Hemeroteca Esta semana
 
Nº 806 -20/10/2008

Los gobiernos hacen suya la crisis


LA GRAN NACIONALIZACIÓN

Los gobiernos europeos han decidido coger el toro por los cuernos y poner freno a la crisis financiera internacional, una de las más graves desde el crash del 29, del siglo pasado. Europa inyectará casi dos billones de euros a través de un plan de rescate coordinado por la Unión Europea que contempla medidas sin precedentes para capitalizar a los bancos y garantizar los préstamos interbancarios. Son"medidas excepcionales" y por tiempo limitado, destinadas a fomentar la liquidez crediticia y restablecer la confianza de los mercados y de los ciudadanos, aseguran los dirigentes de la eurozona.

Por Maite Nieva

Durante las dos últimas semanas, el miedo y la desconfianza han tenido en vilo a medio mundo. Países que, hasta ahora, abanderaban el liberalismo más puro, asegurando que todo lo privado era bueno y lo público malo, han dado un giro radical a su filosofía económica para acogerse bajo el paraguas del Estado. Las nacionalizaciones bancarias se han convertido en algo habitual en el día a día de las economías avanzadas y la lista de quiebras e intervenciones estatales, encabezada por Estados Unidos y Alemania, incluye a media Europa.

Ni siquiera España, que hasta ahora es de los pocos países que ha aguantado el chaparrón, está libre de sospecha. Después de varios meses defendiendo la fortaleza del sistema financiero español, el presidente de gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, parece haber tirado la toalla y no descarta la posibilidad de que se produzcan fusiones en la banca a aceleradas por la crisis. En un momento como este, de grave crisis internacional, "es probable no solo en España sino en otros países que se produzcan situaciones de fusiones o reestructuraciones", ha reconocido Zapatero durante la sesión de control de gobierno en el Congreso de los Diputados, celebrada la semana pasada. "Si finalmente se produce, habrá que colaborar para conseguir un mapa más racional, competitivo y eficaz".

El domingo 12 de octubre, los jefes de Estado de la eurozona se reunían en París para diseñar un plan que les permitiese hacer frente, de forma coordinada, a la crisis mundial. Un día más tarde, los gobiernos de Francia, Alemania, Austria, Gran Bretaña y España anunciaban sus paquetes de ayudas extraordinarias para salvar a sus bancos, dar liquidez al sistema financiero y tranquilizar a los ciudadanos. En España las medidas anunciadas han derivado en dos decretos ley que se debatirán esta semana en el Congreso de los Diputados.

Tras un consejo de ministros extraordinario, el presidente del ejecutivo español, anunciaba avales bancarios de hasta 100.000 millones de euros como parte de un plan para garantizar la deuda nueva que contraigan las entidades financieras, hasta el 31 de diciembre de 2009. Previamente había avanzado un plan de hasta 50.000 euros destinados a desbloquear la falta de liquidez entre los bancos, así como el crédito a las familias y a las empresas. "No será un regalo para los bancos", ha señalado Zapatero, al tiempo que ha recordado el peligro que supone para la solidez del sistema si no se toman las medidas adecuadas.

La solución aportada por los gobiernos para desbloquear el sistema financiero ha dado paso a una especie de nacionalización parcial y temporal de la banca de medio mundo. "Tomamos estas medidas para no volver a tener que tomarlas, señalaba el presidente francés, Nicolás Sarkozy tras la reunión celebrada en París por los gobiernos de la eurozona. "Es un plan transparente porque se sabe lo que se va a hacer y cómo vamos a hacerlo".

España ha optado por un plan de actuación menos drástico y se despega de la ruta emprendida en Europa para capitalizar a los bancos. Al contrario de otros europeos, "los españoles no necesitan medidas de capitalización porque son solventes," declaraba el ministro de economía, Pedro Solbes. "Lo que está fallando en el mercado interbancario global; el dinero que se prestan entre sí las entidades a muy corto plazo sin necesidad de presentar garantías es ahora muy caro y escaso y se ha anulado el mercado", insistía una vez más.

Inversores, pequeños ahorradores, gobiernos enteros temían que el colapso que ha sacudido al sistema bancario internacional y a las bolsas de todo el mundo se transformara en un crack sin vuelta atrás. El rescate bancario por parte de los líderes europeos ha sido recibido como un bálsamo por empresas, mercados, fuerzas políticas y particulares, pero las bolsas mundiales continúan comportándose como una auténtica montaña rusa donde las bajadas en picado se suceden a subidas vertiginosas.

Europa, encabezada por Reino Unido, ha dado un paso al frente aportando soluciones que han sido bien acogidas por los expertos, frente a los parches y titubeos propuestos por el plan estadounidense, coinciden los analistas. La reacción de los mercados a las medidas adoptadas de forma coordinada por los gobiernos europeos ha tenido un apoyo, prácticamente sin fisuras. El plan de rescate europeo "va directo al problema con medidas heterodoxas, inimaginables hace unos años y por un importe que rebasa cualquier previsión inicial", señala David Cano, socio director de Analistas Financieros Internacionales.

Nadie se atreve a asegurar que lo peor ha pasado. Se han producido escenas de pánico en las Bolsas y también un aumento de las ventas de cajas de caudales entre los particulares para tener el dinero a mano. "Es como si el mundo se hubiera vuelto loco", se oye en la calle. En lo que se refiere al dinero, "nada es ni será como era". Los expertos ya dan por hecho queavanzamos a marchas forzadas a un nuevo orden financiero mundial.

Los responsables de Citibank consideran que es demasiado pronto para saber si las medidas son suficientes para estabilizar los mercados, pero ven esperanzadora la actuación de las autoridades para la supervivencia del sistema financiero a largo plazo. Son medidas "sin precedentes que reflejan la seriedad de la situación que atraviesan los mercados", asegura la entidad bancaria en su análisis sobre el plan de acción de los países miembros. "Es inútil pretender que las medidas logren prevenir por completo la recesión que se está desplegando, aunque evitemos el objetivo de evitar el colapso financiero". •

Lluvia de ayudas públicas para la banca
La lluvia de ayudas estatales se ha extendido prácticamente por todos los rincones de los países de economías avanzadas. En un escenario en el que dos gigantes, Estados Unidos y Europa, han intentado tapar las vías de agua provocadas por la crisis, los planes de inversión para salvar el sistema y evitar una caída en picado de las economías, no tienen precedentes. Sólo las inyecciones de capital que van a realizar Inglaterra y Alemania duplican la cantidad destinada por gobierno de Estados Unidos para impedir el hundimiento de la banca de este país.

En medio de este caos financiero no ha faltado la estrecha colaboración de las autoridades monetarias mundiales. Las inyecciones de capital para desbloquear el mercado de dinero se han sucedido sin descanso desde que la quiebra del banco de inversión estadounidense, Lehman Brothers diera una vuelta de tuerca más a la crisis desencadenada por el pinchazo de las hipotecas basura al otro lado del Atlántico. El Banco Central Europeo, la FED estadounidense y otros cuatro bancos centrales han asegurado que continuarán aportando medidas adicionales para dotar de liquidez a los mercados.

Alemania ha sido de los primeros países europeos en enfrentarse al hundimiento de tres de sus mayores bancos. Y también el país que más ayudas ha destinado para hacer frente a la crisis financiera después de Francia. De hecho cuenta con el mayor programa de ayuda realizado desde el final de la II Guerra Mundial. El paquete de medidas aportado por el Ejecutivo de Angela Merkel, por importe de 400.000 millones de euros, supone una nacionalización parcial similar a la que ha llevado a cabo el gobierno británico. Este dinero formará parte de un fondo que garantizará los préstamos entre los bancos en el mercado interbancario por parte del Estado hasta el 31 de diciembre de 2009. Además contará con un fondo de 100.000 millones de euros para recapitalizar a las entidades afectadas por la crisis.


Las ayudas del ejecutivo de Gordon Brown para salvar a sus tres principales bancos, Boyal Bank of Scotland, HBOS y Lloyds TSB asciende a 37.000 millones de libras, unos 46.000 millones de euros. El plan británico equivale a una nacionalización parcial de las entidades financieras y convierte al estado en el mayor accionista del RBS y de la entidad que salga de la fusión entre HBOS y el Lloyds TSB. También Francia destinará un importe de 320.000 euros a avalar los préstamos interbancarios y 40.000 millones a recapitalizar firmas con grandes dificultades financieras. Igualmente, Portugal garantizará las operaciones entre los bancos que operan en este país con una inyección de 20.000 millones de Euros.


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