Números anteriores Esta semana
 
Nº 808 - 3/11/2008

La Fundación ONCE presenta propuestas para mejorar la educación inclusiva


FORMACIÓN DE CALIDAD PARA TODOS

La Fundación ONCE, en colaboración con el Cermi, tiene previsto presentar para el primer trimestre de 2009, el libro Educación y personas con discapacidad: presente y futuro, una serie de propuestas para favorecer la inclusión de las personas con discapacidad en el sistema educativo a través de tres grandes retos: la no discriminación, la accesibilidad universal y las medidas de acción positiva. Acogiéndose a una razón clave que recoge el propio texto: "Si los diferentes deben vivir juntos, los diferentes deben educarse juntos", el documento conecta con el lanzamiento la presentación del futuro "Plan de reactivación de la inclusión del alumnado con necesidades educativas especiales", anunciado por la ministra de Educación, Política Social y Deporte, Mercedes Cabrera.

Por Elena Luchetti

A iniciativa de la Fundación Once en colaboración con el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI), el pasado julio se celebró en la sede de la Fundación ONCE en Madrid el seminario de reflexión 'Educación y personas con discapacidad: presente y futuro'. Las principales aportaciones de los expertos congregados dieron lugar a una serie de propuestas destinadas a mejorar la educación inclusiva que se recogieron en un amplio trabajo que está previsto que se publique a principios del año próximo.

Una serie de ideas y propuestas que pretenden contribuir en la elaboración del futuro "Plan de reactivación de la inclusión del alumnado con necesidades educativas especiales" anunciado por la ministra de Educación, Política Social y Deporte, Mercedes Cabrera, en su comparecencia del pasado junio en la Comisión de Discapacidad del Congreso. "España se ha situado en la vanguardia internacional en la legislación en favor de las personas con discapacidad", aseguraba en su momento la ministra. Un camino que ha sido un acierto empezar, pero que no ha hecho sino dar sus primeros pasos.

La iniciativa de la Fundación Once, en palabras de su director de Relaciones Sociales e Internacionales y Planes Estratégicos, Miguel Ángel Cabra de Luna, ha tenido como finalidad "generar un espacio de trabajo que contribuyera a producir un cambio cualitativo en las políticas educativas para la mejora de la situación de las personas con discapacidad, de tal forma que se dé solución a las dificultades existentes, particularmente de cara a las próximas generaciones".

Además de la Fundación y el CERMI, el grupo de trabajo estuvo formado por integrantes de la propia ONCE y dos expertos del movimiento asociativo de la discapacidad: la Inspectora Central de Educación, Política Social y Deporte, María Antonia Casanova y el catedrático de Economía, experto en gasto en educación, Jorge Calero.

En plena implantación de la LOE, con su futuro desarrollo a través de Decretos autonómicos, plantear propuestas para la inclusión de las personas con discapacidad en la educación se antoja toda una oportunidad. Un momento todavía más propicio, ya que España acaba de ratificar la Convención de la ONU sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, que contiene un artículo sobre Educación (Art. 24) y que el Gobierno deberá cumplir y hacer cumplir.

Además, las conclusiones del Seminario también pueden servir para contribuir a la Estrategia Global para el Empleo de Personas con Discapacidad, recientemente aprobada por parte del Ejecutivo central. Asimismo, se trabaja con la expectativa de que la nueva estructura ministerial, que sitúa bajo la misma cartera los temas de educación y asuntos sociales, incrementará la sensibilidad de las políticas educativas hacia la discapacidad. Una perspectiva que ya se ha visto reflejada con el anuncio de un Plan de reactivación de la educación inclusiva.

Según señala en el prólogo del documento la presidenta del Consejo Escolar del Estado, Carmen Maestro Martín, los tres grandes retos para favorecer la inclusión son: la no discriminación, la accesibilidad universal y las medidas de acción positiva. En este sentido, considera "que los alumnos deben adquirir, como los demás, las competencias básicas" ya que, a su juicio, "no basta con que alcancen mayores grados de socialización, sino que deben desarrollar al máximo sus capacidades y alcanzar las competencias precisas para su incorporación al mundo laboral y social, dentro de sus posibilidades personales".

Después del seminario, ya no se habla de pequeños pasos, sino de dar un importante salto que vaya "de la integración a la inclusión". Entendiendo ésta última no desde eldiseño para la mayoría y su posterior adaptación para las personas con discapacidades, sino como una inclusión que tenga en cuenta "desde el principio la variedad de miembros del grupo social".
Por su parte, María Antonia Casanova Rodríguez, Inspectora Central de Educación, Política Social y Deporte, que ha colaborado en la elaboración de las propuestas finales, señaló que "si los diferentes deben vivir juntos, los diferentes deben educarse juntos", como clave de la educación inclusiva.

La Fundación Once y el CERMI han dirigido sus propuestas tanto a la Administración Central como a las Administraciones educativas autonómicas y a los propios Centros educativos, ordinarios y de educación especial. Sus consejos ahondan en la coordinación entre organismos como aspecto clave y fundamental para desarrollar sus objetivos. De esta manera, destacan tanto la necesidad de potenciar la cooperación de España con los organismos internacionales respecto a las necesidades educativas especiales como la coordinación de las políticas sociales y educativas del Ministerio con las Comunidades Autónomas para poner en común las experiencias en este ámbito. De hecho, el documento recoge la posibilidad de crear una Conferencia Sectorial de Inclusión Educativa, que lidere el Plan de Reactivación del Gobierno.

Por otro lado, con el objetivo de identificar la calidad de la inclusión educativa, se propone realizar una evaluación permanente de su desarrollo a nivel global. Claro está, para completar dicha función es imprescindible la recogida de datos y estadísticas generales relacionadas con el alumnado con discapacidades.

Campañas de sensibilización. Otras de las propuestas están encaminadas a formar e informar tanto a los directivos de los centros de educación, como al profesorado y los profesionales de la orientación escolar con el objetivo de que se mantengan actualizados respecto de la educación especial y en relación al diseño curricular para favorecer a la educación inclusiva.

Asimismo, las recomendaciones del documento también buscan la incorporación de profesores especializados y el incremento de participación de las organizaciones representativas de las Comunidades Autónomas.

Respecto a las propuestas dirigidas a los Centros educativos en particular, destacan el fomento de la participación de las familias del alumnado con necesidades especiales, la utilización de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) para favorecer la integración y la participación de los alumnos con discapacidades en las actividades extracurriculares de tipo lúdico, deportivo o recreativo que organice el centro.

En una carrera de fondo en la que tanto la Fundación ONCE como el CERMI llevan años trabajando para mejorar la situación de las personas con discapacidades en el sistema educativo, el documento sienta las bases ya no sólo para la integración, sino para la inclusión social de las personas con discapacidad. Una valiosa aportación para contribuir a superar las barreras aun no suficientemente resueltas en relación a la educación inclusiva, pero de la que ya se ha comenzado a dar los primeros pasos. •


Números anteriores Esta semana
© El Punto Prensa, S.A. c/ Ferrocarril, 37 duplicado 280045 Madrid. Tfno: 34 91 516 08 14/15/08        E-mail: siglo@elsiglo-eu.com