Hemeroteca Esta semana
 
Nº 799 -1/9/2008

Aumenta el cierre de entidades y las acciones se desploman en la Bolsa

LA CRISIS YA TOCA A LOS BANCOS

Después de un año de turbulencias financieras, las aguas no sólo no han vuelto a su cauce sino que arrecia el temporal. Durante el mes de agosto la crisis parece haber cobrado un nuevo impulso arrastrando tras de sí a las entidades de medio mundo. Sólo en verano, en EE UU se han desplomado cinco bancos. El último, el Columbian Bank & Trust, el noveno en lo que va de año. Tampoco Europa se ha salvado de la quema. Los gobiernos de Inglaterra y Dinamarca han tenido que acudir al auxilio de dos de sus respectivas entidades. Mientras, la banca española reduce beneficios por primera vez en seis años.

Por Maite Nieva

La incertidumbre que se vive en el sector ha hecho estragos en la Bolsa y provocado más de un disgusto a los inversores. Cuando parecía que el dinero, afectado por las hipotecas basura de EE UU ya había aflorado a la superficie y estaba controlado, la desconfianza se ha instalado de nuevo en el sector. Sobre todo, después de la aparición de nuevos activos dudosos en las carteras de los bancos. Los movimientos corporativos difícilmente salen adelante. Las firmas, en otro tiempos pesos pesados, ya no inspiran confianza. La última muestra ha sido Lehman Brothers, después de que el banco asiático Korea Development Bank diera marcha atrás, ya que "la compra de acciones de Lehman Brothers entrañan algo más que un riesgo previsible". Tras esta información, las acciones del banco se desplomaron cerca de un 6 por ciento en Nueva York, arrastrando a Bank of America, Citigroup, JP Morgan, entre otros.

El temor a que la crisis financiera continúe dando nuevos coletazos crea desconfianza y eleva la volatilidad en las bolsas arrastrando a los mercados a la baja. Arrastradas por Wall Street, las pérdidas han rozado el pánico en las principales bolsas del mundo. Durante las últimas semanas de agosto, las turbulencias financieras y las pérdidas acumuladas en el parqué han dejado "tocado" a más de un banco. Algunos títulos han registrado pérdidas superiores al 30 por ciento en S&P 500, el índice que agrupa al medio millar de valores más importantes de Wall Street.

El presidente de la Fed, Ben Bernanke, reconocía en un discurso pronunciado ante 43 banqueros centrales de todo el mundo, que "EE UU afronta uno de los desafíos económicos más amenazadores de su historia de los que se tiene memoria". Según Bernanke los más afectados están siendo los bancos, pero los problemas del sector financiero afectan a la totalidad del sistema y no a unas pocas entidades. Para el presidente de la Fed, la crisis financiera es "una tormenta que ha alcanzado niveles de galerna". La crisis financiera desatada hace un año se ha extendido a todos los estratos de la economía, a través de un "reblandecimiento del crecimiento y del aumento del paro" que se prolongará al menos hasta el año que viene.

También el vicepresidente del Gobierno, Pedro Solbes ha advertido en varias ocasiones que nos enfrentamos a la crisis económica más compleja de la historia reciente. En la misma línea se sitúan otras autoridades mundiales. Entre otros, los responsables del Banco de Inglaterra, creen que la desaceleración financiera puede durar un tiempo considerable. "Cada vez que los mercados parecen recuperarse, otra granada explota", decía de forma muy gráfica el subgobernador del Banco de Inglaterra, Charles Bean.

Los expertos coinciden en que todavía puede haber más sorpresas. Las dificultades que tienen muchos bancos para financiarse, la caída de los beneficios y sobre todo, la obligación de hacer frente al vencimiento de la deuda emitida, incrementan aún más la tensión en los mercados. Un informe publicado por la FDIC, la agencia estadounidense que da cobertura a los depósitos bancarios, ha identificado a 117 entidades financieras con graves dificultades en el segundo trimestre, 30 más que en el trimestre anterior. Las entidades con problemas manejan activos por valor de 78.000 millones de dólares —53.000 millones de euros—, según la FDIC. Los bancos regionales son los que presentan los mayores problemas.

Para echar más leña al fuego, en un mes, los bancos de EE UU y Europa deben hacer frente al pago de medio billón de euros de deuda, según los expertos. Algo que les está obligando a intensificar la venta de activos y a competir por los depósitos , así como a emitir deuda nueva a costes elevados. Antes de que acabe el 2009, las entidades financieras tendrán que devolver unos 787.000 millones de dólares, —534.575 millones de euro— correspondientes a títulos denominados floatingrate-notes con vencimiento a dos años muy utilizados por los bancos en 2006 para recibir préstamos. Sólo el próximo mes vencen 95.000 millones de dólares.

En España, la banca ha reducido sus beneficios por primera vez en seis años. Según la Asociación Española de Banca (AEB), el resultado atribuido al conjunto de los grupos bancarios españoles de enero a junio de 2008 ha sido de 9.712 millones de euros, un 1,15% menos que durante el primer trimestre del año anterior. La caída de los resultados es aún más llamativa si se compara con el incremento del 20,4 % registrado el año anterior en el mismo periodo. Las causas hay que buscarlas en el incremento del 62% de las dotaciones para hacer frente a la morosidad, así como a otras provisiones. Además, se han reflejado los menores beneficios extraordinarios obtenidos a través de negocios no bancarios como la venta de participaciones.

Los gobiernos arriman el hombro. Los expertos esperan un escenario complicado en los próximos meses y dan por descontado que el sector financiero va a seguir cuestionado. "El mercado había descontado que la crisis financiera ya había pasado lo peor" comenta Nuria Álvarez, analista de Banca de la Sociedad de Valores Renta 4. Los nuevos acontecimientos, entre ellos el continuo goteo de provisiones de los bancos, el aumento del precio del dinero en el mercado interbancario y un mercado inmobiliario que no se recupera, han renovado la desconfianza.

Según Nuria Álvarez, queda aún mucho por ver, pero es difícil que haya cambios significativos antes de final de año. "Nadie es capaz de calcular o estimar la exposición de los bancos a esos activos subprime", dice. De ahí la desconfianza generalizada. "Mientras que el sector inmobiliario de EE UU no dé signos de recuperación, la situación de los bancos seguirá siendo complicada porque el efecto contagio es inevitable debido a la desconfianza general del mercado". Los analistas no se aventuran a hacer pronósticos sobre el final de la crisis financiera. "Su final aún está lejos. Está siendo más larga de lo que se esperaba", comenta la analista de Renta 4.

En Europa los bancos, incluidos los de gran tamaño, continúan reconociendo pérdidas millonarias por las depreciaciones derivadas de la crisis subprime al tiempo que los gobiernos arriman el hombro con su respaldo gubernamental para evitar su hundimiento, incluida su nacionalización. La reciente nacionalización del banco británico, Northern Rock, con unas pérdidas de 592 millones de libras —746 millones de euros— en los seis primeros meses del año, podría costar al Estado de este país 1.600 millones de euros. Es la primera vez que el gobierno británico efectúa una nacionalización desde los años 70. Todo ello en un escenario en el que la economía británica se estanca o bordea la recesión tras registrar un O por ciento frente al 1,4 por ciento del año pasado. También en Dinamarca, Roskilde Bank, una de las mayores entidades danesas y la octava del país por su valor en Bolsa, ha sido declarada insolvente y ha provocado la intervención del Banco Central de Dinamarca.

En España, teóricamente, la banca goza de un escenario más halagüeño, gracias a que las hipotecas basura norteamericanas no han afectado directamente a la banca. Sin embargo, la Bolsa también ha reflejado negativamente el fuerte deterioro que afecta al sector. Sobre todo porque las revisiones a la baja de las agencias de calificación de riesgo están arrojando a las entidades españolas más de un jarro de agua fría. El último ha sido el grupo Santander, arrastrado por la estadounidense Sovereign Bancorp, entidad en la que participa con el 24,43% del capital. La entidad norteamericana mantenía acciones preferentes en las agencias de garantía hipotecaria, Fannie Mae y Freddie Mac por importe de 622 millones de dólares —422 millones de euros—.

La incertidumbre respecto a la viabilidad de ambas entidades, así como el temor de los accionistas a una intervención gubernamental o a que una ampliación de capital elimine el valor actual de las acciones, ha arrastrado a la baja la cotización del Santander, así como a Banesto y BBVA, entre otros. Las acciones de Fannie Mae y Freddie Mac se han desplomado un 87,5 por ciento y 92 por ciento, respectivamente, en lo que va de año. Freddie Mac y Fannie Mae eran insolventes y a pesar de ello se les permitió emitir grandes cantidades de deuda. El último jarro de agua fría ha sido la rebaja de la calificación de seis series de deuda hipotecaria emitidas por el grupo Santander por la agencia de calificación de riesgos Fitch Rating.

A pesar de la crisis de liquidez, el elevado coste del dinero que se ven obligadas a pagar en el mercado interbancario y el continuo aprovisionamiento de fondos por parte de los bancos españoles, la banca española vive una situación privilegiada, respecto al resto de Europa y EEUU, según los expertos, debido a los criterios y normas impuestas sobre provisiones por el Banco de España. Sin embargo la pregunta que está en la calle es ¿hasta cuando es posible mantener la situación actual sin que se resienta su salud financiera?. Todo dependerá de lo que dure la crisis, dicen los analistas. "Si no dura demasiado, los bancos no deberían tener ningún problema porque están realizando provisiones suficientes.", dicen los expertos. A partir de 2009, podría haber problemas, sobre todo si continúa aumentando la tasa de morosidad a ritmos elevados. •


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