Por vez primera en 31 años no se celebrará este septiembre
FIESTA DEL PCE, ADIÓS
0 HASTA PRONTO?
A finales del pasado mes de julio, la Comisión Permanente del Partido Comunista
de España decidía suspender la celebración de su tradicional fiesta, que desde
1977, se venía celebrando ininterrumpidamente en el recinto de la madrileña Casa
de Campo. La crisis política y financiera de la organización, pero también las
presiones del Ayuntamiento de la capital —gobernado por el PP-, y la pérdida de
convocatoria de los últimos años constituyen argumentos que explican esta
decisión. Pese a ello, la dirección del PCE asegura que se retomará La Fiesta en la
próxima primavera. Como anticipo, el próximo 4 de octubre han convocado una
fiesta-mitin en el popular barrio madrileño de Vallecas.
Por P. A. N.
Tras analizar en profundidad la situación en la que se encontraba la planificación de la Fiesta para este año, y debido a las enormes dificultades con las que nos hemos encontrado, hemos llegado a la conclusión de que no es posible asegurar las mínimas condiciones para garantizar el éxito, tanto político como económico, de la Fiesta y se ha decidido posponer la misma a la primavera del 2009". Así se resumía, en un comunicado de la Comisión Permanente del PCE, la decisión de suspender la tradicional celebración de los comunistas españoles en Madrid, cada mes de septiembre, desde hace 31 años.
Argumentaban la presión que desde el Ayuntamiento de Madrid se ha sufrido para que desalojaran la Casa de Campo. Según los portavoces del PCE, la empresa Madrid, Espacios y Congresos (que es quien gestiona la Casa de Campo) ha venido desarrollando una política de privatización y encarecimiento de los espacios que se utilizaban, y que cada año hacían más inviable económicamente el resultado.
En principio, había sido negado, con el pretexto de las obras de remodelación de la zona, la posibilidad de reservar el espacio. Debido a la presión de los concejales de Izquierda Unida en el ayuntamiento de la capital, fue posible que el Ayuntamiento cediera y permitiera el uso del espacio, lo que fue comunicado a la dirección comunista a principios de julio. Pero esto apenas dejaba tiempo para la organización.
El Ayuntamiento de Madrid había concedido, finalmente, el permiso al mismo precio que en años anteriores, 50.000 euros, pero reclamaba alguna forma de pago anticipado en esta ocasión. "Hemos tenido problemas con el Ayuntamiento de Madrid y con Espacios y Congresos, la empresa gestora de la Casa de Campo", aseguraba Francisco Martínez, director de la fiesta; "nos dijeron el año pasado que tendríamos que cambiar la ubicación y nos ofrecieron la Ciudad de los Muchachos, pero no es un sitio adecuado".
Los organizadores consideran que el modelo de Fiesta basado en grandes actuaciones musicales se agotó hace años. Este evento innovó en su momento con un festival de tres días, a precios populares, en un Madrid que estaba fuera de los grandes circuitos musicales. Sin embargo, en los últimos años han proliferado conciertos, festivales y fiestas de distritos y localidades hacen que la Fiesta del PCE sea un festival más. También se quejan del aumento de los cachés de los artistas, lo que ha llevado a reducir en los últimos años en más de un 50% la venta de bonos y entradas en taquilla.
Otros factores que han tenido en consideración han sido el descenso en el consumo, en el trabajo voluntario y un aumento en los costes que ha ocasionado pérdidas en numerosas ocasiones. También el nuevo fenómeno del botellón, la costumbre de ir a colarse a la Fiesta y fuertes dosis de violencia de grupos minoritarios en las últimas ediciones, que han generado serios problemas de seguridad, y que tuvieron su culmen el año pasado.
La situación económica por la que atraviesa el Comité Federal ha impedido también que pudiesen asumir el déficit que consideraban iba a generar la edición de 2008 de la Fiesta.
Pese a todo, la Comisión Permanente del Partido Comunista ha anunciado su voluntad de poner en pie una nueva Fiesta del PCE que siga teniendo como elementos centrales el debate político, el intercambio de ideas, dar voz a los que no la tienen, el encuentro entre camaradas y amigos, la cultura y el ocio. Su decisión es que la próxima primavera puede ser un buen momento para iniciar esta nueva etapa. De momento, y de modo casi inmediato, han acordado la celebración de un acto público o mitin-fiesta en torno a la jornada de movilizaciones contra la precariedad y la siniestralidad laboral convocada para el 7 de octubre por la Confederación Sindical Internacional. Además del mitin central, está prevista la celebración dos o tres debates sobre estas cuestiones contando con presencia internacional. Será el próximo 4 de octubre.
De todos modos, antes de desconvocar el acto de septiembre se habían buscado otras alternativas en la periferia de Madrid. Unas fueron descartadas, a pesar de de la total disposición de los concejales de IU, como era el caso de Arganda del Rey, por considerar que no reunían las condiciones mínimas de transporte publico y cercanía a la capital. En otras que sí reunían esas condiciones, según la dirección federal comunista, "se negó la colaboración y los espacios para la realización de la Fiesta", como es el caso del Ayuntamiento de Rivas, gobernado por IU.
La Fiesta del PCE, ha constituido uno de sus signos de identidad, y prácticamente el único acto público de afluencia masiva que aún celebraba la izquierda ubicada a la izquierda del PSOE. Era una de las celebraciones históricas de la democracia española, que surgía como respuesta a la clandestinidad en la que vivió el Partido Comunista durante la dictadura franquista. Durante 30 años ha dejado imágenes musicales y actuaciones históricas para el recuerdo, diversión, comida tradicional regional, platos y vasos de plástico, venta de camisetas del Che o con leyendas reivindicativas, banderas republicanas. Muchas intervenciones políticas, algunas históricas y de gran calado, como las de Santiago Carrillo o las de Julio Anguita; coloquios, debates.
La primera edición tenía lugar en el entorno inmediato a la legalización. El PCE había sido legalizado por el Gobierno de Adolfo Suárez el 9 de abril de 1977. La dirección comunista decidía organizar una fiesta mitin en la localidad madrileña deTorrelodones en junio. Más de 300.000 personas acudían a una convocatoria semi-clandestina en la que la lluvia intensa y los aires de libertad se mezclaron. Ante el éxito, se volvía a organizar otra fiesta en septiembre del mismo año en la Casa de Campo y la afluencia llegó al millón de personas. "La fiesta se convirtió desde entonces en el inicio del curso político y cultural", comentaba Ginés Fernández, secretario de Comunicación del PCE.
Durante los siguientes años se llegaba a las 400.000 personas con facilidad. A finales de los noventa comenzaba a truncarse la tendencia, dando síntomas de agotamiento de un modelo que concitaba menos interés que en el pasado, con la consecuente disminución de ingresos y menor impacto político. Sin embargo, a partir de 2003 se iniciaba un nuevo repunte que duraría hasta 2006. La última edición, la de 2007, apenas alcanzaba la cifra de 35.000 visitantes, siendo recordada, además, por el gran número de incidentes que se produjeron a altas horas de la madrugada, protagonizados por grupos vandálicos que trataban de colarse por las vallas del amplio recinto, y también por grupos de skin heads, a los que tuvieron que enfrentarse en solitario los militantes del PCE que, voluntariamente integraban el servicio de orden, ya que la presencia policial brillaba por su ausencia.
Ahora, la actual dirección comunista pretende relanzar el evento, adaptándolo a las nuevas circunstancias políticas, sociales y económicas. El fuerte varapalo electoral recibido por Izquierda Unida en las últimas elecciones generales también se ha hecho sentir en el ánimo de los organizadores y de los potenciales visitantes. Para el presidente ejecutivo del PCE, Felipe Alcaraz, "septiembre es el peor mes porque la gente vuelve de las vacaciones sin un duro y, además, comienzan los colegios e institutos".
Ahora se intentará dar otro tono, la próxima primavera —finales de abril o principios de mayo de 2009-, una nueva filosofía que apostará más por las cuestiones políticas y culturales, aunque la música también ocupará un lugar destacado, aunque procurando que "no suponga tanto desembolso por parte de la Ejecutiva", según asegura Felipe Alcaraz. Por lo pronto, el próximo 4 de octubre, el barrio madrileño de Vallecas, tendrá lugar una fiesta-mitin del PCE en formato reducido a una sola jornada.
Ante la ausencia de un evento tan tradicional, muchos de los que han asistido desde su primera edición evocan aquel lejano día de junio de 1977 en el que, bajo una lluvia torrencial, el mítico cantautor Pablo Guerrero desgranaba las notas de su más emblemática canción: "Tiene que llover, tiene que llover a cántaros". Está por ver si para La Fiesta vuelve a salir el sol. •
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