Maru Menéndez, miembro de la Ejecutiva Federal
del PSOE
"El presídente
está preparando el futuro
del partido socialista"
Psicóloga, madrileña y sindicalista durante más de dos décadas. Esta mujer de 48
años es, desde hace uno, la mano derecha de
Tomás Gómez, el secretario general
del Partido Socialista de Madrid, quien la eligió para ser el látigo de Esperanza
Aguirre
como portavoz del PSM en la Asamblea. Ha sido una de las nuevas
incorporaciones a la Ejecutiva Federal del PSOE y
con ella llega a Ferraz un
destacado puente con la UGT. Asegura que la crisis no debilitará la sintonía entre
Zapatero
y Cándido Méndez porque se va a afrontar con diálogo social.
Por I. S.
Estrena puesto en la Ejecutiva Federal. ¿Lo esperaba?
—Sinceramente no lo esperaba.
Aunque casi nadie se lo cree, fue así. He trabajado mucho este congreso porque me hice cargo de una parte de la ponencia de globalización y estaba enfrascada en ella y en las enmiendas y no estuve mucho en los pasillos. Lo supe el sábado, ya tarde. Me lo dijo mi secretario general, Tomás Gómez.
—Cuando subió al escenario como miembro de la nueva Ejecutiva y pasó por la primera fila, donde estaban sentados Zapatero, Felipe González y otros invitados, usted sólo se acercó a saludar, muy efusivamente, además, a Cándido Méndez. ¿Qué significaba ese abrazo?
—No se puede saludar a toda la fila. Cándido Méndez es el secretario general de mi sindicato y una persona importantísima para mí. Yo provengo de la UGT. Mi trayectoria vital se desarrolla en el sindicato y para mí representa mucho, tanto como el PSOE. Cándido Méndez, además, está haciendo una contribución a esta segunda modernización de España muy importante y muy poco reconocida. Mi abrazo a Cándido fue el reconocimiento a su aportación.
—Usted es mujer, de la generación de Zapatero y "cara nueva" en la dirección socialista... Parece que tenía muchas papeletas para entrar. Esta apuesta del presidente por las mujeres, los jóvenes, la renovación de dirigentes... ¿Cree usted que se entiende, de verdad, en todo el partido?
—No sólo creo que se entiende es que tanto Zapatero como esta Comisión Ejecutiva Federal hemos obtenido el mayor apoyo de la historia a una dirección del partido. Ha sido más del 98 por ciento. Esta apuesta es plenamente compartida. Como dice Zapatero, nuestro partido es el que más se parece a España. En nuestro país hemos conseguido que la igualdad avance y esa igualdad hay que llevarla a la práctica política. Por eso hemos formado una Ejecutiva paritaria y que combina compañeros con mucha trayectoria con otros que son una apuesta de futuro. Yo estoy muy orgullosa de formar parte de un equipo con personas tan importantes como Chaves o Zapatero pero también con Leire Pajín, una mujer muy joven pero que, además, tiene una enorme experiencia, de más de 16 años en política. Esto, a veces, se esconde. A mí no me da ningún vértigo y creo que es todo un acierto.
—¿Cree, como algunos en su partido, que Zapatero está preparando ya su sucesión?
—Creo que lo que está es preparando E futuro del Partido Socialista. Trabaja el pre sente, pero con las luces largas, es decir, coi perspectiva política. Creo que es una perso na que, además entre sus características de liderazgo, está la de dejar siempre al parti. do en una posición de futuro sólida y cor garantías. Igual que creo que está trabajando para el futuro de España, con mayor bienestar y más igualdad.
—En el Partido Socialista de Madrid están presumiendo de contar con cinco miembros en la nueva Ejecutiva, aunque, en realidad, las incorporaciones son tres, y, Elena Valenciano, por ejemplo, está enfocada al ámbito internacional. ¿Piensan, de verdad, que el PSM ha aumentado su influencia?
—Sí. Estamos convencidos. Elena Valenciano milita en Madrid y, aun cuando estaba en Estrasburgo como eurodiputada, formó parte, como yo misma también, de la comisión gestora del partido tras la dimisión de Rafael Simancas, al igual que Antonio Hernando. Pedro Zerolo, aunque es un referente para todos los socialistas del país, también es concejal de Madrid.
—Pero Tomás Gómez, en el año que lleva al frente del PSM no lo ha tenido fácil. Incluso, el nombramiento de Ruth Porta, antigua número dos de Simancas, como portavoz adjunta en el Senado, se interpretó como un toque de atención de Ferraz al alcalde de Parla. Ustedes tienen su congreso a primeros de septiembre. ¿Está Tomás Gómez más o menos fuerte que cuando resultó elegido secretario general?
—Yo le veo con más apoyos. Efectivamente ha habido algunas resistencias al cambio. Esto ocurre en casi todas las organizaciones. Es verdad, como dice, que algunas voces, en estos meses no han facilitado el trabajo a esta dirección del PSM. Y se ha utilizado el nombre de la Ejecutiva federal hasta tal punto que Pepe Blanco, hace poco, dijo "hasta aquí hemos llegado" y "ya está bien de que los socialistas madrileños sigan mirándose al ombligo cuando lo que hay que hacer es trasladar a la ciudadanía las propuestas y abandonar el run-run interno". Se ha visto, también, tan claro esto que muchos militantes madrileños no sólo están dando un apoyo decidido al proyecto de Tomás Gómez sino que aún están más comprometidos. Este 37 congreso federal también ha sido un importante refuerzo para Tomás. El PSM ha sido la federación que ha presentado mayor número de enmiendas y, las resoluciones más innovadoras y de futuro de las que se ha hablado, estaban propuestas, entre otras, por la federación madrileña, como el voto de los inmigrantes o la modificación de la legislación del aborto.
—Hay quien ha dicho que este segundo gobierno de Zapatero tiene menos perfil político y social. ¿Con este 37 congreso han querido recordarle al presidente las señas de izquierda de su partido? ¿Les hará caso?
—Una cosa es el Gobierno, que gobierna para todos los ciudadanos, y otra el partido. Pero el PSOE sustenta a este gobierno y este 37 congreso ha aprobado unas resoluciones políticas que Zapatero ha dicho que se iban a transformar en iniciativas legislativas. O sea que este gobierno responderá a su programa electoral y también a las resoluciones del congreso. Que no son de "un giro a la izquierda", como se ha dicho, porque nunca nos hemos ido a la derecha. Hemos hecho una actualización. Si no hubiera habido la persecución de mujeres que han interrumpido voluntariamente su embarazo no habría habido debate sobre el aborto. Quien no gira nada, quien su permanente búsqueda hacia el centro es una búsqueda sin fin,es el Partido Popular. El Partido Socialista es el que está donde siempre ha estado.
—¿Sin embargo, no tiene la impresión de que esta segunda legislatura ha arrancado con mucho menor ímpetu y que el Gobierno no ha sentido la necesidad de dejar su marca socialista desde el principio?
—No. Quizá, algunos medios de comunicación han querido trasladar esa impresión. También la de una supuesta "inacción" del Gobierno que en absoluto es cierta. Es verdad que en la anterior legislatura hubo muchos avances en materia de leyes y en ésta hay que desarrollar muchas de esas iniciativas. Como la Ley de Igualdad: hay que desarrollar los planes de igualdad en las empresas y conseguir a igual trabajo, igual salario. También la Ley de Dependencia. hay que articular ahora todo el sistema de atención. Y en ello se está trabajando. También, en esta legislatura hay una característica coyuntural que tiene que ver con la situación económica y que se está afrontando. La derecha, nuevamente está teniendo una posición absolutamente irresponsable, intentando sacar ventaja política a una dificultad económica. Como si el presidente no hubiera convocado a los sindicatos y empresarios o si no hubiera tomado medidas para combatir la situación y promover la reactivación.
—Usted ha sido sindicalista muchos años. ¿No cree que el presidente ha errado al no reconocer el primero la existencia de una crisis económica y decir que había que afrontarla?
—Es que Zapatero está afrontando esta situación de dificultad económica. Pero hace muy bien, como presidente, en no estar haciendo un llamamiento a la crisis, que es lo que pretende el PP. Los propios empresarios, que no suelen estar a la izquierda, son los que han dicho que no hay nada peor para la reactivación económica que generar una expectativa negativa. Eso no quiere decir que haya que vivir en "los mundos de Yupi", ni que no haya que dar respuesta a las familias con dificultades. El presidente ha dicho que mantiene el compromiso electoral en todas las políticas sociales, la revalorización de las pensiones, el aumento del Salario Mínimo comprometido... Y sabemos lo que ha hecho el PP cuando ha habido crisis y cuando no... solucionar los problemas a base de decretazo y recortando derechos a los trabajadores y congelando el salario de los empleados públicos. Esas son sus recetas. Zapatero, sin embargo, ha dicho: no, no van a pagar como siempre los de siempre, vamos a afrontar entre todos la situación. Y vamos a cambiar el modelo productivo.
—¿Puede la crisis afectar a la buena relación que hasta ahora ha tenido la UGT con el Gobierno?
—Ya he comentado que la UGT ha hecho una gran contribución a la segunda modernización del país iniciada en la anterior legislatura y estoy convencida que seguirá en ésta. Cándido Méndez tiene una gran visión estratégica en defensa de los trabajadores. Y confío en que va a cuajar bien el diálogo social que ya se ha iniciado como la mejor manera de hacer frente a la situación entre todos, sindicatos, empresarios y Gobierno.
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