F abián
Hemeroteca Esta semana
Nº803

29/9/2008

Las mentiras sobre la lengua en Cataluña

Por Francesc Homs i Molist*

N o es nuevo que algunos sectores casposos de la España más anticuada se dediquen a difamar y a mentir respecto el castellano en Cataluña. El profesor Jaume Medina demostró hace unos años como, por ejemplo, el diario ABC fue promotor de diversas campañas difamatorias ante lo catalán entre los años 1916 y 1936. Pero sorprende la persistencia de algunos en presentar las cosas como no lo son. Y luego, claro está, hacen el ridículo más cutre, olvidando que ahora formamos parte de Europa y que estamos en un mundo globalizado donde la información fluye y transcurre a una velocidad de vértigo.

Los fariseos que pronostican el fin del castellano en Cataluña deberían de pasar vergüenza ante lo que hace unos días dio a conocer el comisario europeo de Multilingüismo, Leonard Orban. En la presentación del último informe sobre multilingüismo en Europa, el comisario Orban explicó que nunca nadie se ha quejado en Bruselas alegando que el castellano esté perseguido en Cataluña, añadiendo además que la Comisión Europea no cree que el castellano padezca persecución alguna en este territorio. Y no sólo dijo esto, sino que elogió el modelo lingüístico catalán, que, según dijo, "permite a los que no son catalanohablantes vivir con facilidad en Cataluña".

Resulta que el citado comisario europeo no habla sin conocimiento de causa. El pasado mes de noviembre estuvo en Cataluña para comprobar personalmente el multilingüismo de La Caixa, del Fútbol Club Barcelona y de una escuela del barrio de Las Corts de la capital catalana. Y de ahí sus afirmaciones categóricas. Realmente, estos que "ladran y luego cabalgan", antes deberían o informarse mejor o presentarse un día por sorpresa en Cataluña y comprobar in situ cuántas son las mentiras que dicen a diestra y siniestra.

Cabe añadir que no es la primera vez que de Europa llegan elogios hacia el modelo lingüístico que existe en Cataluña. En septiembre del año pasado, un grupo de expertos elogió la inmersión lingüística de la enseñanza en Cataluña y propuso ampliarla al resto de la Unión Europea. El informe de este grupo de expertos decía que "las comunidades bilingües son un importante laboratorio de buenas prácticas", y apostaba por "difundir" a todos Los 27 "el know-how adquirido en las escuelas bilingües de Euskadi, Galicia, Cataluña y País Valenciá, donde se han implantado desde hace décadas métodos sofisticados de inmersión lingüística".

La campaña difamatoria que están llevando a cabo determinados medios de comunicación españoles no sólo no es justa ni periodística, sino que es un atentado grave a la convivencia. Hacer creer que en Cataluña hay niños perseguidos, publicaciones censuradas, negocios arruinados u otras mentiras que se han contado, es un intento irresponsable y muy lamentable de jugar con los sentimientos de la gente de buena fe y, como ocurre en Cuba diariamente, un acto miserable de desinformación pública.

Ante estos hechos tan graves, alguien debería de actuar. Y cuando digo alguien, me refiero a alguien que fuese visto como imparcial y con capacidad de incidir en la opinión pública. Como es el caso del comisario de Multilingüismo de la Comisión Europea. Pero resulta que no pasa. Que nadie hace nada. Nadie actúa. Por eso, me parece triste constatar que en España ni el Gobierno, ni los responsables de los grandes partidos políticos españoles, ni los sectores académicos, empresariales o sindicales, digan nada. O, si dicen, lo hagan con la boca pequeña y a medias. En el Estado español hacen falta voces como la del comisario europeo Leonard Orban. Aunque fuese para no pasar la vergüenza que representa que de fuera nos digan lo que deberíamos de saber por nosotros mismos. •

*Diputado al Parlament de Catalunya por CIU.

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