F abián
Hemeroteca Esta semana
Nº 795

7/7/2008

400 euros, ¿para qué y para quién?

Por Francesc Homs i Molist*

En pleno debate sobre la crisis económica -ahora ya se puede utilizar esta expresión sin ser demonizado de catastrofista, ¡las elecciones han pasado!- una parte de los ciudadanos de nuestro país ha percibido unos euros de más para gastar en lo que quieran. Se trata de la brillante idea de regalar a quienes no los necesitan 400 euros. Así, sin más.

La broma, acogida con estupor por propios y extraños, no beneficia ni a los parados, ni a los que están por debajo del umbral de la pobreza, ni a las viudas que no llegan a fin de mes. El gobierno de Rodríguez Zapatero, presuntamente de izquierdas, ha derrochado 5.400 millones de euros para, según dicen, dar cumplimiento a una promesa electoral. Ni me imagino la cara que debe de poner a solas el ministro Solbes, a quien tenía por una persona algo más seria como para actuar como un padre que malcría a su hijo y le consiente incluso aquello que sabe que lo perjudica. Pero nada, el desafío al sentido común de Zapatero no tiene límites. Coherente con su relato de Alicia en el país de las maravillas, el presidente del Gobierno dijo que no había crisis y -como todo el mundo puede constatar- "no la hay". Y, como que "no la hay", existe un superávit en las arcas del Estado que se puede repartir entre quienes no lo necesitan. En este sentido, es lógica la acción de agraciar a los sufridos contribuyentes con un cheque de 400 euros para que se vayan de copas este verano y se tomen unas tapas con los amigos. Es la lógica Zapatero, que recuerda cada vez más al viejo marxismo, pero de Groucho Marx, claro está.

Mientras tanto, en Catalunya, porejemplo, los presupuestos para 2008 de la Generalitat relatan que un 18,6 por ciento de la población catalana vive en hogares con unos ingresos por debajo del umbral de la pobreza, establecido en el 60 por ciento de la renta media. Es decir, en Catalunya hay en estos momentos más de un millón de personas que viven en hogares con menos de 600 euros para pasar el mes. Para ellas el gobierno catalán prevé, en los mismos presupuestos de 2008, una partida de 121 millones de euros en un programa denominado "Pensiones y prestaciones asistenciales". O sea, que, haciendo una media aproximativa, los socialistas catalanes piensan destinar a los más pobres unos 120 euros per cápita. Pero lo inmoral no está en este dato, sino en el que facilitó la diputada del PSC en el Congreso, Montserrat Colldeforns. Esta diputada se jactó de presumir el pasado 20 de junio de que Catalunya en su conjunto dispondría de 1.277 millones de euros gracias a la medida graciosa de Zapatero. De ellos, decía la ilustre diputada, 3,19 millones de personas serán las beneficiadas. Lo que no contaba la señora diputada socialista es que los 3,19 millones de beneficiarios no están, por ejemplo, por debajo del umbral de la pobreza. A resumidas cuentas, la genial idea de Zapatero consiste que en Catalunya -y el ejemplo vale también por cualquier otro territorio- el millón de pobres que hay va a recibir durante el año 2008 unos 120 euros de la Administración Pública, mientras que los que no lo son van a percibir 400 euros. Me parece, sinceramente lo digo, una monstruosidad. Y me produce una profunda tristeza observar como este despropósito es analizado sin pena ni gloria por los observadores más perspicaces y locuaces de nuestra opinión publicada.

En fin. Que nadie se extrañe que con el debate sobre la financiación que tenemos encima de la mesa haya voces en Catalunya que denuncien con rotundidad la perversa actuación socialista. Le decía el otro día al consejero de economía de la Generalitat, Antoni Castells, cuantas cosas podríamos hacer en favor del progreso colectivo de los catalanes con 1.277 millones de euros bien administrados. Y me respondía con una expresión en la cara que lo contaba todo. Realmente, Sr. Zapatero, hay veces que da usted vergüenza incluso a sus más allegados. •

*Diputado al Parlament de Catalunya por CIU.

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