Cristóbal Montoro, portavoz de Economía del PP
en el Congreso de los Diputados
"ZAPATERO NO PEGA
UN PALO AL AGUA POR
LA ECONOMÍA"
"El presidente del Gobierno cree en la economía, sólo que no trabaja por ella". El
que fuera secretario de Estado y ministro de Hacienda con el PP, Cristóbal Montoro,
le reprocha a Zapatero no haber previsto la crisis y no ser ahora capaz de adoptar
medidas que eviten sus peores efectos. El portavoz del Grupo Popular en la
Comisión de Economía del Congreso, nuevo hombre fuerte de la oposición, critica
sin paños calientes la inacción del Gobierno y la contradicción de algunas de sus
decisiones. Matizando a Rajoy, asegura que "gracias a los inmigrantes hemos
conseguido un crecimiento económico creador de empleo". Para él, es Zapatero
quien les está llevando al paro. A ellos y a muchos españoles.
Por Virginia Miranda
Zapatero le ha pedido a Rajoy que
diga algo bueno de la economía.
Parece que les reprochan que,
más que ayudar, uisieran perjudicarla.
—Ese sí que es un buen reproche. Cuando nosotros llegamos al Gobierno en 1995 había una tasa de paro del 23% y el grado de internacionalización de la economía española era el equivalente al 6% del PIB. Hoy lo tienen al 42%, es decir que se ha multiplicado por siete la inversión internacional de nuestra industria. Las empresas, que entonces era 2,2 millones, ahora alcanzan la cifra de 3,8 millones. Y de los 12,5 millones de trabajadores de 1995, los mismos que 20 años antes en el franquismo, se ha pasado a los 20 millones. Si no hubiéramos sido nosotros los que propiciamos aquello, a lo mejor no creeríamos en la economía española. Pero claro que tenemos motivos muy fundados para creer en su fortaleza. Lo que ocurre es que la fortaleza es relativa. Si en el último año ha habido 600.000 parados más y hay expertos que apuntan a que en el año 2010 vamos a llegar a una tasa de desempleo del 16%, la oposición tiene que advertir lo que está ocurriendo. El presidente del Gobierno cree en la economía española, solo que no trabaja por ella. No pega un palo al agua por la economía española. Buena parte de lo que está ocurriendo es porque no ha sido previsor. Hace un año, el 9 de agosto de 2007, se produce la intervención del Banco Central Europeo para aportar liquidez a entidades bancarias europeas. Ya estamos en crisis. ¿Y qué hace Zapatero? Negarla y apelar a la confianza. La economía es confianza. Pero si a usted le están quitando los recursos para vivir, el sistema económico lo acusa.
—El PSOE les reprocha que no concretan las medidas necesarias para limitar el crecimiento del gasto público al 2%. ¿Qué habría que recortar para alcanzar ese ajuste?
—El 2,4% es el presupuesto que traigo yo a las Cortes siendo ministro de Hacienda para 2004, un año electoral. Y habiendo un incremento del PIB de más del 3% y mientras se estaban creando 600.000 puestos de trabajo. Ahora por lo visto no se puede Cortar dramáticamente el exceso de gasto.
—¿Cuál es ese exceso?
—¡Si es que han estado creciendo estos últimos años al 9%! Mientras que con un incremento del gasto público del 2,4% daba para todo. El país vivía mejor, no había crisis, los servicios públicos funcionaban. Y fíjese cómo funcionaba el país que les ha durado cuatro años de inercia y de herencia. ¿Que eso significa renunciar a hacer cosas nuevas por parte de muchos ministerios? Sí, claro, es que todos le traen al titular de Economía unos proyectos fantásticos. Porque gobernar gastando es lo más fácil del mundo.
—Pero parece que Solbes se resiste, que son otros en el Gobierno los que gastan. Lo de los 400 euros no fue cosa suya.
—Pues lo defendió frente a mí en este Congreso. Si no le gusta, que no lo haga. El Gobierno es como si no estuviera entendiendo lo que está pasando, como si desconociera el terreno que pisa. Solbes es un paradigma de contradicciones. Trae un decreto ley de 400 euros como medida para atajar una crisis que no reconoce. ¿Es que había exageración en nuestros planteamientos? Ahí está la realidad. Y la realidad es peor de lo que estamos diciendo en el PP desde el primer momento. Antes incluso de las elecciones. Pero el Gobierno no quiere reconocer esta situación.
—Pero ese 2,4% era para una época distinta. ¿Por qué no contemplar la posibilidad de que en época de crisis, y teniendo en cuenta que la política presupuestaria es de los pocos instrumentos que le quedan al Gobierno para intervenir, toca aprobar un presupuesto expansivo para animar la economía?
—Parece, no tenemos la certeza, que el Gobierno socialista va a presentar un presupuesto con un déficit público para 2009 del 2% del PIB. ¿Cómo va a financiar eso en una restricción financiera como la que está viviendo? ¿De dónde va a salir el dinero? ¿De qué ahorro? ¿Del de los españoles, en las circunstancias que estamos viviendo? ¿Del ahorro internacional, que no te está entrando? Cuando nosotros recogimos el déficit público en el 7% y lo dejamos en el 2,8% en 1998, la economía se tenía que haber pegado un golpe tremendo. Eso sí que es recortar. ¿Y qué pasó? La economía fue hacia arriba, de manera espectacular incluso. Esta es la reciente historia de España. Pero este Gobierno no tiene ideología. Suprimen el impuesto del patrimonio, autorizan la gestión de la deuda pública española desde los paraísos fiscales, hacen una devolución de 400 euros a las rentas medias y altas.... Menos mal que existe Bush, que es el que tiene la culpa de la crisis, si no, no sé qué sería de este Gobierno.
—Cuando Rajoy le pide al Gobierno que haga reformas estructurales, ¿a qué se refiere? ¿Esa reforma pasaría, llegado el caso, porel abaratamiento del despido?
—Nos referimos a las reformas que comenzamos en 1997 en las que, para los nuevos contratos, se reducía el número de días con derecho a despido a cambio de que se establecieran contratos estables, fijos. Nosotros insistimos en que ésta es la vía. Hay que incidir en ese tipo de reformas en el mercado de trabajo para facilitar la contratación en un momento como el que estamos viviendo. Esa es la clave.
—En los seis primeros meses del año, la licitación de obra pública ha descendido un 27% respecto al mismo periodo de 2007. ¿El Gobierno ha desaprovechado una herramienta con la que paliar las consecuencias de la caída del sector de la construcción? —Sí, claramente. Y ésta es la queja del sector. No puedo creer que viviendo esta crisis y teniendo una herramienta como ésa, el Gobierno tenga paralizada la obra pública.
—¿Consideran acaso que la política del Gobierno en materia de inmigración está pasando factura en época de crisis? Ha matizado sus palabras, pero Mariano Rajoy ha relacionado los extranjeros que cobran el paro con los españoles que van a trabajar en la vendimia francesa.
—La llegada de la inmigración no está perjudicando a España en momentos de crisis. Tajantemente no. Gracias a los inmigrantes hemos conseguido un crecimiento económico creador de empleo. Es más, los inmigrantes llegan a España porque se han enterado de que aquí hay trabajo, y eso es una gran novedad. Y gracias a que vienen, hay más trabajo. Eso es un círculo virtuoso. Consumen, quieren vivir bien, quiere educarse y desarrollar su proyecto vital con nosotros. Y eso es positivo. Pero claro, cuando tienen trabajo. Quien está enviando a los inmigrantes al paro es el Gobierno socialista. Porque no hay trabajo para ellos. Pero es que hay otros inmigrantes que no cobran el seguro de desempleo y están parados, según las estadísticas. Esa gente, ¿qué hace? No tiene ni siquiera subsidio. Nosotros no criticamos que lo haya. Lo que criticamos es que no hay trabajo. En contraste, están los españoles que van a buscar mayor renta aunque sea de forma temporal. Pero lo destacable es que no hay trabajo y eso es una frustración para los inmigrantes y para todos los españoles.
—Usted ha planteado reservas a las líneas de crédito del ICO. A principios de verano, sobre la propuesta de adquisición de suelo a las inmobiliarias con problemas, lamentó lo que llamó la socialización de las pérdidas. ¿Cómo califica entonces lo que están haciendo los gobiernos de Estados Unidos y el Reino Unido de inyectar dinero a varias empresas para evitar su quiebra?
—Almunia también ha dicho que no le gusta la socialización de las pérdidas. Lo que estoy diciendo, y lo acaba de decir su presidente, es que el ICO no es de chicle. No podemos apelar a más porque tenemos una escasez de ingresos financieros. Y hay algunos que creen que es la fábrica de inyectar liquidez, de crear dinero a la antigua. Por otra parte, las crisis financieras tienen, a diferencia de otros sectores , el peligro del contagio. Y hay que frenarlo. En el ámbito financiero, si no actúas, se perjudica a todo el sistema y eso es lo que justifica la intervención en ese tipo de quiebras. No otras. A partir de ahí ya tengo bastante con valorar la política económica del Gobierno como para hablar del resto del mundo, que hace lo que puede.
—¿Estaría dispuesto el PP a apoyar los presupuestos de Zapatero para que no quede en manos de las exigencias de los nacionalistas?
—El dilema es si son unos presupuestos eficaces para salir de la crisis o no. Si otros partidos van a apoyar unos malos presupuestos, allá ellos. Serán cómplices de la crisis económica. Nosotros no vamos a apoyar unos presupuestos que nos vayan a provocar crisis económica el año próximo. ¿Al PP le está preguntando el Gobierno cómo tienen que ser los presupuestos? No, no quiere nada con nosotros. Lo que le proponemosdice que no le gusta.
—¿Se sienten traicionados en el PP por la actitud de UPN ante la negociación de los presupuestos?
—Traicionados es una palabra muy fuerte. Hay que dejarlo transcurrir. Lo que hay con UPN es un pacto para que haya un partido allí, a cambio de que no esté el PP. Por tanto, es un pacto de conveniencia.
—¿Si votaran los presupuestos habría una escisión?
—No lo sé, pero los diputados en el Congreso de UPN están siendo muy claros sobre su intención. Y se lo están explicando al partido. Creo que todo esto se reconducirá. UPN ha sido un ejemplo de cómo se hace una construcción política inteligente, que ha gobernado Navarra y lo ha hecho bien. Y ahora hay dificultades que son para todos, para los navarros y el conjunto de los españoles, por tanto creo que la situación se re-conducirá y se hará pronto.
—Rajoy considera que temas como la eutanasia, las fosas del franquismo o el aborto son cortinas de humo para distraer la atención de la crisis. Aguirre opina en cambioque hay que dar la batalla ideológica con el PSOE. ¿A quién le da la razón?
—¿Que hay que entrar en el debate de las ideas...? ¡Pero si siempre estamos! En España tenemos un sistema de cuidados paliativos que fue promovido por el PP y está consensuado con el PSOE y el resto de las fuerzas políticas. Ya existe. Y tenemos una ley del aborto. En un país donde ya hay más de 100.000 abortos. ¿De qué se trata? Porque nada de eso estaba en el programa electoral ni en el discurso de investidura. Sale de un congreso donde el PSOE no quiere hablar de economía. ¿Que esto no son cortinas de humo? Pues que lo hubieran puesto en el programa electoral. No, se les ha ocurrido ahora. ¿No hemos aprendido la legislatura pasada? Tenemos un toro en la plaza que se está llevando el bienestar de los ciudadanos por delante y en vez de bajar a la arena para torearlo, desde los tendidos se está hablando de otra cosa. Oiga, que alguien baje y toree esto. Porque si no, se va a apoderar de la situación.
—¿Zapatero está preparado para sacar a España de la crisis?
—Tal como lo está haciendo, no. Realmente no. La crisis no es sólo un término de crecimiento sino del daño que te va a producir. Tenemos que reaccionar, adoptar medidas que eviten los peores efectos de la crisis financiera mundial. Eso es lo que tiene que hacer un gobernante. Tal vez el presidente carece de un liderazgo político real y efectivo para resolver. Y la gente tiene que tener un gobernante que resuelva la crisis económica.
—¿Rajoy lo haría mejor?
—Tiene experiencia. Es un elemento fundamental. Rajoy tiene la experiencia de ocho años de un gobierno que se ha mostrado realmente capaz de cambiar elementos fundamentales de la economía y de sentar las bases de la prosperidad que han tenido los españoles. Estamos haciendo propuestas que vienen de esa experiencia. Por eso hablamos del gasto público o de la reducción de impuestos. Son las líneas básicas de lo que son programas de gobierno. Pero ahora estamos en la oposición. Y el primer deber de la oposición en democracia es controlar al gobierno en el sentido positivo. Aunque la verdad es que nuestras alternativas no prosperan con este gobierno. •
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