Hemeroteca Esta semana
 
Nº 784 -21/4/2008

Varios partidos tratan de crear un 'cordón sanitario' contra ANV


EL PNV CONTRA LA IZQUIERDA 'ABERTZALE'

Varias formaciones con representación institucional en el País Vasco preparan una batería de mociones de censura contra las alcaldías gobernadas por ANV, empezando por la de Arrasate-Mondragón (localidad en la que fue asesinado el ex edil socialista Isaías Carrasco, el pasado 7 de marzo). Eusko Alkartasuna ha expresado sus reservas a la generalización de esta medida —aunque sí la apoyará en Mondragón—, mientras que Aralar se opone abiertamente. Por otro lado, desde el PNV surgen voces reclamando un nuevo y amplio pacto antiterrorista, mientras que los cargos electos de ANV reivindican la legitimidad democrática de sus alcaldes y concejales, otorgada por las urnas, y enmarcan estas mociones en una estrategia destinada a marginar a la izquierda abertzale.

Por Antonio Sarrión

Estamos dispuestos a buscar espacios comunes y a actuar con responsabilidad en la búsqueda de esa estrategia —un pacto antiterrorista-. Es posible que haya discrepancias, pero hay que ser capaces de gestionar incluso las discrepancias con lealtad, con buen sentido, de manera que no se aireen, que no demos coartadas a una ETA que está buscando, precisamente, la diferencia entre los partidos democráticos para meter cuña y sacar pecho (...) La responsabilidad viene fundamentalmente del hecho de que ETA va a
zumbar. Ha anunciado que lo va a hacer y, previsiblemente, lo haga". Con estas palabras, el portavoz del PNV en el Congreso, Josu Erkoreka, anunciaba a comienzos de la pasada semana la disposición de su partido
a participar en un nuevo pacto antiterrorista con criterios más amplios y más incluyente que el que suscribían PP y PSOE en 2000.

No es el único gesto con el que la formación nacionalista vasca está marcando un giro en su estrategia. Junto con el Partido Socialista impulsaba un acuerdo de alcance para presentar mociones de censura en todas las corporaciones municipales gobernadas por ANV. El detonante para esta decisión se producía en el Ayuntamiento de Arrasate-Mondragón, cuya alcaldesa, Inocencia Galpasoro, de ANV, y el resto de conejales de su grupo se negaban a condenar el atentado que costó la vida al ex edil socialista de esta localidad, Isaías Carrasco. Precisamente será en esta población guipuzcoana en la que se produzca la primera presentación de una moción —será el 24 de abril— para desbancar del poder municipal a esta formación abertzale (en total hay previstas 16). No es probable que prospere, una vez conocida la posición contraria de Aralar y sus socios de Ezker Batúa-Zutik. En caso de mantener esta posición, los impulsores de la moción, PSE, PNV, EA y PP, que suman 10 concejalías, se quedarán en minoría frente a los 11 votos que alcanzan entre la gobernante ANV más EB y Aralar.

Esta posición en Mondragón podría provocar serios problemas internos en la federación vasca de Izquierda Unida, ya que el portavoz de la Presidencia de EB, Mikel Arana, había expresado que su formación "avala" el acuerdo alcanzado en el Parlamento vasco acerca de la presentación de una moción de censura en Arrasate-Mondragón, por lo que hizo pública la intención de la dirección de EB de instar a la asamblea local de su partido para que respalde la iniciativa.

También se sumaba al desmarque la cúpula directiva de Eusko Alkartasuna, que comunicaba su rechazo a hacer extensiva la presentación de mociones de censura en todos los ayuntamientos gobernados por ANV sin mayoría absoluta. Por boca de su secretario general, Unai Ziarreta, y de Joseba Azkarraga, consejero en el Gobierno Vasco, hacían saber que para su partido era prioritaria la "gobernabilidad de los consistorios", al tiempo que achacaban esta iniciativa a la "presión que el PSOE está ejerciendo sobre otro partido", en clara referencia al PNV.

Sin el concurso de EA y Aralar-EB en estos planes de censura, los abertzales de ANV podrían conservar seis de las 16 alcaldías que ostentan sin mayoría absoluta. No prosperarían la mociones en Arrasate-Mondragón, Billabona, Hernani, Usurbil y Zestoa en Guipúzcoa, ni en Gautegiz-Arteaga, en Vizcaya.

Pero el cambio táctico impulsado por el Partido Nacionalista Vasco sí parece firme. Además del acuerdo suscrito con los socialistas para la presentación de las mociones de censura generalizadas contra ANV, y de
su anunciada disposición a participar en un futuro pacto antiterrorista, la formación presidida por Iñigo Urkullu dio su voto decidido para que se cambiase el nombre de dos plazas de la localidad guipuzcoana de Zizurkil –donde gobierna el PNV-, que homenajeaban a dos militantes de ETA, José Luis Geresta (vinculado a los asesinatos de Fernando Múgica y de Miguel Ángel Blanco, y que aparecía muerto en un descampado con un tiro en la cabeza, en un episodio relacionado con la guerra sucia), y Joxe Arregi (fallecido tras nueve días de prisión incomunicada en 1981). El acuerdo era tomado por unanimidad, con los cinco votos de PNV, dos de EA, uno de PSE, uno de PP y otro de EB-Aralar. Este último dato resulta significativo –también por lo que pueda suceder en Mondragón el próximo 24 de abril, puesto que el coordinador general de Aralar, Patxi Zabaleta, también se había mostrado contrario al cambio de denominación de estas plazas.

Podría ser, además, que lo acontecido en Zizurkil no sea más que el comienzo de la presentación de otras mociones en diversos municipios, puesto que el delegado del Gobierno en el País Vasco, Paulino Luesma, requería formalmente a comienzos de este mesa ocho municipios a que le remitieran los acuerdos por los que se había decidido dar el nombre de miembros de ETA a diversas calles y plazas en Amorebieta, Astigarraga, Durango, Elgeta, Etxebarri, Leioa y San Sebastián, además de la mencionada Zizurkil. Luesma considera estos acuerdos, además de inconstitucionales, "nulos de pleno derecho" por "vulnerar el derecho fundamental del honor" de las víctimas y de toda la sociedad.

La nueva actitud del PNV está causando tensiones internas entre el sector mayoritario y el soberanista, que lidera claramente la organización guipuzcoana, con Joseba Egibar a la cabeza. El pasado 12 de abril una Asamblea Regional extraordinaria de la Ejecutiva guipuzcoana del PNV "censuraba" los acuerdos suscritos por su dirección nacional con el PSE, unos pactos que, a su criterio, "no van a tener más resultado que la pérdida de posiciones políticas". Criticaban que "actuar a través de acciones de este tipo, a la larga nos llevaría a conflictos continuados". Aunque, finalmente, el propio Egibar garantizaba que los cuatro ediles del PNV de Mondragón se sumarían a la moción de censura, con lo que daba el asunto por "zanjado".

Desde la perspectiva abertzale se asegura ser víctimas de una "criminalización" de sus posiciones políticas y de un intento de "marginación" de lo que representa su opción política en el País Vasco. A finales de marzo, varios alcaldes y concejales electos de ANV convocaban un acto público en el que recordaban que "la legalidad y la legitimidad nos la han dado los ciudadanos y ciudadanas". Acusaban a los suscriptores del pacto para la presentación de mociones de "llevar a cabo el apartheid político" para "quitar de en medio a la izquierda abertzale para que PNV y PSOE puedan materializar un nuevo fraude a este país". Recordaban, igualmente, a los miembros del tripartito gobernante en Euskadi que si, finalmente daban su apoyo a esta estrategia "se unirán a los que ilegalizan partidos, cierran periódicos, impulsan el GAL y han impuesto a este pueblo un estado de excepción".

En fuentes de Interior, además del convencimiento de que ETA tratará por todos los medios de volver a realizar atentados relevantes, también analizan que esta dinámica puede conducir a una radicalización de posiciones de la izquierda abertzale política. En este sentido, se observa con preocupación el relevo al frente del sindicato abertzale LAB, cuyo VII Congreso, que tendrá lugar los próximos días 22 y 23 de mayo, en Baracaldo, de su actual secretario general, Rafael Díez Usabiaga, hombre considerado como un pragmático dentro de la estructura de la izquierda independentista, y abierto partidario de la negociación y de la entrega de las armas por parte ETA. Su relevo será la actual secretaria general adjunta, Ainoa Etxalde, considerada integrante del sector más duro de la organización. A esto se le añade la ausencia de un líder claro de las posiciones aberztales, puesto que la salida de prisión de Arnaldo Otegi no está prevista hasta después del verano. •


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