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Nº 808 - 3/11/2008

Miguel Buen, diputado y secretario general del PSE de Guipúzcoa


"NO NOS ASUSTA GOBERNAR EUSKADI EN MINORÍA"

Alcalde de Rentería durante 18 años, Miguel Buen ha estrenado el cargo de diputado esta legislatura. Un puesto desde donde ha podido seguir de cerca las
negociaciones que han desembocado en el acuerdo presupuestario entre el Gobierno y el PNV, del que Buen dice "sentirse satisfecho" porque considera que
quedará "zanjada la polémica sobre la competencia en I+D+i". De cara a las próximas elecciones autonómicas vascas, el secretario general de los socialistas
guipuzcoanos asegura que "salvo catástrofe, ganaremos en Euskadi".

Por Manuel Capilla

Qué impacto puede tener el acuerdo presupuestario con el PNV en la campaña electoral vasca?
—Un impacto positivo, sin lugar a dudas. Se demuestra que cuando hay voluntad de negociar, como lo ha venido demostrando el presidente del Gobierno durante muchísimo tiempo, los acuerdos son posibles. En cuanto a quién va a rentabilizar más este acuerdo en Euskadi, es muy difícil establecer una medida al respecto. Quienes decían que Zapatero era como una especie de frontón donde se estrellaban las propuestas del gobierno vasco tendrán que decir otras cosas, porque es obvio que ha habido acuerdos, y acuerdos que satisfacen a ambas partes. Por otra parte, es cierto que esto puede trasladar a una parte de la ciudadanía que estaba viendo a un PNV muy enrocado una cierta sensación de alivio. Vuelve a escena, en alguna medida, un PNV más pragmático, en la línea de buscar acuerdos con quienes detentan el poder en otras instituciones.

—¿No es contradictorio que el partido que defendía la consulta en Euskadi termine salvando los Presupuestos del Estado?
—No, ¿por qué? No es ningún contrasentido, y en todo caso habría que preguntárselo a ellos. El Gobierno de España, en esta cuestión, ha hecho lo que correspondía en derecho que es oponerse a unos planteamientos que desde el punto de vista político eran poco aceptables y desde el punto de vista jurídico, como se ha demostrado con la resolución del Tribunal Constitucional, rebasaban la ley. Es obvio que se dibuja una parte del PNV que intenta volver a lo que fueron sus posiciones hace ya muchos años. Las de Josu Jon Imaz, por personalizarlas, una apuesta de encaje razonable dentro de España, de buscar la colaboración para la gobernabilidad tanto en España como en Euskadi. Y hay otra parte de ese PNV, el institucional, que pretende la imposición de cuestiones como el derecho a decidir, una añagaza que encubre el ejercicio de lo que ellos denominan autodeterminación. Ellos niegan esas dos almas, pero en la práctica se ven de una manera clarísima.

—¿El que lbarretxe sea de nuevo candidato a lehendakari no es la prueba del triunfo del sector duro del PNV tras la marcha de Imaz?
—No, quizás no tenían muchas más opciones a estas alturas. Tampoco es fácil improvisar un candidato. Quizás el que no hubiese repetido el señor lbarretxe como candidato, salvo que él hubiera decidido no volver a optar, habría originado situaciones dramáticas dentro del PNV, y eso ha inclinado la balanza en su favor. Es un candidato de muy poco consenso, ésa es la realidad.

—¿El acuerdo en los presupuestos es el prólogo al pacto de gobierno en Vitoria entre PNV y PSE?
—Para nada, nosotros aspiramos a ganar. Tenemos un buen programa que ofrecer a la sociedad vasca. Tenemos un buen candidato, una persona joven, con un discurso que se corresponde con la realidad de las cosas, con ganas de trabajar y de ponerse a disposición de la sociedad civil. Y creemos que hay mucha gente cansada de tantos años de gobierno del PNV pero sobre todo de los últimos diez, con el señor lbarretxe al frente y con unos socios que han justificado o han impulsado la radicalización de ese gobierno.

—¿El PNV es el primer candidato para establecer un pacto de gobierno en Euskadi si el PSE es el partido más votado?
—Tenemos muy claro cuál es nuestro proyecto, por tanto quienes estén de acuerdo en aceptarlo pueden ser socios de gobierno. A priori no descartamos a nadie ni tampoco tenemos una primera o una segunda opción, los ciudadanos lo dirán con su voto. Y no nos asusta formar un gobierno en minoría. De hecho, el gobierno actual es un gobierno en minoría, como lo fue el anterior y el primero del señor Ibarretxe, cuando buscó sacar adelante las leyes en base a un pacto, ahora se puede decir con toda tranquilidad, vergonzante con HB. En cuyos compromisos estaba la intención de su gobierno de no impulsar el tren de alta velocidad. Mucha gente desconoce estas cosas o no se las cree, pero es tan real como que usted y yo estamos aquí. Un pacto que sólo se rompió tras el asesinato de quien fue en su momento consejero de Educación y vicelendakari del gobierno vasco, Fernando Buesa. Y porque la presión social le hacía muy difícil al señor lbarretxe mantenerlo, si no, lo habría mantenido hasta el final. Después ha llegado a acuerdos con quien fuera para sacar adelante su famosa ley de consulta, de la que eliminó del preámbulo la exigencia de una condena del terrorismo de ETA para que las señoras del Partido Comunista de las Tierras Vascas le dieran al menos un apoyo parcial. Esto es lo que ha habido. ¿Se puede pactar? Sí, pero desde unas premisas muy claras: o lideramos el gobierno o estaremos en la oposición.

—Patxi López se reunió hace unos días con los empresarios vascos por primera vez. ¿Está cambiando de estrategia el PSE acercándose a sectores que tenía un poco descuidados, como son los empresarios?
—El PSE, desde hace ya muchos años, desde que es liderado por Patxi López, ha tratado de buscar una respuesta para cada problema que existe en la sociedad vasca. Teniendo muy claro que el principal es el terrorismo, pero teniendo claro que el manto del terrorismo no puede ocultar otros problemas que existen en la sociedad. ¿Qué ha sucedido de un tiempo a esta parte? Que muchos sectores de la sociedad vasca, incluidos los empresarios también, han visto que no se rompe nada porque presida el gobierno vasco un lehendakari socialista, que va a mantener el nivel de reivindicación necesario y suficiente frente al gobierno central y a la UE, pero no va a estar en la bronca permanente.

—¿Se considerará un fracaso en el PSE que Patxi López no gane las elecciones?
—No contemplo esa eventualidad pero, en todo caso, el partido que lidera Patxi López ha ido mejorando sus posiciones electorales en todos y cada uno de los comicios que se han producido desde hace ocho años. Las últimas elecciones generales han terminado de poner nerviosos al nacionalismo institucional. Por lo tanto, ¿si no se ganan las elecciones en Euskadi es un fracaso? Creoque no es un fracaso, pero es que estoy totalmente convencido de que, salvo catástrofe, ganaremos las elecciones en Euskadi.

—¿Cree que lbarretxe y Patxi López pueden ser condenados por sentarse a dialogar con Batasuna?
—Espero que no, que ninguno de los dos. Porque en el caso de Patxi López y de Rodolfo Ares, pero sería asimilable también del señor lbarretxe, el tribunal ha buscado una figura muy rebuscada. Les acusa de cooperadores necesarios para un delito de desobediencia de los miembros de HB o como se denominaran en aquel momento. En el caso de Patxi López y de Rodolfo Ares, había un auto del día anterior a la reunión, dictado por el juez Garzón, diciendo que no había delito en reunirse con esas personas. Creo que no se sostienen las acusaciones y los tres saldrán absueltos.

—El fondo de esta cuestión, la ilegalización de Batasuna, ¿es positiva para la vida política y social de Euskadi?
—Le invitaría a hiciera una comparación entre como transcurre hoy la vida municipal y lo que sucedía cuando estos caballeros tenía presencia fuerte en los ayuntamientos. Los que hemos sido alcaldes los hemos tenido que padecer y la diferencia es sustancial. Pero ésa no es la razón de su ilegalización. La razón es que incumplen la ley porque se niegan a condenar el terrorismo.

—¿Es posible acabar con ETA utilizando exclusivamente la vía policial?
— Siendo sinceros, ETA dejará su acción terrorista cuando así lo decidan ellos. Pero es obvio que a esa decisión ayuda la acción policial y judicial. Si lo que me dice es si se terminará alguna vez con la ideología radical, creo que no, porque estamos hablando casi de creencias religiosas. Sin embargo, la sociedad civil cada vez lo soporta menos, no es que no lo apoye, es que no lo soporta. Como no soporta tampoco que los políticos sigamos hablando del 'monotema' porque piensa, y con razón, que con el 'monotema' muchas veces nos excusamos de llevar a cabo nuestro deber de resolver los problemas de la vida pública. La acción policial y judicial, si no terminan totalmente con ETA, la pondrán en una posición en la que tendrá que aceptar su derrota, aunque no lo diga públicamente, y en consecuencia disolverse como organización terrorista. •


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