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TRIBUNA
Nº 813

8/12/2008

Técnicas presupuestarias:
del 'peix al cove' al sacar tajada

Por Francesc Vallès*

Con motivo de la negociación parlamentaria para la aprobación de los presupuestos generales del Estado, el portavoz del PNV en el Congreso llegó a afirmar que el apoyo de su grupo a las cuentas para el 2009 se justificaba, entre otras razones, porqué habían sacado una "buena tajada". No se le olvidó añadir, por si acaso, que además de ser buenos para Euskadi, con ello contribuían a dar estabilidad al Gobierno en un momento de dificultad económica.

Sacar tajada. Un término de una crudeza casi hiperrealista, pero que sospechosamente, recuerda a otro que, quizás más suave, más neutro y casi inofensivo, pero igual de mercantilista, se utilizó durante muchos años en la Carrera de San Jerónimo: el famoso peix al cove. CiU recurrió durante mucho tiempo al llamado peix al cove como arte de pesca en sus negociaciones políticas y presupuestarias con los distintos gobiernos de Madrid. En una traducción literal peix al cove vendría a ser algo así como "pez en cesta". Pero quizás una traducción más adecuada para comprender su verdadero significado, podría ser la de pájaro en mano. En otras palabras, "coge el dinero y corre" Negociamos en Madrid, llenamos la cesta y regresamos corriendo a Catalunya para contar lo que hemos conseguido. Y todo ello mediante una relación aséptica, sin implicación en la gobernabilidad y con un balance que incluye muy pocas reformas estructurales. Eso sí, permite conservar indefinidamente el discurso reivindicativo en las relaciones entre Catalunya y el Gobierno. Una técnica legítima, sin duda. Muy vistosa en términos cuantitativos, pero nefasta en términos políticos.

Sin embargo, los socialistas catalanes creemos que las relaciones entre Catalunya y España deben forjarse con un mayor grado de compromiso, con lealtad institucional y mediante la implicación constructiva en la toma de decisiones. Un compromiso y una lealtad que nos permitan delimitar con ambición la arquitectura constitucional sobre la cual debe pivotar esa relación. Y en eso estamos. Aprobando un nuevo Estatuto de autonomía, negociando un nuevo modelo de financiación, o garantizando mediante los Presupuestos Generales del Estado que se contemplen todas aquellas inversiones que Catalunya necesita, en desarrollo de la Disposición Adicional 3a del Estatuto. Ese es el terreno de " juego: ambición de autogobierno y lealtad institucional.

Una implicación constructiva que adquiere un mayor sentido en un momento de dificultad económica como el actual. Cuando hay que implicarse para garantizar todas aquellas prestaciones que sean necesarias para mantener el Estado del Bienestar y sobre todo, la cohesión social en nuestro país. Cuando hay que tomar medidas para reactivar nuestra economía, para fomentar la contratación, para ayudar a los emprendedores, para aumentar nuestra competitividad y productividad, apostando con decisión por la formación y lá innovación de nuestro capital humano y de nuestras empresas, por la investigación y la tecnología que nos aportará mayor valor añadido en un mundo globalizado y competitivo.

Hace unos días, el ex president de la Generalitat, Jordi Pujol participó en un desayuno informativo en Madrid. En su exposición, Pujol aprovechó para zanjar la discusión que en las últimas semanas se había vivido en el seno de la federación nacionalista en relación al posible apoyo a las cuentas del Estado, y con ello justificó la decisión de CiU de presentar un veto a los Presupuestos. La principal razón fue que Zapatero no era de fiar. Mas y Duran escuchaban educadamente. En el coloquio posterior, un periodista de un diario editado en Barcelona, que hacía las veces de moderador, le inquirió: "Sin embargo Sr. President, el PNV sí cree que el Sr. Zapatero es de fiar. Han aprovechado que ustedes no estaban y encima se han llevado una buena tajada". A lo que Pujol respondió: "Mejor para ellos. Les felicito".

Pujol sabe, y Duran también, que CiU lleva algunos años sin utilizar esta técnica de pesca. Exactamente tantos como los que hace que no gobierna en Catalunya, y tantos como los que hace que José Luis Rodríguez Zapatero es presidente del Gobierno. Tampoco se puede esperar más. No han votado ninguna de sus dos investiduras, ni ninguno de los presupuestos de la anterior legislatura.

Pues eso, que sigan pescando. Mientras, nosotros, vamos tejiendo las redes... •


* Diputado. Coordinador de los parlamentarios del PSC en las Cortes Generales

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