Daniel Sirera, presidente del PP de Cataluña
"EL PRESIDENTE
DEL PARTIDO TIENE QUE SER
EL CANDIDATO DE 2012"
Daniel Sirera, presidente del PP catalán, se presenta a la reelección en el congreso
que esta formación celebra los días 5 y 6 de julio, donde compite con Alberto
Fernández Díaz y Montserrat Nebrera. Tras manifestarse él y Rajoy su apoyo mutuo
en sus respectivos cónclaves, confía en que el PP acate la decisión soberana de los
compromisarios del próximo fin de semana y reivindica la capacidad de "diálogo
con todo el mundo" como una seña de identidad de la formación. Asegura que la
militancia no entendería que el mejor líder del partido no fuera también "el mejor
para liderar el proyecto de España", y aspira a lograr que su formación sea un partido
de Gobierno en la Generalitat y en buena parte de los ayuntamientos de Cataluña.
Por V. M.
Su candidatura al congreso del PPC recibió la pasada semana el apoyo expreso de Rajoy en el Foro de la Nueva Economía. ¿Le ha dado buenas vibraciones o hubiese preferido que no
lo hiciera, no sea que la crisis le salpique?
—En absoluto. Mariano Rajoy es el presidente de mi partido y entra dentro de la lógica que me presente en una conferencia en Madrid. En cualquier caso, yo quiero ser presidente del PPC con el apoyo de los militantes del partido y por tanto van a ser ellos los que van a decidir quién quieren que lo sea.
—Usted ha sido crítico con los críticos. Ha desmontado el argumento esgrimido por Juan Costa sobre los avales para justificar que no presente candidatura.
—No sé si Juan Costa o cualquier otra persona va o no a presentar su candidatura. Lo que sí sé es que cualquiera que hubiese querido optar a disputarse el liderazgo con Rajoy, lo que debería haber hecho es anunciar que tenía esa intención cuando el congreso se convocó, y no a una semana del mismo. Es cierto que cualquier puede presentarse incluso el mismo día del congreso, pero también es bueno que los militantes y los compromisarios tengamos claro cuáles son las opciones y quién lidera cada una de ellas.
—¿A qué se ha debido la crisis? ¿A una cuestión ideológica o a una lucha de poder?
—Mariano Rajoy fue el cabeza de lista en las últimas generales, 10,3 millones de españoles dieron su apoyo a nuestro proyecto político y por tanto, visto desde la distancia que da estar a 600 kilómetros de la capital de España, no acaba de entenderse la polémica. Cuando no hay ninguna alternativa y lo único que hay es mucho ruido y declaraciones y contradeclaraciones que en la mayoría de los casos, o algunos de ellos, nos las podríamos haber ahorrado, no entiendo que se esté produciendo esa discrepancia cuando en realidad no la hay. Hay un único candidato, un único partido, un único proyecto y, por tanto, en él cabemos absolutamente todos.
—¿Qué opina de otra presidenta de PP autonómico, María San Gil, actuara como lo hizo? ¿Rajoy aún podría recuperarla?
—Espero y deseo que María San Gil continúe vinculada al proyecto político del PP. Es un valor del partido imprescindible y confío en que pueda seguir colaborando desde el lugar que ella decida para que este partido siga defendiendo las mismas ideas, losmismos valores y las mismas convicciones.
—Usted ha defendido que el suyo es un partido dialogante. ¿Se siente aludido por quienes acusan por ello al líder popular de haberse distanciado de los principios del PP?
—No, no, en absoluto. Podemos seguir defendiendo nuestros valores haciendo lo que también hemos hecho siempre, que es apelar al diálogo con todo el mundo. Cuando hemos tenido responsabilidades de Gobierno hemos sido capaces de negociar y de hablar con el PNV, con CiU, con CC. Hemos sido capaces de llegar a acuerdos con el PSOE, con los sindicatos, con la patronal. Por tanto esa es una seña de identidad de nuestra formación, y aspiro a que mi partido en Cataluña sea capaz de hacer lo mismo.
—¿Tras el Congreso Nacional del PP, se cerrará la crisis?
—Yo creo que no hay crisis, hay disparidad de pareceres. Es lógico que se produzca debate, que haya planteamientos diferentes y que sea el propio Congreso Nacional el que decida, con el voto de los compromisarios, cuál es la estrategia que debemos seguir. Una vez los militantes hayan hablado en ese congreso, lo que tenemos que hacer todos es acatar y cumplir las decisiones que soberanamente hayan decidido los compromisarios.
—¿Y tras el Congreso del PPC? Usted ha dicho que, si gana, abrirá las puertas a Montserrat Nebrera y a Alberto Fernández Díaz.
—En este partido no sobra absolutamente nadie y menos en Cataluña, donde tenemos una implantación territorial ciertamente deficiente y para conseguir que sea percibido como un partido de Gobierno necesitamos contar con todo el mundo, y lógicamente también con Alberto Fernández y con Montserrat Nebrera.
—¿Echa de menos a Piqué? ¿Le podría re-pescar?
—Eso depende de él. Este partido, como decía antes, tiene que contar con todo el mundo. Y yo estaría encantado de contar con todas las personas que han ocupado la altísima responsabilidad de presidir el PPC. De la misma manera que cuento con otros presidentes que ha habido en el pasado, también cuento con Josep Piqué.
—Usted ha dicho que el PP necesita romper su "imagen deformada" de partido "anticatalán". Pero culpa de ello la tendrá el pro-pio partido, que recurrió al Constitucional el Estatut. ¿Ha tenido ocasión de hacerle algún reproche a Rajoy en este sentido?
—No. Creo que nuestro partido hizo lo que tenía que hacer, que era recurrir una ley que es tremendamente perjudicial para los intereses de los catalanes y también para el conjunto de españoles. Por tanto cumplimos con nuestra obligación llevando el Estatut al Tribunal Constitucional. Lo que sucede es que, durante mucho tiempo, el resto de fuerzas políticas han tratado de culpar al PP de todos los males de Cataluña. Y cuando no hay un PP en todas las poblaciones es mucho más sencillo que las campañas de los socialistas calen entre los ciudadanos que en muchas ocasiones todavía no nos conocen. Por eso mi principal preocupación es conseguir que el PP esté en todas partes.
—Los presidentes que salgan elegidos en los dos congresos, el nacional y el catalán, ¿serán los candidatos a las elecciones?
—Es lo lógico. El presidente del partido tiene que ser quien encabece la candidatura alas elecciones, porque de otra manera no se entendería que los militantes eligiéramos a la persona que creemos que es mejor para liderar el proyecto político y en cambio pensáramos que no es el mejor para liderar el proyecto de España o de Cataluña en su caso.
—¿Por qué Rajoy y por qué Sirera? —Rajoy tiene una dilatada experiencia en cargos de responsabilidad en todos los niveles de la Administración, ha sido una persona que ha llevado el PP a tener uno de los apoyos más importantes de su historia con 10,3 millones de votos y por tanto es la persona más adecuada para articular una alternativa de Gobierno a Rodríguez Zapatero. En Cataluña tengo también una amplísima experiencia. En estos nueve meses que he estado al frente del PP hemos conseguido incrementar en dos diputados los últimos resultados de las generales y además estoy percibiendo una gran ilusión dentro del partido para que el PPC deje de ser una formación sin representación institucional y pueda convertirse en un partido de Gobierno no sólo en la Generalitat, sino también en una buena parte de los Ayuntamientos de Cataluña.
—Dice que pretenden crecer a través de los votantes de CiU.
—Nosotros pretendemos pescar votos de cuatro sitios. Entre aquella gente que en las últimas elecciones autonómicas decidió votar a Ciutadans pensando que quizá nuestro partido no representaba determinados valores; entre aquellas personas que normalmente no votan hartas de debates identitarios que no ayudan a resolver los problemas de la gente; entre muchos electores socialistas cansados de que el PSC le esté dando oxígeno a una ERC que utiliza los recursos de la Generalitat para conseguir la independencia de Cataluña; y entre muchos votantes de CiU que no son nacionalistas y están viendo cómo su formación está cada vez más alejada de la centralidad política y está intentando competir en radicalidad con ERC.
—¿Qué tal se lleva con Artur Mas?
—Tengo buena relación con casi todo el mundo. Con Artur Mas estuvimos ocho años negociando presupuestos de la Generalitat en el tiempo en que CiU contribuía a la gobernabilidad de España y nosotros a la de Cataluña. Pero en estos momentos es muy difícil poder llegar a acuerdos con una formación política que lo que está planteando es que se pueda celebrar un referéndum de autodeterminación para que Cataluña le de un portazo a España.
—¿Le tiene a usted Rajoy reservado algún puesto destacado?
—Espero que no. No porque no me gustase estar junto al presidente nacional de mi partido, pero quiero dedicar todo mi tiempo a construir un Partido Popular de Cataluña potente, fuerte y preparado para ganar elecciones. Así que no creo que pueda distraer ni un solo minuto de mi tiempo con otra responsabilidad que no sea la de presidir el PPC.
—¿Más adelante?
—En política nunca se sabe. Pero yo lo que quiero ser es presidente de la Generalitat de Cataluña. •
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