Cambia de equipo y relaja el discurso
LA NUEVA MAGDALENA
Hasta hoy ha sido la ministra peor valorada del Ejecutivo socialista. El Parlamento
catalán pidió su cabeza política al final de la pasada legislatura. Y los periodistas
en el Congreso llegaron a encumbrarla al puesto nada honorífico de "azote de la
oposición". A pesar de todo, y gracias a su amigo Manuel Chaves, a Magdalena Álvarez le han dado una segunda oportunidad. Y ella ha decidido cambiar de
estrategia para que no sea también la última. Para empezar, ha fichado como jefe
de gabinete a Enrique Salvo Tierra. Hasta ahora portavoz del PSOE en el
Ayuntamiento de Málaga, tiene la experiencia política y también mediática que la
titular de Fomento necesita para canalizar su fuerte carácter y superar con éxito
sus relaciones con la prensa, con la oposición y con los sectores profesionales que,
en época de crisis, amenazan con movilizaciones. Como la de los transportistas,
que ha resuelto limpiamente.
Por Virginia Miranda
Todo el mundo reconoce su gran capacidad de trabajo, su preparación
técnica. Pero tiene un problema de
comunicación política. Ella misma reconoce que tiene un carácter difícil que proyecta hacia fuera de manera excesiva". Hasta los más firmes defensores de Magdalena Álvarez reconocen su mayor debilidad, que a punto estuvo de poner punto y final a su periplo político en Madrid. Aún cuando aseguran que polémicas como la del Ave Madrid-Barcelona tuvieron su origen en decisiones salidas de Moncloa y consideran que desde Cataluña, donde se pidió en un gesto sin precedentes en el Parlamento autonómico su destitución como ministra de Fomento, se tuvo con ella un comportamiento machista y, sobre todo, dicen que por ser andaluza, clasista.
Ahora sin embargo, se advierte desde círculos políticos que "se perciben cambios de gente y de enfoque. Hemos apreciado su empeño por corregir su déficit de comunicación. El caso más notable ha sido el de los transportistas. El Ministerio ha demostrado una notable capacidad negociadora. En la Comisión de Fomento del Congreso de los Diputados reconocen que Magdalena Álvarez ha puesto un especial empeño en mejorar su discurso y parece que funciona".
Las sucesivas oleadas del CIS han arrojadolos peores resultados posibles para Magdalena Álvarez, siempre a la cola de valoración de los ministros. En diciembre de 2007, debido a la excesiva dureza que solía imprimir a sus réplicas en los plenos, la Asociación de Periodistas Parlamentarios le otorgó el premio de "Azote de la oposición". Y durante la recta final de la pasada legislatura, en medio de la precampaña electoral, vivió uno de sus peores momentos políticos a cuenta de los problemas derivados de la ejecución del último tramo de las obras del Ave Madrid-Barcelona. La opinión pública catalana, afectada por los paros ocasionados en el transporte de cercanías, la prensa y la clase política la culpó de todo aquel desaguisado. Fuentes conocedoras del proceso no le restan responsabilidad, pero recuerdan que las complicaciones tuvieron mucho que ver con las prisas impuestas desde Moncloa tras anunciar la fecha del primer trayecto, finalmente retrasado, y con el diseño de un proyecto heredado y demasiado complejo por su trazado y la orografía del terreno. "Lleva mal la presión de las fechas, pero políticamente tenía que intentar cumplirlas porque además es una persona muy leal", subrayan. Y recuerdan que le ocurrió lo mismo siendo consejera de Economía y Hacienda de la Junta de Andalucía, cuando sacó lo peor de su carácter para defender el proyecto de caja única cumpliendo un mandato expreso de Manuel Chaves "porque asume sus tareas hasta las últimas consecuencias".
El presidente andaluz, por cierto, ha tenido mucho que ver en su continuidad al frente de Fomento. Porque con ella garantiza su peso territorial en Madrid y porque aún no quiere descartarla como posible sucesora –aunque el proceso se ha retrasado ahora que Chaves ha salido reelegido secretario general del PSOE andaluz y a pesar de que son otros los nombres más vinculados al Gobierno y al partido autonómicos y mejor situados por tanto en las quinielas–. Pero la ministra sabe que el poder de Chaves no es ilimitado. Y ella tampo-co está dispuesta a volver a pasar por un trago como el del Ave Madrid-Barcelona, que ella misma recuerda como uno de sus momentos más amargos. De ahí, señalan en su entorno, su cambio de estrategia.
Su estilo llano y directo funciona en Andalucía. Aquella famosa frase de "antes partía que doblá", pronunciada en medio de la crisis de las infraestructuras catalanas, sonó como una provocación en la Generalitat. En su tierra andaluza, ni sorprendió ni molestó. La prueba es que a pesar del chaparrón político y mediático, en Málaga, donde Magdalena Álvarez fue cabeza de lista del PSOE, los socialistas le sacaron más de 3,5 puntos de ventaja al PP. Y su popularidad goza de tan buena salud en su tierra que ha sido elegida pregonera de la Feria de Málaga, celebrada a finales del mes de junio. Pero para mejorar sus relaciones en el resto de España ha optado por cambiar de tono, ahora más moderado y conciliador. Y para ello ha contado con un nuevo jefe de gabinete, que sustituye a Francisco Celso González, persona muy competente que podrá hacer una buena labor desde su nuevo puesto de director general de Servicios.
Enrique Salvo Tierra ha aterrizado en Fomento después de haber sido elegido portavoz del grupo socialista en el Ayuntamiento de Málaga –fue viceportavoz hasta el pasado 2 de abril, cuando sustituyó a Marisa Bustinduy para que ésta pasara a ocupar su escaño en el Parlamento andaluz–. Al Consistorio se incorporó en 2003, después de tres años trabajando como delegado provincial de la Consejería de Obras Públicas y Transportes de la Junta en Málaga. Vinculado a la universidad de la ciudad andaluza, donde ha sido profesor y ha desempeñado varios cargos organizativos, es un ecologista convencido –es licenciado en Ciencias y catedrático de Biología Vegetal experto en helechos–, aunque si por algo se le conoce ahora es por ser un hombre de partido con buena preparación política. Cuentan en Andalucía que, tras lograr una muy buena gestión e imagen en la delegación provincial de Obras Públicas, fue refrendado por el PSOE-A, que le colocó de número dos en la lista socialista al Ayuntamiento malagueño.
Allí habría pasado otros tres largos años en la oposición de no ser por Magdalena Álvarez, con quien coincidió durante los actos de campaña de la ministra en la ciudad. Los dos, gaditanos de nacimiento y malagueños de adopción, conectaron enseguida. A la titular de Fomento le habían dado buenas referencias y ella misma pudo comprobar que era la persona que necesitaba para relanzar su imagen sobre todo en un terreno tan importante como es el mediático, donde la ministra tiene especiales dificultades para desenvolverse. De modo que se le llevó con ella a Madrid, donde Salvo Tierra ha pasado a formar parte del que llaman en la prensa andaluza el lobby boquerón, el creciente grupo de poder malagueño formado también por la propia Magdalena Álvarez, el que fuera jefe de gabinete de Zapatero, José Andrés Torres Mora, y el secretario general de la Presidencia del Gobierno, Bernardino León.
El nuevo jefe de gabinete de la ministra, con la ayuda de recientes refuerzos introducidos en el gabinete de prensa –también han fichado a Antonio Fernández, un periodista queejercía de redactor jefe en el Correo de Andalucía–, se ha embarcado en la tarea de mejorar su proyección pública. En una semana, la titular de Fomento logró cerrar un acuerdo con los transportistas en huelga por la subida del precio del petróleo. Ha inaugurado el nuevo aeropuerto de Burgos y el conocido como "túnel de la risa" en Madrid. Y acaba de demostrar su carácter solidario viajando a Tanzania para apoyar a Ingenieros Sin Fronteras, que aprovechan los materiales que no utilizan las constructoras. En la entrevistas ya no saca su genio ante preguntas incómodas y habla de "tenemos la mano tendida", "intento explicarlo lo mejor posible", "me compensa [el mal trago a cuenta del Ave] si los demás están disfrutando", como hizo en la Ser tras la huelga de transportistas.
La ministra está desconocida. Magdalena Álvarez, quién iba a decirlo, es la nueva cara amable del Gobierno de Zapatero. •
El AVE a Galicia, futuro
escollo
A pesar de que ha comenzado la legislatura con buen pie, los futuros trazados del Ave podrían generarle nuevos problemas a Magdalena Álvarez. De momento, las expectativas son buenas: está previsto que la mitad de los españoles tengan un tren de alta velocidad a menos de 50 kilómetros al final de legislatura, ya que el Ministerio de Fomento prevé poner en servicio un total de 1.300 nuevos kilómetros de ferrocarril de Ave. De este modo, España será en 2012 el primer país del mundo con kilómetros de alta velocidad en servicio. Sin embargo, los plazos concretos no se han hecho extensibles a todos los territorios. De ahí que en Galicia, donde no se han ofrecido garantías sobre la fecha de llegada del Ave, haya cundido el desconcierto.
El presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, dijo el pasado mes de junio que la comunidad que gobierna "no renunciará nunca al Ave en los plazos comprometidos por el presidente del Gobierno de España y por el presidente de la Xunta de Galicia". Touriño contestó de estemodo a la imprecisión en las fechas que acababa de mostrar la titular de Fomento en su comparecencia en la comisión correspondiente en el Congreso -habló del "horizonte de 2012"-, a preguntas del diputado del BNG Francisco Jorquera.
Álvarez acababa de hacer un símil que a Touriño le pareció desafortunado. "Los obreros llegan a casa pero no se sabe cuándo se van", dijo la responsable de Fomento tras ser preguntada por la fecha en la que finalizarían las obras. Un asunto "imposible de precisar" porque el paso del Ave por la ciudad de Ourense ha sido modificado a instancias de su Ayuntamiento y que, recordando probablemente el caso del Ave Madrid-Barcelona, le pone "los pelos de punta". Enojado ante la falta de concreción, el presidente de la Xunta dijo: "Me temo que probablemente Magdalena Álvarez se confunde de casa y de operarios, cuando hacía esa fabulación ejemplarizante de lo que ocurría en las obras". Y recordó que tras ser sometida la ministra a una moción de reprobación en el Congreso por haber eludido garantizar un horizonte temporal para concluir el AVE gallego, Zapatero, durante la pasada campaña electoral, se comprometió a que fuera el año 2012.
Así las cosas, y a instancia del PP y el BNG, se ha creado un nuevo organismo que fiscalizará las obras de la Alta Velocidad y se establece el plazo límite de 2012 para finalizar el Ave Santiago-Madrid y el de 2013 para el Eje Atlántico, situado entre Ferrol y la frontera con Portugal.
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