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Nº 785
28/4/2008
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Mayo del 68, 40 años después

Por José María Benegas

Fue una explosión estudiantil imprevista por los poderes públicos que, después de su irrupción y durante más de un mes, llevó a Francia a una situación que podríamos calificar de pre revolucionaria en la que el poder establecido presidido por el general De Gaulle estuvo realmente desbordado y contra las cuerdas. El 3 de mayo de 1968 se produjo un llamamiento efectuado por un grupo de estudiantes para realizar una concentración en la Plaza de la Sorbona. La convocatoria fue ampliamente seguida. Los estudiantes fueron rodeados por la policía que desató contra ellos una brutal acción que produjo numerosos heridos y detenidos. El seis de mayo una vez que "los ocho de Nanterre", así se llamaba a los principales dirigentes, declararon ante el Comité de disciplina de la Universidad se produjo una manifestación que terminó en una batalla campal entre policías y estudiantes con el levantamiento de barricadas, ocupación del barrio latino y nuevamente numerosos heridos y detenidos. Una buena parte de los ciudadanos de los lugares donde se produjeron los hechos optaron por ayudar a los estudiantes sumándose muchos de ellos a la protesta y atendiendo a los heridos.

El gobierno presidido por el general de Gaulle no fue consciente de las dimensiones del movimiento, del malestar social en que se fundamentaba y optó exclusivamente por la represión generando con ello un clima favorable a los estudiantes, lo cual llevó a sectores amplios de trabajadores, a los sindicatos y partidos de izquierda a sumarse a la re-vuelta. Los trabajadores de muchos centros, entre ellos los de la Fábrica Renault, se unieron a los estudiantes. Entre el 17 y el 20 de mayo se incorporan los controladores aéreos de Orly, la televisión francesa, el transporte público de París, los ferrocarriles nacionales, el sector del carbón y el eléctrico y, finalmente los comerciantes abocando el 21 de mayo en una huelga general que paraliza todo el país. La Bolsa de París fue asaltada e incendiada y a punto estuvieron los estudiantes de tomar el Ministerio de Finanzas. Ante el desbordamiento de la situación y las numerosas manifestaciones pidiendo un "gobierno del pueblo" De Gaulle optó por disolver el parlamento y convocar elecciones anticipadas, al tiempo que su primer ministro Georges Pompidou anunció un incremento del 35% del salario mínimo y un 12% de subida media para todos los trabajadores.

En todos los movimientos estudiantiles que se desencadenaron en la década de los 60 y principios de los 70 tuvo una especial influencia Herbert Marcuse, filósofo y sociólogo alemán, profesor en las universidades de Harvard, Columbia y San Diego, entre otras. Dos de sus obras Eros y Civilización (1.953) y El hombre unidimensional (1.964) fueron lectura habitual de los estudiantes progresistas de la generación del 48 que en el mayo francés teníamos veinte años. Una de sus aportaciones teóricas se asentaba en la crítica al proletariado como motor de la lucha de clases y "sujeto revolucionario" con capacidad para sustituir el orden capitalista por la nueva sociedad socialista. En esencia, Marcuse sustentaba su aseveración en la "capacidad de asimilación del capita lismo" que en lo que se refiere al proletariado su fuerza era diluida por la clase dominante. "Cuando los mercaderes de sueños no les com pran su trabajo, los mercaderes de vacaciones les venden el tiempo Ii bre". El proletariado ha sido desarmado con suavidad —dice Marcuse"Sus cualidades no sólo han sido neutralizadas sino incluso ofrecidas al beneficio de la clase dominante' La clase obrera se ha transformado "objetivamente" en cómplice del orden existente, ya no puede desempeñar el papel de "sujeto revolucionario", el capitalismo la ha aplacado. El contrato social que supuso en Alemania y en otros países europeos, la aceptación del Estado de bienestar en una economía de mercado y la regulación de los derechos de los trabajadores aceptando sus reivindicaciones básicas en cuanto a horario de trabajo, condiciones del mismo, desempleo, vacaciones, etc. desactivó en gran medida la capaci dad revolucionaria del proletariado.

Hecha esta constatación, Marcuse avanza en la idea de que la nueva vanguardia revolucionaria debe ser ajena al circuito económico y deben formarla los estudiantes y los intelectuales. ¿Por qué los estudiantes? Lo explica con claridad Jean Baechler cuando señala que, "los portadores de la revolución no pueden ser sino miembros exteriores al sistema socioeconómico. Por el hecho de que estas fuerzas no ocupan ninguna posición estratégica, no pueden esperar capturar directamente el poder por el dominio de palancas de control. Solamente se pone en crisis el poder con acciones locales destinadas a paralizar el sistema. Allí donde la relación de las fuerzas sea favorable, en las universidades, los centros culturales, las fábricas en huelga, los locales ocupados, los revolucionarios deben intentar paralizar las instituciones (...). Llegará un punto en que el sistema se verá bloqueado y los revolucionarios pueden dar el siguiente paso".

Si se profundiza en las reflexiones teóricas que anteceden se puede comprobar que eso fue lo que sucedió en el mayo francés, "paralizar las instituciones" fue el objetivo que, con un grado de espontaneidad altísimo, con una gran descoordinación y sin una planificación detallada se produjo en Francia, cuando lo que inicialmente fue una revuelta estudiantil consigue colapsar el país porque se suman a la protesta los sindicatos tradicionales, las organizaciones políticas de izquierda, y el malestar latente encuentra múltiples formas de expresión solidaria en medio de movimientos con un claro componente anarco-asambleario-libertario. El sistema se bloqueó como señalaba Baechler, produciéndose las condiciones "para dar el siguiente paso". ¿y cuál era éste? Baechler no lo especifica y Marcuse tampoco. El siguiente paso no estaba en el manual. La CGT se desvinculó progresivamente de un movimiento que le había desbordado y que no controló en numerosas huelgas de trabajadores desencadenadas al margen de las estructuras sindicales. El Partido Comunista se alejó también del movimiento estudiantil cuando el presidente de la República, Charles de Gaulle se la jugó convocando elecciones anticipadas y el PCF pensó que su estrategia pasaba por capitalizar el descontento popular en las urnas. No fue así. De Gaulle ganó las elecciones con el 60% de los votos generándose una nueva y amplia frustración por lo que se consideró por las fuerzas conservadoras como nueva gran victoria del capitalismo después de los desmanes de la "turba estudiantil". Mayo del 68 no puede sólo explicarse por la influencia de los intelectuales en el movimiento estudiantil. En aquel entonces vivíamos un tiempo convulso, desde luego en España bajo un régimen dictatorial, pero también en un mundo en el que la idea del "hombre nuevo" recibía un mazazo diario: La guerra de Vietnam; el asesinato de Martin Luther King el 14 de abril de 1968 ; la primavera de Praga sofocada por los tanques soviéticos; la muerte del mítico Che Guevara a manos del ejército boliviano en octubre del 67; las matanzas en Biafra; el apartheid en Sudáfrica, etc., conformaron un clima de indignación tal por el mundo en que vivíamos que se produjo una explosión libertaria, que tuvo en Francia, aunque no sólo, su máxima expresión. En menor medida Berlín fue otro foco de referencia. En Madrid se había producido una movilización de estudiantes por primera vez en 1958 contra la dictadura de Franco que fue duramente reprimida. Las principales movilizaciones coincidentes con el mayo francés se produjeron en el País Vasco y posteriormente en 1970 con motivo del Consejo de Guerra de Burgos.

Mayo de 1968 fue un sueño juvenil revolucionario que fracasó, tuvo más que ver con un movimiento de protesta/resistencia que con un diseño estratégico alternativo al poder establecido. Se le denomina "la revolución efímera" cuando se quiere acentuar su fracaso, pero, desde mi punto de vista, marca el principio de una época. A partir de mayo de 1968 surgen con fuerza los movimientos pacifistas; cobran progresivamente una mayor importancia las organizaciones verdes, la lucha ecológica y la defensa del medio ambiente; se reorganizan con fuerza las organizaciones feministas que combaten la discriminación por razón de sexo y que plantean en las sociedades desarrolladas la igualdad de derechos entre el hombre y la mujer; seacentúa la lucha contra los tabúes sexuales imperantes en la época, la defensa de los derechos humanos, etc., es decir, que a partir de mayo del 68 se desarrollan los movimientos sociales en torno a reivindicaciones justas que los partidos de la izquierda de la época no habían sabido canalizar y compartir con la sociedad civil. La lucha por un mundo más justo se enriqueció en su capacidad de protesta y movilización. Mayo del 68 consiguió que importantes sectores de la sociedad despertaran de la "anestesia" producida por la ideología dominante ante las desgarradoras injusticias que eran contempladas con pasividad por la "sociedad feliz".
En todo caso, nadie podrá negar que los eslóganes, de mayo del 68 han perdurado y sobrevivido a aquellos acontecimientos. "La imaginación al poder"; "prohibido prohibir"; "somos realistas, exijamos lo imposible"; "olvídense de todo lo que han aprendido. Comiencen a soñar"; "no queremos un mundo donde la garantía de no morir de hambre supone el riesgo de morir de aburrimiento". En agosto de 1969 jóvenes de todo de mundo se reunieron en el festival de música de Woodstock en torno al lema que marcó a la juventud de una época Peace and Love, (Paz y Amor), que tuvo su traducción en la gran manifestación ante la Casablanca en Washington en la que los jóvenes estadounidenses, en protesta contra la guerra de Vietnam, colocaban flores en las bocachas del ejército que protegía la residencia del presidente de USA al grito de "Haz el amor y no la guerra". En España muchos jóvenes nos incorporamos a la militancia política clandestina impulsados por un anhelo de "ser libres, en un país libre", lo cual afortunadamente se consiguió a partir de 1977, y hoy las nuevas generaciones de compatriotas pueden vivir en una España libre. •

*Diputado del Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso.

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