Números anteriores Esta semana
 
Nº 813 - 8/12/2008

Elisa Serna, cantautora y firmante del manifiesto de apoyo al juez Garzón



"EN ESPANA SE HAN COMETIDO CRÍMENES

CONTRA LA HUMANIDAD"


Integrada en varias asociaciones de recuperación de la memoria histórica, esta veterana cantautora, que sufrió en sus propias carnes —y en las de sus familiares— la represión franquista, lleva un tiempo desarrollando su activismo en busca de la reparación a las víctimas y luchando por una justicia democrática que enjuicie los crímenes de la dictadura. Firmante del último manifiesto de apoyo al juez Baltasar
Garzón, también prosigue con su faceta creativa, ahora inmersa en un gran trabajo de recopilación de un cancionero de sus propias obras, dividido en dos partes, de 1967 hasta 1977, y desde entonces hasta nuestros días, incluyendo material gráfico y documental inédito, con un doble valor: histórico y artístico.

Por A. S.

Qué valoración hace de la actuación completa del juez Garzón en el asunto del proceso al franquismo?
—Muy positiva. Creo que ha sido muy valiente al preparar el auto. Me lo he leído, lo he estudiado, y desde el respeto, creo que es incompleto. Falta toda la represión en las prisiones que, según Villarejo, llegaron a albergar a 192.648 prisioneros asesinados; muertos por consejos sumarísimos, por las "sacas" o de hacinamiento. Todo eso no está en el auto. Pero con lo que hay sería más que suficiente para que los familiares establecieran los juicios.

—¿Qué opina de que Garzón haya terminado inhibiéndose a favor de los juzgados territoriales?
—Me parece que han podido influir dos cosas. Una, que se haya puesto malo por los contenidos tan fuertes del auto –Garzón y su equipo han estado más de dos meses estudiando toda la represión franquista, y uno se pone malo cuando investiga esas cosas-; la otra posibilidad es que haya sido seriamente amenazado y se haya tenido que declarar incompetente. Otra razón es que Javier Zaragoza, fiscal jefe de la Audiencia Nacional, se ha agarrado a la Ley de Amnistía para echar atrás la toma en consideración del auto de Garzón.

—¿Cómo juzga la actuación de la fiscalía en este asunto?
—Muy mal. Es absolutamente contraria a los intereses de cientos de miles de familiares y de supervivientes de la represión del fascismo español. Me parece que los españoles estamos pagando al fiscal Javier Zaragoza, y que Javier Zaragoza ha encontrado su celada en la Ley de Amnistía, pero, en el fondo podría estar prevaricando.

—Al final, la controvertida Ley de Amnistía es la piedra de toque de este asunto.
—Sí. Creo que es un documento que ha quedado obsoleto en la mayoría de su redactado. Tiene algunas partes positivas, como la amnistía a los objetores de conciencia, a los que habían cometido delitos de opinión. Pero, al mismo tiempo es la gran amnistía para todos los crímenes cometidos por el fascismo español.

—Es una ley predemocrática.
—En efecto. Es predemocrática, aunque luego fue ratificada en julio de 1977 en las Cortes. Pero es que todo lo que sucedía enaquellos tiempos estaba totalmente influido por el peso fortísimo del Ejército y la Iglesia, además de las intervenciones callejeras amedrentadoras de los falangistas, los guerrilleros de Cristo Rey y una serie de grupos nazis, que actuaban en todos los ámbitos. La situación daba mucho miedo, y se hizo lo que se pudo. El decreto por el que se aprueba la Ley de Amnistía es de 1976, con anterioridad a la celebración de las primeras elec-J ciones democráticas.

—España es la única democracia del mundo que, habiendo padecido una dictadura sangrienta, no ha creado después una Comisión de la Verdad.
—Las comisiones de la verdad siempre son buenas porque son pedagógicas, pero no es suficiente. Tenemos que ganar nuestro derecho a la justicia. La justicia democrática no ha operado en este país, salvo en los breves lapsos de la I y la II Repúblicas. La actual se niega a dejar zanjado el asunto de la brutal represión franquista. Hasta Naciones Unidas ha tenido que llamarnos la atención y recordarnos que la Ley de Amnistía de 1976 pertenece a otra época.

—El PR, que representa a un gran número de votantes, se opone radicalmente a que, como ellos dicen, se "remueva" la cuestión.
—Lo que tiene que tener muy claro el PP es la composición interna que tiene. Es evidente que el fascismo es una ideología que aún está ahí, que todavía van al Valle de los Caídos. Tanto el PP como la jerarquía católica tienen que saber que lo que están encubriendo es terrorismo de Estado. Cuando se miren ante este espejo –que es muy duro de mirarse-... pero, mientras no llamemos a las cosas por su nombre, no harán el efecto que tienen que hacer, pero si van diciendo que se "reabren heridas"... Las heridas son nuestras, no son del señor Rajoy; si las queremos tener abiertas, las tendremos abiertas. El que quieran administrar nuestras heridas es el colmo del cinismo.

—Usted menciona a la Iglesia. Parece que la Conferencia Episcopal aplica un doble rasero canonizando a las víctimas de un lado y apelando a que el otro olvide.
—Creo que están en su pleno derecho de honrar a sus mártires. Lo que pasa es que algunos de los mártires que están canonizando estuvieron implicados en lo que hoy se denomina tenencia ilícita de armas. No fueron uno ni dos los depósitos de dinamita, ametralladoras y toda clase armas que se guardaban en las criptas, en los trasaltares, en los campanarios, que no dudaban ellos tampoco en usarlas, como documenta el Catedrático de Historia de la Universidad de Zaragoza Julián Casanovas –que es el que más ha estudiado este tema-. Ellos que canonicen a quien quieran, pero saben perfectamente que colaboraron con el terrorismo de Franco.

—¿Cómo se está comportando el Gobierno en todo este asunto?
—María Teresa Fernández de la Vega explicaba que este año va a ser la primera vez que la Iglesia Católica pase por Hacienda. Es un salto cualitativo inmenso, ya que Hacienda realiza una investigación sobre las propiedades de los declarantes. Habrá que ver si muchas de sus actuales propiedades fueron incautadas tras la Guerra Civil a republicanos represaliados. Podría ser interesante ver eso; un paso que nos puede acercar más a la verdad histórica. Creo que es difícil para el Gobierno contemplar esto.

—La Ley de Memoria Histórica está siendo criticada por muchos colectivos que la consideran corta. Por ejemplo, no establece como una obligación estatal la búsqueda e identificación de los asesinados que ahorayacen en fosas comunes.
—La ley es tímida, incompleta e insuficiente. Sin embargo, ha avanzado en algunas cosas, aunque hay que impulsar una ley que persiga los crímenes contra la humanidad cometidos desde 1936 hasta 1981.

—En este contexto no pareció muy oportuna la propuesta de la Mesa del Congreso –ya retirada- para colocar una placa en memoria de Sor Maravillas.
—Respeto la vida de Sor Maravillas, pero no comparto su visión de que venimos a esta vida a sufrir, y que cuanto más te machacan, mejor. Eso es la apología del masoquismo. Dejando eso aparte, no creo que la madre Maravillas fuera ajena a hacer colectas para que Franco pudiera comprar más armas, ni hacer que las señoronas dieran sus joyas a la causa, ni que fuera ajena a la convocatoria nacional-católica que se dio en el Cuartel de la Montaña. ¡Vamos a ver qué pasa con los santos!

—Si se impone la tesis del fiscal Zaragoza, ¿las asociaciones están dispuestas a recurrir a instancias judiciales internacionales?
—Yo preferiría que no. Nosotros llevamos 70 años aguantándonos los unos a los otros; conocemos nuestros sobreentendidos, y si interviene un tribunal internacional no podría entrar en esos matices, que son matices de supervivencia. Nosotros sabemos hasta dónde podemos tirar de la cuerda. Me voy a arriesgar a decir algo; detecto más voluntad de avanzar en este terreno en Vicepresidencia que en la propia Presidencia. Lo digo por pura intuición, por lo que escucho hablar ala una y al otro, no lo puedo fundamentar mejor. Un tribunal internacional entraría a saco, incluso más allá de lo que los propios familiares de represalia-dos queremos, lo que dañaría el sistema democrático. Esa es mi opinión. Ahora bien, si se empeñan, no será culpa de los familiares ni de las asociaciones que tenga que intervenir un tribunal internacional. Será la tozudez de Javier Zaragoza y otros los culpables de la intervención de un tribunal internacional y destroce parte del tejido democrático español, que nosotros no queremos destrozar. •


Números anteriores Esta semana
© El Punto Prensa, S.A. c/ Ferrocarril, 37 duplicado 280045 Madrid. Tfno: 34 91 516 08 14/15/08        E-mail: siglo@elsiglo-eu.com