La lucha de poder entre la vieja y la nueva guardia
divide a la patronal
CISMA EN LA CEOE
Las discrepancias internas en el seno de la confederación empresarial,
encabezadas por los dos máximos dirigentes de la organización, Gerardo Díaz
Ferrán y Juan Jiménez Aguilar, han llegado a su momento culminante con la salida
del número dos. El presidente de la CEOE quiere introducir nuevos aires de
renovación en la patronal de los empresarios para hacer frente a los nuevos
tiempos que debe afrontar la economía, y de paso reforzar su autoridad. Para lograr
este objetivo ha pedido anticipar la convocatoria de elecciones.
Por M. N.
La batalla interna de la CEOE entre
la vieja y la nueva guardia ha vuelto a la carga con el comienzo del
nuevo curso. Tras el paréntesis del
verano, la tormenta interna, que hace tiempo viene sacudiendo a la CEOE, aflora a la
superficie con nuevos tintes. La destitución
del vicepresidente y secretario general de
la patronal, Juan Jiménez Aguilar, a propuesta
de su presidente, Díaz Ferrán, que finalmente
se saldó con un acuerdo que ha propiciado
la dimisión del vicesecretario por motivos
de salud, ha sido como un jarro de agua helada en la sede de la patronal. Algo insólito
en los más de 30 años de la historia de la
CEOE que siempre se ha diferenciado por la
discreción y la unanimidad, al menos de
puertas para afuera. Además, la salida de Jiménez Aguilar ha estado acompañada por
una anécdota que ha removido muchas sensibilidades. Cuando la decisión iba a ser ratificada por la junta directiva, Jiménez Aguilar se desvaneció por la emoción de la reunión al ser ovacionado por una parte de los asistentes. Tras recibir atención médica abandonó la sede de la patronal.
Los aires de renovación que Gerardo Díaz quiere introducir en la organización patronal son tan evidentes como las críticas internas que provoca. La CEOE está dividida. Tras la salida del que fue el hombre de confianza de José María Cuevas, los abucheos y aplausos se oían casi por igual durante las intervenciones de 60 empresarios. Mientras que unos reprochaban al presidente estar hundiendo la organización y ser demasiado tibio con el gobierno, otros defendían su derecho a elegir equipo propio y el papel que debe adoptar al frente de la CEOE. Los representantes de los empresarios andaluces en la Junta Directiva han sido los más tajantes. Ya han solicitado su dimisión y la convocatoria "inmediata de elecciones anticipadas ante el espectáculo bochornoso" que a su juicio ha ofrecido ante el Comité Ejecutivo de la Patronal".
Una renovación necesaria. Oficialmente, todo se resume en la "falta de confianza" de Díaz Ferrán hacia el vicepresidente y secretario general, según ha reconocido el presidente de la CEOE, porque en 2003, Jiménez Aguilar firmó el acta de una asamblea que nunca se celebró. "La relación con Juan es fantástica, pero lo normal es que las empresas y las organizaciones tengan confianza en su equipo", ha señaló Díaz Ferrán. Pero los rumores siempre han apuntado a razones menos técnicas. Fuentes empresariales reconocen que las desavenencias internas responden a la falta de entendimiento entre ambos dirigentes desde que Gerardo Díaz Ferrán asumió el mando de la CEOE, tras la dimisión de José María Cuevas por motivos de salud, hace algo más de un año. Pero tiene mucho que ver con las medidas que quiere adoptar la patronal para hacer frente con éxito a los nuevos tiempos que viven las empresas españolas.
Según el presidente, se trata de una "necesaria renovación" de la patronal para hacer frente a la crisis económica que atraviesa el país. "No he visto ninguna situación como ésta en España ni en el mundo. Si no se toman medidas excepcionales el paro será mucho mayor de lo que el gobierno cree y el millón de parados, que pronosticó hace unos meses, quedará corto a medio plazo". Para sortear los malos tiempos, Díaz Ferrán propone nuevas fórmulas al Ejecutivo y ayudas para la financiación de las empresas,entre ellas que "el Instituto de Crédito Oficial, ICO, haga una excepción y dé avales a los bancos para que financien el circulante de las empresas". "Creo en la libertad de mercado, pero en la vida hay coyunturas excepcionales. Se puede hacer un paréntesis en la economía del libre mercado", señaló tras la Junta General.
Las señales de alerta anunciando los cambios internos que se gestaban en el seno de la CEOE se habían encendido ya hace algún tiempo. La chispa saltó por el supuesto acercamiento y apoyo al actual Gobierno por parte de su presidente, Gerardo Díaz Ferrán, incluso antes de las elecciones generales. Era algo a lo que ni el mundo empresarial, los sindicatos ni la sociedad española estaba acostumbrada. Posteriormente, las criticas dentro de la organización se agudizaron aún más entre los que exigían una línea más beligerante por su disposición, siempre abierta, a pactar con el Gobierno aún a costa de renunciar a proponer algunas reformas laborales; el impulso del diálogo social y los mensajes para que los empresarios, al igual que el resto de la sociedad, arrimen el hombro para hacer frente a la crisis económica. En los últimos meses ha sido un secreto a voces que algo estaba cambiando entre las paredes de la confederación española. En mayo, las diferencias entre los máximos dirigentes eran demasiado evidentes hacia el mes de mayo. Sólo era cuestión de tiempo. El pulso entre las corrientes ideológicas que circulan en la CEOE no ha hecho más que comenzar. La dimisión-cese de Jiménez Aguilar abre un nuevo frente que el presidente ha zanjado dejando la puerta abierta a la celebración de elecciones anticipadas en la CEOE al proponer al comité ejecutivo un cambio de estatutos.
Mientras, se enfrenta a las acusaciones de manipulación, ya que sus críticos consideran que "su compromiso era terminar el mandato de Cuevas que finalizaba en 2010, pero no cambiar la organización". Jesús Bárcenas, presidente de Cepyme puntualizaba: "si quiere hacerlo, antes deberá presentarse a las elecciones a la presidencia". El representante de la pequeña y mediana empresa, añade que se sienten "defraudados" y pide a Díaz Ferrán "se dedique a defender a las empresas y no a dar batallas". Una opinión que ha obtenido una respuesta inmediata, ya que "ha difundido una opinión como responsable de Cepyme sin acordarlo con sus órganos directivos", según el presidente de la organización de empresarios madrileños, CEIM, Arturo Fernández.
Si las elecciones continúan adelante, se celebrarían antes mayo de 2010, coincidiendo con el fin del mandato previsto para el ex presidente de la patronal, José María Cuevas, a quien Gerardo Díaz Ferrán sustituyó en el cargo. Tras la salida de la CEOE, Juan Jiménez Aguilar tendrá las manos libres para presentar a los órganos de gobierno "un proyecto serio sobre los pasos a dar por la organización en busca de la eficacia, la calidad y la excelencia a lo largo de la legislatura", señala el presidente de la patronal. "Desde mañana trabajará con el resto de la organización para buscar mejores soluciones, más eficacia, más transparencia y una actuación más democrática así como mejorar las relaciones con las organizaciones territoriales y sectoriales en el seno de la CEOE", dice Díaz Ferrán. En el aire queda otra incógnita y es ¿hasta qué punto los cambios en la CEOE dificultarán el diálogo social? • |