Hemeroteca

Lista Al trasluz

Buscador
Nº 793
23/6/2008

Los jóvenes y la política

EI Congreso del PSOE parece que servirá, entre otras cosas, para renovar la nomenclatura. Uno de los objetivos de José Luis Rodríguez Zapatero ha sido ir rebajando la edad media de aquellos que ocupan cargos en el partido o en el Gobierno. E ir acercándose cada vez más a la paridad entre hombres y mujeres. Los jóvenes tienen ahora muchas más posibilidades de acceder al puente de mando que antes.

En dos de los principales graneros de voto socialista, que tradicionalmente son Andalucía y Cataluña, se ha reclamado desde Ferraz/Moncloa que propongan nombres con edades más bien juveniles. En la Cataluña de José Montilla los síntomas apuntan a que no habrá problemas. El impacto de Carme Chacón ha sido muy favorable y suenan nombres como el de Daniel Fernández, de poco más de cuarenta años, de la máxima confianza de Montilla.

No sucede lo mismo en Andalucía. La reserva juvenil del PSOE allí dicen que es insuficiente. No está siendo fácil encontrar nuevas bibianas, cuya meteórica ascensión se gestionó, por cierto, sin que mediara Manuel Chaves. Nació Bibiana Aído cinco meses antes de las primeras elecciones democráticas, las del 15 de junio de 1977.

Es Aído la ministra más joven de la democracia y ya ha recibido curiosamente una primera reprimenda a cargo del veterano Alfonso Guerra, único diputado que sigue en el Congreso desde aquel 15 de junio, cuando los socialistas se convirtieron en la fuerza hegemónica de la izquierda.

La ministra de Igualdad ha provocado polémicas. De eso se trata en parte. La igualdad entre hombres y mujeres que ella defiende parece a primera vista una cuestión secundaria y asumida por el conjunto de la sociedad. Pero ello no es verdad, a pesar de los muchos avances que se han registrado en España gracias a los sucesivos Gobiernos democráticos.

A medio plazo, este tipo de polémicas —miembros o miembras, por ejemplo— tienen la virtud de trasladar el problema de fondo a la ciudadanía de manera sencilla. Para corregir una realidad negativa es preciso que las gentes se conciencien previamente. Algunos señalan que éste es un Ministerio virtual, sin contenido. Sucede que no siempre, en política, se pueden medir los logros en clave de cuenta de resultados, como si se tratara de una empresa.

Zapatero cultiva el voto joven y la cosecha ha sido hasta el presente bastante buena. Algo similar le ha ocurrido con el voto femenino. Puede ser tachado de oportunista. Sin embargo, su estrategia en esta materia tiende a ser didáctica porque predica con el ejemplo. Modificó la legislación en un asunto tabú como el de las bodas homosexuales. La mitad del Consejo de Ministros resulta que son ministras. Y los jóvenes han empezado a entrar en la política por la puerta de la normalidad.

Nos quejábamos hace años de que los jóvenes eran pasotas y de que les importaba un rábano la política. Hubo una época, por otra parte, en la que el voto joven se fue hacia la derecha de la mano de José María Aznar. Claro que le duró poco. Sus excesos en la segunda legislatura los pagó caros. El escenario ha cambiado en los últimos cuatro años. Y Zapatero dispone de otros cuatro para que sectores sociales refractarios a los cambios entiendan o asuman que todo esto —con errores incluidos— es irreversible y positivo. Convendrá, en todo caso, que Chaves tome nota. Ahí tenemos a Obama, que no llega a los cincuenta y parece que tenga cuarenta mal contados. •

 
Hemeroteca

Lista Al trasluz

Buscador

© El Punto Prensa, S.A. Plaza de España, 18 28008 Madrid. Tfno: 34 91 516 08 14/15/08        E-mail: siglo@elsiglo-eu.com