Hemeroteca Esta semana
 
Nº 797 - 21/7/2008

Nuevo malestar en el PSOE por la práctica desaparición de la 'vieja guardia'


LIMPIEZA EN EL COMITÉ FEDERAL


La profunda renovación que José Luis Rodríguez Zapatero ha acometido en el partido durante el 37° congreso socialista no se ha limitado a la Ejecutiva. El Comité Federal ha sufrido una transformación semejante. Históricos como Carlos Solchaga, Javier Solana, Francisco Fernández Marugán o José Acosta, y miembros de la maltrecha corriente de Nueva Vía como Jordi Sevilla se han caído del escalafón. Algunos no se enteraron hasta que vieron la nueva lista de miembros electos porque nadie les llamó para comunicarles la noticia. Quien sí ha conservado su puesto ha sido Javier de Paz, amigo personal de Zapatero y consejero de Telefónica, decisión que ha creado malestar en algunos sectores socialistas.

Por V. M.

Juan Carlos Rodríguez Ibarra se ha convertido en el líder de la cada vez más exigua vieja guardia socialista.
El ex presidente autonómico, que este pasado fin de semana abandonó la secretaría general del PSOE extremeño para dejarla en manos de Guillermo Fernández Vara, es de los pocos históricos que permanecen en
algún órgano de dirección del partido. Ha salido de la Comisión Ejecutiva para encabezar la lista de miembros electos del Comité Fe deral, el máximo órgano de dirección entre congresos, pero apenas quedan ya en él otros
compañeros procedentes de los tiempos en que González y sobre todo Guerra controlaban el aparato del partido. Sólo cabe mencionar nombres como los de José María Benegas, José Bono, Juan Barranco o Teresa Cunillera –esta última ingresa por primera vez–.

Francisco Fernández Marugán, que acumuló numerosas competencias dentro delárea económica en Moncloa y en Ferraz, los ex ministros Javier Solana –actual jefe de la diplomacia de la UE– y Carlos Solchaga, y el líder del guerrismo en Madrid José Acosta, personas con gran peso en el partido y responsabilidad política en las últimas décadas, han desaparecido del Comité, donde tradicionalmente van a parar los dirigentes a los que, sin estar en primera línea, se les quiere dar un tratamiento especial. Incluso Leonor Rubial, otra histórica cuyo apellido tiene una fuerte carga simbólica para el socialismo. Fuentes solventes aseguran que algunos de ellos tuvieron que enterarse de la noticia al ver que en la lista de candidatos electos del Comité no aparecía su nombre. Ni José Luis Rodríguez Zapatero, ni José Blanco ni ningún otro miembro de la Ejecutiva les había llamado para comunicarles que habían prescindido de ellos.

La profunda renovación que el líder socialista ha acometido en la formación para dar paso a la generación más joven de socialistas también en este caso ha mermado sensiblemente la representación de miembros de Nueva Vía que encumbró a Zapatero al poder. Es el caso de Enrique Martínez Marín, que ha seguido el trámite que otros muchos en el PSOE: primero estuvieron enla Comisión Ejecutiva, luego se les encontró acomodo en el Comité Federal y después se les descabalgó de las dos listas. Así, fue elegido secretario ejecutivo en el 35 congreso en que el ahora presidente del Gobierno resultó elegido secretario general, en el siguiente ingresó en el Comité Federal y ahora no aparece en ninguno de los dos órganos. Lo mismo ha ocurrido con Micaela Navarro e Isabel Pozuelo, ambas de la cuota andaluza. Y Jordi Sevilla, que de ser miembro de la Ejecutiva y ministro y tras un breve paso por el Comité ha desaparecido del organigrama de Ferraz. El diputado valenciano representa un caso claro de depuración generacional y también ideológica –siendo titular de Administraciones Públicas chocó con Zapatero en un asunto tan delicado como la reforma del Estatuto catalán–.

Quienes sí han encontrado acomodo de consolación –han perdido su tradicional miembro en la Ejecutiva– en el máximo órgano de dirección del PSOE entre congresos son los representantes de Izquierda Socialista. Juan Antonio Barrio, con el que Zapatero siempre ha contado a la hora de diseñar su lista de miembros electos del comité federal, está ahora acompañado de José Antonio Pérez Tapias y Gloria Gutiérrez Arteaga, procedente de la Comisión Ejecutiva. De ésta proceden también destados representantes del grupo que confor

Javier de Paz, entre Ferraz y Telefónica

El número de miembros electos del comité federal -el resto son natos y son nombrados en función de su responsabilidad en las distintas federaciones territoriales- varían en función de las necesidades, pero la cifra no suele bajar de la treintena y no supera los 50. De este modo, no se pueden satisfacer las aspiraciones de todos, así que para dejar paso a las nuevas generaciones o premiar a los más valiosos otros tienen que dejar libre la silla.

Así lo entienden en la formación, incluso los que han tenido que sacrificarse. Sin embargo, advierten algunos de los históricos, en el caso de Javier de Paz no se ha empleado la misma vara de medir.

Amigo personal de Zapatero [ver portada de EL SIGLO número 737: El móvil de Zp), tras abandonar la secretaría general de las Juventudes Socialistas dio con éxito el salto a la empresa: fue alto directivo y accionista de Panrico, presidente de la pública Mercasa, y ahora consejero de Telefónica.

Que entonces Moncloa diera su beneplácito al fichaje de César Alierta en la órbita del PSOE -también metió entonces en su consejo, manteniendo el equilibrio con el PP, a Manuel Pizarro- no planteó muchas objeciones. Pero que ahora, tras renovar la composición del comité federal se mantenga a un miembro de la cúpula de la primera empresa privada de España, no ha sentado nada bien a algunos destacados socialistas.

mó hace ocho años en el núcleo duro de Zapatero, como los secretarios de Estado Trinidad Jiménez, Consuelo Rumí, Soraya Rodríguez y Diego López Garrido, quien en junio de 2001, con motivo de la fusión de su partido Nueva Izquierda con el PSOE, ocupó un puesto en su Ejecutiva Federal. Carmen Hermosín, otra histórica procedente de la órbita de Manuel Cha-ves, no ha logrado permanecer en la Comisión Ejecutiva, donde sustituyó a Alfonso Perales tras su fallecimiento al frente de la Secretaría de Política Autonómica e Institucional, pero volverá a Ferraz para las reuniones del Federal. Lo mismo le ha ocurrido a Maribel Montaño, que hasta el 37 congreso socialista ocupaba en la ejecutiva la Secretaría de Igualdad.

A parte de estas últimas incorporaciones, los aires de renovación también se han dejado sentir en este órgano de partido. Los nuevos ministros Bibiana Aído y Celestino Corbacho se encargan de ello. También las cuotas territoriales han dejado huella, con la incorporación del alcalde de Barcelona Jordi Hereu —que sustituye a Joan Clos— o del valenciano Cipriá Oscar.

Sólo tres personas han repetido en el Comité desde el 35 congreso del PSOE —otras tres fueron ahora repescadas tras abandonarlo en 2004—. Se puede decir por tanto que Zapatero, lamentan en privado algunos socialistas, ha finalizado su proceso de renovación.•


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