Internacional
Nº 799
1/9/2007
Hemeroteca Lista Internacional

Los demócratas cierran filas de cara a las presidenciales

OBAMA YA ES CANDIDATO

En un encuentro multitudinario de cuatro días, los seguidores del partido demócrata estadounidense se reunieron en Colorado con el objetivo de ratificar a Barack Obama como candidato a la presidencia del país y de unir el partido tras el intenso pulso mantenido en las elecciones primarias con Hillary Clinton.

Por Eloy Parra (Washington)

Banderitas de color azul, blanco y rojo, una multitud entregada, espectaculares juegos de luces, aplausos incesantes, sonrisas por doquier, palabras emotivas a los seres queridos, exaltación de las virtudes propias y la canción We are family de fondo.

A ojos europeos, la escena resulta lo más parecido a un circo. A ojos americanos, no es sino una convención política como manda el canon. Y como se esperaba, Michelle Obama, posiblemente la próxima primeradama del país, abrió la convención demócrata recordando a los presentes y a los millones de telespectadores que será su marido quien cambie el rumbo del país. MicheIle hizo en público un repaso de la vida de Barack, de cómo renunció a un trabajo en Wall Street para trabajar con las comunidades menos favorecidas del sur de Chicago, de su lucha por la justicia y por la igualdad de oportunidades y de los valores que hacen de él el presidente que necesita EE UU.

Tras unos primeros días protagonizados por la larga sombra que aún proyectaba la rivalidad entre Obama y Hillary durante las
primarias, fue ésta última quien solicitó a sus delegados que confirmasen la voluntad del voto popular y diesen su apoyo a Barack Obama como candidato a la presidencia de Estados Unidos. Un hecho que marca un hito histórico, ya que supone la primera elección de un ciudadano de origen afroamericano como candidato oficial a la Casa Blanca.

Los Clinton dejan huella. Hillary Clinton, ovacionada con fervor por el público de Denver, reiteró su apoyo a Barack Obama, tratando de soldar la división que ha vivido el partido en los últimos meses. "Es hora", dijo la senadora de Nueva York, "de recuperar el país que queremos. Y hayáis votado a Barack o me hayáis votado a mí, éste es el momento de unirnos en un solo partido con un mismo propósito". En su discurso, enérgico y positivo, Hillary dedicó especial atención a la necesidad de revitalizar la economía, de "retirar responsablemente" las tropas de Iraq, de invertir en energías renovables y de crear una política sanitaria que cubra a todos los ciudadanos estadounidenses. The New York Times, que subraya el mensaje de unidad en torno a Obama proclamado por Hillary, considera no obstante que la fuerza de su discurso —de distinto tono con respecto a su campaña, donde destiló una prepotencia y negatividad que fue in crescendo a medida que sus esperanzas de ganar se evaporaban— no fue casualidad, sino "un paso deliberado a dejar las puertas abiertas a una futura candidatura". Un cartel de Hillary 2012 sólo sería posible si John McCain ganase el próximo 4 de noviembre.

Por su parte, desde la candidatura republicana, que tiene mucho que ganar de las aguas revueltas del partido demócrata, se ha insistido en que esta unión es pura apariencia, emitiendo en varios anuncios televisivos los momentos más tensos entre Obama y Hillary durante las primarias demócratas. Al reproducir las críticas de Hillary a Obama durante los pasados meses, McCain confía en atraer a ese amplio sector del electorado clintoniano que aún no ha digerido la derrota de su candidata en junio.

También tomó la escena Bill Clinton, quien bromeó al decir que el duelo de las primarias entre Hillary y Obama "generó tanto calor que aumentó el calentamiento global". En su intervención despejó cualquier duda desde el primer momento: "estoy aquí para apoyar a Barack Obama: tiene la inteligencia y la curiosidad que todo presidente de éxito necesita, está preparado para ser presidente de EE UU y será él quien reconstruya el sueño americano y restaure el liderazgo de nuestro país en el mundo."
El ex presidente dejó ver algún paralelismo entre el nuevo líder demócrata y él mismo. "En la campaña de 1991 me dijeron que no tenía la experiencia para ser comandante en jefe, pero vencí la elección porque tenía a la historia de mi parte. Y hoy Barack Obama también tiene a la historia de su parte."

La cita reunió a otras figuras prominentes de la órbita demócrata. Ted Kennedy fue recibido con especial cariño. El hermano de los malogrados John y Robert Kennedy padece un tumor cerebral y, para dar su discurso, tuvo que abandonar unas horas el hospital de la Universidad de Colorado, donde se le trataba de una dolencia renal, y volver horas más tarde a la cama del hospital para pasar allí la noche. Otros nombres de peso fueron John Kerry, Howard Dean, –presidente del partido–, Nancy Pelosi, –portavoz del congreso– y Mark Warner, ex gobernador de Virginia, entre otros.

Destacaron, aunque no sorprendieron, las ausencias de los dos últimos candidatos a la vicepresidencia: Joseph Lieberman, número dos de Al Gore en el año 2000, hoy aliado de McCain, de quien se espera tenga un papel protagonista en la convención republicana, y John Edwards, compañero de cartel de Kerry en 2004, cuya reciente confesión de una aventura extramarital le convierte, hasta nuevo aviso, en persona non grata en la casa demócrata. •


Joe Biden, el contrapeso

Al presentar a Joe Biden como su compañero de candidatura en Springfield (Illinois), dos días antes de la convención de Denver, Obama tuvo que reconciliar dos de los conceptos que han compuesto la bella y la bestia de su mensaje político durante esta campaña: "cambio" frente a "Washington" y todas las connotaciones negativas asociadas a la capital del país. Al acompañarse de un veterano senador de 65 años que trabaja en la capital estadounidense desde 1972, Obama se vio obligado a dar una especie de excusa a un público hambriento de cambio y harto de la burocracia y los grupos de presión con que se suele asociar a Washington.

Según Obama, Biden "es un caso raro, pues durante décadas ha llevado el cambio a Washington sin que Washington lo haya cambiado a él". Resuelto a golpe de retórica y topicazo el antagonismo "cambio versus Washington" que él mismo se ha encargado de nutrir, Obama dio a conocer al hombre que lo acompañará en su sprint final hacia la Casa Blanca. Con la designación de Biden, Obama busca inyectar experiencia y una dosis de agresividad a su candidatura. Para no defraudar, el número dos estrenó su puesto arremetiendo contra McCain y enfatizando la distancia entre éste y la América trabajadora, sirviéndose del patinazo reciente de éste, quien no supo responder a la pregunta de cuántas casas poseía. (Siete, apuntaron después sus asesores).

Conviene recordar que hace sólo unos meses, los reproches de Biden se habían dirigido hacia el mismo Obama, tachándolo de inexperto, durante los debates de las primarias que precedieron al primer caucus de lowa, donde Biden comenzó y acabó su carrera por la candidatura demócrata, con un 1% de los votos.

Biden, senador por el Estado de Delaware –cercano ala capital estadounidense– preside los comités de asuntos exteriores y de asuntos judiciales en el senado estadounidense. Originario de Pensilvania, el senador no llega a su cita con la vicepresidencia libre de sombras: en 1987 las acusaciones que se vertieron sobre él por plagiar un discurso del líder laborista británico Neil Kinnock contribuyeron a echar por tierra sus aspiraciones presidenciales. Pero su historia personal parece redimirlo de cara al gran público, ya que encarna una de esas historias de superación que logran tocar la fibra sensible de la población estadounidense. En su condición de hijo de una familia trabajadora y católica, de senador que perdió a su mujer y a su hija en un accidente de tráfico, de político que coge el tren todos los días para desplazarse desde Delaware hasta Washington, y de combativo estadista en asuntos exteriores, Biden reúne los ingredientes necesarios para ganarse un trozo de ese pastel llamado sueño americano. El mismo sueño que Obama ha reciclado y recuperado para el partido demócrata.

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