecciones tanto de Galicia como de Euskadi, mientras que aún sueña con una victoria "contundente" de la derecha en las europeas de junio.
¿Serán las europeas la última oportunidad para Rajoy? Si venciera, a pesar de nohacerlo por goleada, todavía podría seguir —de nuevo in extremis— como líder del PP y candidato a La Moncloa. Pero, ojo, porque el factor Rosa Díez juega en su contra y no sólo en la europeas. Rosa Díez ha pasado a ser la heroína de muchos populares descontentos.
González Pons lo explicaba con claridad indiscutible y, al mismo tiempo, con alguna inquietud: "Un voto para el partido UPyD "va a quedar en una bolsa de castigo al PP, pero no a Zapatero". Es curioso pero cierto. Rosa Díez, la antigua socialista, perjudica mucho más al PP que al PSOE. En el Congreso de los Diputados, el martes 16 de diciembre, se discutió y se votó una iniciativa de la diputada Díez para erradicar a Acción Nacionalista Vasca (ANV) de los ayuntamientos vascos y navarros.
El PP acabó votando con Díez en una clamorosa exhibición de seguidismo y en una maniobra que quebraba la unidad del PP con el Gobierno para combatir a ETA. Rajoy debió de sentir pavor al imaginar cuál sería la reacción de sus críticos. "Aquí la única que los tiene bien puestos es Rosa; Rajoy está entregado a Zapatero", hubieran clamado las huestes mediáticas de la crispación. Rajoy, una vez más, pecó de pusilánime. Temeroso de Díez acabó consagrándola como un valor cada día más emergente.
No tiene, pues, Rajoy un buen diagnóstico. Todo puede, sin embargo, ocurrir en un contexto de crisis económica que en términos políticos daña a Zapatero. Va a comenzar un año de sobresaltos y, probablemente, de sorpresas. Pero hoy por hoy parece más robusta la salud del actual presidente que la del jefe de la oposición mayoritaria. ¿Vendrá Rato? ¿Vendrá Aguirre? ¿O vendrá... Rosa Díez? •
*Director de El Plural
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