Hemeroteca
Lista Punto de vista
Buscador
Nº 798 - 28 de julio de 2008
En torno a la crisis

por Santiago Carrillo

EI señor Rajoy critica al Gobierno por no haber tomado medidas para salvar a España de la crisis. Este va a ser el eje de su campaña de oposición. Lo que significa, desgraciadamente, que su oposición va a tener el mismo carácter demagógico que tuvo la que hizo en la anterior legislatura sobre el terrorismo y la "conspiración".

Porque el Gobierno español -el de Zapatero o cualquier otro- no posee los instrumentos necesarios para detener la crisis. Las proporciones de ésta sobrepasan las posibilidades de cualquier Gobierno europeo. Ni siquiera el G-8 ha podido hacerlo. El único Gobierno que aún tiene poderes para aminorar las consecuencias de esta especie de tsunami que nos amenaza, sería el de EE UU. Dado que una de las causas que la producen es el encarecimiento del petróleo -que provoca el encarecimiento de todas las demás mercancías, empezando por la de los alimentos y otros artículos de uso corriente para el común de las gentes-y que es causa de la inflación, bastaría con el cese de las guerras de Iraq y de Afganistán. Yo imagino que el mantenimiento en carburante de ejércitos de tierra con sus tanques y transportes militares, una flota de guerra en el mar, exigen un gasto colosal en carburante. De esta suerte la demanda de tal producto tiene que ser extraordinaria. Si se pararan esas guerras, la demanda sería menor y el precio del petróleo bajaría, lo que repercutiría favorablemente en el coste de la vida.
Pero el Gobierno de Bush nunca va a hacer eso. Provocó las dos guerras y aún desearía extenderlas a Irán para apoderarse de las reservas mundiales. Y Bush y sus principales colaboradores empresarios petroleros,se benefician personalmente del encarecimiento del producto.

Otro aspecto de esta crisis que nos afecta muy particularmente a los españoles es el reventón de la burbuja inmobiliaria, que ha creado paro obrero en proporciones serias. Pero ese reventón se veía venir desde hace tiempo. Se construían urbanizaciones nuevas, cuando había cientos de miles de pisos vacíos. La especulación llegó al colmo. La banca estimuló la demanda con créditos relativamente fáciles. Muchas gente se endeudó para toda la vida. Había mucho dinero negro en circulación que de ese modo se blanqueaba. Se favorecería así un desarrollo insano, demasiado fácil, en detrimento de otros modelos de desarrollo más sostenibles.

Pero la libertad de mercado funcionaba a tope. En la economía capitalista de este periodo, basada en la privatización y eliminación del papel del Estado, ningún Gobierno hubiera sido capaz de tomar medidas restrictivas de la iniciativa privada, que además estaba sostenida por la legislación de la Unión Europea.

Ahora la derecha y su líder Rajoy, dispuestos a justificar los errores de los poderes económicos, culpables del desaguisado, tienen el tupé de achacar la crisis a Zapatero y de defender una política que haga recaer la crisis sobre los trabajadores y las capas modestas, utilizando el presupuesto para proteger a los grandes empresarios y financieros y salvar sus negocios maltrechos.

Frente a esa política hay otra que Zapatero parece dispuesto a defender. No es que sea una política revolucionaria. Se inspira en lo que fue el New Deal realizado por Roosevelt que tras la crisis del año 29, del siglo XX, llevó a los EE UU al desarrollo de políticas sociales progresistas con las que ese país se enfrentó a la crisis y la superó.

Todavía no se sabe las proporciones que puede alcanzar esta crisis. Pero lo que ya resulta evidente es que lo que se pone en cuestión es la esencia del neoliberalismo capitalista, y se demuestra la necesidad de que los Estados y las instituciones supranacionales dirijan la economía y no al revés como sucede hoy. •

Hemeroteca
Lista Punto de vista
Buscador
© El Punto Prensa, S.A. c/ Ferrocarril 37 duplicado - 28045 Madrid.
Tfno: 34 91 516 08 14/15/08        E-mail: siglo@elsiglo-eu.com