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Nº
788 -19/5/2008
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El plantón de San Gil y las nuevas críticas inician
la cacería iA POR RAJOY! Las discrepancias surgidas en el PP tras la derrota del 9-M han alumbrado, en
palabras de uno de sus promotores, Jaime Mayor Oreja, "el momento más crítico y
difícil desde la refundación". Al eurodiputado se le sitúa precisamente tras la
decisión de María San Gil, sonoro acicate de la campaña anti-Rajoy. Después de
anunciar su abandono de la ponencia política que la formación presentará en el
Congreso de junio "por diferencias de criterio fundamentales", la presidenta del PP
vasco ha asestado un segundo golpe a Mariano Rajoy diciendo que no se fía de él.
Al calor de esta nueva controversia, significados dirigentes del PP han vuelto a la
carga elevando aún más el tono de esta batalla encarnizada. Por Virginia Miranda El primer gesto fue su sonoro plantón al documento, una actitud que provocó la inmediata reacción de los dirigentes populares hasta ahora más significados en la ofensiva contra Rajoy. La más notable, la de Mayor Oreja, el eurodiputado vasco a quien el entorno del presidente del PP señala como principal instigador de San Gil. En una entrevista en Libertad Digital TV —controlada por Federico Jiménez Losantos— ha asegurado que "el PP se encuentra en su momento más crítico y difícil desde la refundación", que "San Gil ha percibido que dentro del partido hay quienes realmente quieren cambiar la estrategia" y que él, con ella y con "otras muchas personas vamos a dar la batalla para que el PP sea una garantía". Sus palabras han resonado como el eco del duro golpe que la popular vasca le ha asestado a Mariano Rajoy, agudizando una crisis que crece como una bola de nieve y de la que cada día participan más populares. El fin último de los principales artífices de la fractura abierta en la formación, de aquí al cónclave de junio, sería encontrar un candidato dispuesto a asumir el riesgo y avales suficientes entre los compromisarios —un mínimo de 600 de los más de 3.000 que participarán en la votación— para resolver el conflicto por medio del desalojo del despacho que ocupa el presidente en la séptima planta de Génova 13. Los nombres de Rodrigo Rato, Esperanza Aguirre o Francisco Camps siguen alentando a quienes, en poco más de un mes, pretenden generar las condiciones necesarias para presentar candidatura alternativa. Las reticencias obvias de aquellos a afrontar semejante riesgo sin garantías de éxito ha animado a los desheredados de Rajoy —los diputados que se han sentido desaira-ros tras la configuración de su equipo parlamentario— a intentar pescar en otros caladeros. Gustavo de Arístegui, portavoz del grupo popular en la Comisión de Exteriores en el Congreso y uno de los firmes defensores de la celebración de primarias en el PP, reconoce que muchos compañeros le han animado a disputarle al presidente el liderazgo del partido, aunque también admite que otros como él han escuchado la misma propuesta. Por otra parte, hay críticos confiados en que Rajoy no sea capaz de soportar la presión a la que se ve sometido y presente su dimisión, abriendo un proceso de sucesión previo en la etapa precongresual. Lo de San Gil ha iniciado un camino de no retorno. Porque, lejos de recular, la dirigente vasca se ha reafirmado en su postura -al cierre de esta edición, no se había producido ningún cambio-, arrastrando a otros con ella. Y porque lo que en un principio se planteó como la apertura de un debate de ideas, incluso de las personas que deberían formar parte del equipo de Rajoy, se ha desvelado como una permanente reprobación de las decisiones del presidente del partido. Alicia Sánchez Camacho, senadora por Girona y redactora de la ponencia política, con San Gil y el presidente del PP canario, José Manuel Soria -a la sazón, vicepresidente de un Gobierno de coalición con los nacionalistas de Coalición Canaria-, dijo durante su presentación en Génova que el texto había sido consensuado por los tres e integra todas las propuestas de la dirigente vasca. Lo subrayó en repetidas ocasiones, durante su intervención inicial y a requerimiento de los periodistas. "¿Entonces por qué ha alegado diferencias de criterio fundamentales?", preguntaban una y otra vez los informadores en una sala de prensa inusualmente abarrotada. Sánchez Camacho y Soria a duras penas esquivaron la comprometida pregunta alegando "posiciones personales" por parte de San Gil, aunque evitaron polemizar con la ausente recordando que es "un referente moral" del partido -dijo Soria- y asegurando que "todos apoyamos en el PP a María San Gil" -añadió Sánchez Camacho-. Su apoyo llegaba un día después de que lo manifestaran otros dirigentes populares, aunque como en el caso de Mayor Oreja, sus declaraciones llevaban implícito el incesante reproche que desde la derrota electoral le vienen haciendo a Rajoy desde sus propias filas. Esperanza Aguirre, a la vanguardia del frente abierto contra el líder de su formación, fue de las primeras en opinar sobre lo ocurrido, precisamente en un acto al que debía haber acudido San Gil. La presidenta de la Comunidad de Madrid invitó a hacer una reflexión sobre la decisión adoptada por su correligionaria, "especialmente a quienes en este momento tienen la máxima responsabilidad política a nivel nacional". Su número dos en el Gobieno regional y abanderado como ella de las críticas a Rajoy, Ignacio González, consideró que "no hay que parecerse al PSOE para pactar con los nacionalistas" -la ponencia contempla que "el PP siempre estará dispuesto a hablar con el Gobierno y con el resto de las fuerzas políticas con representación en el Parlamento"-. La concejala de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid y esposa de José María Aznar, Ana Botella, dijo que si la presidenta del PP vasco, a quien dio su pleno respaldo, había tomado la decisión de abandonar la ponencia política, será por un motivo "esencial", como que "no se estarán garantizandos los principios del partido". Preguntada por la posibilidad de que la idea de España que defiende San Gil no sea la de Mariano Rajoy, respondió: "No lo sé. Pero como sí sé que defiende la idea de España, pues tiene que estar también reflejada en la ponencia política". Gustavo de Arístegui llegó a decir que firmaría una enmienda a la totalidad de la ponencia política si en Génova no se abría una "reflexión seria" sobre la redacción del documento. En su rueda de prensa, María San Gil, como aseveraron un día antes Sánchez Camacho y Soria, ha reconocido que todas sus propuestas fueron incluídas en la ponencia política –la senadora por Girona había subrayado que ella misma la cerró el domingo por la tarde, unas horas antes del comunicado, con la popular vasca–. Pero se hizo "a regañadientes" porque, dijo, "desde el primer momento surgieron discrepancias de fondo y de forma a la hora de enfocar" el texto. La dirigente confesó que ha tenido que discutir con el resto de ponentes "hasta el Sobre la mediación en los trabajos preparatorios de la ponencia de José María Lasalle, secretario de Estudios del PP y hombre de confianza del presidente del partido, San Gil asegura que dio lugar a "una lucha de titanes". Ha asegurado la dirigente que, a pesar de que el propio Rajoy la garantizó que sus propuestas aparecerían reflejadas íntegramente en el documento, "el domingo se dio una lucha por intentar volver a modificarme determinados artículos", circunstancia que acabó siendo desestimada pero precipitó su decisión. El día anterior, y preguntada por las informaciones aparecidas en prensa sobre las supuestas presiones de Lasalle, Alicia Sánchez Camacho dijo que, como ha ocurrido en el resto de las ponencias, sus autores han contado con el apoyo de la estructura nacional del PP y, en su caso, Lasalle ha ejercido un papel de coordinación, pero "los responsables del contenido somos los tres ponentes". En lo que no incidió María San Gil es en las desavenencias surgidas durante la preparación de la ponencia, cuyos trabajos les llevaron más de un mes de contactos diarios y hasta dos reuniones personales, con José Manuel Soria. Antes de hablar en público, hizo unas declaraciones oficiosas al diario El Mundo que, con la Cope, son los dos medios de la derecha abanderados del frente mediático anti-Rajoy. Según el diario, el vicepresidente y consejero canario habría propugnado la revisión de las relaciones con los nacionalistas. De las modificaciones introducidas por Lasalle dice que el secretario ejecutivo del PP argumentó "problemas de lenguaje". Rajoy, en medio de acusaciones sobre su supuesta concepción laxa de la nación española o su presunta debilidad frente a los desmanes nacionalistas –y que viene a añadirse a la ya larga lista de cargos imputados al presidente popular– se dedica a echar cuentas. Cuantos menos días queden para la celebración del Congreso, más posibilidades tiene de salvarse de la quema. Aunque ocurra lo que ocurra, el daño ya está hecho. •
Del modelo catalán dice textualmente el documento que resulta "ajeno a nuestra Constitución" y plantea "relaciones inadmisibles de cosoberanía con el Gobierno de España" –aunque la senadora por Girona dijo que, de rechazar el Constitucional el recurso planteado por su formación al Estatut, "con absoluta lealtad siempre acataremos su decisión"–. En el País Vasco, continúael documento, "se ha ido más allá. Tras el rechazo en las Cortes Generales a la reforma planteada, se ha anunciado la convocatoria de un referéndum de independencia para octubre de 2008 sin que el Gobierno haya dado pista alguna de cómo pretende atajar este desafío". Aún mayor virulencia emplea laponencia política para referirse al PNV. "Condena el terrorismo pero –asegura–, al mismo tiempo, todos sus actos desmienten sus palabras. Su actitud en relación a la lucha antiterrorista es siempre obstruccionista. No se puede decir que el PNV es partidario del terrorismo de ETA, pero sí podemos afirmar que no colabora en su derrota". Por otra parte, hace extensibles sus pretensiones sobre la configuración del Estado a todas las fuerzas nacionalistas. "La actitud del PNV ha contagiado el resto de nacionalismos que hay en España. El conjunto de nacionalismos coincide en dar entidad a una ofensiva nacionalista y en intensificar un proceso disgregador de la Nación española". En rueda de prensa, Soria precisó sin embargo que Coalición Canaria, formación con la que gobierna en el archipiélago, "siempre ha dicho que es un partido nacionalista dentro del marco de la Constitución. No así PNV y CiU". Sobre la mención expresa al nacionalismo gallego y la opinión que pueda tener a este respecto Alberto Núñez Feijóo, presidente del PPdeG, Sánchez Camacho comentó que "trasladamos el documento a todos los compañeros de partido para que nos trasladaran sus reflexiones" y tenerlas en cuenta. Lo cierto es que la ponencia rebaja el grado de 'peligrosidad' del nacionalismo gallego, en contraposición al catalán y al vasco. |
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