Hemeroteca Esta semana
 
Nº 798 - 28/7/2008

La ministra de Defensa emprende la modernización del Ejército

 

LOS GENERALES DE CHACÓN

El impulso a un nuevo modelo militar más moderno, anunciado por la ministra de Defensa, Carme Chacón, el pasado 29 de junio, va tomando cuerpo. Por lo pronto, el nuevo Jefe del Estado Mayor de la Defensa (Jemad), el teniente general del Aire José Julio Rodríguez Fernández, es el primero en toda la historia de la institución que promete su cargo, en lugar de jurarlo, y, aunque nunca perteneció a la extinta Unión Militar Democrática (UMD), algunos de los integrantes de esta organización sí aseguran que estuvo en la lista de contactables, pese a que tal contacto jamás llegó a producirse. Es un experto en nuevas tecnologías, en inteligencia y logística militar. Su misión será la de completar la modernización de las Fuerzas Armadas, el establecimiento de un mando integral y la potenciación de las misiones de paz.

Por Antonio Sarrión

Avanzar en la integración de los Ejércitos, apostar por la innovación y reafirmar el compromiso con la paz y la legalidad inter-
nacional". Es el mandato del Ministerio de Defensa, expresado por su máxima responsable, Carme Chacón, al nuevo Jefe del Estado Mayor de la Defensa, el teniente general del Aire José Julio Rodríguez Fernández, durante el acto de toma de posesión, la pasada semana, de los nuevos cargos de la Junta de Jefes de Estado Mayor.

Y, en efecto, la apuesta por la modernización y la adecuación de las Fuerzas Armadas españolas a una nueva situación y al nuevo papel en la salvaguarda de la paz internacional y la ayuda humanitaria, parece ser el eje sobre el que ha rotado la decisión gubernamental de los nuevos nombramientos de la cúpula militar.

Aunque se ha mantenido la tradición de las rotaciones de cada uno de los tres ejércitos en el Jemad —ahora, como así se ha producido, le tocaba a un representante del Ejército del Aire—, sin embargo, no se han elegido para ocupar estos puestos de la máxima responsabilidad a altos mandos de mayor veteranía. La ministra ha decidido dar la oportunidad a otras generaciones más jóvenes que, supuestamente, conectan mejor con los nuevos tiempos y que pueden encarnar y transmitir mejor un nuevo espíritu militar comprometido con los Derechos Humanos y la defensa de la legalidad internacional.

Sintomático en este sentido ha resultado el hecho —anecdótico, si se quiere, aunque puede que encierre más valor del que parece— de que el nuevo Jefe del Estado Mayor de la Defensa no jurase su cargo, como siempre ha sucedido en la historia de esta institución, sino que lo prometiese. José Julio Rodríguez Fernández, de 60 años, desde mediados de 2006 ocupaba el cargo de director general de Armamento y Material del Ministerio de Defensa. Es considerado un experto en estudios internacionales (aunque no ha participado en ninguna de las misiones españolas en el exterior), en nuevas tecnologías y en inteligencia y logística. Comenzó su carrera como piloto de combate.

Al frente del Ejército de Tierra se ha situado al teniente general mallorquín Fulgencio Coll. Su nombramiento ha sido uno de los más previsibles. Fue el encargado de dirigir la retirada de las tropas españolas de Iraq y también de poner en marcha la Unidad Militar de Emergencias (UME), uno de los principales proyectos del Gobierno en materia de Defensa durante la pasada legislatura.

El Estado Mayor de la Armada estará bajo las órdenes del, hasta su nombramiento, vicealmirante Manuel Rebollo. Natural de Orihuela, es el único almirante (el último Consejo de Ministros le concedía los nombramientos de almirante y de almirante general) en activo que comenzó su carrera militar como simple marinero. En su trayectoria se incluye el mando del buque escuela Juan Sebastián Elcano y su paso como segundo jefe del Estado Mayor de la Armada desde 2006.

Para el Alto Estado Mayor del Ejército del Aire, Carme Chacón ha elegido al teniente general José Jiménez Ruiz. Estuvo al frente del Mando Aéreo de Canarias y fue jefe del Grupo 45, el encargado de los traslados del Rey y del presidente del Gobierno. Desde que fue nombrado teniente general, a finales del pasado mes de mayo, pasó a ser asesor de la ministra de Defensa.

Recientemente, la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, anunciaba que el Ejecutivo tenía previsto ofrecer una "responsabilidad importante" al Jemad saliente, Félix Sanz Roldán. Otros cambios, aún no confirmados, también parecen previsibles, como la reincorporación al Ministerio de Defensa del actual jefe del Eurocuerpo, el general Pedro Pitarch.

Más allá de las intenciones de rejuvenecer y modernizar a la cúpula militar y, a través de ella al ejército, las tareas concretas encomendadas a la nueva Junta de Jefes de Estado Mayor pasan por garantizar la renovación del material necesario para que se garantice la seguridad de las tropas –el recuerdo de la tragedia del Yak 42 y los vehículos blindados sin inhibidores de frecuencia están en la memoria de todos-.

También se les ha encomendado la creación de una red de mando y control, la puesta en operación de una fuerza conjunta de intervención rápida y la elaboración de una nueva Directiva de la Defensa Nacional.

El papel de nuestros militares en las misiones internacionales y el estudio de una posible ampliación sobre el límite máximo de efectivos fuera de nuestras fronteras (3.000 en la actualidad) son otros de los encargos que han recibido los nuevos jefes de los tres ejércitos.

Un claro síntoma de que los recientes nombramientos sí representan un cambio más profundo de lo que pudiera parecer es la reacción que han provocado en determinados foros de la derecha más recalcitrante. El denominado Grupo de Estudios Estratégicos, vinculado a la fundación presidida por José María Aznar, la FAES, en un reciente texto publicado en Libertad Digital –periódico on line dirigido por Federico Jiménez Losantos–, acusaban a la ministra Chacón de no "saber nada del tema" y de pretender "desmilitarizar los ejércitos, civilizar la defensa y post-modernizar todo su entorno y su ser".

Los analistas de esta derecha extrema vertían graves acusaciones contra el nuevo Jemad, el teniente general José Julio Rodríguez, a quien acusan de "entreguismo al poder político", instando a que se indague sobre su pasado. Los ataques alcanzan también al resto de los nuevos jefes de Estado Mayor de los tres ejércitos, "un colectivo" que se define por su "debilidad y obediencia". Con ellos en estos puestos clave, para los autores del texto del Grupo de Estudios Estratégicos, "los designios pacifistas y desmilitarizadores de este Gobierno van a encontrarse todavía con menos obstáculos".

En un párrafo absolutamente revelador, este colectivo ultraconservador acusa a la ministra de no haber nombrado a "los más capaces", a los que, a su criterio, se ha rechazado por ser "independientes (...) conservadores (...) españolistas o religiosos" –en una clara alusión al hecho de que José Julio Rodríguez Fernández prometiese su cargo y no lo jurase, como ha venido siendo tradición. Para el GEES, este tipo de soldados no han conseguido ser nombrados por "ser demasiado militares". •


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