En 2009 podría situarse en niveles mínimos
LAS REBAJAS TAMBIÉN
LLEGAN AL DINERO
El precio del dinero podría volver a sus mejores tiempos. La última rebaja, la
tercera desde septiembre, sitúa ya los tipos de interés en el 2,5 por ciento y deja la
puerta abierta a nuevos recortes en 2009. La decisión, adoptada por el presidente
del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, llega en un momento en el que la
confianza en la economía atraviesa las horas más bajas de los últimos años y
cuando muchas empresas y familias comenzaban a encontrarse con el agua al
cuello después de ver cómo la letra de sus préstamos crecía desbocada en los
últimos meses.
Por Maite Nieva
Todo apunta a que los tipos de interés seguirán cayendo. Con elúltimo recorte, realizado el pasado 4 de diciembre, "el mayor de la historia del BCE", según Trichet, la eurozona quiere favorecer el abaratamiento de los créditos que conceden los bancos comerciales para combatir la recesión económica, que ya es oficial. Y de paso, hacer frente a una crisis que tiene todas las probabilidades de recrudecerse durante el próximo año. "Los indicadores mensuales de octubre y noviembre sugieren que la actividad económica se ha debilitado durante el cuatro trimestre de 2008", ha señalado el presidente de la entidad monetaria al anunciar una de las medidas más reivindicadas por el mercado desde que estalló la crisis financiera. En su opinión, la crisis está imprimiendo a la economía "incertidumbres excepcionalmente elevadas".
Ahora, sólo falta que la rebaja del precio del dinero se traslade a las familias y a las empresas cuanto antes, para que la medida sea realmente efectiva, tal como ha pedido el vicepresidente del gobierno y ministro de Economía, Pedro Solbes, a las entidades financieras, el mismo día que se conocía la noticia. También el presidente del Banco Central Europeo ha dado un tirón de orejas a la banca comercial para que trasladen de una vez por todas, a los clientes el abarata-miento del dinero. Trichet, ha criticado que los tipos de interés "siguen siendo elevados" y ha insistido en que la rebaja de 175 puntos básicos realizada desde septiembre, necesita ser trasmitida a la economía real. De lo contrario, ha insinuado, el Consejo de Gobierno de esta institución podría adoptar "una posición más conservadora respecto a la política monetaria de la eurozona en su próxima reunión de enero", cerrando así la posibilidad de un nuevo recorte de los tipos oficiales.
El impacto del precio oficial del dinero no acaba de ser efectivo a la economía real. La desconfianza de los bancos continúa impidiendo que la rebaja de los tipos se traslade a los créditos. En parte porque las entidades financieras siguen fiarse entre ellas a la hora de prestarse dinero en el mercado interbancario. Y cuando lo hacen, es muy por encima del precio marcado del BCE, lo que a su vez repercute directamente en el euribor (índice que señala el tipo de interés del dinero que se prestan los propios bancos entre sí). De ahí la escasa repercusión que los tipos de interés oficiales están teniendo, hasta ahora, en los clientes finales y en concreto en los préstamos hipotecarios. Además, los bancos se han vuelto más cautos y exigentes con sus clientes, a la hora de prestar dinero como ha señalado el Banco de España, constatando la desaceleración de los préstamos a familias y empresas hasta el mes de septiembre por las entidades financieras.
La bajada del precio del dinero, por sí sola, no va a solucionar la crisis económica que sufren las empresas y familias, pero sí puede ayudar a hacerla más llevadera. El indicador de las hipotecas ha perdido desde el pasado 9 de octubre dos puntos porcentuales pasando del 5,12% al 3,7% en diciembre, después de más de 40 caídas consecutivas. La mayor caída experimentada durante sus 10 años de historia del euribor. Según el gobierno, podría suponer una inyección de unos 13.000 millones de euros en la economía.
Caída en picado. Con el último recorte de los
tipos, de un 0,75%, el dinero vuelve a situarse a niveles de 2006. Además de aportar una inyección económica, esta vez, el descenso del índice de referencia puede llegar a abaratar las hipotecas de los particulares hasta 80 euros mensuales, o unos mil anuales. La bajada del euribor tendrá un impacto sobre la mayoría de los titulares, incluso sobre quienes contrataron su crédito para adquirir una vivienda entre 2003 y 2005 cuando los tipos oficiales se encontraban en su mínimo histórico del 2%. También los van a notar las entidades financieras que han visto en los últimos meses como una mayor carga financiera, unida al aumento de los índices de paro, han disparado los impagos y con ellos el aumento de la morosidad de empresas y particulares. El descenso de los tipos de interés también tendrá efectos positivos sobre las economías de los países y puede limitar el impacto de la crisis, según reconocía el secretario de Estado de Economía, David Vegara.
Los expertos consideran que esta tendencia en la caída de los precios podría agudizarse en el último mes de forma que el precio oficial del dinero podría rebajarse hasta el 1% e incluso menos a lo largo de 2009. Desde el 2% que prevé Morgan Stanley al 1,5% del Servicio de Estudios del BBVA hasta unos tipos oficiales del 1% que pronostica Citi Group o incluso por debajo si la situación económica sigue deteriorándose.
La otra cara de la moneda de la política de recortes anunciada por el Banco Central Europeo es el declive de la era dorada de los depósitos y la guerra del pasivo, emprendida por cajas y bancos en el último año y medio y que ha desembocado en una generosa política de retribuciones para captar liquidez. Las rentabilidades comenzaron a desinflarse tras las primeras señales dadas por Trichet para abaratar el precio del dinero. La mayoría de los bancos y cajas ya han trasladado los nuevos recortes a la remuneración de sus productos comerciales y será una constante en los próximos meses. La primera en dar la voz de alerta fue la "banca on line". ING Direct, uno de los bancos con la política de interés más agresiva a la hora de captar clientes inició el proceso de recortes en la rentabilidad de su cuenta ahorro para nuevos clientes desde un 6%TAE (Tasa Anual Equivalente) a un 5% los cinco primeros meses. También la oficina virtual de Banesto bajaba de un 6,1% a un 5,1% el tipo de su cuenta para nuevos clientes. Barclays, Bankinter, Banco de Sabadell, y otros tantos han seguido después.
A las puertas de la recesión. El abandono de la cautela que, hasta ahora ha mantenido el BCE a cambio de una política monetaria más agresiva no ha sido un paréntesis ni una decisión en solitario. Una vez que la inflación parece controlada, o al menos ha disminuido sensiblemente, el objetivo final es impulsar la economía y evitar que la recesión se prolongue más de lo previsto.
Pocas horas antes de que el Banco Central Europeo decidiera rebajar los tipos, el Banco de Inglaterra, bajaba el precio oficial del dinero hasta el 2%, algo que no se había visto desde 1951. También la Reserva Federal de Estados Unidos intentaba reactivar su economía con un nuevo recorte que ha situado su precio oficial del dinero en el 1%. Estas medidas forman parte del grupo de actuaciones coordinadas puestas en marcha por los bancos centrales de todo el mundo para inyectar liquidez al sistema e impedir que se produzca una parálisis de la actividad crediticia que agudice la crisis económica actual.
El panorama económico se hace cada día más acuciante y las previsiones económicas para 2009 empiezan a tocar fondo. El descenso de la producción en la industria en octubre cercano al 13% interanual, la tasa más baja desde 1993, el empeoramiento de la construcción y el aumento del desempleo, con tres millones de parados, dan por terminado un periodo de más de 14 años de fuerte expansión en España. En menos de un año, ha pasado de un superávit del 2% del PIB a un déficit que podría aproximarse al 3% e incluso al 4%, según datos del gobierno, mientras que las previsiones de crecimiento económico en 2009 serán más reducidas que los que prevén los Presupuestos Generales del Estado.
Según la encuesta realizada por el OS, el 65,9% de la población considera que la situación es mala o muy mala. Algo que se ha visto respaldado por el Banco de España que ha certificado la contracción de la economía y la previsible entrada de la economía española en recesión en el último trimestre de 2008. Algo que ya han hecho Europa, Alemania, Reino Unido, Italia y Suecia, al igual que Estados Unidos y Japón entre otros países.• |