Hemeroteca Esta semana
 
Nº 794 -30/6/2008

Oscar López, candidato a secretario general del PSOE de Castilla y León



"LOS PARTIDOS TIENEN QUE SABER RENOVARSE

CUANDO GOBIERNAN"



Con 35 años se convertirá, el próximo septiembre, en el barón territorial más joven del PSOE cuando sea elegido nuevo secretario general del partido en Castilla y León. Este diputado segoviano, licenciado en Ciencias Políticas y más curtido en el trabajo de aparato que en el de los mítines de cara al público es la apuesta más joven dentro del proceso de renovación de líderes impulsada por Zapatero. Considerado hasta ahora la "mano derecha" del poderoso secretario de Organización, José Blanco, se muestra ilusionado con su nuevo destino, aunque lo aleje de Madrid, porque está convencido de que el PSOE también puede ganar en Castilla y León.
Por Inmaculada Sánchez

Por I. S.

Es usted único candidato a la secretaría general del PSOE de Castilla y León. Un "ascenso" que, no obstante, le aparta del cuartel general del partido donde lleva, como coordinador de la secretaría de Organización, desde 2000. ¿Tardó mucho en decidirse?
—La verdad es que no. Lo había pensado ya en más de una ocasión. Soy diputado por Segovia desde hace cinco años y mi compromiso con Castilla León era firme desde hacía mucho tiempo. Sabía que el PSOE de mi tierra afrontaba un momento de renovación y era el momento de comprometerse con ese proceso. Al final se dieron las circunstancias para que yo diera un paso adelante y no lo dudé ni un instante.

—Desde el PP se le ha acusado de ser un candidato impuesto por Madrid. ¿Cree que ese mensaje va a lastrar su proyecto?
—A la vista de lo que ha pasado desde que anuncié mi intención, dos meses en los que me he recorrido todas las provincias de Castilla y León, no parece una afirmación muy científica. Estoy procurando hablar con la mayor cantidad posible de gente y lo único que percibo es ilusión y ganas, y un apoyoinmenso que no puedo más que agradecer.

—¿Va a dejar la Ejecutiva federal?
—La Ejecutiva federal se decidirá en el congreso. Pero lo que a mí ahora únicamente me pasa por la cabeza es Castilla y León.

—¿Pero cree que los barones territoriales deben estar en la Ejecutiva federal?
—Lo importante es definir un proyecto político y una forma de funcionamiento de la Ejecutiva. Eso le corresponde al secretario general. Depende del tipo de Ejecutiva que plantee y en función de eso se podrá responder a la pregunta.

—Se supone que va a haber una profunda renovación en esa Ejecutiva. Usted, también se convertirá en el barón más joven del partido. ¿Cree tan necesaria para el PSOE esa renovación ahora mismo?
—El PSOE siempre ha estado asociado a la renovación y al cambio, y es importante que no pierda esos atributos, más especialmente cuando se está en el gobierno. Soy de los que creen que los partidos tienen que saber renovarse desde el gobierno y no verse obligados a hacerlo cuando los ciudadanos con sus votos les envían a la oposición. Es lo que está haciendo el PSOE: un ejercicio permanente de renovar políticas y personas desde el gobierno.

—¿No se va demasiado deprisa? Zapatero prescinde ya de dirigentes de la anterior legislatura y está apostando por gente entre cinco y diez años más joven.
—Lo que creo es que una de las claves del éxito del proyecto de Zapatero ha, sido, precisamente, ser un proyecto intergeneracional. Lo hemos visto a lo largo de estos ochos años: gente con mucha experiencia ha convivido con gente nueva y el proyecto ha funcionado de maravilla. Por otro lado soy de los que creen que la edad no se mide sólo por el DNI sino por la frescura que tenga un dirigente político.

—Hay quien, dentro del PSOE, incluso, entiende que este segundo Gobierno de Zapatero ha perdido algo de perfil social al incorporar ministros quizá más "técnicos" y, en mayor número, sin carné del partido.
—Lo importante se ve cuando uno hace balance. Y este gobierno, más del 50 por ciento del presupuesto lo dedica a gasto social. Es más, el presidente acaba de decir que, en este periodo de dificultades económicas, si algo no se va a tocar es el gasto social. El Gobierno tiene una profunda sensibilidad social y la va a seguir teniendo. No veo, sobre los datos, eso que comenta.

—Usted es un hombre de partido. ¿No le preocupa que el portavoz parlamentario o más ministros que en la anterior legislatura no tengan carné del PSOE,?
—A las personas hay que medirlas por su actividad. Y creo que los dirigentes del PSOE que no tienen carné están haciendo una gestión con la que los socialistas estamos orgullosos e identificados. Eso es lo importante.

—Va usted a un territorio "hostil" a los socialistas ¿Cuál es su clave para que puedan aspirar a gobernar en Castilla y León?
—Yo no tengo recetas mágicas. Pero lo que nunca haré es lo que he visto hacer al PP encomunidades donde lleva mucho tiempo en la oposición: culpar a los ciudadanos de no llegar ellos al gobierno, decir que el voto en Andalucía o Extremadura es un voto cautivo. Si el PSOE no ha ganado en Castilla y León en los últimos 21 años gran parte de responsabilidad será del Partido Socialista. Lo más importante es que podamos explicar a los ciudadanos que con un gobierno del PSOE las cosas les van a ir mejor.

—Aterrizará allí, además, en un momento de crisis económica. ¿O usted lo llama también desaceleración?
—Soy de los que no debaten los conceptos y procura ser consciente de la realidad. El Gobierno de Zapatero es muy consciente. Las primeras medidas que tomó el Consejo de Ministros fueron económicas. La semana pasada el presidente anunció 21 medidas para reactivar la economía española y salir cuanto antes de este momento. No es tanto ya el periodo del diagnóstico, de discutir sobre las palabras, sino de ser conscientes de la situación y poner medidas.

—¿No tiene la sensación de que el Gobierno ha tardado en reaccionar?
—Quizá no nos hayamos explicado todo lo bien que deberíamos porque cuando uno mira el balance de los meses que lleva el gobierno en marcha hay cifras espectaculares de medidas, leyes y propuestas. También es verdad que la actualidad política ha venido marcada por el congreso del PP, que ha monopolizado la opinión pública. Pero yo soy partidario de que el gobierno y el partido intensifique la explicación de su gestión.

—Hay otros territorios, además de Castilla y León, en los que el PSOE lleva tiempo sin gobernar: Madrid, Valencia y Murcia... Y en todos ha habido o va a haber renovación de líderes. ¿Son los dirigentes los culpables?
—Un resultado electoral siempre es una suma de componentes. No se puede buscar un único culpable. Lo importante es que un partido sea consciente de ello y tome medidas. Y el PSOE lo está haciendo. En todos los territorios que cita va a haber congresos de renovación, luego el PSOE toma nota y actúa. No como el PP, que parece, a la vista de su reciente congreso, que cuanto peor le va a uno en las urnas, mejor le va en el PP. Rajoy perdió tres elecciones, Cospedal, también, Arenas, ha perdido otras tres elecciones... y son la gente que gana peso en el PP.

—En Madrid ya cuentan con un nuevo líder hace meses, Tomás Gómez, pero la ejecutiva federal no parece muy contenta. Blanco acaba de echarles una regañina pública.
—Tomás Gómez ha representado un ejercicio de renovación e impulso en el PSOE de Madrid. Es verdad que el partido en Madrid tiene unas dinámicas muy complejas que están intentándose corregir. Y no es fácil. El PSM debe mirar y salir más a la calle y olvidarse de sus cuestiones internas. Estoy convencido de que están en ello. Y también, de que Tomás Gómez acertará y conseguirá dar ese paso de credibilidad, de presencia, de notoriedad del partido. Es lo que demanda una sociedad muy amplia progresista en Madrid que está harta del deterioro de servicios tan básicos como la sanidad o la educación.

—¿Teme usted tener en Castilla y León sus "simanquistas", como le pasa a Gómez en Madrid, que le pongan palos en la rueda?
—Yo no pongo calificativos. He dicho muchas veces que en el PSOE de Castilla y León sólo hay dos familias. Una, absolutamente minoritaria, que cree que no se pueden ganar elecciones allí. Y otra, abrumadoramente mayoritaria, que quiere un cambio. Yo quiero contar con toda esa gente y ellos van a contar conmigo.

—Usted conoce bien a José Blanco. ¿Por qué cree que quiso decir públicamente que estaba reflexionando sobre su retirada?
—Estoy convencido que respondía a una opinión sincera y personal. Me parece lícito y normal que piense sobre el nuevo periodo. También es cierto que el secretario general dijo que le parecía una persona imprescindible. Yo coincido con él. Quizá yo no sea todo lo ecuánime que se puede pedir pero sí creo que Pepe Blanco es el mejor secretario de Organización de la historia del PSOE. Ocho años después de llegar a la dirección, el PSOE ha ganado dos elecciones generales, ha recuperado el gobierno en muchas comunidades autónomas y hoy cuenta con más alcaldes y concejales que nunca.

— Rodríguez Ibarra va a dejar ya la secretaría general de Extremadura. Sólo queda Chaves de la "vieja guardia". ¿Está Andalucía quedándose un poco descolgada de esa renovación impulsada por Zapatero?
—Yo no soy objetivo en esta respuesta porque soy un admirador de Manuel Chaves. Creo que es uno de los mejores dirigentes que ha tenido el partido en su historia. Y lo cierto es que la sociedad avala las políticas que ha llevado a cabo en Andalucía. Una vez tras otra consigue mayoría absoluta y ahí están los resultados electorales. Nada que añadir cuando son los ciudadanos los que avalan la gestión del PSOE en Andalucía.

—¿Mientras se gane, entonces, no importa que no se siga la línea oficial?
—Es que Chaves está en la vanguardia en las políticas, no creo que hablemos de gente que esté desfasada con los tiempos. Y es, seguramente, mucho más joven que otros que lo son sólo en el DNI. •


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