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Nº 801 - 15 de septiembre de 2008

Envejecimiento y éxodo Este-Oeste condicionan el mapa socioeconómico europeo

EL RETO DEMOGRÁFICO DE LA UE


Miles de polacos viven en Irlanda y en Gran Bretaña, cientos de lituanos en Gran Bretaña, miles de alemanes en Suiza, Austria y Polonia; los estonios continúan llegando a Finlandia y el 30 por ciento de la población europea con permiso de residencia procede de Africa. La apertura de fronteras entre los países miembros no sólo ha provocado el crecimiento económico de la UE, sino que también ha impulsado la reforma de sus políticas sociales y de integración, sin las cuales, según el estudio El futuro demográfico de Europa, presentado recientemente en Berlín y elaborado por el Instituto de Población y Desarrollo de la capital alemana, “la UE no podrá hacer frente a los retos socioeconómicos”.

Por Juana Vera (Berlín)

Europa siempre ha sido parte de los movimientos migratorios habidos a lo largo de la historia de la humanidad, desde las andanzas de sus hombres primitivos hasta las de los ciudadanos que llenaban los barcos, durante los siglos recientes, rumbo a las costas de los Estados Unidos, de Africa o de Asia. A diferencia de entonces, hoy existe la Unión Europea, el euro, y ciudadanos europeos, que van y vienen a cualquier país de los 27 que forman nuestro proyecto común. A diferencia de entonces, hoy muchas empresas de la Unión Europea son grandes multinacionales con filiales en todo el mundo y trabajadores de todas las nacionalidades.

Trabajadores como los polacos que viajan a Irlanda, dejando zonas de Polonia casi completamente despobladas. Como los alemanes del Este, que debido a su emigración hacia el Oeste, han situado los índices de natalidad de sus lugares de origen en 0,77 hijos por mujer, el más bajo de la UE, seguido por el de Orense, en España, con 0,87 hijos por mujer. Como los rumanos y búlgaros que trabajan, y viven en España, o como los alemanes que viajan a Suiza. A estos trabajadores se suman los que proceden de países no miembros de la UE. Hoy, el 30 por ciento de las personas que tienen Permiso de Residencia en la UE, proceden de Africa.

Las fronteras de la UE están abiertas y las líneas aéreas ofrecen a los trabajadores grandes posibilidades de movilidad, hasta ahora desconocidas en el continente. Cientos de miles de jóvenes viajan desde el Este hacia Gran Bretaña y hacia Irlanda. Diez mil personas inglesas y alemanas deciden pasar su vejez en el Sur de Francia, Grecia o en España. Hoy, en todos los países de la Unión Europea, y también en Suiza, Noruega e Islandia, países no miembros, crece el número de extranjeros. Sin embargo, hay millones de emigrantes en la UE que no están bien integrados y que transmiten este déficit a sus hijos surgiendo, como consecuencia, las denominadas sociedades paralelas y los guetos económicos-sociales.

Por otro lado, a pesar de las constantes corrientes de movimientos de población, provocadas por la búsqueda de trabajo o por el deseo de vivir, simplemente, en otro país, ocho de los países miembros, tienen graves problemas para mantener los niveles de su población debido, no sólo a que muchos emigrantes deciden, tras un periodo de tiempo, retornar a sus países de origen, al envejecimiento de la población y a los bajos índices de natalidad, sino también a la falta de políticas eficaces y humanas de integración. Hoy, en ocho países de la UE, cada nueva generación es una cuarta parte menor, en número de habitantes, que la que le precedió. En el año 2050, serán 17 los que sufran esta situación, entre ellos, Alemania y España. Hoy, por otro lado, uno de cada seis ciudadanos europeos es mayor de 65 años, en el año 2050 lo será uno de cada tres.

¿Cuál es el futuro demográfico de un continente con una dinámica de movimientos de población desconocida hasta ahora, un índice de natalidad de 1,5 hijos por mujer y altas expectativas de vida, con el consiguiente envejecimiento de sus poblaciónes?  Según el estudio mencionado al inicio de este dossier, “hoy no se comtempla en absoluto la posibilidad de que la población europea pueda mejorar sus índices de natalidad, a partir de su propia fertilidad. Para ello, el nacimiento de niños en la UE debería aumentar hasta 2.0, y este aumento sólo será posible con la llegada de un número masivo de emigrantes”.

La integración económica de la UE ha sido y es un éxito porque  ha reforzado la posición de la UE en la arena global y ha incrementado su atractivo cultural. Desde el año 1989, según datos extraídos del estudio mencionado, el número de puestos de trabajo en la UE ha aumentado un 7 por ciento. Al mismo tiempo, países de la UE que tradicionalmente habían sido productores de emigración se han convertido en receptores de la misma. Si España ha multiplicado por ocho su población extranjera, Italia la ha multiplicado por tres, Irlanda por dos y Finlandia y en Portugal cuentan con un 80 por ciento más de extranjeros que en el año 1995. Desde el año 2005, quince países de la UE son países receptores de emigración.

Al igual que España, hoy el mayor receptor de emigrantes de la UE, Irlanda, hace apenas veinte años era un país pobre. Hoy, crece a un ritmo anual del 5 por ciento y a sus aeropuertos llegan no sólo polacos, sino también africanos, chinos, filipinos, y nigerianos. Este cambio en su sociedad ha demostrado la capacidad de tolerancia de este país: “Sabemos lo que es trabajar en el extranjero”, comentan muchos irlandeses. A ello se suma, una amplia política familiar y la influencia de la familia tradicional, lo que situa su índice de natalidad por encima del 1,93 hijos por mujer, por delante de Suecia, 1,85 y por detrás de Francia, 2,00. Por otro lado, Polonia, podría ser la Irlanda de hoy en un futuro a medio plazo, según los datos extraídos del estudio antes mencionado. Muchos polacos ya están retornando a su país debido a que allí hay puestos de trabajo y los salarios han mejorado. Y ya están llegando a Polonia, ucranianos, chinos, y muchos alemanes.

Tras la caída del Muro de Berlín, de la que se cumplirán veinte años en 2009, miles de alemanes del Este dejaron sus hogares en busca de una vida mejor en la Alemania occidental. También llegaron a Alemania millones de ciudadanos del este de Europa cuyos abuelos eran alemanes, así como rusos, ucranianos, bielorrusos, moldavos, búlgaros, rumanos, húngaros y polacos, que se sumaron a los millones de turcos que ya vivían en el país. En la actualidad, en Alemania, alrededor del 8 por ciento de la población es extranjera, y de ésta el 18 por ciento es emigrante de primera o de segunda generación. Hoy en Alemania, uno de cada cuatro niños menor de diez años procede de una familia de emigrantes. Valores similares existen en Francia. Y aunque Francia naturaliza a todos los niños que nacen en su territorio, sin importar su origen, algo que no sucede en Alemania, ambos países no han logrado que los hijos de los emigrantes de segunda generación consigan resultados escolares similares a los de los niños franceses. Esto sucede en Francia, especialmente, con los hijos de los emigrantes de procedencia subsahariana, aglutinados, en su mayor parte, en guetos económico-sociales. Sin embargo, Francia ya cuenta con personas de origen extranjero en altos cargos de la política, la educación, la empresa y la cultura, algo difícil de ver todavía en Alemania, en donde, hasta el momento, sólo destacan algunos cineastas de origen turco, algunos autores y el diputado del Parlamento Europeo del Grupo de los Verdes Cem Özdemir, el primer diputado de origen turco de Alemania y actual candidato a la presidencia de su partido.

El sistema más liberal de política migratoria de la UE se halla en Suecia, en donde los emigrantes con Permiso de Residencia pueden trabajar sin problema en todos los ámbitos o ser autónomos. En caso de que se queden sin trabajo, no pierden el Permiso de Residencia y cuando su Permiso de Residencia cumple el año, pueden traer a su mujer y a toda su familia, independientemente de si estas personas ganan o no dinero, o de si hablan o no el sueco. Así mismo, si la familia se separa, sus miembros no pierden el Permiso de Residencia. El precio: Sólo el 50 por ciento de los emigrantes no europeos tienen trabajo en Suecia, mientras que los emigrantes europeos alcanzan el 70 por ciento del nivel ocupacional y los ciudadanos suecos el 75 por ciento. El paro, en el grupo de los emigrantes no europeos asciende, en Suecia, al 23 por ciento, situándose, en el año 2006,  quince puntos por encima del de los suecos.

Sin embargo, los nietos de los emigrantes de origen no sueco, logran, en su mayoría, integrarse plenamente en la sociedad sueca. Aunque hay diferencias entre los niños suecos y los hijos de los emigrantes de primera generación, esta diferencia de nivel casi desaparece en los hijos de los emigrantes de segunda generación, algo que también sucede en Suiza y en Gran Bretaña, pero que es un fracaso en los Países Bajos y en Alemania.

A pesar de las grandes diferencias entre las políticas de integración, en algunos casos, de la ausencia de éstas y en otros, de su reciente endurecimiento, el movimiento poblacional en la unión es más dinámico que nunca. A Grecia, llegan personas de Albania, a Porgual y a Francia, de las sus respectivas ex colonias (Cabo Verde, Brasil, Angola, Mozambique, Argelia...), y a España, del Africa Subsahariana, Marruecos, Rumanía, Bulgaria, Polonia, Gran Bretaña, Alemania, Lituania e Iberoamérica. Por otro lado, en Finlandia o Portugal, los emigrantes están casi tan ocupados laboralmente como los finlandeses y los portugueses. Algo que también sucede en Gran Bretaña, Irlanda, Islandia, Luxemburgo y Malta.

El final de la política social clásica. El mundo ha cambiado y también la UE. Hoy, en Italia, el grupo entre 40 y 60 años es un 1,5 mayor que el grupo de 20 años. En Alemania, es también un 1,5 mayor, en Bulgaría, un 1,4, en Grecia, un 1,4, y en Francia y Noruega, un 1,1. Mientras que sólo en Islandia y en Irlanda es mayor el número de jóvenes que de mayores.

El envejecimiento de las poblaciones en la UE varia no sólo de país a país sino también de región a región. Mientras ciudades con universidades y posibilidades de trabajo siempre cuentan con personas jóvenes, hay zonas en donde sólo hay personas mayores. Ejemplo de esto último es el noroeste español y el noroeste italiano, las fronteras entre Polonia y Ucrania, el Peloponeso griego y parte del este alemán.

En la actualidad existen en la UE distintos modelos de sistemas de pensiones. El de Noruega y Suecia, cuya financiación se divide entre la empresa y  la contratación de un seguro de pensiones por parte del trabajador. Cuando este se retira, si su pensión no alcanza el salario mínimo, el estado la nivela con el dinero de los impuestos. El modelo corporativo alemán, que apenas ofrece una base mínima de supervivencia, incluso para los que hoy tienen un sueldo medio. Base a la que se le añade el cuidado privado, que corre a cargo del sistema de impuestos. El modelo basado en las posesiones de Grecia e Italia, ambos excesivamente caros o el modelo inglés, en donde los pensionistas sólo pueden cobrar, en término medio, el 31% de su último sueldo, lo que los sitúa en el límite de la indigencia, sobre todo cuando en su etapa de vejez ganaban menos o estaban en el paro. En Suiza, se ha resuelto el problema de tal modo que los trabajadores pueden pagar a las cajas de pensiones una parte de su sueldo para resolver luego, al ser pensionistas, el problema de la pobreza.

Respecto a la política familiar, destaca la de Islandia, país no miembro de la UE,  en donde el 90 por ciento de las mujeres se toman su tiempo para la crianza de sus hijos.  También en Francia la política familiar es una cuestión de Estado, no una cuestión electoralista y populista. Como consecuencia, el índice de natalidad se mantiene en 2,00 hijos por mujer. En general, las regiones del Norte de Europa, son las que mejor concilian la vida familiar y laboral, y las que mejor integran a sus emigrantes, sean éstos de origen europeo o no, destancando, en este sentido, Gran Bretaña, Irlanda, Suecia e Islandia.

Todos los niños, sin importar su origen, han de aprender no sólo lo necesario para poder desenvolverse de modo creativo e innovador en un futuro, sino también que el aprendizaje dura toda la vida. Como consecuencia, cuando estos jóvenes alcancen la edad madura, estarán capacitados para trabajar con personas más jóvenes que ellos porque habrán seguido aprendiendo y no se habrán estancado, y cuando cumplan sesenta años, seguirán aprendiendo, y podrán trabajar con personas de diferentes edades.

“Si la Unión Europea logra resolver los problemas de la integración, el envejecimiento de la población y el descenso de sus índices de natalidad, a partir de políticas migratorias y familiares, humanas y  eficaces, se convertirá en un excelente precedente mundial para el tratamiento de los problemas derivados de los movimientos y cambios demográficos, y en un pionero en enfrentarse a estos cambios”, se comenta en el estudio citado en este dossier. ¿Quiere la Unión Europea lograr estos objetivos? Según la Estrategia de Lisboa, sí. Pues sus objetivos son la integración y la educación para y con la innovación. Según los movimientos poblacionales de sus ciudadanos y sus derechos esenciales, sí. ¿Cuál es entonces el problema?, ¿el miedo a aprender?, ¿la ignorancia que se deriva de este miedo?

La población mundial se ha cuadriplicado en los siglos recientes. Hoy habitan en tierra, 6,7 mil millones de personas. La Unión Europea aporta hoy el 3 por ciento de la población global y el 11 por ciento del Producto Interior Bruto global. Según datos del estudio mencionado, la adhesión de Turquía provocaría un aumento del aporte poblacional  de la UE a la población mundial de un 3 por ciento y la adhesión de Noruega, Islandia, Suiza y Liechtenstein, aunque no afectaría a nuestro aporte poblacional, mejoraría nuestra aportación al PIB internacional.

La Unión Europea se integra y su integración es motivo de crecimiento económico y de competitividad en la arena global. Pero, ¿permite que el mundo se integre en ella, a través de los millones de las personas que llegan a sus puertas cada día. Personas que necesita para afrontar su futuro?. Tal y como se ha comentado en este dossier, hay países de la UE que tienen la voluntad de  avanzar en políticas humanas de integración, promoviendo la formación de ciudadanos libres. Otros, sin embargo, aglutinan a sus emigrantes en guetos, convirtiendo estos guetos en símbolos de la desvergüenza y de la inhumanidad. El futuro es fácil: Libertad o desvergüenza.

Irlanda: adiós al trío ‘niños-cocina- iglesia’

Irlanda se ha desarrollado como un paraíso para los inversores extranjeros. Empresas de software, de ordenadores y farmacéuticas han llegado a la isla. Hoy 13 de las 15 grandes empresas farmacéuticas del mundo tienen una filial en Irlanda. Una cuarta parte de los PCs vendidos en la UE, procede del “Tigre celta”, que además ya es el mayor exportador de software del mundo. Así mismo, una cuarta parte de las inversiones norteamericanas en la EU se concentran en Irlanda. Por otro lado, hoy el 52,4 de las irlandesas casadas trabaja y la ocupación femenina, entre 15 y 65 años, ha aumentado un 61%. Al mismo tiempo, las irlandesas se hallan entre las mejores estudiantes de la UE, con un alto nivel de licenciaturas. En el año 2030, Irlanda sera el país demográficamente más joven de la UE.

Respecto a la recepción de emigrantes, Irlanda a triplicado, desde su ingreso en la UE, su población extranjera, destacando en la actualidad entre la misma, la población polaca.

(Número de habitantes en el 2007: 4,3 millones. Número de habitantes en el 2030: 5,1 millones. Habitantes por Km2, en el 2007: 62. Número de hijos por mujer en el 2006: 1,93. Deuda del estado, en su PIB, en el 2006: 24,9. Renta per cápita por habitante en el 2006: 15.893 euros)

Fuente: Comisión Europea. Centro de Estudios para la Emigración de Irlanda.

Francia: los ciudadanos quieren familia y trabajo

Desde la política familiar en tiempos de la presidencia de Charles de Gaulle, los franceses confían en sus gobiernos para formar una familia, independientemente del partido que los forme. La política familiar en Francia no es de izquierdas ni de derechas, sino un concepto en el que se implica toda la sociedad. No pretende persuadir a la mujer de que sea madre, sino que trata de equilibrar la maternidad con el puesto de trabajo.

No se basa en un apoyo inicial al nacimiento de los hijos, sino en un apoyo constante de las administraciones públicas a lo largo de la vida, a la institución familiar. Hay nada menos que una cascada de 25 programas que hacen más fácil la vida familiar, el cuidado de los hijos, su crianza y su educación. Destacan también la exención de impuestos para las familias con hijos, la ayuda económica a la familia con hijos y el  pago de parte del salario de la persona que cuida de los niños. Familias con tres y más hijos, son especialmente apoyadas y apenas tienen que pagar impuestos. Al mismo tiempo, hay un completo servicio de ofertas  para el cuidado de los pequeños. Uno de cada tres niños tiene una plaza en un Jardín de Infancia, del resto se ocupan personas pagadas y formadas por el Estado. A partir de los tres años, los niños tienen el derecho de ir a la Escuela Maternal, en donde trabajan profesores con alta formación.

Hoy, el desempleo es el doble en los ciudadanos de origen no francés, sobre todo de origen argelino, a pesar de que hablan el mismo idioma. La mayor parte de estos emigrantes viven en guetos económico-sociales, alrededor de 5 millones de personas. Estos guetos se hallan en Lyon, Marsella y París. Por otro lado, la política de repoblación de la región central y agraria de La Limousine, se ha convertido en un referente, sobre todo, para España e Italia. Desde el año 2000 y tras la creación de apoyos a las personas que deciden ir a vivir a esta región, sean o no extranjeros, la población de La Limousine no ha dejado de aumentar.

(Número de habitantes en el 2007: 63,4 millones. Número de habitantes en el 2030: 65,1 millones. Habitantes por kilómetro cuadrado en el 2007: 100. Número de hijos por mujer en el 2006: 2.0. Deuda del estado, en porcentaje del PIB, en el 2006: 63,9. Renta per cápita, en el 2006: 15.196.)

Fuente: Comisión Europea. Ministerio de Asuntos Exteriores de Alemania.

Países Bajos: una sociedad multicultural

Uno de cada cinco neerlandeses ha nacido en el extranjero o tiene, por lo menos, un padre extranjero. Alrededor de 1,4 millones de extranjeros proceden de Europa, Estados Unidos, Japón o Indonesia y 1,7 millones de Turquía, Marruecos y Surinam. Holanda ha sido, durante cientos de años, un país de emigración. Tras la II Guerra Mundial, muchos holandeses buscaron una vida mejor al otro lado del Atlántico. El país, perdió, hasta 1967, 60.000 personas al año. Sin embargo, no ha logrado integrar con éxito a sus emigrantes. Su Política para Minorías, de los años 80, apenas logró mejorar la situación legal de la vivienda de estas personas. Hoy, la Ley Antidiscriminación apenas tiene efectos. Los niños de emigrantes obtienen peores resultados que los niños de holandeses en las escuelas. La Organización norteamericana de Derechos Humanos Watch ha criticado con dureza la política restrictiva de asilo que se lleva a cabo en el país desde el año 2003.  Por otro lado, y paradójicamente, desde ese mismo año,  son muchos los  neerlandeses que abandonan el país en busca de mejores ofertas de trabajo en otros países de la UE o en otros lugares del mundo

La mujer trabaja media jornada, el hombre a jornada completa Así suena la solución actual, más utilizada, para la conciliación laboral y familiar en Holanda. La oferta para el cuidado de los hijos se organiza alrededor del trabajo. Una parte la paga el empresario, otra el Estado y otra los padres. La mayoría de los padres escolarizan a sus hijos a los cuatro años. Desde final de los años 90, el índice de natalidad se ha estabilizado en 1,7 hijos por mujer.

(Número de habitantes en 2007: 16,4 Millones. Número de habitantes en el 2030: 17,6 millones. Habitantes por km 2, en 2007: 4,85. Deuda del estado, en porcentaje del PIB, en 2006: 48,7. Renta per cápita en 2006: 16.677)

Fuente: Centro de Estadística de los Países Bajos. OCDE.

Islandia: ‘número uno’ en políticas sociales

Alrededor del 8 por ciento de las personas que viven hoy en Islandia son extranjeras. País de pescadores, sin perder esta industria tradicional, ha sabido diversificar su economía desde el turismo y la energía (geotermica y a partir del agua), el aluminio y el silicio, aunque no cuenten con estos minerales en su territorio, la biotecnología, el software, la banca y el asesoramiento financiero. Hoy, el país invierte el 8,3 por ciento de su PIB en ciencia, y la mayor parte de su población se halla en Reijavik, la capital y en las grandes ciudades. Además de destacar por su política educativa y sus resultados en el Estudio Pisa, Islandia destaca  por su política familiar. Los padres pueden, en este país, dejar de trabajar durante nueve meses  tras el nacimiento de su hijo y mantener el 80 por ciento de su sueldo, pagado por el Estado, contando, en término medio, con 5.500 euros al mes. Las empresas, aportan el 20 por ciento restante. De estos nueve meses, tres son para la madre, tres para el padre, y los otros tres se los pueden repartir el padre y la madre como deseen. En el año 2006, el 90 por ciento de los padres se tomaron estos tres meses de descanso. Hoy el gobierno planea a aumentar, hasta 12 meses este periodo dedicado a la familia. Por otro lado, durante el primer año de vida del bebé, la familia cuenta con guarderías.

Islandia ha logrado convertirse en una sociedad avanzada sin lastrar por ello a las madres, a la familia o a los emigrantes. Hoy el número de hijos por mujer es en este país de 2.08. El más alto de Europa.

(Número de habitantes en 2007: 0,3 millones. Número de habitantes en el 2030: 0,3 millones. Habitantes por kilómetro cuadrado en 2007: 3. Deuda del estado en porcentaje del PIB, en 2006: 36,8. Renta per cápita en 2006: 16.441 euros)

Fuente: Informe para el Desarrollo Humano ( UNDP 2007), Nueva York. Comisión Europea. OCDE. Eurostat.

Polonia, la Irlanda del futuro

Ya durante la existencia del Bloque del Este, Polonia era un país agrario y pobre. Como consecuencia, al final de los años ochenta debido a la miseria, surge el movimiento Solidaridad y el inicio del final de la URSS. La renta per cápita del país, 5.092 euros netos, es más baja que la de los nuevos land alemanes, la de Hungría y la de Checoslovaquía, y más alta que la de los albanos y los búlgaros. Sin embargo, entre los años 2000 y 2006, el PIB polaco creció un 3,6 por ciento al año. A ello se añade el hecho de que en Polonia, el 90 por ciento de los jóvenes entre 20 y 24 años finalizan la Educación Secundaria, uno de los mejores valores del país. En contra, se halla su complejo sistema burocrático. Conseguir una autorización para construir o para llevar a cabo un proyecto es casi imposible. Tras el ingreso de Polonia en la UE, muchas oficinas de emigración, verdaderas industrias del transporte de pasajeros,  se instalaron en el país para ofrecer contratos de trabajo en Gran Bretaña, Irlanda, España, Italia, Alemania y Suecia.  Como consecuencia, entre los años 2000-2005, dejaron el país 90.000 personas. Los emigrantes cualificados viajan a Gran Bretaña e Irlanda, los menos cualificados a Alemania, España e Italia. Hoy, la economía del país está halla dominada por las grandes capitales: Masowien, Oppeln, Silesia, Varsovia, Cracovia y Lodsch. El  86 por ciento de la población es católica y casi la mitad de los polacos va a misa una vez por semana. A pesar de ello, el número de hijos por mujer se halla en el 1,27, y la población envejece.

(Número de habitantes en 2007: 38,1 millones. Número de habitantes en 2030: 36,5 millones. Número de habitantes por km2, en 2007: 122. Deuda del estado en porcentaje de PIB, en 2006: 47,8. Renta per cápita en 2006: 5.092 euros)

Fuente: Eurostat, 2007. Banco Mundial, 2007. Oficina Central de Estadística de Polonia. OCDE, 2007.

España: el mayor receptor de emigrantes de la UE

Desde el año 1994, España ha multiplicado por ocho su población extranjera convirtiéndose en el país que recibe más emigrantes de la UE. Hoy viven en España 560.000 marroquíes, 460.000 ecuatorianos y  400.000 rumanos. A ellos hay que sumar aquellos que llegan del Africa Subsahariana, Polonia, Italia, Lituania y Bulgaria. La mayoría de estos emigrantes son mano de obra no cualificada. Al mismo tiempo, miles de pensionistas alemanes e ingleses deciden vivir en España. Desde el año 2002, la cifra de emigrantes supera a la de los nacimientos de niños españoles. La población española, por otro lado, se concentra en el centro, en Madrid, (seis millones de habitantes) y en Bilbao, La Coruña y Pontevedra, Málaga y Sevilla, Valencia y Alicante, y en  Barcelona y Zaragoza.

En la actualidad, el índice de natalidad español se situa en 1,4 hijos por mujer, variando en cada región y siendo uno de los más bajos del continente europeo. En Orense este índice si situa en 0,87 y  en el Principado de Asturias, en 0,93. En el año 2030, ocho regiones españolas perderán la tercera parte de su población. Y Galica, Castilla y León, y Asturias, más del 10% de la misma. Según datos del Eurostat (2004), en el año 2050, España, junto con Bulgaria, tendrá la población más envejecida de la UE. Como consecuencia, tendrá que dedicar, según datos de la OCDE, el 17 por ciento de su PIB a las pensiones, el doble de lo que dedica en la actualidad.

Respecto a la política familiar,  España sólo destina el 1,1 de su PIB al apoyo de la familia mientras que en la UE, los países destinan alrededor del 2,1 por ciento de su PIB. Por otro lado, desde el año 2003, la familia cuenta  con cien euros al mes por hijo, hasta que este cumple los tres años. Y desde el verano del año 2007, con un suplemento de 2.500 euros por hijo, cuando este nace.

(Número de habitantes en 2007: 44,5 millones. Número de habitantes en el año 2030: 45,4. Habitante por kilómetro cuadrado, en 2007: 87. Hijos por mujer en 2006: 1,38. Deuda del estado, en porcentaje del PIB, en 2006: 39,9. Renta per cápita, en 2006: 12.555)

Fuente: Instituto Nacional de Estadística; Comisión Europea; Eurostat (2007); OCDE; Red de Migraciones de Europa y Banco Alemán de Investigación).

 

Los nuevos inmigrantes
(Llegadas a Europa en 2006)

Alemania: 4.865 neerlandeses; 20.758 rumanos; 2.105 lituanos;  51.151 polacos.

Bélgica: 5.859 neerlandeses.

España: 38.367 ingleses; 11.424 italianos; 108.548 rumanos; 16.866 búlgaros; 2.312 lituanos; portugueses: 18.015.

Finlandia: 2.074 Estonios.

A  Gran Bretaña: 48.038  Polacos; 1.696 Lituanos.

A Irlanda: 47.000 polacos.

A Italia en el 2005: 10.523 polacos; 74.189 rumanos.

A los Países Bajos: 6.777 polacos.

A Suecia: 5.989 polacos.

A Suiza: 11.869 alemanes.

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