José Antonio Alonso, portavoz parlamentario
del PSOE
"LOS PACTOS, PARA DESPUÉS DEL VERANO"
Es el mejor amigo que tiene el presidente en su círculo de dirigentes más cercano. Por eso le sacó del gobierno para confiarle el puesto de portavoz parlamentario, un cargo de enorme responsabilidad y exigente capacidad negociadora. Tras dosmeses en el Congreso afirma sentirse a gusto —"Aquí es donde se produce la política", dice con orgullo—, se muestra confiado en que la gestión del gobierno
nos sacará, en un año y medio aproximadamente, de este difícil momento económico y asegura que tras el verano, y los congresos del resto de partidos, se podrán abordar las alianzas necesarias para la legislatura.
Por Inmaculada Sánchez
Esta legislatura parece haber arrancado con otro talante. Incluso ya ha habido algún consenso con el PP ¿Usted cree que esto va a durar?
—Nuestro deseo es que sí. Porque existe una fortísima demanda ciudadana de que los políticos, cada uno en el espacio que le corresponde, según sus votos, se pongan a trabajar para el país. Y eso, los ciudadanos lo juzgan incompatible con las broncas. Lo que se espera de los políticos es que defiendan sus posiciones, con firmeza, pero de una manera educada y con buen talante.
—¿Y podrá Rajoy mantener esta estrategia con la que está cayendo en su partido? —Nosotros lo que queremos es que el sistema político sea estable. El Partido Popular está en un momento muy delicado. Tiene un congreso a la vuelta de la esquina, con cuestiones de liderazgo y modelo que debe resolver el PP.
—Visto lo visto en el PP parece que el Gobierno está sufriendo más oposición por pa-arte de las cifras económicas. ¿Usted lo llama desaceleración o lo llama crisis?
—Se lo diré muy claro: Estamos atravesando un periodo de fuerte desaceleración. No hay datos macroeconómicos que autoricen a hablar de crisis. No hay crecimiento negativo y, por tanto, no podemos, no debemos hablar de crisis, no está objetivamente justificado. Debemos hablar de desaceleración. Lo importante es comprender que ese periodo complicado y difícil es para la economía de todo el planeta. Es bien conocido a qué obedece: incremento de los precios del petróleo, y de los alimentos, (provocando, por cierto, una crisis alimentaria, a la que tenemos que atender solidariamente), todo ello aderezado con la crisis de las hipotecas en los Estados Unidos. No voy a analizar ahora todas las causas, pero es consecuencia del mundo globalizado en que vivimos. España ha tenido una buena gestión económica y va a seguir teniéndola. Nuestra economía es robusta y está bien situada para hacer frente a este periodo, que va a durar, debemos tenerlo claro, un año y medio aproximadamente. Lo que, de verdad, quiero excluir, porque no tiene sentido con los datos en la mano, son las lecturas catastróficas. Si alguien se piensa que vamos a volver a los escenarios del año 73, que no lo piense. España es otro país.
—¿Qué calendario maneja para los pactos que aspira alcanzar con el PP? —Los acuerdos que queremos alcanzar con el PP son los necesarios para que la democracia sirva a la sociedad y los ciudadanos vivan lo mejor posible. Por eso hablamos de pactos contra el terrorismo, para la mejora de la justicia, de política exterior y algún otro muy importante como el del sistema público de pensiones. Son cuestiones tan razonables e importantes que creo que a lo largo de la legislatura se podrá ir alcanzando acuerdos en torno a ellas.
—De todas maneras parece que esta legislatura ha comenzado al ralentí y no tiene nada que ver con el aluvión de iniciativas del 2004
¿Por qué?
—Recordemos que ha habido unas elecciones, no tan lejanas, hace dos meses y medio, que han renovado un gobierno del mismo color político. Este gobierno, que está trabajando, y mucho, ya tiene líneas trazadas de la legislatura anterior. Habíamos hecho muchas leyes que ahora hay que desarrollar y nos estamos preparando para hacerlo. Es muy importante, en el inicio de legislatura, acertar en las prioridades, en los nombramientos, en el diseño de los ministerios... Y en ello estamos.
—¿Y no están protegiendo demasiado a los nuevos ministros retrasando sus comparecencias? ¿Es que no,los consideran preparados para enfrentarse al Congreso?
—Yo creo que el perfil de los nuevos ministros, y de los que repiten, es muy bueno. Tenemos un gobierno con mucho talento político. Y se verá a lo largo de la legislatura.
—Precisamente hay quien ha visto en la composición del nuevo Gobierno que ha perdido parte del perfil social que tenía en la anterior legislatura, por la salida de ministros como Caldera o Narbona, y la llegada de otros menos relacionados con el partido.
—Es un gobierno que responde al modelo ideológico que quiere: un proyecto político socialista. No veo ninguna diferencia ideológica ni de modelo político entre este gobierno y el anterior. Son tiempos distintos y gobiernos distintos. Sencillamente.
—CiU está perfilándose, en las votaciones que ha habido hasta ahora, como un socio fiable para el PSOE. ¿Son los nacionalistas catalanes su apuesta para toda la legislatura?
—A día de hoy lo que estamos es alcanzando acuerdos puntuales en la vida cotidiana parlamentaria. Si quiere saber si tenemos perfilado un acuerdo de fondo o de estabilidad, la respuesta es no. Tiene que pasar el verano y, después, ya veremos. También he de decir que CiU es un proyecto político responsable y sensato.
—Aunque todavía no haya acuerdos ¿Usted apostaría por conseguirlos con ellos?
—Hoy no puedo ir más lejos de lo que acabo de decir. Además sería una imprudencia porque tienen que pasar varios congresos. Se tiene que clarificar el panorama.
—¿Y ERC e IU, los socios preferentes de la anterior legislatura, van a contar con ellos en alguna medida?
—Nosotros ya anticipamos en el debate de investidura que trataríamos de buscar fórmulas estables de colaboración. No excluimos a nadie pero IU y ERC tienen una representatividad notablemente menor que en la legislatura pasada. La política es el arte de lo posible y aquí estamos para arreglar problemas teniendo en cuenta qué es lo que nos han dicho los ciudadanos en las urnas.
—De quien están más lejos ahora mismo es el PNV. ¿No va a cambiar la relación hasta que haya elecciones en Euskadi?
—El PNV, y esto es objetivo, tiene un problema serio que se llama "Plan lbarretxe", que no sólo es claramente inconstitucional sino que, además, genera muchísima incertidumbre en la vida social, política y económica del País Vasco, no ayuda, sino todo lo contrario, a la convivencia entre los vascos y está creando bastante disensiones en la estructura de su propio partido. Lo que vamos a hacer es contestarlo con toda tranquilidad y toda firmeza donde hay que contestarlo: recurriendo y, por lo tanto, suspendiendo la aplicación de cualquier medida que salga del Parlamento vasco en apoyo de esta iniciativa. Más allá de ello, creo que los compañeros del Partido Socialista de Euskadi lo están haciendo bien, han ganado mucha fortaleza política, y pienso que se pueden constituir en alternativa de gobierno. Creo que eso es muy bueno para el País Vasco.
—¿Le costó mucho convencer a sus compañeros de grupo para que votaran en contra de la moción de IU que criticaba el caso Taguas?
—No. En este asunto nosotros dejamos muy claras dos cosas. Primero, que había un informe de Administraciones Públicas de legalidad. Es decir, lo que hacía Taguas noera algo prohibido por la ley y, a partir de ahí la opción es puramente personal. Dijimos además, que comprendemos el disgusto de la gente al respecto, pero es una decisión que pertenece al ámbito privado del señor Taguas.
—Aunque sea una decisión privada, ¿no cree que el fichaje de quien fue director de la Oficina Económica de Moncloa por el lobby de las grandes constructoras ha dañado a la imagen del presidente?
—Se lo he dicho ya: es una cuestión privada.
—¿No va a haber más disidencias al respecto, después del diputado que votó a favor y al que han sancionado con una multa de 600 euros?
—Ese es ya un capítulo cerrado. Los responsables del grupo parlamentario tenemos muy clara una cosa: aquí se discute libremente de todo. Todo el mundo tiene voz y dice lo que le parece. Pero cuando se acuerda una posición de grupo hay que respetarla. Por una razón democrática elemental: losciudadanos nos han puesto aquí para que apoyemos a un gobierno que hemos elegido para llevar adelante un proyecto político.
—En el reparto de presidencias de comisiones y portavocías también ha habido algún descontento. ¿Qué pasó con el ex ministro Jordi Sevilla?
—Acaba de ser elegido presidente de la Comisión de Cambio Climático. Para nosotros es esencial que haya una comisión que funcione bien y aporte soluciones a este problema tan esencial. Es una Comisión muy interesante desde el punto de vista no sólo político-práctico sino también intelectual. Por eso hemos pensado en su presidencia para Jordi Sevilla, un político de talento y de primer nivel.
—Pero él rechazó otras presidencias de comisión que le ofrecieron antes, como la de Defensa.
—A la hora de repartir las tareas de grupo creo que hemos acertado al 95 por ciento pero puede haber un diputado que no le guste presidir determinada comisión. Ésta sí que le apetecía y ya se ha puesto al frente de ella.
—En las portavocías también ha habido bastante renovación. ¿Hay un mensaje de apoyo a los dirigentes más jóvenes?
—En mi opinión, hemos hecho un reparto de portavoces bastante equilibrado entre la gente más experta y la más nueva. También creo que tenemos portavoces con mucho talento. Y, por cierto, con muchas mujeres entre ellos.
—¿Se ha sido justo con los ex ministros? ¿Se han quedado contentos todos?
—Sí, sin duda. No he tenido quejas de ningún tipo.
—Aparentemente, Soraya Sáenz de Santamaría y usted mantienen una buena relación. ¿Es verdadera?
—A la portavoz del PP le deseo que le vayan bien las cosas, aunque también que le vayan peor que a nosotros. Tengo respeto por ella. Ese debe ser el tono de nuestra relación.
—Es usted el primer portavoz del grupo parlamentario socialista sin carné del PSOE. Hace poco dijo que estaba pensando afiliarse. ¿Ya se lo ha pensado?
—Ya he dicho que es algo que no descarto. No puedo añadirle mucho más. Mi compromiso con el socialismo y la socialdemocracia es de toda la vida y está ahí. No olvidemos que he estado en el gobierno en sitios duros con un nivel de compromiso importante. Ahora estoy en otro sitio muy importante defendiendo las posiciones socialistas lo mejor que sé y puedo. Mi implicación está fuera de toda duda. Eso es lo que importa y lo del carné, no lo descarto.
—¿Se ve, en un futuro, volviendo a ocupar un sitio en el Consejo de Ministros?
—Ni me lo he planteado. Donde estoy ahora me gusta. Tampoco hago nunca grandes previsiones de futuro.
—Pero, al principio no le gustaba ...
—Simplemente es que las cosas hay que pensarlas y hablarlas. Yo tiendo a implicarme mucho en lo que hago y lo tienes que medir, hay que saber qué se espera de ti y si lo puedes hacer razonablemente bien. Este es un puesto muy importante y lo único que, en su día, estaba en mi ánimo, era la voluntad de hacerlo bien.
—Parece que Zapatero siempre ha elegido para usted puestos en los que usted, a priori, no se veía...Y eso que son amigos. ¿De qué le gustaría, de verdad, ser ministro si le dejasen elegir?
—Ni siquiera he pensado en esa posibilidad. Le puedo decir qué cosas me gustan de la vida pública. Por ejemplo la cultura, mucho. Y la economía. Pero no piense, por favor, que por ello quiero ser ministro de nada. Yo no funciono así.
—Usted que conoce bien al presidene, ¿es verosímil pensar que esté sopesando irse en 2012 como apuntan algunos análisis?
—No sé cómo se pueden hacer pronósticos a cuatro años vista. Me parece increíble. Vivimos en un mundo político muy cambiante. Medio año en política es una eternidad. Creo que a esos rumores no hay que hacerlos caso.
—A su sucesora en Defensa le han dicho de todo desde la derecha. Lo último, que puede no ser necesario el puesto de ministro ya que no se nota que falte por su baja maternal.
—Carme Chacón ha demostrado objetivamente que es una persona inteligente, que tiene sentido común y sentido institucional. Y lo va a hacer estupendamente como ministra de Defensa. Pero hay parte de la derecha de este país a la que todavía le chirrían este tipo de cosas. Los hechos les cerrarán la boca y destacarán la caspa de la gente que anda diciendo semejantes cosas. |