Hemeroteca Esta semana
 
Nº 797 -21/7/2008

Wulf H. Bernotat, presidente de E.ON

"EL USO DE LA ENERGÍA NUCLEARES MÁS QUE RAZONABLE"

"Europa crece unida y, por ello, el tiempo de los mercados energéticos nacionales y de las políticas energéticas nacionales toca, lentamente, a su fin, Y este es también nuestro objetivo", señaló Wulf H. Bernotat, presidente de la empresa privada de energía más grande de Europa en su encuentro con la prensa extranjera, el pasado día diez, en Berlín. Sobre su reciente acuerdo con Enel y Acciona comentó: "Con este acuerdo hemos fortalecido nuestras posiciones en los mercados de la energía nuclear de España, Italia y Francia". También apostó por el uso de la energía nuclear y por el de las energías renovables, e insistió en que la primera será esencial para superar la etapa de transformación de usos energéticos en la que nos hallamos.

Por Juana Vera (Berlín)

Parece que Endesa-Enel y Acciona no se ponen de acuerdo. ¿Volverán ustedes a intentar una OPA? ¿Cómo contempla usted el futuro de esta fusión?
—No puedo juzgar lo que está pasando ahora en Endesa o si Enel y Acciona se entienden o no. Lo que puedo decirle es que hoy no suele tener éxito la unión entre empresas familiares y empresas de accionistas. Esta opinión está basada en la experiencia general. Desde esta perspectiva, no me sorprendería que esta unión llegara a su fin.

—Nadie cree que E.ON se quede contenta con lo sucedido con la OPA sobre Endesa y ahora se especula con lberdrola. ¿Qué planes tiene usted, en realidad, en España?
—No me gusta hablar sobre especulaciones, es decir, sin claridad. Por eso le digo que el mercado español es muy importante para nosotros y queremos consolidarlo. Acabamos de llegar, contemplamos la situación desde dentro y vemos cómo podemos realizar un desarrollo estratégico. Respecto a las energías renovables, hay buenas oportunidades en España pero pienso que para nosotros no es un proyecto interesante, quizá para otros. Nosotros tenemos ya suficientes ámbitos de crecimiento, incluido el mercado de las renovables en España. Sobre Iberdrola, seguro que usted puede juzgar la situación mejor que yo.

—La canciller alemana Angela Merkel ha viajado recientemente a Argelia. ¿Qué espera E.ON de este viaje al país del gas?
—Queremos ampliar y diversificar más nuestras fuentes de gas. Argelia sería un interesante abastecedor de gas para nosostros, sobre todo para nuestro mercado en España y en Italia. Y para el gas licuado es también muy importante. Además estamos interesados en llevar a cabo algún proyecto en este país, en colaboración con los argelinos. Respecto al viaje de la canciller, sería ideal crear el marco adecuado para realizar negocios. Y si nuestro proyecto encontrara un poco de apoyo por parte de la canciller, también sería para nosotros muy útil.

—Esta es una cuestión muy discutida en la política actual. Como industriales lo que queremos es una nueva evaluación de la situación, una nueva evaluación política. ¿Es correcto que Alemania decida aumentar el uso de la energía nuclear? Otros países como Gran Bretaña, Italia, Finlandia o Suiza amplían, profundizan y alargan su producción de energía nuclear. Esto provoca una respuesta política. Y el uso de la energía nuclear es más que razonable, como he comentado al inicio de este encuentro, hasta que las energías renovables sean económicamente más rentables y hasta que sea desarrollada otra energía limpia.

—La Constitución alemana señala que no se deben construir más centrales nucleares, el Partido Socialista Alemán (SPD) dice no a la energía nuclear. ¿Qué posibilidades ve usted para llevar a cabo su deseo de ampliar el uso de la energía nuclear?
—La cuestión es cómo uno puede hacer esto. Y cómo se puede liberar a las empresas dedicadas intensamente a la energía de la obligación de comprar Certificados de Emisión de COZ. Esto se discutirá en Bruselas. Por otro lado, hay muchas ideas y propuestas. Pienso que sería bueno tener un debate público. La industria es realista en este sentido. Tendrá que haber un acuerdo pero no sé cómo será. De momento, la atmósfera ha mejorado en este sentido y es más clara. Pero para el SPD esta cuestión es muy difícil. Quizá reconozca que hay que moverse respecto a este tema.

—¿Tienen miedo los alemanes a la energía nuclear?
—Esta preocupación en Alemania es mucho más grande que en Francia. Aquí esto es algo muy emocional. Y se halla también muy ligado al gran dilema del SPD. Lo que está claro es que con la energía nuclear se ahorran muchas emisiones de COZ, mucho más que con la reducción o tiempo límite de circulación de vehículos en la autopistas propuesta por el Ministerio de Medio Ambiente alemán . Por otro lado, Gran Bretaña y Francia han vivido la relación con la energía nuclear de modo más tranquilo que nosotros. Los alemanes, tras la II Guerra Mundial, no hemos querido saber nada sobre la guerra nuclear. Sólo hemos querido esta energía para su uso pacífico. Uno podría suponer que nuestro miedo está ligado con la guerra, pero los japoneses, quienes han vivido terribles experiencias en la II Guerra Mundial, no tienen el miedo a esta energía que tenemos nosotros.

—¿Formaría E.ON parte de la construcción de centrales nucleares en Gran Bretaña si éstas no tuvieran ninguna subvención?
—Pienso que podría ser posible. La energía nuclear debe tener en cuenta el precio del mercado de modo claro y también los precios de los Certificados de Emisión de CO2, que hay que pagar en un futuro. Y los nuevos proyectos de construcción de centrales nucleares en marcha en Finlandia y en Francia tienen que ser analizados a fondo para ver qué concuencias tienen, con el fin de aprender en este sentido. Nuestro cálculo para construir una nueva central nuclear es alto. Los costes de capital son altos pero el coste de materiales es relativamente bajo y por eso podemos llevar a cabo este tipo de proyectos.
—¿Le parece una buena idea crear una Organización de los Países Exportadores de Gas siguiendo las líneas de la actual OPEP?
—Existe la idea y algunos contactos y consultas, pero no está planeado. Por otro lado, la situación de la explotación, distribución y mercado del gas es distinta a la del petróleo, es decir, el mercado del gas está ligado a los gasoductos, por ejemplo desde Rusia a Europa, desde Noruega a Europa, de Argelia a España. Por ello, la exportación de gas no es tan flexible como la del petróleo. Pienso que en un futuro próximo no se llevará a cabo una organización de este tipo.

—¿Cuáles son los intereses actuales de E.ON hoy en Rusia?
—El consorcio para la construcción de un gasoducto en el Mar del Este no está relacionado con nuestra posición en Rusia. Ambos proyectos están completamente separados. Por otro lado, Gazprom no dispone hoyde ejecutivos para llevar a cabo este proyecto del Mar del Este porque tienen muchos proyectos en marcha. También le falta personal para llevar a cabo proyectos internacionales. Es decir, tiene prioridad para sus propios proyectos. Y tiene dificultades, como consecuencia, para definir cuál va ser su posicionamiento en Europa. Esto, objetivamente, es un problema difícil. Además, mientras ha sucedido ésto, el gas se ha encarecido mucho, lo que hace los acuerdos más difíciles.

—La estrategia de Gazprom es comprar en este momento y no invertir mucho en Rusia.
—No puedo juzgar. Hay opiniones de la Agencia Internacional de Energía al respecto. No tengo una base para una nueva evaluación. Gazprom ha entregado siempre el gas que con él hemos acordado. Y compra para construir nuevos gasoductos en Asia Central y por razones estratégicas, no porque no disponga de gas.

—En Irán hay megaproyectos relacionados con el gas. ¿Contempla usted a Irán como país exportador de gas hacia Europa y como receptor de inversiones europeas?
—En el futuro, las reservas de gas de Irán serán, con seguridad, importantes y jugarán un papel destacado. La cuestión con Irán hoy es política, tanto en lo que se refiere a su política interior como a las relaciones económicas de EE.UU y de la UE con Irán. Para llevar a cabo este tipo de relaciones es necesario un marco diplomático. En este sentido, muchos países de las regiones mencionadas no desean estas relaciones y por ello no se hallan en posición de invertir allí. Uno puede ir de vacaciones, viajar por el país, enviar productos comerciales, pero invertir en el país en este momento lo veo difícil.

—¿Cuál es su relación personal con la energía, se considera usted un ejemplo a seguir, vuelve usted a casa en bicicleta o usa la doble moral como muchos otros: dice una cosa y hace otra?
—Vivo a 20 kilómetros de Düsseldorf e ir al trabajo en bicicleta es algo difícil, de modo que viajo en coche. Mi relación personal con la energía está marcada por mi niñez en la posguerra. Entonces aprendí que había que apagar la luz al dejar una habitación, algo de lo que los niños de hoy apenas son conscientes. Esto también tenemos que hacerlo en las empresas. •


Hemeroteca Esta semana
© El Punto Prensa, S.A. c/ Ferrocarril, 37 duplicado 280045 Madrid. Tfno: 34 91 516 08 14/15/08        E-mail: siglo@elsiglo-eu.com