Hemeroteca Esta semana
 
Nº 785 -28/4/2008

El nuevo gobierno andaluz abre la carrera femenina por la sucesión

CHAVES RENUEVA SU FE EN LA PARIDAD

Ya se conoce el nuevo Gobierno de la Junta Andaluza. Al igual que en el Ejecutivo central, encontramos a más mujeres —ocho— que hombres —siete—, aunque no es la primera vez en un Gabinete presidido por Manuel Chaves; ya sucedió con su equipo anterior. La diferencia radica en que durante el pasado Día de Andalucía, el presidente andaluz y del PSOE hizo público su deseo de ser sustituido en un futuro por una mujer, lo que ha provocado que se mire con lupa a las integrantes del equipo en esta ocasión. Además, siete caras nuevas se han incorporado al grupo de 15 consejeros, y los hombres de confianza, Gaspar Zarrías y José Antonio Griñán, han ascendido al rango de vicepresidentes.

Por Antono Sarrión

La pasada semana terminaba de configurarse la composición del nuevo Gobierno andaluz. Tras el preceptivo debate de Investidura, Manuel Chaves daba a conocer la composición de su nuevo equipo para afrontar una legislatura que ha de extenderse hasta 2012 (es casi seguro su completo cumplimiento, dada la mayoría absoluta con la que parten los socialistas).

En esta ocasión se ha renovado, al menos en cuanto a nombres, prácticamente a la mitad de los integrantes del Gabinete. Son siete las nuevas caras; la más llamativa, a juicio de muchos analistas de la política andaluza, es la de María del Mar Moreno, que abandona la presidencia de la Cámara autonómica para hacerse cargo de la Cartera de Obras Públicas y Transportes. Otra mujer, Clara Aguilera, que hasta ahora ejercía como secretaria general de Relaciones con el Parlamento, se ha hecho con la consejería de Gobernación; Teresa Jiménez, que era Delegada del Gobierno de la Junta en la provincia de Granada, será la nueva consejera de Educación, mientras que Cinta Castillo ha sido promovida a la consejería de Medio Ambiente.

En cuanto a los tres nuevos rostros masculinos, jugará un papel importante Juan Espadas, hasta el momento, viceconsejero de Medio Ambiente, y que ahora se colocará al frente de la recién creada Consejería de Vivienda y Ordenación del Territorio, con el gran reto de poner en marcha y desarrollar el muy ambiciosos Plan de Vivienda, anunciado a bombo y platillo desde la Junta, en periodo preelectoral, y que para ser cumplido, requerirá de la construcción de decenas de miles de viviendas de protección oficial. Ya se ha anunciado que será uno de los primeros (si no el primero) proyectos que el nuevo equipo de Gobierno llevará ante el Parlamento autonómico para su debate y aprobación.

A cargo de la consejería de Turismo estará el líder socialista malagueño Luciano Alonso, Martín Soler, procedente de Almería, se ha convertido en el flamante consejero de Agricultura y Pesca.

Otro cambio significativo se aprecia en el reforzamiento de las posiciones políticas representadas por el consejero de Presidencia, Gaspar Zarrías, y el titular de Economía y Hacienda, José Antonio Griñán, que no sólo repiten en el cargo, sino que han sido ascendidos al rango de vicepresidentes, configurando el núcleo duro de Manuel Chaves, de modo similar a lo que representan María Teresa Fernández de la Vega y Pedro Solbes para José Luis Rodríguez Zapatero. La única integrante del anterior Ejecutivo regional que permanece en él, pero cambiando de cartera, es Evangelina Naranjo, que abandona Gobernación para pasar a pilotar el departamento de Justicia y Administración Pública.

Quienes se quedan tal y como estaban son la consejera de Igualdad y Bienestar Social, Micaela Navarro; Francisco Vallejo, al frente de Innovación, Ciencia y Empresa; Antonio Fernández, a la cabeza de la Consejería de Empleo, y Rosa Torres, en el Departamento de Cultura.

Existía cierta expectación por conocer la composición del nuevo Gabinete de Chaves, especialmente en cuanto a las mujeres que formarían parte del mismo, debido a unas declaraciones que realizó el presidente de la Junta durante la conmemoración del Día de Andalucía, el pasado 28 de febrero. El presidente del Partido Socialista confesaba su preferencia por ser sustituido por una fémina al frente del Gobierno autonómico en un futuro. Interrogado por la eventualidad de su sucesión, el líder andaluz confesaba: "Le voy a dar mis preferencias. El que pueda ser mi sucesor o sucesora yo no lo voy a decidir. Puedo tener influencia y peso en esa decisión, pero lo decidirá mi partido. Sé que hay varias personas que pueden serlo yque tienen capacidad para ello. Mi inclinación y mi deseo es que fuera una mujer, porque creo que ha llegado el momento".

Pese a que muchos dirigentes regionales –incluido el propio Chaves- se han apresurado a explicar que con esto no se quiere dar a entender que se haya abierto ningún debate sucesorio, en los mentideros andaluces existe expectación ante un proceso que puede haber comenzado, aunque sea largo en su desarrollo (Manuel Chaves lleva ya 18 años al frente de un Gobierno regional –sólo superado por los 24 años de Juan Carlos
Rodríguez Ibarra, los 23 de Jordi Pujol y los 21 de José Bono-, y cuando acabe su actual mandato ya serán 22).

Para muchos había dos mujeres muy bien colocadas en esta carrera sucesoria; la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, y la anterior presidenta del Parlamento regional y ahora consejera de Obras Públicas y Transportes, María del Mar Moreno. Según un reciente sondeo desarrollado en las ocho provincias andaluzas partía con ventaja la ministra –conocida por Maleni entre sus compañeros socialistas andaluces-. Un 19 por ciento de los encuestados la consideraba la mejor sustituta posible de Chaves. La ex ministra de Cultura, Carmen Calvo, obtenía un seis por ciento, mientras que María del Mar Moreno y la consejera de Igualdad y Bienestar, Micaela Navarro, cosechaban un cuatro por ciento de apoyos cada una. Pero los expertos en demoscopia consideran que los resultados estaban muy influidos por el hecho del mayor conocimiento público del que gozan Magdalena Álvarez y Carmen Clavo por el hecho de haber pertenecido al Ejecutivo nacional –más aún en el caso de Álvarez, que continuaba (y continúa) al frente de un ministerio en el momento de realizarse la consulta, a primeros de marzo–.

Además, otros acontecimientos recientes que se pueden interpretar en clave política van inclinando más la balanza del lado de Moreno. Un signo con más de una interpretación posible es el hecho de que Magdalena Álvarez, a pesar de la fuerte polémica desatada por su reprobación parlamentaria con motivo de su cuestionada gestión de la extensión del AVE hacia Cataluña y los consiguientes y graves problemas ocasionados en el servicio de Cercanías de Barcelona, haya vuelto a ser designada ministra, y del mismo ramo. La renovación de confianza por parte de Zapatero implica un espaldarazo y una muestra de confianza, pero también impide a Álvarez un retorno a la política autonómica –se ha especulado fuertemente con que Chaves había esperado a la decisión de Zapatero para incluirla o no en su nuevo equipo–.

Por otro lado está la nueva situación de María del Mar Moreno. Además de los cargos institucionales es vicesecretaria general del PSOE en Andalucía. Su nombre hace ya tiempo que venía entrando en las quinielas
como sucesora a medio plazo de Manuel Chaves, pero en la pasada legislatura fue ubicada en la presidencia de la Cámara autonómica, un puesto de gran relevancia institucional, pero que limita de modo efectivo las posibilidades del ejercicio de la política de partido. Por eso, su salida de ese cargo –ha sido sustituida por la ex consejera de Medio Ambiente, Fuensanta Coves- y su incorporación al nuevo Gabinete se interpretan como una reubicación en puestos de salida, con una cierta ventaja, en caso de que comenzase la carrera sucesoria.

Según fuentes de la ejecutiva regional socialista, no eran éstos los planes previstos inicialmente para ella, ya que el partido prefería que continuase una legislatura más al frente de la Cámara autonómica, pero María del Mar Moreno habría manifestado sus preferencias por situarse en una posición en la que pudiese jugar un papel más activo y de perfil más político. Recientemente, incluso rechazó integrar las listas al Congreso de los Diputados por Jaén y hasta la oferta de ejercer la portavocía del Grupo Socialista en el Senado –al que habría llegado por cuota autonómica-.

Moreno ha llegado a recibir el apoyo expreso de la secretaria federal de la Mujer del PSOE, Maribel Montaño, quien ha confesado no tener "ningún reparo en decir que mi fantástica candidata es Mar Moreno", aclarando que aún no había llegado la hora del relevo de Manuel Chaves. Y este elemento podría volverse en su contra, ya que no se trata de discrepancias políticas, sino que la ejecutiva socialista andaluza teme que su aparición de nuevo en primera línea reactive un debate sucesorio que se considera prematuro.

A pesar de que Mar Moreno ya fue señalada hace cuatro años como una muy posible alternativa de renovación generacional, otras mujeres también aparecen con posibilidades de futuro cuando se abra el melón del recambio. En diferentes momentos, además de las ya mencionadas Magdalena Álvarez, Carmen Calvo y Micaela Navarro, se ha nombrado a la secretaria de Estado de Inmigración y Emigración, consuelo Rumí, a la actual presidenta del Parlamento andaluz, Fuensanta Coves, a la consejera de Salud, María Jesús Montero o a Evangelina Naranjo. •


Hemeroteca Esta semana
© El Punto Prensa, S.A. c/ Ferrocarril, 37 duplicado 280045 Madrid.
Tfno: 34 91 516 08 14/15/08        E-mail: siglo@elsiglo-eu.com