| Internacional | ||
|
| Hemeroteca | Lista Internacional |
|
Los demócratas cierran filas de cara a las presidenciales OBAMA YA ES CANDIDATO Por Eloy Parra (Washington) A ojos europeos, la escena resulta lo más parecido a un circo. A ojos americanos, no es sino una convención política como manda el canon. Y como se esperaba, Michelle Obama, posiblemente la próxima primeradama del país, abrió la convención demócrata recordando a los presentes y a los millones de telespectadores que será su marido quien cambie el rumbo del país. MicheIle hizo en público un repaso de la vida de Barack, de cómo renunció a un trabajo en Wall Street para trabajar con las comunidades menos favorecidas del sur de Chicago, de su lucha por la justicia y por la igualdad de oportunidades y de los valores que hacen de él el presidente que necesita EE UU. Tras unos primeros días protagonizados por la larga sombra que aún proyectaba la rivalidad entre Obama y Hillary durante las Los Clinton dejan huella. Hillary Clinton, ovacionada con fervor por el público de Denver, reiteró su apoyo a Barack Obama, tratando de soldar la división que ha vivido el partido en los últimos meses. "Es hora", dijo la senadora de Nueva York, "de recuperar el país que queremos. Y hayáis votado a Barack o me hayáis votado a mí, éste es el momento de unirnos en un solo partido con un mismo propósito". En su discurso, enérgico y positivo, Hillary dedicó especial atención a la necesidad de revitalizar la economía, de "retirar responsablemente" las tropas de Iraq, de invertir en energías renovables y de crear una política sanitaria que cubra a todos los ciudadanos estadounidenses. The New York Times, que subraya el mensaje de unidad en torno a Obama proclamado por Hillary, considera no obstante que la fuerza de su discurso —de distinto tono con respecto a su campaña, donde destiló una prepotencia y negatividad que fue in crescendo a medida que sus esperanzas de ganar se evaporaban— no fue casualidad, sino "un paso deliberado a dejar las puertas abiertas a una futura candidatura". Un cartel de Hillary 2012 sólo sería posible si John McCain ganase el próximo 4 de noviembre. Por su parte, desde la candidatura republicana, que tiene mucho que ganar de las aguas revueltas del partido demócrata, se ha insistido en que esta unión es pura apariencia, emitiendo en varios anuncios televisivos los momentos más tensos entre Obama y Hillary durante las primarias demócratas. Al reproducir las críticas de Hillary a Obama durante los pasados meses, McCain confía en atraer a ese amplio sector del electorado clintoniano que aún no ha digerido la derrota de su candidata en junio. También tomó la escena Bill Clinton, quien bromeó al decir que el duelo de las primarias entre Hillary y Obama "generó tanto calor que aumentó el calentamiento global". En su intervención despejó cualquier duda desde el primer momento: "estoy aquí para apoyar a Barack Obama: tiene la inteligencia y la curiosidad que todo presidente de éxito necesita, está preparado para ser presidente de EE UU y será él quien reconstruya el sueño americano y restaure el liderazgo de nuestro país en el mundo." La cita reunió a otras figuras prominentes de la órbita demócrata. Ted Kennedy fue recibido con especial cariño. El hermano de los malogrados John y Robert Kennedy padece un tumor cerebral y, para dar su discurso, tuvo que abandonar unas horas el hospital de la Universidad de Colorado, donde se le trataba de una dolencia renal, y volver horas más tarde a la cama del hospital para pasar allí la noche. Otros nombres de peso fueron John Kerry, Howard Dean, –presidente del partido–, Nancy Pelosi, –portavoz del congreso– y Mark Warner, ex gobernador de Virginia, entre otros. Destacaron, aunque no sorprendieron, las ausencias de los dos últimos candidatos a la vicepresidencia: Joseph Lieberman, número dos de Al Gore en el año 2000, hoy aliado de McCain, de quien se espera tenga un papel protagonista en la convención republicana, y John Edwards, compañero de cartel de Kerry en 2004, cuya reciente confesión de una aventura extramarital le convierte, hasta nuevo aviso, en persona non grata en la casa demócrata. •
Según Obama, Biden "es un caso raro, pues durante décadas ha llevado el cambio a Washington sin que Washington lo haya cambiado a él". Resuelto a golpe de retórica y topicazo el antagonismo "cambio versus Washington" que él mismo se ha encargado de nutrir, Obama dio a conocer al hombre que lo acompañará en su sprint final hacia la Casa Blanca. Con la designación de Biden, Obama busca inyectar experiencia y una dosis de agresividad a su candidatura. Para no defraudar, el número dos estrenó su puesto arremetiendo contra McCain y enfatizando la distancia entre éste y la América trabajadora, sirviéndose del patinazo reciente de éste, quien no supo responder a la pregunta de cuántas casas poseía. (Siete, apuntaron después sus asesores). Conviene recordar que hace sólo unos meses, los reproches de Biden se habían dirigido hacia el mismo Obama, tachándolo de inexperto, durante los debates de las primarias que precedieron al primer caucus de lowa, donde Biden comenzó y acabó su carrera por la candidatura demócrata, con un 1% de los votos. Biden, senador por el Estado de Delaware –cercano ala capital estadounidense– preside los comités de asuntos exteriores y de asuntos judiciales en el senado estadounidense. Originario de Pensilvania, el senador no llega a su cita con la vicepresidencia libre de sombras: en 1987 las acusaciones que se vertieron sobre él por plagiar un discurso del líder laborista británico Neil Kinnock contribuyeron a echar por tierra sus aspiraciones presidenciales. Pero su historia personal parece redimirlo de cara al gran público, ya que encarna una de esas historias de superación que logran tocar la fibra sensible de la población estadounidense. En su condición de hijo de una familia trabajadora y católica, de senador que perdió a su mujer y a su hija en un accidente de tráfico, de político que coge el tren todos los días para desplazarse desde Delaware hasta Washington, y de combativo estadista en asuntos exteriores, Biden reúne los ingredientes necesarios para ganarse un trozo de ese pastel llamado sueño americano. El mismo sueño que Obama ha reciclado y recuperado para el partido demócrata. |
| Hemeroteca | Lista Internacional |