F abián
Hemeroteca Esta semana
Nº805

13/10/2008

Cesta completa

Por Francesc Homs i Molist*

EI pasado 2 de octubre el Parlament de Catalunya aprobó con una amplísima mayoría una resolución que concreta distintos aspectos del modelo de financiación que contempla el Estatut. Con sorpresa, justo después de tal aprobación, la familia socialista se apresuró a decir que el texto de la resolución era vago, inconcreto y sin compromiso alguno. Sorpresa porque uno supone que si un grupo parlamentario vota una resolución, como fue el caso del PSC, es porque cree que vale la pena, que comparte lo que dice y, por supuesto, porque contiene compromisos con voluntad de cumplirlos.

Para superar los ridículos ruidos declarativos de algunos, vale la pena repasar los puntos más relevantes de la citada resolución. En primer lugar, destacaría que el Parlament apuesta porque el acuerdo final en materia de financiación –resultado de la negociación "bilateral"– respete "íntegramente los preceptos y criterios del Estatuto". También dice la resolución que la "aplicación del nuevo modelo de financiación debe permitir un incremento sustancial de los ingresos de la Generalitat y comportar una reducción del déficit fiscal de Catalunya con el Estado". Es verdad que este punto no viene recogido directamente en el Estatut, como lo es también que éste permite esta apuesta: reducir el excesivo déficit fiscal que padece Catalunya, reconocido ahora por el mismo Estado español, que lo ha situado en 14.799 millones de euros en 2005, es decir, en el 8,7 por ciento del PIB, muy lejos del 4 por ciento, máximo recomendado en países federales.

Dice también la resolución del Parlament que la solidaridad debe de garantizar que las CC AA con menosrecursos puedan prestar sus servicios públicos esenciales "en condiciones similares" con el resto, "siempre que hagan un esfuerzo fiscal similar", tal y como establece literalmente el Estatut. Y, por cierto, lejos del planteamiento que hizo el Sr. Montilla siguiendo el programa electoral del PSOE, cuando propuso que el mecanismo de solidaridad garantice simplemente la "igualdad" en la prestación de os servicios básicos del Estado del Bienestar. Como todo el mundo sabe, "igualdad" y "similar" no es exactamente lo mismo, y mucho menos tiene las mismas consecuencias en un debate de financiación autonómica, especialmente si se vincula gasto con "esfuerzo fiscal". Por lo que se refiere al ámbito de la administración tributaria, la resolución del Parlament concreta, de acuerdo con el marco abierto que da el Estatut, que el Consorcio paritario Estado-Generalitat gestione "la totalidad de los impuestos cedidos", es decir, todos los impuestos existentes menos el de Sociedades.

Pero uno de los puntos más cruciales de la resolución del Parlamentde Catalunya es el relativo a la cesta de impuestos cedidos a la Generalitat. El Estatut prevé en distintas disposiciones adicionales la cesión total de una serie de impuestos, y concreta la cesión parcial de otros (IRPF, IVA y los impuestos especiales). Prevé también el Estatut que los rendimientos de esta cesta pueden ser ajustados al alza o a la baja en función de la aportación a la solidaridad y a los mecanismos de nivelación. Pues bien, en la medida que corresponde a la Comisión Mixta Estado-Generalitat "acordar la contribución a la solidaridad y a los mecanismos de nivelación", el Parlament de Catalunya instó al gobierno catalán a que "en el ejercicio 2009 se debe de incluir el rendimiento completo de todos los tributos estatales cedidos". En otras palabras, si el Estatuto catalán permite ajustar al alza o a la baja el rendimiento de la cesta de impuestos estatales cedidos, la opción del Parlament es que se respete su integridad –"rendimiento completo"–, es decir, que para el 2009 ni sea ajustada al alza –ya se hará más adelante–, pero tampoco a la baja.

En fin, la conclusión de todo ello es que no hay una cifra cerrada, pero sí un listón de mínimos situado para el 2009: "La cesta completa". Que, además, es fácil de calcular. Menos que esto, con un déficit fiscal del 8,7 por ciento del PIB, ni es justificable, ni es defendible, ni respetaría el esforzado pacto del Estatut. •

*Diputado al Parlament de Catalunya por CIU.

Hemeroteca Esta semana